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El Mar Menor, Afganistán, el recibo de la luz, la ampliación del Prat, Glasgow y nosotros

Editorial publicado en el último número de Aves y naturaleza, firmado por Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdL

El verano que dejamos atrás ha tenido sucesos poco comunes. Llegaban noticias lejanas que creemos que no nos afectan: olas de calor en Canadá, Groenlandia fundiendo hielo y lanzando toneladas de agua dulce al mar, y territorios extensos de Siberia hundidos por la descongelación del permafrost. También otras que, muy relacionadas, nos empiezan a tocar de cerca, como la catástrofe del Mar Menor o la controvertida ampliación del Aeropuerto del Prat. Y… no olvidemos la crisis de Afganistán.

También en verano, y gracias a la ciencia, se filtró parte del Sexto Informe del IPCC (Panel Intergubernamental del Cambio Climático) –el encargado de analizar los impactos del cambio climático–. La noticia dio la vuelta al mundo, y el titular que más se repetía –extraído del propio informe– era: “La vida en la Tierra puede recuperarse de un cambio climático importante evolucionando hacia nuevas especies y nuevos ecosistemas. La humanidad, no”.

La sociedad, por su parte, disfrutaba de unas merecidas vacaciones después de tanto sufrimiento tras la pandemia. Necesitaba desconectar.

Montaje Aeropuerto de El Prat

El otoño ha llegado y la mala noticia es que sube el recibo de la luz. Debemos prepararnos porque, más allá de la empatía de las empresas energéticas, en la subida del precio de la luz es determinante la falta de suministro de gas natural. Y no falta solo en España, falta en toda Europa. De ahí que incluso el conflicto en Afganistán revista importancia para la estabilidad energética en los países industrializados y en dos grandes potencias emergentes: China e India. Afganistán es un corredor energético estratégico. Aunque lo relevante aquí es señalar el comprobado fracaso de las intervenciones armadas en crisis humanitarias.

Era previsible. Los científicos advierten que “las transiciones no suelen ser suaves y graduales. Pueden ser repentinas y perturbadoras”. También señalan que “el ritmo de la transición puede verse obstaculizado por el bloqueo ejercido por el capital, las instituciones y las normas sociales existentes” y enfatizan la importancia de las inercias de nuestro modelo. De ahí que los acuerdos multilaterales, como la COP26 que acaba de empezar, sean vitales. Tras Glasgow se revelará qué escenario tenemos ante nosotros y qué posición adopta cada país y cada sector frente a las evidencias científicas para proteger a la humanidad de los efectos del cambio climático y, al mismo tiempo, garantizar una transición justa y evitar tantas malas noticias.

En este otoño, la situación va más allá del alto precio del recibo de la luz en nuestras casas. El coste del gas está provocando, por ejemplo, la paralización de plantas de fertilizantes en España y Reino Unido. La consecuencia positiva podría ser el abandono de prácticas de agricultura intensiva, como la del Campo de Cartagena que ha estrangulado al Mar Menor. Y hay muchas más derivadas: empezaron a escasear los microchips, algunas fábricas de coches ya paran algunos días para acomodar su producción, la falta de suministro ha llegado a muchos materiales de construcción, como el acero laminado, el aluminio, el cobre, el cemento… y hasta la madera, lo que lleva asociado un aumento de costes. Es más, en estos días, llegan avisos de que planifiquemos la ilusión de la noche de Reyes de nuestros niños. Algunas revoluciones verdes tienen el corazón negro de petróleo y no pueden sobrevivir sin él. No facilitarán la transición.

Antaño, la sociedad revisaba sus despensas en el otoño (el invierno podía ser difícil). Hoy debe reflexionar sobre qué debe, o no, haber en nuestras despensas.

Este invierno deberíamos afrontar las malas noticias del verano. La catástrofe del Mar Menor tiene que ver con la forma en la que producimos y consumimos alimentos, el conflicto mal resuelto de Afganistán puede repercutir en las despensas energéticas de los países industrializados y emergentes, la ampliación del Prat habla de la resistencia a cambiar el modelo de movilidad y, en relación a la subida del recibo de la luz, es inaplazable un nuevo modelo energético basado en energías renovables responsables, que generen el máximo beneficio social y el mínimo impacto ambiental.

Este invierno, como sociedad, no deberíamos fiar nuestra recuperación a macroproyectos, a monopolios o a tecnofábulas. Deberíamos centrarnos en garantizar en la despensa los bienes esenciales: alimentos sostenibles, agua suficiente y limpia, energía renovable y productos y servicios de proximidad. Dejemos de encandilarnos con las eternas promesas tecnológicas no dirigidas a salvar lo más resiliente: nuestra naturaleza, nuestra salud, nuestra calidad de vida y el futuro de los nuestros.

En primavera, tenemos la gran oportunidad de ser parte de la revolución verde. Contaremos con el respaldo de la ciencia. Verá la luz la publicación completa del Sexto Informe del IPCC (cuya filtración conocimos en verano). Su contenido marcará, sin duda, el periodo más crucial que vivirá nuestra generación, y posiblemente el más importante de toda la historia de nuestra especie. No será fácil, pero tenemos una oportunidad histórica y contamos con la financiación suficiente, gracias al paquete financiero europeo que se le ha brindado a este país para su recuperación. Invirtamos hasta el último céntimo de euro en una trasformación sostenible, resiliente y justa.

Todo está conectado. Las cuatro estaciones del año, el Mar Menor, Afganistán, el recibo de la luz, la ampliación del Prat, Glasgow y nuestro futuro. SEO/BirdLife no va a desfallecer hasta cambiar el modelo de producción y consumo, hasta moderar nuestro estilo de vida insostenible, hasta que se asuma la imposibilidad de un crecimiento ilimitado en un planeta finito, hasta acabar con las malas noticias ambientales que generan vulnerabilidad social.

La buena noticia es que estamos a tiempo de seguir gozando de las cuatro estaciones del año, de despensas repletas de futuro y de un mundo con aves.

Las personas y los gorriones siempre hemos estado muy unidos

Desde hace más de 10.000 años, el gorrión ha seguido al ser humano por todos los continentes (salvo la Antártida claro, mucho frío…). Es tal la unión que siente este ave con las personas, que allí donde se abandona un pueblo, desaparecen los gorriones.

Sin embargo, la convivencia que manteníamos con los gorriones, se ha roto. La estamos rompiendo.

