La naturaleza vuelve al campo: Un agricultor puede multiplicar los polinizadores en solo dos años

¿Puede un agricultor aumentar la biodiversidad simplemente cambiando cómo gestiona su tierra? Según un estudio de Fundación Global Nature, la respuesta es sí. Sembrar flores y leguminosas en parcelas de descanso —barbechos— puede duplicar la presencia de abejas, mariposas y otros insectos clave para la agricultura en solo dos años.

Durante 2025, el equipo técnico de la fundación monitorizó 35 parcelas agrícolas en Cuenca, Guadalajara, Teruel, Valladolid y Badajoz. Para ello utilizaron grabadoras automáticas para registrar aves, análisis de ADN para identificar insectos y estudios de biodiversidad del suelo.

Los resultados muestran cambios significativos:

  • La riqueza de polinizadores se triplicó en parcelas con flores y leguminosas.
  • Los insectos que controlan plagas de forma natural se duplicaron.
  • La calidad biológica del suelo aumentó más de un 100 % frente a cultivos convencionales como el cereal.

“Durante décadas hemos trabajado en conservar la biodiversidad que queda. Ahora demostramos que también podemos crear nueva biodiversidad donde se ha perdido”, explica Jordi Domingo, jefe de Agricultura y Biodiversidad de Fundación Global Nature. “La naturaleza responde con rapidez cuando se le ofrecen las condiciones adecuadas”.

El barbecho semillado, la práctica más eficaz
El estudio comparó ocho prácticas agrícolas diferentes. La que mostró mejores resultados fue el “barbecho semillado”, que consiste en dejar descansar la tierra sembrando leguminosas y flores, sin arar ni usar químicos durante dos años.

Esta técnica aumenta la biodiversidad hasta un 75 %. En cambio, dejar crecer vegetación espontánea sin sembrar produce mejoras más moderadas, alrededor del 40 % respecto a cultivos convencionales.

El análisis se realizó mediante la metodología Calculation of Biodiversity Gains in Agrarian Landscapes, desarrollada por Global Nature para medir con rigor técnico el impacto de las prácticas agrícolas sobre la biodiversidad.

Abejas, mariposas y aliados contra las plagas
Los grandes beneficiados son los insectos polinizadores. El estudio registró incrementos de hasta el 100 % en abundancia y diversidad, con presencia de abejas, escarabajos, mariposas y especies migratorias como la esfinge rayada.

Además, las flores atraen insectos que actúan como controladores naturales de plagas, como chinches depredadoras de pulgones, avispas parasitoides o larvas de moscas que eliminan insectos dañinos. En las parcelas con barbecho semillado, la diversidad de estos aliados llegó a triplicarse.

Los resultados también muestran que reducir pesticidas no es suficiente: cuando se intercalan flores en cultivos como el tomate, la biodiversidad aumenta un 21 % y los insectos beneficiosos un 59 %.


Las aves amenazadas regresan a los campos
Las grabaciones acústicas confirmaron la presencia de aves esteparias amenazadas, entre ellas la alondra común, catalogada como vulnerable en el Libro Rojo de las Aves de España (2021). Esta especie apareció en todas las parcelas con barbecho semillado.

El dato es relevante: las aves esteparias han perdido más del 30 % de su población en las últimas décadas debido a la intensificación agrícola.

Suelos más vivos y resilientes
Los cambios también se observaron bajo tierra. La calidad biológica del suelo —medida por la presencia de organismos como ácaros, colémbolos o milpiés— aumentó más de un 100 %.

Estos pequeños organismos cumplen funciones clave:

  • mejoran la retención de agua
  • reducen la erosión
  • y ayudan a almacenar carbono en el suelo.

    Una herramienta para cumplir la nueva normativa europea
    Los resultados llegan en un momento clave para el sector agrario europeo. La Ley de Restauración de la Naturaleza (LRN) obliga a los Estados miembros a recuperar la biodiversidad antes de 2030.

En los ecosistemas agrarios, España deberá mejorar al menos dos de tres indicadores clave:

mariposas de pastizal, carbono en suelos agrícolas, diversidad de elementos paisajísticos (setos, márgenes o barbechos).

El estudio demuestra que el barbecho semillado puede contribuir simultáneamente a estos objetivos, ofreciendo una solución práctica y medible.

Además, la normativa exige detener el declive de los polinizadores. Los datos obtenidos en varias provincias españolas indican que no solo es posible frenarlo, sino revertirlo en apenas dos años aplicando las prácticas adecuadas.

España deberá presentar su Plan Nacional de Restauración en 2026, y la evidencia generada por Global Nature ofrece una hoja de ruta técnica para avanzar con rapidez.

La nueva normativa también orientará financiación pública y privada hacia prácticas agrícolas que demuestren mejoras reales en biodiversidad, lo que puede abrir nuevos incentivos, oportunidades de mercado y vías de inversión para el sector agrario.

Patricia RUSTARAZO | FNG 

Comparte este artículo

Algunos productos ECOACTIVA

Ir al contenido