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Semana Santa por las Vías Verdes de España

¿Planeando tus vacaciones de Semana Santa? ¿Con ilusión de conocer lugares nuevos o volver a alguno que te cautivó? Nuestra propuesta: que recorras las Vías Verdes españolas, una oferta de 130 itinerarios para disfrutar de ocio al aire entre paisajes nunca vistos impregnados de pasado ferroviario.

Las Vías Verdes son antiguos trazados de ferrocarril recuperados como itinerarios para recorrerlos a pie, en bici, accesibles para todas las personas y que dan acceso a otra forma de conocer el interior de España. Hay 3.200 km repartidos todo el país distribuidos en 130 itinerarios para poder vivir aventuras, disfrutar del ocio al aire libre, practicar deporte, vivir un viaje y empaparse de todo lo que les rodea: cultura, naturaleza, historia y el legado de un rico patrimonio ferroviario.

En ellos no está permitida la circulación de vehículos a motor con lo que la seguridad es otra de sus ventajas.

No te lo pienses, estas vacaciones de Semana Santa elige Vías Verdes. Las hay de todos los tipos: de mar, de montaña, urbanas, rurales, de origen minero, de espíritu peregrino… Un amplio abanico que se ajusta a todos los gustos. ¿Cuál es el tuyo?

Prepara tu viaje y no te olvides para tu viaje:

Ilusión y ganas por conocer la tradición ferroviaria al aire libre ¡Que las disfrutes!

Atardeceres en Pinoso que dan vida

|Aurora Martínez|

Una tarde de mayo cualquiera. El sol cae, los pájaros vuelan alto, muy alto. Tanto que los pierdes de vista fácilmente. Mientras tanto los árboles juegan a moverse al son del aire, cómo si de una coreografía se tratara. Todo parece estar en perfecta armonía. Las nubes se colocan estratégicamente dibujando figuras en el cielo. Todas las agujas del reloj se detienen, es la hora. Es el momento perfecto para disfrutar de estos regalos tan mágicos que nos brinda nuestra naturaleza.

Aquí arriba todo es tan puro, tan sano. Ojalá pudiera ser eterno. Quiero seguir teniendo la sensación de libertad, respirar profundo y alimentarme de este aire tan frágil, limpio, transparente.

Este simple atardecer siempre estará dispuesto para nosotros. Será nuestra vía de escape, una alternativa paralela a la realidad a la que nos enfrentamos. Contraria a nuestra rutina diaria, en la que la rapidez prima ante la calma, el exceso a lo escaso, las excusas a los actos.

Ya no nos detenemos para fijarnos en esos pequeños detalles que dan aliento. Ahora nos cruzamos con las piedras para golpearlas sin sentido, pisamos las plantas como si fueran parte del camino. Arrugamos nuestras penas y las arrojamos a la calle, sin motivos ni porqués. La bola se va haciendo más grande, más ruda, pesada.

Un atardecer de mayo en Pinoso | Aurora Martínez

 

Detente. Date la oportunidad, aunque sea por un momento, de adentrarte en la calma de la montaña, en la sencillez y perfección de una mariposa volando, en el eco del viento soplar. Entonces, volverás a mirar atrás y comprenderás el sentido de la vida. Quizá ahora te des cuenta de que los pájaros jamás dejarán de cantarte, ni los árboles de bailarte. Los montes estarán cargados de oxígeno para salvarte y el sonido del mar será la perfecta armonía para acunar tus sueños. Aunque solo sea por su desinteresada fidelidad, cuida y protege aquello que te acompañará en este  camino denominado «vida».