En los últimos 18 años, hemos perdido en España 25 millones de gorriones en nuestros pueblos y ciudades, una caída del 15% que podemos registrar gracias al trabajo que hacemos junto a miles de voluntarios. La situación es todavía peor a nivel europeo y en ciudades como Londres hay zonas donde llevan años sin verse gorriones.

Precisamente la increíble adaptación del gorrión al ser humano está siendo la causa de su desaparición.
A los gorriones les está matando el exceso de contaminación atmosférica y la escasez de espacios verdes donde alimentarse equilibradamente. Los estudios muestran que los gorriones sufren anemia, malnutrición y un funcionamiento deficitario de sus sistemas de defensa.

Cada vez cuentan con menos lugares donde anidar y sin nidos, tampoco pueden reproducirse y formar una familia. A los gorriones les afectan los mismos problemas que a las personas pero, ¿Quién cuida de los gorriones?

En SEO/BirdLife llevamos muchos años trabajando para proteger al gorrión, identificando constantemente sus problemas y promoviendo medidas de protección. Lo hacemos porque somos la organización conservacionista más antigua de España pero también porque un mundo no apto para gorriones tampoco puede ser un mundo para las personas.

Si es bueno para el gorrión, es bueno para todos.

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Federico GARCÍA

El acuerdo publicado hoy en Glasgow no está a la altura del momento

  • El texto debe ser mucho más sólido en materia de financiación y adaptación, y debe incluir cifras reales y un plan de ejecución para que los países más ricos apoyen a las naciones menos desarrolladas
  • Mientras el borrador pide una eliminación acelerada de las subvenciones al carbón y los combustibles fósiles, gobiernos como los de Arabia Saudí y Australia trabajan para sabotear esta parte antes del final de la conferencia
  • Las y los ministros ahora tienen tres días para mejorar el texto y hacer el trabajo aquí en Glasgow en lugar de dar una patada hacia delante al clima una vez más

Ante el nuevo borrador de acuerdo publicado hoy en Glasgow, la directora ejecutiva de Greenpeace International, Jennifer Morgan, señala: “Este borrador de texto final no es un plan para resolver la crisis climática, es un acuerdo para que todos crucemos los dedos y esperemos que salga lo mejor posible. Es una petición para que los países, quizás, puedan hacer más el próximo año. Pero esto no es suficiente y los negociadores no deberían ni pensar en salir de esta ciudad hasta que hayan llegado a un acuerdo a la altura del momento. Porque, con toda seguridad, este no lo está”.

“Acabamos de conocer un estudio histórico que muestra que nos dirigimos a 2,4 °C de calentamiento. El objetivo de esta conferencia siempre fue reducir esa cifra a 1,5 °C, pero con este texto los líderes mundiales están dejándolo para el año que viene. Si esto es lo mejor que se les ocurre, no es de extrañar que los niños y niñas de hoy estén furiosos con ellos”.

“El texto debe ser mucho más sólido en materia de financiación y adaptación, y debe incluir cifras reales de cientos de miles de millones, con un plan de ejecución para que los países más ricos apoyen a las naciones menos desarrolladas. Y necesitamos ver un acuerdo que comprometa a los países a regresar cada año con planes nuevos y mejores hasta que juntos superen el listón y podamos mantenernos por debajo de 1,5 °C de calentamiento. Y mientras el texto pide una eliminación acelerada de las subvenciones al carbón y los combustibles fósiles, gobiernos saboteadores como los de Arabia Saudita y Australia trabajarán para eliminar esa parte antes de que se cierre esta conferencia. Las y los ministros ahora tienen tres días para mejorar el texto y hacer el trabajo aquí en Glasgow en lugar de dar una patada hacia delante al clima una vez más”.

Paz Vaello | Greenpeace

Excepcionalmente débil el primer borrador del texto de Glasgow

El primer borrador de texto de la declaración final de Glasgow no contiene ninguna mención a la eliminación progresiva de los combustibles fósiles, en contra de las indicaciones de los expertos 

El primer borrador del texto de decisión final de Glasgow en la COP26 no menciona en absoluto los combustibles fósiles, a pesar del consenso de los expertos sobre la necesidad de acabar con el carbón, el petróleo y el gas de forma inmediata para cumplir los objetivos del Acuerdo de París de 1,5ºC.

Gracias al bloqueo por parte de los países con intereses en los combustibles fósiles, la primera versión del texto oficial, publicada por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, no reconoce que los combustibles fósiles son los causantes de la crisis climática, ni se compromete a adoptar medidas tangibles para acabar con la dependencia mundial del carbón, el petróleo y el gas. El texto sólo tiene 850 palabras.

Los activistas están muy preocupados porque, normalmente, el primer borrador de un texto de la COP es relativamente ambicioso, y se va debilitando a lo largo de la segunda semana, a medida que los países van introduciendo salvedades. Que el primer borrador sea tan débil no augura nada bueno.

Esta flagrante omisión se produce a pesar de que los expertos de la Agencia Internacional de la Energía han dejado claro que no puede haber nuevos proyectos de combustibles fósiles, más allá de los que ya están en marcha este año, si queremos cumplir el objetivo de mantener el aumento de la temperatura global en 1,5ºC. Además, tras el último informe del IPCC, el Secretario General de la ONU ha declarado que los últimos datos científicos sobre el clima deben suponer un “toque de difuntos para los combustibles fósiles” y que los países deben poner fin a toda nueva exploración y producción de combustibles fósiles.

Los activistas piden a los negociadores que se enfrenten a los países productores de combustibles fósiles, como Arabia Saudí y Australia, que han impedido que la reducción de los combustibles fósiles se mencione siquiera en los últimos 25 textos de la COP y están paralizando la ambición en las negociaciones de Glasgow.

Los principales indicadores de éxito para la semana que viene son los siguientes:

  • Las conversaciones de Glasgow deben limitar el aumento de la temperatura global a 1,5ºC, o los líderes estarán firmando una esquela para muchos países, no un pacto climático.
  • El texto del acuerdo debe comprometerse a la eliminación progresiva de los combustibles fósiles, o no alcanzará el objetivo de 1,5ºC.
  • Conseguirlo significa: sin trampas, sin lagunas, sin estafas de compensación y sin engaños ecológicos.
  • Los gobiernos deben aislar a Arabia Saudí, Australia y Brasil, máximos responsables de este bloqueo, y apoyar a los países vulnerables al clima.

