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Greenpeace denuncia la normalización de la mala gestión del agua en el sector agropecuario

La organización ecologista ha realizado un análisis de los perfiles que intervienen en la mala gestión del agua, responsable de graves impactos ambientales como los del Mar Menor

Hoy comienza oficialmente el verano y lo hace con la mitad de las demarcaciones españolas con reserva de agua embalsada por debajo del 50%. Según el Gobierno, el 74% del territorio español se encuentra en riesgo de desertificación. Y la ciencia (el propio IPCC) alerta de que España tendrá menos precipitaciones en el futuro y más calor, es decir, más evapotranspiración y menos agua disponible.

Con este panorama, cabría pensar que las Administraciones están tomando todas las medidas para garantizar agua segura, en cantidad y calidad, de cara a las próximas décadas. Pero no es así. Por eso, Greenpeace ha presentado hoy, en rueda de prensa, “El Crimen del Agua”, una investigación sobre cómo funciona la gestión del agua en el sector agropecuario, a través de la paradigmática cuenca del Segura, una zona que sufre graves impactos medioambientales, tales como las graves afecciones del Mar Menor. Y la conclusión es que existe una estructura perfectamente organizada, con tintes casi criminales, en la que participan numerosos eslabones, que posibilita que la gestión del agua tenga un impacto inasumible para el medioambiente y las pequeñas explotaciones agrícolas. (VER VIDEO EXPLÍCATIVO).

En numerosas ocasiones, las grandes empresas del sector se mueven con una impunidad “normalizada” y el acceso al agua depende de quién tiene más dinero o influencia. El miedo a hablar o denunciar malas prácticas entre pequeños agricultores y agricultoras se está extendiendo cada vez más, debido a las amenazas físicas o de apertura de procesos judiciales inasumibles para personas con pocos recursos.

Durante años, tanto Greenpeace como otras organizaciones ecologistas de diferentes ámbitos han puesto de manifiesto, con numerosos informes y estudios, los problemas de gestión del agua en la zona del Segura y en la Región de Murcia en particular, que es uno de los principales motores de producción agrícola y ganadera del país. En todos ellos se describe la existencia de malas prácticas que tienen una repercusión muy negativa en el medioambiente.

Sin embargo, en esta ocasión, Greenpeace ha querido poner en foco en cómo se puede llegar a producir un problema de la dimensión de la destrucción medioambiental del Mar Menor y, sobre todo, quién lo hace posible. Así, ha llegado a la conclusión de que no se puede culpar únicamente a quien vierte grandes cantidades de agua contaminada al Mar Menor, sino también a quien lo permite, se beneficia o mira para otro lado:

-La “oligarquía” agropecuaria, ese pequeño grupo de empresarios que manda sobre el agua, el campo y su futuro.

-Los lobistas, organizaciones representantes de la gran industria agrícola y ganadera que luchan y dan la cara por los intereses del sector.

-El Ministerio de Medioambiente de turno, que gestiona las cuencas hidrográficas intercomunitarias y tiene la capacidad de cambiar las cosas y que no solo no lo hace sino que contribuye a perpetuar la situación.

-Los Gobiernos a nivel regional, que funcionan como una correa de transmisión del sector agroindustrial y ganadero y que, en ocasiones, actúan como barrera de contención frente a posibles intentos de “intromisión” judicial o de otros estamentos.

-Las empresas de trabajo temporal también juegan un papel fundamental en este entramado, ya que son quienes facilitan la mano de obra barata necesaria para el campo.

-Las grandes constructoras de infraestructuras hidráulicas que pasan desapercibidas pero que sacan beneficio y mantienen el flujo del agua en movimiento.

-El sector de la distribución, que mira para otro lado, pero que es quien finalmente pone en manos de las personas los productos procedentes de este sinsentido. Las grandes cadenas de alimentación son tan responsables de la desaparición del Mar Menor y de otros impactos medioambientales como el resto de participantes.

Para el responsable de la campaña #SalvarElAgua de Greenpeace, Julio Barea:“Esta situación grave, y más cada vez en un contexto de crisis climática, es extrapolable a muchas zonas de nuestro país. La principal responsabilidad del problema del agua recae sobre el Gobierno central, ya que, además de tener la competencia de las confederaciones hidrográficas intercomunitarias (cuyo desempeño es muchas veces dudoso), es quien podría ordenar auditorías para conocer cómo se está repartiendo el agua y quién se beneficia de ello, pero no actúa de forma decisiva”. Greenpeace considera que el Gobierno antepone en ocasiones el miedo a las protestas del sector agroindustrial al cuidado del medioambiente y ha cubierto la gestión del agua de un manto de oscurantismo intolerable. La organización ecologista llama también a la responsabilidad de los Gobiernos autonómicos y del respeto de elementos que intervienen en la gestión del agua, así como a las propias empresas y organizaciones de regantes para que piensen en el futuro de sus regiones y no solo en las cuentas de resultados del próximo año.

