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Reunión en Cuenca de organizaciones ambientalista en defensa del tren

La Coordinadora Estatal por el Tren Público, Social y Sostenible y Alianza por el Clima, plataformas de las que forma parte Ecologistas en Acción, organizan el próximo fin de semana un encuentro estatal en defensa del ferrocarril.

La ciudad de Cuenca será el lugar donde arranque, el próximo viernes 30 de septiembre, el tercer encuentro estatal Tren y Clima, en cuyo marco decenas de colectivos de diferentes ámbitos (social, sindical, ecologista, climático, etc.) trabajan con un doble objetivo: por un lado, planificar nuevas acciones de movilización social e incidencia institucional en favor del transporte ferroviario; por otro, movilizarse frente al cierre de la línea de tren regional que conecta la Comunidad de Madrid con el País Valencià. Será un acto de apoyo a Cuenca, una de las ciudades más afectadas por esta decisión del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA).

En el programa del encuentro se abordarán, en sesiones plenarias y grupos de trabajo, toda una serie de temáticas sobre el rol del ferrocarril como herramienta clave para vertebrar los territorios y reducir las emisiones del sector del transporte en España. Así, durante los tres días de trabajo previstos se debatirán y se definirán estrategias de actuación conjuntas sobre la importancia de un adecuado servicio ferroviario en el ámbito rural; sobre cómo incidir en las políticas de transporte ferroviario del MITMA; sobre las iniciativas judiciales e institucionales en favor del ferrocarril; y sobre la propia articulación de las plataformas de defensa del ferrocarril para reforzar su capacidad de actuación.

Igualmente, en el encuentro tendrá una importancia destacada la conexión entre transporte ferroviario y lucha contra la crisis climática. El evento servirá para seguir avanzando en la confluencia de actores, gracias a la participación de diferentes entidades del movimiento social climático, lideradas por Alianza por el Clima, que entienden que la actividad desarrollada por la Coordinadora Estatal por el Tren y sus plataformas regionales se alinea con la suya propia. Para las organizaciones convocantes, esta convergencia de mensajes y estrategias debe crecer en potencia y capacidad movilizadora a pocas fechas de la celebración de la COP27, que tendrá lugar del 6 al 20 de noviembre en Egipto.

Las plataformas en defensa del tren y los grupos climáticos estiman que el ferrocarril es una pieza clave para la imprescindible descarbonización del transporte. La apuesta por un modelo basado en la carretera y en el automóvil, y las inversiones que solo pasan por el AVE, han debilitado el sistema ferroviario que hoy debería estar jugando un papel central en la lucha contra el cambio climático. Por ello, es primordial centrar esfuerzos en el trasvase al ferrocarril de mercancías y personas que hoy son transportadas por carretera, avión y barco.

Por otro lado, el encuentro Tren y Clima tendrá un carácter eminentemente reivindicativo tras el cierre por parte del MITMA del servicio ferroviario entre Aranjuez, Cuenca y Utiel. El proyecto de desmantelamiento de la línea y las posibles vías de acción para frenarlo por parte de las organizaciones de la sociedad civil formarán parte de las sesiones de trabajo del encuentro. Además, como colofón al mismo, las entidades organizadoras han convocado una movilización en Cuenca el próximo domingo a las 12:30 contra el mencionado cierre de la línea.

En opinión de José Luis Ordóñez, portavoz de la Coordinadora Estatal por el Tren Público, Social y Sostenible, “resulta inaudito que el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana pretenda cerrar un servicio ferroviario prestado en el mundo rural de la España abandonada y, por eso, las plataformas ciudadanas por el tren hemos elegido la ciudad de Cuenca para realizar nuestro primer encuentro presencial tras el periodo más duro de la pandemia de la COVID–19”.