Jennifer Morgan, directora ejecutiva de Greenpeace Internacional, ha estado en todas las COP y, cada vez que se han mencionado los combustibles fósiles, las conversaciones han sido bloqueadas por los mismos países: “Lo que es muy preocupante aquí en Glasgow es que el primer borrador del texto del pacto climático es ya excepcionalmente débil. Por lo general, el texto comienza con cierta ambición, que luego se diluye. Para mantener vivo el 1,5ºC, hay que añadir cuatro palabras: ‘eliminar los combustibles fósiles’, y los países deben volver el año que viene para cerrar la brecha”.

Los negociadores de la COP26 sólo tienen cinco días más para alcanzar un acuerdo que sirva de base para que los países afronten la crisis climática y tratarán de concretar un texto final para que los países lo firmen.

En el ecuador de las conversaciones, los países han anunciado hasta ahora una serie de acuerdos voluntarios que contienen un lenguaje vago y grandes lagunas.

La semana pasada, el Grupo de Trabajo para la Ampliación de los Mercados Voluntarios de Carbono, presentado por el Enviado Especial de la ONU para la Acción Climática y la Financiación, y ex gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, fue ampliamente criticado como una operación de lavado verde, incluso por Greta Thunberg. El miércoles, los activistas de Greenpeace organizaron una protesta para interrumpir el acto de presentación y garantizar que el Grupo de Trabajo no siga adelante sin control.

Durante el fin de semana, Arabia Saudí fue objeto de críticas por intentar bloquear cualquier intento de redacción de borrador, por eliminar referencias y por intentar también obstruir los esfuerzos para lograr avances en materia de adaptación. La adaptación, un pilar clave del Acuerdo de París, es el esfuerzo por ayudar a millones de personas en todo el mundo a hacer frente a los impactos del aumento de las temperaturas. La falta de avances en materia de adaptación dificultaría que los países vulnerables, incluido el bloque de naciones africanas, se adhirieran a cualquier acuerdo final, lo que haría menos probable el éxito en la COP26.

Y el Gobierno saudí ya ha intentado influir en la redacción de un informe histórico de la ONU sobre el clima, que se publicará en marzo del año que viene. La BBC y Unearthed revelaron que representantes del Ministerio de Petróleo saudí presionaron a los autores del Sexto Informe de Evaluación del IPCC sobre la mitigación para que eliminaran una referencia a la literatura publicada que afirmaba que era necesario eliminar los combustibles fósiles si queríamos evitar los peores efectos del cambio climático. Arabia Saudí es uno de los mayores exportadores de petróleo del mundo.

Hoy Global Witness ha revelado que en la COP26 hay más delegados asociados a la industria de los combustibles fósiles que de cualquier otro país. Los activistas de los combustibles fósiles superan en número a los miembros indígenas oficiales de la CMNUCC en una proporción de casi dos a uno.

Dado que las dos próximas conferencias se celebrarán en Egipto y luego en los Emiratos Árabes Unidos, los activistas temen que sea la hora de la verdad para conseguir que el texto de la COP se comprometa a la eliminación de los combustibles fósiles.

La creciente emergencia climática está abocando a nuestro planeta a las llamas

ARTÍCULO DE OPINIÓN de WWF con motivo del día de la naturaleza en la COP26, que se celebra mañana 6 de noviembre 

El cambio climático está modificando la forma en la que arde el territorio a escala global. La combinación de olas de calor prolongadas, sequías acumuladas y baja humedad, unida a una vegetación muy seca y bosques decaídos, está generando incendios excepcionales en zonas libres de incendios hasta ahora, como la región ártica. Además, eventos extremos y de una virulencia nunca antes vista están sucediendo cada vez con más frecuencia, en el arco mediterráneo, Europa central, Australia, Chile, California, Indonesia o la Amazonia. A escala mundial, la cifra de muertes por incendios se ha incrementado un 276 % en los últimos años. También se han alargado los periodos de riesgo a nivel global.

El origen de todos estos fuegos responde a distintas causas y motivaciones pero, independientemente del origen del fuego, estos incendios tienen algo en común: el cambio climático intensificó las condiciones de su propagación hasta que derivaron en episodios muy peligrosos e incontrolables. La creciente emergencia climática está abocando a nuestro planeta a las llamas. Estos terribles incendios son la imagen del futuro de los siniestros que nos esperan en muchas zonas del planeta. 

Consecuencias de los incendios sobre el clima

Los incendios tienen repercusiones sobre el clima a distintas escalas: en primer lugar, con la liberación directa de dióxido de carbono, principal causante del calentamiento global. En la actualidad, las emisiones brutas de carbono debidas a los incendios forestales equivalen al 25% de las emisiones globales anuales de los combustibles fósiles. Las emisiones debidas a los incendios en 2019 supusieron un repunte a nivel global. En total se liberaron 7.800 millones de toneladas de CO2, el equivalente a unas 25 veces las emisiones totales de España en un año. 

En segundo lugar, el carbón negro u hollín se deposita en el hielo del Ártico y evita que se refleje el calor del sol. En el Ártico, el derretimiento del permafrost emite millones de toneladas de metano, un gas de efecto invernadero 25 veces más potente que el CO2. La última consecuencia sería la destrucción de los bosques y de su potencial de absorción de CO2. Algunos estudios aseguran que, de continuar la actual tendencia de deforestación, para el año 2050 la Amazonía podría dejar de actuar como sumidero de carbono para convertirse en uno de los mayores emisores. 

En España, incendios vinculados al cambio climático: ‘superincendios’

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico publicaba hace apenas una semana el balance de la campaña de incendios de este verano en España. En él, se intuía cierto triunfalismo por la reducción del 25% del número de siniestros respecto a la media del último decenio, lo que convertiría al 2021, según el ministerio, en el tercer mejor año de la última década tras 2020 y 2018. Si bien este factor es positivo, el análisis obvia otros aspectos que nos dan a entender que claramente aún estamos lejos de gestionar bien los incendios forestales en nuestro país y que estos constituyen un riesgo creciente de orden público. Este análisis no menciona que la proporción de GIF (grandes incendios forestales) respecto al total de siniestros no ha parado de crecer en los últimos años y que, concretamente este verano, se ha incrementado en un 44 % respecto a la media del decenio. 