Este informe se enmarca en la campaña “Salvar el Agua” de Greenpeace, con la que la organización quiere sensibilizar sobre la grave problemática del agua y exigir medidas urgentes y eficaces a las Administraciones.

Caso Topillo

Intentar esclarecer los entramados del agua es un asunto complicado que muchas personas y organizaciones no pueden permitirse. Pero Greenpeace ha confirmado en la rueda de prensa que continuará personada como acusación particular en el Caso Topillo, que investiga el vertido de contaminantes al Mar Menor, ya que para la organización ecologista la vía judicial es una parte fundamental para demostrar que no todo vale y que si la clase política no pone freno a la mala gestión, al menos espera que sea la justicia quien lo haga.

Más del 50% de las aguas subterráneas analizadas están contaminadas por nitratos

  • El 10% de las mediciones en agua de consumo indican que hay contaminación por nitratos y casi un 30% indican riesgo de contaminación
  • En España cada vez hay más pueblos con agua contaminada. En Banastás (Aragón) la concentración alcanzó los 107 mg/l, el máximo encontrado en agua de consumo y más del doble del máximo legal permitido para aguas

Tras un año de mediciones, Greenpeace publica hoy el informe “Amenaza invisible: la contaminación del agua por nitratos”, junto con un mapa interactivo, que recogen los resultados de los análisis efectuados por la Red Ciudadana de Vigilancia de la Contaminación del Agua por Nitratos. Ante el insuficiente control por parte de las Administraciones públicas sobre la calidad de las aguas españolas, Greenpeace decidía sumar su granito de arena repartiendo medidores por todas las comunidades autónomas para que fueran los propios vecinos/as quienes, de manera voluntaria, pudieran controlar el nivel de nitratos de sus aguas.

Durante este período (2021-22) se realizaron casi 800 mediciones en aguas subterráneas, superficiales e incluso de consumo y la principal conclusión es que, siendo 37,5 mg/l el valor máximo permitido para aguas subterráneas, casi el 54% de las mediciones efectuadas en éstas muestran contaminación por nitratos. No menos preocupantes son los datos respecto al agua de consumo, ya que, con el límite establecido en 50mg/l, un 10% de las mediciones indican también contaminación por nitratos y casi un 30% alertan de que hay aguas en riesgo de alcanzar niveles que impedirían el consumo humano.

En el informe, que no tiene carácter científico pero sí da buena cuenta ilustrativa de la situación en el territorio español, se repasa la situación general de la contaminación del agua por nitratos en España, más allá de esta recogida, e incluso se analiza por primera vez los datos oficiales del Sistema de Información Nacional de Agua de Consumo (SINAC) del Ministerio de Sanidad.

“Los resultados que afloran del primer año de trabajo de la Red, impulsada por Greenpeace, confirman el grave estado en el que se encuentran las aguas en España, principalmente las subterráneas, que son las reservas del futuro”, afirma Luís Ferreirim, responsable de agricultura de Greenpeace España. “Las medidas que se han adoptado hasta el momento para frenar este problema han sido claramente insuficientes. Como ejemplo, según el propio Gobierno, la contaminación media por nitratos aumentaba un 51,5% solo entre los años 2016 y 2019. Estamos a tiempo de evitar una nueva crisis, la del agua, pero para ello urge ir a la raíz del problema, la agricultura y ganadería industriales, y adoptar medidas valientes, urgentes y contundentes por parte de todas las administraciones con competencias en esta materia”.

El análisis de los resultados de estas mediciones por comunidades autónomas pone de manifiesto que, en algunas, que coinciden también con las de mayor producción ganadera en España, el problema debe ser abordado sin dilación. Destaca Cataluña, donde el 100% de las mediciones de aguas subterráneas indican contaminación por nitratos, Aragón con un 83%, Castilla y León con un 70% y Castilla La-Mancha con un 63%. Incluso muchas de estas mediciones dan valores iguales o superiores a 100 mg/l, lo que indica que las aguas están muy contaminadas. En Navarra y en la Región de Murcia es en las aguas superficiales donde se detecta el mayor problema, con un 67% y 57% de las mediciones, respectivamente, indicando contaminación por nitratos.

Es de destacar también que las mediciones efectuadas por la Red han permitido denunciar, en tres pueblos, valores por encima del máximo legal y evitar así que la gente siguiera bebiendo agua contaminada sin saberlo. Estos pueblos han sido Barcial del Barco y Santovenia del Esla en Castilla y León y Barchín del Hoyo en Castilla La Mancha. En Banastás, Aragón, un pueblo que lleva años sin poder consumir agua del grifo, la concentración de nitratos en el agua alcanzó los 107 mg/l, el máximo encontrado en agua de consumo y más del doble del máximo legal para aguas potables.