Para Carlos Martínez, portavoz de Alianza por el Clima, “la política de transporte que hoy defiende el MITMA no concuerda con la prestación del servicio público esencial que es el transporte, que debe facilitar el acceso a los bienes, a los servicios y a los contactos con las demás personas, alcanzando dicha accesibilidad con la mínima movilidad; tampoco concuerda con la vertebración y el reequilibrio territorial, ni con la actual situación de emergencia climática, ni con la transición ecológica justa que la gran mayoría de la sociedad española necesita”.

Por su parte, Pablo Muñoz Nieto, coordinador del Área de Transporte de Ecologistas en Acción, considera que “este encuentro, en el que participarán organizaciones de todo el Estado en representación de miles de ciudadanos y ciudadanas, simboliza la enorme demanda social por un transporte ferroviario de calidad que sea vector de desarrollo económico de los municipios, de vertebración de los territorios y de reducción de emisiones que calientan nuestro clima, y empeoran la calidad de nuestro aire”.

Greenpeace denuncia el “ECO tongo” de las etiquetas ambientales de la DGT

La ONG exige que el Gobierno corrija y ponga al día las etiquetas de la DGT tal y como se comprometió en 2020 y no ceda a las presiones de la industria automovilística, que logró parar esa iniciativa

Esta mañana activistas de Greenpeace han accedido a las instalaciones de un gran grupo de automoción en Villaverde (Madrid) para desplegar una enorme pancarta con forma de etiqueta de la DGT sobre decenas de automóviles. Bajo el texto “ECO tongo. DGT cambia las etiquetas ¡ya!” la organización ecologista ha reclamado a la Dirección General de Tráfico que reforme los distintivos ambientales de los vehículos, pues no son fieles a la realidad en cuanto a lo que estos contaminan y condicionan aspectos como las rebajas fiscales o el libre acceso a las nuevas Zonas de Bajas Emisiones, obligatorias en 150 ciudades a partir de enero de 2023.

Greenpeace denuncia que el etiquetado actual es un “coladero” para tecnologías contaminantes, como el gas fósil (mal llamado “natural”), que disfrazan de verde la industria y confunden al consumidor. Así, cualquier vehículo (coche, furgoneta o camión) que funcione con gas licuado o comprimido disfruta del distintivo ECO de la DGT, lo que les otorga importantes beneficios fiscales y normativos. Sin embargo, los vehículos de gas liberan grandes cantidades de partículas contaminantes y peligrosas asociadas con el cáncer, el alzheimer y enfermedades cardíacas y respiratorias, además de contribuir de manera similar que los vehículos diésel o gasolina a la crisis climática.

La propuesta ecologista para reformas las etiquetas

Una vez que el Gobierno anunció, a mediados de 2020, su intención de reformar las etiquetas de la DGT, las entidades ecologistas Greenpeace, Fundación Renovables, Ecodes, Ecologistas en Acción y Transport & Environment lanzaron una propuesta de mejora que corregía los fallos del sistema actual e incorporaba las emisiones de CO2 como criterio de clasificación ambiental. No obstante la DGT decidió hacer caso omiso a las recomendaciones ecologistas y ceder a las presiones de la industria del automóvil y bloqueó la reforma de las etiquetas bajo el pretexto de “acordar los criterios de etiquetado con los fabricantes”. Una posición inaceptable que demuestra cómo la DGT diseña sus etiquetas anteponiendo los intereses de la industria del motor frente a la salud de las personas y la protección del medio ambiente.

Etiquetas diseñadas para el lavado verde de la industria

Los fallos del actual sistema de etiquetado ambiental también afectan a otros vehículos, como los microhíbridos, calificados como ECO a pesar de que la aportación eléctrica es mínima, o los híbridos enchufables etiquetados como “CERO emisiones” pese a que cuentan con motor de combustión y tubo de escape. «El Gobierno de España se comprometió a corregir los fallos de las etiquetas en 2020. Sin embargo, la DGT se ha plegado a los intereses de la industria para bloquear esta revisión, permitiendo que haya miles de vehículos contaminantes etiquetados como CERO y ECO cuando no lo son», ha declarado Adrián Fernández, responsable de la campaña de movilidad de Greenpeace.