La virulencia de algunos de estos grandes incendios ha hecho que, en realidad, la campaña de 2021 haya sido una de las más destructivas de los últimos veinte años. Y que, aún con un 25 % menos de siniestros, se haya quemado un 5 % más de superficie. Además, dos de los GIF, el de Sierra Bermeja y el de Navalacruz, fueron extremadamente peligrosos. En el de Sierra Bermeja, que tristemente se cobró la vida de un bombero forestal, se formaron unas longitudes de llama de más de 30 metros de altura y la radiación podía sentirse a más de 200 metros de distancia. Incendios, que obligaron al desalojo de miles de personas y que, muy posiblemente, estuvieron vinculados al cambio climático.  

La región mediterránea es una de las zonas con mayor riesgo a nivel mundial. Junto a estas condiciones meteorológicas especialmente adversas, la alta siniestralidad e intencionalidad, el despoblamiento rural, el abandono de usos tradicionales, la escasa gestión forestal y la ausencia de políticas que gestionen coherentemente el territorio son el cóctel perfecto para que se registren incendios de alta intensidad, simultáneos e imposibles de apagar.

Si realmente aspiramos a hacer frente a los impactos de los incendios forestales, necesitamos de nuestros dirigentes políticos más reflexión, más actitud crítica y más ambición. No es suficiente con reducir el número de incendios. La actual emergencia climática pone de manifiesto la necesidad de transformar el territorio e invertir en paisajes resilientes. Hay solución 

Los expertos predicen que si no actuamos lo peor está por llegar y en los próximos años asistiremos a un número creciente de incendios y más severos. Por ello desde WWF pedimos a nuestros dirigentes políticos: 

En España: 

Políticas de prevención que pongan la gestión del territorio en primer plano, para lograr paisajes resilientes, menos inflamables, que conjuguen la recuperación de un tejido productivo con la prevención de incendios, la conservación de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático. Para ello es fundamental la revitalización económica de las zonas rurales, que ponga en valor la silvicultura, la agricultura y ganadería extensivas, la trashumancia, y la lucha contra el despoblamiento, siempre bajo el prisma de la sostenibilidad. Ver informe de WWF Paisajes cortafuegos 

A nivel global: 

Políticas más ambiciosas para poner freno al calentamiento global y evitar una subida de temperatura global superior a 1,5°C. Para ello hay que acelerar la transición energética hacia una economía descarbonizada con medidas urgentes para conseguir una energía 100% renovable y un transporte y una alimentación sostenibles. Los líderes mundiales tienen la responsabilidad de abordar la crisis climática en la COP26, la 26ª Cumbre del Clima de la ONU y comprometerse, entre otros, a detener y revertir la pérdida de bosques y la degradación de la tierra para 2030. 

Catorce organizaciones defensoras de la movilidad sostenible reclaman una  nueva hoja de ruta  para la política ferroviaria en España

Estas entidades son CC.OO., UGT, WWF, Greenpeace, Ecologistas en Acción, PTP, ConBici, BACC, Revo Prosperidad Sostenible, Mujeres en Movimiento, Ecodes, Fundación CONAMA, Fundación Renovables y Fundación Mobilitat Sostenible i Segura.

En este año 2021, en el que Europa festeja el año del ferrocarril, estas entidades presentan el documento “Más viajes en tren, menos emisiones. Bases para doblar el número de viajeros por ferrocarril en España” en el que se propone una nueva política ferroviaria en España, para la red de Renfe y Feve.

El objeto de este documento es el de proponer una estrategia, a modo de programa de acción, para conseguir que España se dote de un verdadero plan de servicios ferroviarios con el objetivo de doblar el número de viajes en tren en esta década. En los últimos años, con un gran esfuerzo inversor, se ha construido en nuestro país mucha infraestructura nueva, la red de alta velocidad, 3.400 km, la mayoría en doble vía electrificada apta para velocidades muy altas, configurándose como la red más vasta de Europa en este segmento. Pero la mayoría de sus secciones adolecen de un pobre servicio. Como se muestra en el documento, España es uno de los países con menor densidad de circulación de trenes por km de vía, con el dato, que además agrava la comparación, que la red ferroviaria española es de muy buena calidad. Una buena  frase que resume la situación puede ser “en España no sobran vías, sino que faltan trenes”.

Multiplicar la oferta en diferentes segmentos de servicios para conseguir que los españoles tomen el hábito de usar el tren, no sólo en los ferrocarriles urbanos o suburbanos de grandes ciudades, como Madrid y Barcelona, sino en el resto de ciudades y territorios, y para conseguir que satisfagan sus necesidades de movilidad fuera de la ciudad con el uso del ferrocarril, además de un objetivo necesario, es un propósito totalmente viable. El ferrocarril, que en España está electrificado en la inmensa mayor parte de su oferta de viajeros, proporciona un transporte de gran capacidad, con muy buenas condiciones de precio y confortabilidad, con emisiones cero, con una energía que es independiente del petróleo y de su costoso sistema de importación, de bajo consumo energético -el 10% de un coche, el 30% de un autobús- y también con casi cero accidentes.

En el documento ‘Más viajes en tren, menos emisiones’ se subraya la gran contribución del ferrocarril a la equidad social, ya que España la mitad de la población, por diversas razones, no tiene acceso al uso del coche. Pero toda la población, la que tiene acceso al coche y la que no, puede subirse a un tren.

El documento centra su propuesta en formular una propuesta de servicios que es posible prestar sobre la infraestructura ferroviaria actual. No es necesario construir nuevas infraestructuras, sólo debemos conseguir que funcionen mejor.

