Muchas aves son víctimas de la media tensión

Las líneas de media tensión que rodean el paisaje protegido de la Sierra Maigmó-Cid, considerada una zona de especial protección para las aves, se han convertido en un problema de primer orden para los ejemplares de avifauna, quienes al posar sus alas en el cableado mueren por una descarga eléctrica.

 

 

La línea de media tensión que cruza el paraje L´Avaiol hasta el Pozo del Esquinal en el municipio de Petrer se ha convertido en un trampa letal para las aves que rondan el paisaje protegido de la Sierra Maigmó-Cid. Las grandes torres que distribuyen energía a casi una veintena de viviendas de alrededor de la zona constituyen un problema de primer orden para la avifauna de la zona, catalogada como ZEPA (Zona de Especial Protección para Aves) y cuenta con alrededor de100 ejemplares entre águilas real y azor-perdicera, búho real, mochuelo o lechuga. Y es que, según las estimaciones de los ecologistas y naturalistas alrededor de seis ejemplares de distintas aves acaban calcinadas o mutiladas al pie de los cables de distribución eléctrica. Los últimos ejemplares en ser víctimas de las torres eléctricas han sido una pareja de águilas ratoneras, que fueron halladas por el ingeniero de Montes y naturalista Ramón García mientras paseaba por la zona el pasado viernes. «La historia no es nueva y a consecuencia de la falta de protección en la línea de media tensión ya fallecieron un búho real y un gavilán», destacó. Para tratar de paliar esta mortalidad, es necesario limitar el impacto de las torres y modificar el cableado de alta y media tensión en el medio natural. «Es necesario camuflar las bolas de señalización con una caperuza y asimismo colocar aislantes en el cableado, de aproximadamente un metro y medio, para evitar así que las aves se electrocuten», afirmó García, quien además explicó que las electrocuciones se producen cuando las aves se posan en las líneas de media tensión y es precisamente cuando el animal toca dos cables simultáneamente o toca asimismo alguno de los cables cuando está posada sobre la torre metálica y a consecuencia se produce la descarga eléctrica. Y en este sentido, la distribución de las torres eléctricas de media tensión que rodean el paraje de L´Avaiol provoca que la probabilidad de que el ave entre en contacto con los cables sea mucho mayor.

Recuperación

Los ejemplares encontrados en los parajes de Petrer y que tienen algún problema son trasladados al centro de recuperación de fauna de la Santa Faz, en Alicante, dependiente de la Conselleria de Medio Ambiente, para que los técnicos intenten recuperar a los animales y devolverlos a su medio. Sin embargo, para las aves que son víctimas del tendido eléctrico no hay rehabilitación y por ello «es muy necesario cambiar las torres o poner una solución», afirma García.

N.S. –  Jesús Cruces | Información

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