En un fallo histórico emitido hoy, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha respaldado el Reglamento de Pesca de Aguas Profundas de la UE, rechazando una impugnación legal presentada por España que pretendía anular protecciones clave para los ecosistemas marinos vulnerables (EMV) en el Atlántico Nordeste. El fallo mantiene el cierre a las artes de pesca de fondo, incluyendo la pesca de arrastre de fondo y el palangre de fondo, y confirma que las protecciones existentes están fundamentadas tanto en la ciencia como en el derecho.
La Coalición para la Conservación de Aguas Profundas (DSCC, por sus siglas en inglés) celebró la decisión, que confirma la legalidad de la implementación por parte de la Comisión Europea en 2022 de cierres destinados a proteger los hábitats de aguas profundas de los impactos destructivos de la pesca de fondo. Estas áreas incluyen arrecifes de coral de aguas frías, agregaciones de esponjas y otros hábitats frágiles esenciales para la biodiversidad oceánica.
“Este fallo reafirma que la protección de las aguas profundas de la UE debe basarse en el derecho vigente y en pruebas científicas, no en intereses industriales a corto plazo”, afirmó Sandrine Polti, responsable de DSCC en Europa. “Es una victoria crucial para el océano profundo y para las futuras generaciones que dependen de ecosistemas marinos saludables.”
La evidencia científica demuestra que la pesca de arrastre de fondo y otras artes de contacto con el fondo, como el palangre de fondo, pueden causar daños significativos a los ecosistemas de aguas profundas. Los palangres de fondo pueden romper o desprender corales de aguas frías y esponjas, enredar fauna marina y perturbar el lecho marino, especialmente cuando se usan en áreas ya identificadas como EMV.
Adoptado en 2016, el Reglamento de Pesca de Aguas Profundas de la UE prohíbe la pesca de arrastre de fondo por debajo de los 800 metros en aguas de la UE del Atlántico Nordeste para determinadas especies, y obliga a proteger los EMV de todas las artes de pesca de contacto con el fondo, incluyendo el arrastre y el palangre de fondo.
En 2022, siguiendo el asesoramiento científico del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (CIEM), la Comisión designó 87 zonas como ecosistemas marinos vulnerables y las cerró a la pesca de contacto con el fondo.
Las objeciones de algunos Estados miembros, concretamente España y Portugal, se centraron en áreas cerradas que representan una pequeña fracción de los caladeros en aguas de la UE. Aun así, estas objeciones retrasaron el avance de la siguiente fase de cierres, que tenía como objetivo ampliar la protección a otros hábitats profundos en aguas de la UE.
“Este fallo envía un mensaje claro de que el Reglamento de Pesca de Aguas Profundas no solo es adecuado, sino que debe implementarse y aplicarse plenamente”, declaró Matthew Gianni, asesor político y legislativo de la DSCC. “Ahora que contamos con un fallo definitivo del TJUE, instamos a la Comisión Europea y a los Estados miembros a proceder sin más demoras con el nuevo conjunto de cierres recomendados por el CIEM.”
El fallo coincide con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos en Niza, donde la UE ha presentado su visión para la conservación marina a través del Pacto Europeo por los Océanos. La decisión del Tribunal refuerza el liderazgo de la UE en la implementación de compromisos internacionales como el Acuerdo de Naciones Unidas sobre Poblaciones de Peces, las resoluciones de la ONU sobre pesca de fondo y el Convenio sobre la Diversidad Biológica.
Cecilia del Castillo Moro, responsable de Pesca en Ecologistas en Acción, comentó: “El Tribunal Europeo ha rechazado de forma inequívoca los argumentos presentados por España y la industria pesquera para bloquear una mayor protección de las profundidades marinas. Ahora hacemos un llamado al gobierno español para que apoye la implementación plena de los requisitos existentes de la UE para salvaguardar los ecosistemas de aguas profundas, claves para la salud del océano y de la pesca del futuro.”
Gonçalo Carvalho, coordinador ejecutivo de Sciaena, añadió: “Portugal ha retrasado durante demasiado tiempo el avance de la protección de las aguas profundas frente a prácticas pesqueras destructivas. El fallo de hoy es un llamado de atención. Es hora de que Portugal cumpla con sus responsabilidades en virtud del derecho de la UE y garantice que los hábitats profundos vitales estén protegidos de una vez por todas, en beneficio de las comunidades pesqueras que dependen de ellos. Solo entonces podrá presentarse con justicia como un campeón internacional de los mares profundos.”
Patricia Ro