La propuesta que se formula se cimienta en doce ideas principales

  1. Un plan de servicios ferroviarios basado en la cadencia y la correspondencia en los nodos principales con toda la red regional.
  2. Una nueva gobernanza ferroviaria que permita a las CCAA que lo deseen asumir la competencia de planificación del servicio ferroviario regional y de cercanías.
  3. La plena integración de los servicios de cercanías de Renfe con los servicios regionales de la CCAA constituyendo una única red, sobre cualquiera de los anchos, estándar, métrico o ibérico.
  4. Conseguir la plena  intermodalidad de cercanías de Renfe con los servicios urbanos de transporte público, es decir, con tranvía, metro o autobús. Cada estación de una ciudad debe configurarse como una instalación que tiene sus puertas permanentemente abiertas a todos los viajeros que accedan en cualquier modo de transporte sostenible.
  5. Integrar completamente la bicicleta en el uso del ferrocarril a partir de la consideración que la bicicleta es su principal aliado.
  6. Debido a ello, las estaciones deben dotarse de amplios aparcamientos de bicicleta, de 500, 1.000 o 2.000 plazas según tamaño poblacional, diseñando un adecuado programa de P&R para las dos ruedas, así como la posibilidad de viajar en el tren con la bicicleta sin haber de cumplir complicados requerimientos. Los aparcamientos de coches deben reducirse al mínimo para cubrir las necesidades de PMR, emergencias, etc.
  7. Se propone un nuevo sistema de tarifas en Renfe y en toda España inspirado en el modelo suizo, que se basa en la potenciación de los abonos anuales, trimestrales o mensuales de transporte. Estos abonos servirán para acceder al transporte en cualquier ciudad española y a cualquier red interurbana de ferrocarril o autobús.
  8. Se marcan unos mínimos de calidad de servicio consistentes en que cualquier estación de la red de Renfe en España contará al menos con una oferta de 4 viajes diarios por sentido. También se apuesta por la creación de un red de servicios cadenciados por ferrocarril con Francia.
  9. Compra de trenes. Doblar la oferta de viajeros, como pretende este documento, debe llevar a doblar la oferta de trenes.
    Aunque no sea el tema central del documento, también se proponen algunas actuaciones sobre la infraestructura, como un plan para electrificar en 2030 la totalidad de la red de Renfe y Feve o, alternativamente, substitución de material móvil por trenes con pila de hidrógeno verde en las vías no electrificadas sobre las de menor tráfico de viajeros. Continuar con la construcción de apartaderos de 750 m para trenes de mercancías en las vías únicas porque aumenta de una forma general la capacidad en este tipo de líneas.
  10. Se propone así mismo que Renfe emprenda un proyecto de contratación de personal para apoyar en tareas complementarias y para luchar contra la sensación de desamparo que a menudo tienen los viajeros durante su viaje. Este programa especial de contratación debería apoyarse en personas que cobran algún tipo de subsidio y que Renfe completaría hasta conformar un sueldo digno. El potencial de crear miles de empleos es muy importante.
  11. Para conseguir que el ferrocarril en nuestro país pase a ser un producto de uso producto normal para la población, también se precisa que Renfe y Adif practiquen una política de puertas abiertas y que dialoguen regularmente con su entorno, como las hacen las empresas ferroviarias de nuestros países vecinos.
  12. Por último, se propone que Renfe revise su enfoque institucional y cambie la forma en que se presenta ante la sociedad. Debe hacerlo como una empresa que proporciona servicios de transporte 100% sostenibles. Además, debe alinearse con la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con la reducción de emisiones acordada en París y debe explicar, desde el inicio de su hilo narrativo, que su trabajo está íntimamente relacionado con estos objetivos, que son los del gobierno español y los de la Unión Europea.Adrián

WWF celebra el anuncio de la Declaración de los Líderes de Glasgow sobre los Bosques y el Uso de la Tierra

Más de 100 líderes mundiales han reafirmado en la COP26 sus compromisos para detener y revertir la pérdida de bosques y la degradación de la tierra para 2030, a través de la ‘Declaración de los líderes de Glasgow sobre bosques y uso del suelo’.

El anuncio se ha dado durante el tercer día de la COP26, la conferencia global de cambio climático más importante, la cual se está llevando a cabo en Glasgow, Reino Unido del 31 de octubre al 12 de noviembre.

Esta COP en particular será un espacio clave para que expertos y líderes de todo el mundo negocien salidas a la crisis climática, pues ocurre en un momento en el que la ciencia indica que, si no tomamos acción ya, las consecuencias serán catastróficas.
Madrid, 3 de noviembre de 2021. WWF recibe gratamente la noticia de la Declaración de los líderes de Glasgow sobre bosques y uso del suelo, firmada ayer por más de 100 Jefes de Estado en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP-26), y alienta la implementación urgente del compromiso. La Declaración se compromete a detener y revertir la pérdida de bosques y la degradación de la tierra para 2030, de la mano de un desarrollo sostenible y de una transformación rural inclusiva. También promete $12,000 millones de dólares en fondos públicos para proteger y restaurar los bosques, junto con $7,200 millones de dólares de inversiones privadas.

Al respecto, Fran Price, Líder global de Bosques de WWF, dijo: “Los bosques brindan servicios ecosistémicos que son fundamentales para el bienestar humano, económico y social, pero continúan desapareciendo a un ritmo alarmante. El compromiso de más de 100 líderes mundiales de detener y revertir la deforestación y la degradación de la tierra para 2030 es bienvenido porque reconoce la importancia de los bosques y otros ecosistemas naturales. Ahora urge la implementación de esos compromisos y políticas para abordar los principales factores impulsores de la deforestación y la degradación forestal, incluso las actividades agrícolas y extractivas insostenibles, la tenencia de la tierra y la gobernanza y los flujos financieros. También debe incluir políticas más concretas, tanto en los países importadores como en los países productores, así como más financiación para la conservación de los bosques y la participación activa de los pueblos indígenas y las comunidades locales en la toma de decisiones y el desarrollo de políticas”.

Para WWF, los gobiernos deben intensificar sus esfuerzos para mejorar la gestión de la tierra y los bosques con la promoción de la participación, la rendición de cuentas y la transparencia, y abordando los comportamientos corruptos. Esto incluye el seguimiento a la participación de los pueblos indígenas en los procesos nacionales e internacionales relevantes en la creación de los planes climáticos nacionales, y el fortalecimiento de capacidades en incidencia a los pueblos indígenas para promover la transparencia y el diálogo entre las comunidades y el gobierno. Las estructuras de gobernanza se deben diseñar con mecanismos de inclusión para garantizar que los pueblos indígenas y las comunidades locales, especialmente las mujeres y los jóvenes, participen en los procesos de revisión de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) y en las propuestas de los pueblos indígenas y las comunidades locales incorporadas en las políticas públicas que afectan su territorio y sus medios de vida.

También se necesita proteger los bosques existentes, especialmente los paisajes forestales sin fragmentar y los ecosistemas no forestales asociados que son vitales para el almacenamiento y secuestro de carbono y para la conservación de la biodiversidad. Solo contando a los trópicos, estas áreas almacenan alrededor del 40% del carbono sobre el suelo que se encuentra en los bosques. Además, las reformas de las políticas agrícolas deben combinarse con la transformación del sistema alimentario para implementar enfoques que no dañen el medio ambiente y fomenten impactos positivos en la naturaleza y las personas.

