La directora ejecutiva de SEO/BirdLife, Asunción Ruiz, reflexiona sobre el conocimiento científico que ha permitido avanzar en la conservación del medio marino y reclama que las políticas públicas estén a la altura del reto.
Las aves marinas llevan décadas advirtiéndonos de la salud de nuestros océanos. Su comportamiento, sus rutas migratorias y las amenazas que afrontan han permitido construir un conocimiento científico sin precedentes sobre el estado del medio marino. Sin embargo, disponer de esa información ya no es el principal desafío: el verdadero reto consiste en transformarla en decisiones de gestión eficaces.
Esa es la reflexión que plantea Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife, en su editorial «Cantos de sirena. El conocimiento ya ha marcado el rumbo, ahora toca mantener firme el timón», publicado en el número 48 de la revista Aves y Naturaleza.
Escuchar el mar para comprenderlo
El texto utiliza la historia de la pardela balear como metáfora para recordar que la naturaleza lleva mucho tiempo enviando señales que ahora, gracias a la ciencia, somos capaces de interpretar.
Durante las últimas décadas, el trabajo conjunto de administraciones, investigadores, universidades, pescadores y organizaciones conservacionistas ha permitido identificar las principales áreas de alimentación, reproducción y migración de numerosas especies de aves marinas. Este conocimiento ha sido clave para impulsar figuras de protección como las ZEPA marinas integradas en la Red Natura 2000 y mejorar la planificación de la conservación en el litoral español.
De la investigación a la gestión
El editorial destaca que España dispone hoy de herramientas científicas y tecnológicas suficientes para abordar algunos de los principales retos de conservación del medio marino.
Entre ellos se encuentran:
- La reducción de las capturas accidentales de aves marinas mediante buenas prácticas pesqueras.
- La mitigación de los efectos de la contaminación lumínica sobre especies como la pardela balear.
- La correcta planificación de las energías renovables marinas para compatibilizar la transición energética con la conservación de la biodiversidad.
- La aplicación efectiva de planes de gestión en los espacios marinos protegidos.
- Según plantea la autora, declarar espacios protegidos constituye solo el primer paso. La verdadera conservación exige planificación, financiación, seguimiento científico y colaboración entre todos los sectores implicados.
Un liderazgo que debe consolidarse
España ocupa actualmente una posición destacada en la conservación del medio marino gracias al desarrollo de proyectos como LIFE INTEMARES y a su compromiso con iniciativas internacionales como el Tratado Global de los Océanos y el objetivo de proteger al menos el 30 % del medio marino antes de 2030.
No obstante, el editorial advierte de que ese liderazgo solo será creíble si las políticas nacionales traducen ese compromiso internacional en medidas concretas y eficaces dentro de nuestras propias aguas.
La ciencia ya ha hecho su parte
La principal conclusión del artículo es clara: el conocimiento necesario para proteger nuestros mares ya existe.
Ahora corresponde a las administraciones convertir esa información en políticas públicas capaces de compatibilizar la conservación de la biodiversidad con las actividades económicas que dependen del mar.
Como señala Asunción Ruiz, la ciencia ya ha marcado el rumbo. Lo que falta es mantener firme el timón.
Acceso al editorial completo
SEO/BirdLife pone este editorial a disposición de los medios de comunicación interesados en su publicación y ofrece acceso al número 48 de Aves y Naturaleza para su consulta. ENLACE
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