«La DGT se ha convertido en una agencia publicitaria de lavado verde de la industria del motor. Pero las etiquetas son solo uno de los engranajes de la inmensa lavadora con que el sector está hace pasar vehículos contaminantes como limpios», ha apuntado Francisco del Pozo, coordinador de la campaña de combustibles fósiles de Greenpeace.

Una nueva investigación de la Universidad de Harvard encargada por Greenpeace Países Bajos, Three shades of green(washing), ha revelado el uso descarado del lavado verde y el simbolismo para sacar provecho de la crisis climática en las redes sociales de las marcas de automóviles junto con compañías aéreas y empresas energéticas de Europa. El estudio muestra que solo uno de cada cinco anuncios de coches «verdes» vendía un producto, el resto funcionaba principalmente para presentar la marca como verde. Por ello Greenpeace y otras 40 organizaciones están impulsando una Iniciativa Ciudadana Europea (ECI, en sus siglas en inglés), que pide una nueva ley similar a la del tabaco que prohíba la publicidad y el patrocinio de los combustibles fósiles en la Unión Europea

Adrián Fernández | Greenpeace

El 92 % de las ayudas europeas para implementar Zonas de Bajas Emisiones se están usando

Greenpeace ha evaluado las ayudas europeas a municipios para la implantación de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y la transformación digital y sostenible del transporte urbano. A través de «La Lupa Verde», el observatorio social y ambiental de Greenpeace para el Plan de Recuperación, se han analizado casi un centenar de proyectos de una veintena de ciudades, con un resultado positivo. Un 92 % de las inversiones analizadas contribuye positivamente a la descarbonización, mientras que solo un 3 % son consideradas contraproducentes o negativas en términos sociales y ambientales.

Estas líneas de ayuda se dirigen a municipios de más de 50.000 habitantes y capitales de provincia, justo aquellas donde la Ley de Cambio Climático y Transición Energética obliga a implementar nuevas ZBE antes de 2023. El objetivo del programa es acelerar la mejora de la calidad del aire y contribuir a la descarbonización del transporte urbano, haciendo más atractivo el uso del transporte colectivo y de la movilidad activa (bicicleta o a pie) y reduciendo el uso del coche en el centro de las ciudades.

Precisamente es el transporte público quien más se beneficia de estas ayudas: un 75 % de los fondos se dedican a este sector, sobre todo a la compra de autobuses eléctricos y bases de recarga. Greenpeace valora positivamente este reparto, aunque advierte de que semejante inversión debe ir acompañada de un cambio real en el modelo de transporte.

“Tras años enriqueciendo a los fabricantes de coches con dinero público y ‘planes renove’, por fin los gobiernos entienden que la transición verde pasa por invertir en más y mejor transporte público. Esperamos que estos fondos tengan como resultado un cambio en el modelo de ciudad para hacerlo no solo más limpio, sino también más equitativo y cercano. El Día sin Coches nos recuerda que las ciudades más habitables son aquellas que tienen menos tráfico, y por tanto menos ruido y contaminación y más facilidades para moverse andando, en bici o en transporte público”, ha afirmado Adrián Fernández, responsable de la campaña de movilidad de Greenpeace.

Menos coches y más limpios

Pese al buen resultado de este análisis, Greenpeace denuncia que unas pocas ciudades han incluido proyectos poco sostenibles en la convocatoria. Entre las ciudades con proyectos ‘insostenibles’ figuran Pamplona, Tarragona, Almería o Alcorcón (Madrid) por haber proyectado varios aparcamientos considerados “disuasorios” a pesar de estar ubicados cerca del centro de la ciudad, lo que acaba atrayendo más tráfico rodado.