WWF insta a los gobiernos a complementar los compromisos de uso de la tierra y los bosques anunciados en la COP26 con objetivos ambiciosos con plazos  claros y un marco transparente para el seguimiento y la verificación de dichos objetivos.

No tenemos tiempo que perder. La implementación es clave para obtener resultados que aseguren un futuro positivo para la naturaleza.

Los compromisos de la Declaración incluyen: 

  • Conservar los bosques y otros ecosistemas terrestres y acelerar su restauración.
  • Facilitar las políticas de comercio y desarrollo, a nivel internacional y nacional, que promuevan el desarrollo sostenible y la producción y el consumo sostenibles de productos básicos, que funcionen en beneficio mutuo de los países y que no impulsen la deforestación y la degradación de la tierra.
  • Reducir la vulnerabilidad, aumentar la resiliencia y mejorar los medios de vida rurales, incluso mediante el empoderamiento de las comunidades, el desarrollo de un sector agrícola rentable y sostenible y el reconocimiento de los múltiples valores de los bosques, al tiempo que se reconozcan los derechos de los pueblos indígenas, así como de las comunidades locales, de conformidad con la legislación nacional e instrumentos internacionales relevantes, según corresponda.
  • Implementar y, si es necesario, rediseñar políticas y programas agrícolas para incentivar la agricultura sostenible, promover la seguridad alimentaria y beneficiar al medio ambiente.
  • Reafirmar los compromisos financieros internacionales y aumentar significativamente la financiación y la inversión de una amplia variedad de fuentes públicas y privadas, mejorando al mismo tiempo su eficacia y accesibilidad, para permitir la agricultura sostenible, la gestión forestal sostenible, la conservación y restauración de bosques y el apoyo a los pueblos indígenas y las comunidades locales.
  • Facilitar la alineación de los flujos financieros con los objetivos internacionales para revertir la pérdida y degradación de los bosques, mientras que se garantiza la implementación de políticas y sistemas rígidas para acelerar la transición a una economía resiliente y que promueva los bosques, el uso sostenible del suelo, la biodiversidad y los objetivos climáticos.

Nuevas tecnologías para la mejora de la sostenibilidad empresarial internacional

La cámara de comercio hispano-danesa reunió a empresas, instituciones y organizaciones en una jornada llena de inspiración gracias a los ejemplos y experiencias de sus participantes

Ayer se celebró el encuentro organizado por la Cámara de Comercio hispano-danesa, presidido por Marianne Koefoed, su presidenta, con miembros de varias empresas en distintos sectores divididos en dos mesas redondas de debate.
Cooperación y regulaciones para la sostenibilidad

Según Lucas González, el paquete legislativo Fit for 55 de la Comisión sirve de impulso para la transformación económica a través de la transición ecológica y digital. Con el mismo, se pretende reducir en 10 años las emisiones de CO2 en un 55%. Además, la Comisión se siente con el apoyo de la Unión Europea a través sus objetivos para el 2050. Los objetivos de reducción de las emisiones de CO2 y la sostenibilidad a nivel global se van a ver impulsados con los Fondos Europeos, gran parte de los cuales se destinarán a la neutralidad en carbono.

La UE y la Comisión se ven a sí mismos como pragmáticos y ambiciosos en este sentido. Los cambios que se buscan tienen relación con el planeta, con la transformación de las economías y con la autosuficiencia. La Comisión tratará de coordinarse con el resto de los países para cumplir con el Tratado de París y espera que en Glasgow se desbloqueen compromisos con distintas naciones.

En relación a la escasez de gas en España, lo que la Comisión busca es impulsar el uso de las energías renovables a través del Green Deal y dar a entender que invertir en ellas es más rentable. Ambas soluciones son clave para la transformación que se busca.

Las mesas redondas fueron moderadas por María Colom, responsable de política energética de UNEF, y contó con la intervención de Lucas González, director adjunto de la Comisión Europea en España, quien fue entrevistado por Rubén Esteller, subdirector de El Economista.

INNOVACIÓN Y SOSTENIBILIDAD
Emilio Oviedo, coordinador de Papel BCD en ASPAPEL, destacó que la industria papelera es intensiva en capital, con un gran nivel de inversión y generando actualmente el 4,5% del PIB. El éxito de este sector se refleja en el cambio progresivo de su percepción desde fuera, viéndose ahora como un referente de la economía circular dentro de los sectores “clásicos”, ya que la industria actual destaca por una doble circularidad: la circularidad natural y la social e industrial del reciclaje. El objetivo de ASPAPEL es conseguir una aún mayor eficiencia medioambiental.
Transformación para la sostenibilidad

Albert Grau, responsable de Relaciones Institucionales en Rockwool Peninsular SAU, empresa que transforma la roca volcánica en productos más sostenibles, manifestó cómo esta compañía tiene un firme compromiso con 10 de los ODS, y destacó que “la energía menos contaminante y cara es la que no se consume”.
Innovación para el cambio sostenible

John Jespersen, director general de FLSmidth en España, explicó que FL Smidth se fundó como pionero en soluciones del cemento, y actualmente llevan a cabo un proyecto guiado por el acuerdo de París llamado Misión 0. Junto con la empresa noruega Norsen, han instalado un sistema de captura del CO2, que captura el equivalente a la contaminación de 180.000 coche al año, iniciativa con la cual se demuestra que las tecnologías existen. Sólo necesitan ser impulsadas.
Reinventarse para sobrevivir

Allan Jorgensen, director de Pindstrup España, comentó que su principal materia prima es la turba planta descompuesta que se extrae de zonas pantanosas, pero su uso emite demasiado CO2, por lo que, en muchos países, está restringido. Por este motivo, Pindstrup lleva años investigando otras materias primas renovables.
La sostenibilidad empieza en las comunidades

Miriam Rodríguez, presidenta de Electra Energy Coop. y directora de la Cámara de Comercio hispano-griega, destacó que desde Electra buscan poder controlar los suministros de energía, por lo que su foco está en la construcción de comunidades energéticas renovables.
Energía en manos de las personas

Juan Sacri, presidente y cofundador de Sapiens Energía, hizo alusión al funcionamiento de las comunidades energéticas, haciendo hincapié en el concepto de “prosumidor”, consumidor que participa como miembro de una comunidad energética. Además, comenta la posibilidad de convertirse en inversor de esas comunidades y obtener una rentabilidad de entre el 3% y el 5% anual.