La situación de la contaminación del agua por nitratos en España es tan grave, y las medidas puestas en marcha tan insuficientes, que ha llevado a la Comisión Europea a abrir un procedimiento de infracción contra España en 2018 – procedimiento sancionador 2018/2250 – y, ante la inacción de las administraciones, el pasado diciembre decidió llevar a nuestro país ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por incumplimiento de la Directiva de Nitratos, lo que podría terminar en una multa millonaria contra España.

Entre otras, éstas son las tres principales demandas de Greenpeace para que se consiga frenar de inmediato el problema y revertirlo a medio/largo plazo:

  • Establecer de inmediato una moratoria a la ganadería industrial de, al menos, cinco años: ni explotaciones nuevas ni ampliaciones de las existentes
  • Desarrollar un plan para la reducción progresiva de la cabaña ganadera en intensivo hasta alcanzar un 50% menos en 2030
  • No conceder autorizaciones para nuevos regadíos intensivos y reducir el uso de fertilizantes sintéticos en, al menos, un 50% para 2027

Para la realización de este proyecto, Greenpeace distribuyó medidores de la concentración de nitratos en el agua a colectivos de todas las comunidades autónomas, desarrolló una guía metodológica, dio formación específica e hizo un acompañamiento constante a estos colectivos.

“Este informe, que recoge también testimonios de diversas personas participantes, no hubiera sido posible sin la participación activa de, al menos, 25 colectivos repartidos por todo el Estado español. Por ello, desde Greenpeace, queremos expresar nuestro más profundo reconocimiento y agradecimiento por su trabajo voluntario y desinteresado” concluye Ferreirim.

Debido al éxito del proyecto, se ha decidido conjuntamente seguir los trabajos al menos un año más, ofreciéndolo a otros colectivos, mejorándolo con los aprendizajes del primer año de actividad e incluyendo alguna novedad, como el “aparato viajero” con el cuál se pretende dar respuesta a muchas solicitudes que se han recibido en Greenpeace para hacer mediciones puntuales en determinados sitios. Cualquier persona o colectivo interesado en participar en esta versión del proyecto solo tiene que inscribirse en este formulario y Greenpeace organizará su funcionamiento.

Luís Ferreirim | Greenpeace España

LA EMPRESA SANT ANIOL FINALISTA DE LOS PREMIOS ENTERPRISE EUROPE NETWORK 2021

La PYME española competirá con los mejores emprendimientos en innovación y sostenibilidad de la Unión Europea en certamen promovido por la Comisión Europea, el Consejo Europeo de Innovación y la Agencia Ejecutiva de PYMES (EISMEA)

¿Qué tienen en común un productor de carne a base de champiñones, un fabricante de fibra de cáñamo, una embotelladora de agua de origen volcánico y una empresa de reciclaje de ropa? Estos son algunos de los pequeños y medianos emprendimientos de la Unión Europea finalistas de los premios Enterprise Europe Network (Red Europea de Empresas) 2021, convocados por la Comisión Europea, el Consejo Europeo de Innovación y la Agencia Ejecutiva de PYMEs (EISMEA).

Entre los finalistas, se encuentra la PYME española Sant Aniol, especializada en el embotellado de agua de origen volcánico procedente de La Garrotxa, región de Girona, y que ya está presente en 25 países del mundo.

Se trata de una empresa familiar fundada en 1993, cuya agua se obtiene a 115 metros de profundidad de un manantial de lava sedimentada y roca volcánica que provee un agua de gran pureza y cualidades. Según su equipo, la sostenibilidad “es el motor” y la innovación, “básica”, para impulsar el trabajo de la compañía, permitiendo generar el mínimo impacto en el medio ambiente.

La empresa competirá en la final con otras 8 start-ups y PYMEs europeas, las cuales abarcan una amplia gama de sectores, desde la industrial textil y la moda hasta la robótica, los productos farmacéuticos, el sector agroalimentario, el tratamiento de aguas residuales o la tecnología médica y láser de vanguardia. Lo hará en la categoría de ‘Recovery’ (‘Recuperación’), que visibiliza las mejores prácticas de adaptación al cambio y de resiliencia de las empresas frente al Covid-19. La entrega de premios tendrá lugar en Stuttgart (Alemania) durante la Conferencia Anual de la EEN, el próximo 1 de octubre.

Los premios EEN reconocen a los emprendedores creativos que desarrollan sus proyectos desde un enfoque de internacionalización, digitalización y sostenibilidad, aprovechando al máximo las oportunidades del mercado único, y los servicios y el apoyo de la Enterprise Europe Network, red de apoyo para las pequeñas y medianas empresas más grande del mundo, financiada por la UE.

Carla Piqué