Donia Razazi senior industry expert en la consultora AYMING, explicó como esta empresa lleva a cabo la labor de ayudar a definir planes estratégicos para la innovación, especialmente en las PYMES, destacando que los sectores de la automoción y del transporte se encuentran dentro de, tanto los sectores “clásicos” como los innovadores, ya que en los últimos tiempos se han dedicado a la innovación tecnológica para llegar al sector automovilístico eléctrico.

Por último, Fernando Borrachero, socio-fundador en LeQuid y secretario general de la Cámara de Comercio Hispano-polaca, habla de la necesidad de las empresas de ser éticas, transparentes y responsables. A partir de 2010, en España se responsabiliza a las personas detrás de las empresas a nivel penal, según esto, la responsabilidad penal de las empresas solo está exenta cuando adoptan medidas (Corporate Compliance). Las empresas también se pueden ver afectadas en relaciones jurídicas por los ODS y, por tanto, es misión de todos colaborar en pro de la sostenibilidad, los abogados incluidos.

El problema generalizado de los microplásticos en los ríos con posibles soluciones

La presencia de microplásticos en entornos naturales es otro problema ambiental actual. Estos parecen encontrarse prácticamente en todos los hábitats terrestres, marinos e incluso aéreos. Además, dependiendo de su composición, la persistencia de estos contaminantes en la naturaleza puede ser de cientos a miles de años, suponiendo un grave problema debido a su acumulación y a su posible asimilación por parte de organismos como el plancton, provocando la entrada de microplásticos en las cadenas tróficas. Asimismo, muchos de sus aditivos químicos podrían estar generando ya distintos problemas en organismos vivos, incluyendo el ser humano.

Se denomina microplásticos a aquellos fragmentos plásticos de menos de 5 mm, los cuales pueden tener originalmente ese tamaño (primarios) o formarse por la degradación en el ambiente de objetos plásticos más grandes debido al efecto de agentes externos como la radiación ultravioleta y las altas temperaturas (secundarios).

Debido a la necesidad en el conocimiento y control de estos contaminantes, desde 2019, Asociación Hombre y Territorio (HyT), en su alianza con Proyecto LIBERA, desarrolla una serie de acciones para dar a conocer el problema, aprender a monitorizar e identificar sistemas acuáticos, e implicar a la sociedad. Entre estas acciones se cuenta la publicación del “Protocolo de muestreo, análisis e identificación de microplásticos en ríos” y la primera campaña de muestreo extensiva para la identificación de microplásticos en 157 arroyos y ríos de la España peninsular, que incluyeron 127 de las 140 IBA muestreadas por SEO/Birdlife en el marco del proyecto Ciencia LIBERA.

El protocolo está pensado para que “prácticamente cualquier sector de la sociedad pueda entender y aplicar la metodología en su ámbito de trabajo o estudio. Así, está estructurado en pasos o fases adaptadas a los distintos requerimientos de docentes, investigadores o personal de campo”, comenta Sara Güemes, coordinadora de LIBERA en Ecoembes.

Respecto a los resultados del estudio extensivo, “esta primera evaluación de microplásticos en aguas continentales en España reflejó que el 73% de los puntos muestreados contenían microplásticos, encontrándose una mayor presencia de fibras y fragmentos y un total de 33 polímeros diferentes. Por ello, concluimos que el estudio fue todo un éxito, demostrando la efectividad del protocolo y obteniendo resultados relevantes acerca de este problema en arroyos y ríos de España”, en palabras de David León, coordinador de proyectos en HyT y responsable del proyecto.  Los resultados de este estudio han sido recientemente publicados en una revista científica.

Tras esta primera radiografía del problema, se plantearon una serie de acciones para continuar el estudio y poder obtener más información. Por un lado, se realizaron análisis de los posibles factores que pueden provocar la mayor o menor presencia de microplásticos en ríos, y se iniciaron seguimientos en varios puntos con el objetivo de comenzar un seguimiento y comprobar si los resultados se debían a una posible casualidad.

Resultados en Andalucía

En Andalucía se encontró un patrón parecido al comentado para el resto de la península, y a principios de 2021 se llevó a cabo un segundo muestreo en varios de los puntos estudiados. En este segundo muestreo se obtuvo un 100% de coincidencia en la presencia de microplásticos con respecto al primero, es decir, se volvieron a encontrar microplásticos en todos los puntos donde se realizó el seguimiento y, de nuevo, las fibras y los fragmentos fueron las tipologías de microplásticos más representadas. Asimismo, y en colaboración con Cruz Roja Española y sus delegaciones territoriales, se puso en marcha en 2021 una red de seguimiento y control de microplásticos en sistemas acuáticos, que incluye varios de los tramos de ríos estudiados en 2019-2020. Los resultados de estos muestreos están pendientes de publicar por parte de Cruz Roja, pero apuntan a un elevado número de tramos de nuevo con presencia de estos residuos.

En colaboración con la Universidad de Sevilla se ha llevado además a cabo un estudio en el que se ha intentado estudiar las posibles relaciones entre la contaminación por microplásticos y la presencia de impactos (poblaciones, polígonos industriales, grado de desprotección o presencia de EDAR (depuradora de aguas residuales). Los resultados del análisis, que sirvieron para realizar un Trabajo de Fin de Grado, reflejaron una relación inversa entre el grado de protección de la zona donde se realizó el muestreo y la presencia de microplásticos, es decir, cuanto mayor grado de protección aparece en la zona, menor densidad de microplásticos presentaría la muestra.

Sin embargo, hay algunos puntos que se salen de esta norma, puesto que a pesar de encontrarse en una zona protegida se encuentran altamente contaminados, ejemplo de ello sería la muestra recogida en la desembocadura del Río Odiel (Huelva), con una alta densidad de microplásticos, siendo esta una zona protegida. “Aunque hay más casos que se salen de esta tendencia, los resultados del estudio ponen de manifiesto la gran importancia de la protección ambiental para la reducción de estos contaminantes en la naturaleza; aunque los polígonos industriales, las zonas agrícolas intensivas, los vertederos o poblaciones dentro o cerca de los límites de un espacio protegido reducen la eficacia de este, es posible que su propia regulación y ordenación limite, en parte, la cantidad total de microplásticos que llegan a sus cuerpos de agua ” comenta Laura Mazuecos, autora del TFG, tras analizar los resultados.

Para finalizar y como ejemplo de la gravedad potencial del problema, en este caso en Andalucía, los investigadores ponen de referencia la presencia de microplásticos en el río Guadaíra (Sevilla), que se encuentra muy influenciado por numerosas ciudades, polígonos industriales y EDAR. Como consecuencia, en las muestras recogidas en este río se han encontrado las mayores densidades de microplásticos encontradas en el estudio, hasta 10 elementos por litro en el primer muestreo y cerca de 9 elementos por litro en el segundo, realizado un año después.

“Estos resultados reflejan la gran contaminación de este río, que ha sido catalogado como uno de los ríos más contaminados de España, a pesar de haber mejorado su situación en los últimos años: un claro ejemplo de contaminación urbana, industrial y agrícola, a las puertas de Doñana y cerca de una de las zonas más importantes de aves de toda la Comunidad Autónoma de Andalucía, el Paraje Natural Brazo del Este” concluye Miguel Muñoz, coordinador de LIBERA en SEO/BirdLife.

Un problema con algunas soluciones

Los microplásticos son un problema invisible, pero prácticamente presente en todos los ecosistemas, hábitats y organismos de mundo. Su reducción pasa por cambios, algunos que ya se están produciendo, y otros que se deben poner en marcha ya, como el correcto etiquetado de productos para ofrecer información real al consumidor, cambios en la producción y consumo de textiles sintéticos, mayor eficiencia de los sistemas de lavado y depuración, más reciclaje, y menos abandono de residuos en el medio. Además, mucha concienciación, acciones participativas y comunicación, mucha comunicación.

Durante 2022, con todos estos datos, más los que se están obteniendo en otras investigaciones e iniciativas puestas en marcha por estas organizaciones en torno al problema de los microplásticos en sistemas acuáticos, se pretende informar y concienciar sobre este problema y, como consecuencia, reducir la presencia de este tipo de contaminación en la naturaleza y sus efectos en la biodiversidad.

Las enfermedades tropicales ponen en jaque el bienestar de la Europa más avanzada

El aumento progresivo de las temperaturas a consecuencia del cambio climático está forzando un vuelco en el paradigma ambiental que constituye una auténtica bomba de relojería a nivel mundial. A las puertas de la inminente Cumbre del Clima de Glasgow -la denominada COP26- que tendrá lugar a comienzos del próximo mes de noviembre, un macroestudio sobre el impacto del cambio climático en la salud global publicado en The Lancet Countdown, ha confirmado las cada vez mayores probabilidades de que también los países más desarrollados del hemisferio sur sufran las letales consecuencias de las enfermedades tropicales, como el Dengue, el Zika o el Chikungunya, entre otras.

Uno de los principales vectores de transmisión de estas enfermedades es el Aedes albopictus, comúnmente conocido como mosquito tigre. Una especie que campa a sus anchas en España y cuya expansión por Europa puede calificarse de meteórica en los últimos años. Establecido ya en la práctica totalidad de los países mediterráneos -España, Francia, Italia, Grecia, Eslovenia, Croacia, Bosnia, Albania…- esta especie ha empezado a colonizar sin pausa zonas de Alemania, Rumanía, Bulgaria e incluso la misma Rusia.

“Nos encontramos ante una amenaza global de primer orden”, alerta el director general de ANECPLA, Jorge Galván, “ante la que se impone una respuesta coordinada inmediata que minimice en la medida de lo posible los devastadores efectos sobre la salud mundial que puede acarrear la presencia cada vez mayor de vectores como el mosquito tigre y muchos otros, transmisores de enfermedades que hasta el momento habían sido catalogadas como tropicales y que eran endémicas, por lo general, de países en vías de desarrollo con unas temperaturas históricamente más elevadas”.

Y es que, si bien hasta el momento enfermedades como el Dengue o el Chikungunya eran prácticamente desconocidas por los ciudadanos de los países desarrollados, según datos del Centro Europeo para la la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) de 2020, Europa registró hasta esta fecha un total de 9 casos locales de Dengue (cinco en Italia y cuatro en Francia) y 168 casos de fiebre del Nilo Occidental -transmitida en este caso por los mosquitos del género Culex-, de los cuales 77 han sido en Grecia. (con nueve muertos), 49 en España (con cuatro muertos), 29 en Italia, nueve en Alemania y cuatro en Rumanía.

Expansión del mosquito tigre en Europa, según el ECDC, a fecha de mayo de 2020

Expansión del mosquito tigre en Europa, según el ECDC, a fecha de mayo de 2020.

En esta línea, un estudio publicado en 2019 por este mismo organismo europeo estimó que en el caso de que las emisiones de gases de efecto invernadero continuaran aumentando al mismo ritmo, para el año 2080 unos 400 millones de personas en Europa estarían expuestas por primera vez al riesgo de transmisión de Dengue, Zika o Chikungunya.

“Tal y como ha quedado en evidencia con la pandemia que estamos sufriendo con la COVID-19”, recalca Galván, “las zoonosis se están convirtiendo en un problema de máxima envergadura a nivel mundial con el que nos jugamos mucho. Por ello, resulta urgente que prestemos gran atención a este desafío que se nos pone por delante, con respuestas que han de pasar por un imprescindible control vectorial con una estrategia conjunta que aúne tanto al sector de la gestión de plagas como a la Administración Pública y, por supuesto, a la ciudadanía como colaborador necesario”.

“En el punto en el que se encuentra a día de hoy la situación, es imposible la erradicación de la presencia del mosquito tigre en nuestro país. Sin embargo, si reforzamos de inmediato las medidas de control a nivel europeo podemos frenar su expansión en las zonas como España donde ya está asentado e impedir su avance hacia países donde aún no ha sido detectado su presencia. Ante este panorama, la toma de acción es apremiante”, insta el director general de ANECPLA.

Ejemplar de mosquito tigre, uno de los principales vectores transmisores de enfermedades tropicales como el Dengue, el Zika o el Chikungunya, entre otras.

Enfoque One Health

“Los retos que nos plantea el cambio climático en todos los ámbitos exigen una respuesta multidisciplinar coordinada y alineada desde múltiples perspectivas. Se trata del enfoque “One Health”, una estrategia transversal que aúna la salud humana, animal y ambiental para dar respuestas eficaces y trabajar en la prevención”, explica el director general de ANECPLA.

ANECPLA está adherida a este enfoque, junto a un buen número de organizaciones colegiales de Enfermería, Farmacia, Medicina y Veterinaria, que fue promovido desde la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) hace más de 20 años a partir del entendimiento cierto de que la salud humana, la salud animal y la protección del medio ambiente se encuentran estrechamente interrelacionadas y conforman un espacio común.