Greenpeace recuerda que estas ayudas deben contribuir al objetivo establecido en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) de reducir un 35% el tráfico privado para ayudar a mitigar las emisiones contaminantes y de gases de efecto invernadero, reducir los niveles de ruido, mejorar la calidad de vida de las ciudades y facilitar el desarrollo de la movilidad activa en los entornos urbanos.

“Todavía algunos ayuntamientos confunden la movilidad sostenible con promover el coche eléctrico o poner patinetes en las calles. Los objetivos climáticos son claros: necesitamos coches más limpios y eléctricos, pero sobre todo necesitamos menos coches. Hay muchas familias que vivirían mejor si no tuvieran que dedicar gran parte de su sueldo para llenar el depósito con combustibles fósiles”, ha apuntado Fernández.

Para analizar esta perspectiva social, esta tarde Greenpeace Internacional ha organizado un debate en Twitter Space con motivo del Día sin Coches, donde se abordarán qué políticas hacen falta para lograr un sistema de movilidad más justo social y ambientalmente.

Adrián Fernández | Greenpeace

Greenpeace reivindica la transición a calefacción renovable en lugar de bajar impuesto al gas

· El presidente del Gobierno ha anunciado este jueves una rebaja del 21 % al 5 % del IVA del gas a partir de octubre y hasta el 31 de diciembre, a pesar de los beneficios extraordinarios de las gasistas desde el comienzo de la crisis

· El presidente no ha aclarado si la medida se aplicará a todos los consumidores del gas o solo a los domésticos, por lo que puede convertirse en una subvención más a la industria y eléctricas, que consumían casi el 80 % del gas en 2021 

· La rebaja del IVA aplaza la necesaria fiscalidad verde para promover un sistema energético que incentive el ahorro y penalice a los sectores más contaminantes

En respuesta al anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre la bajada del IVA del gas, Greenpeace considera que, si bien son necesarias medidas de choque temporales para aliviar la situación de hogares y pequeñas empresas, las rebajas de impuestos al gas fósil como el IVA, que en principio no discrimina entre grandes consumidores y familias, pueden ser aprovechadas por las empresas energéticas e industriales para maximizar sus beneficios. La organización reitera la necesidad de soluciones urgentes y verdaderamente efectivas en el medio plazo para acelerar la transición energética hacia un sistema 100% renovable y eficiente, acabando con nuestra dependencia de los combustibles fósiles y la energía nuclear que financian la guerra y asfixian a la ciudadanía.

“La medida anunciada es una suvención al gas y aplaza la necesaria fiscalidad verde para promover un sistema energético que incentive el ahorro y penalice a los grandes consumidores”, ha declarado Francisco del Pozo, coordinador de combustibles fósiles de Greenpeace, que añade: “Es más importante que nunca no seguir cayendo en la trampa de los combustibles fósiles y establecer medidas destinadas a apoyar a las familias que lo necesitan para mantener o mejorar sus servicios energéticos rompiendo la dependencia del gas: aislamiento, sustitución de calderas por bomba de calor, etc. Lo que no tiene sentido es promover un plan de ahorro energético y a la vez subvencionar el uso del gas”.

Valoración de medidas concretas:

La rebaja del IVA al gas va en la misma línea que la ayuda de los 20 céntimos al carburante, medida que sigue vigente hasta fin de año y ya se ha visto ineficaz durante los cuatro meses que lleva en vigor: se ha demostrado que esta ayuda ha sido rápidamente absorbida por las grandes petroleras, tal y como publicó la CNMC. Greenpeace ya denunció que las petroleras están ingresando cada día 7,6 millones de euros adicionales desde el inicio de la guerra, mientras la población sufre los precios récord en las gasolineras [1]. Tampoco a las empresas de gas les va mal: Naturgy, la mayor empresa del sector, mejora sus resultados de manera significativa en la primera mitad de año. La compañía energética ha registrado 557 millones de beneficio en el primer semestre, lo que supone un progreso del 15,1% [2].

Greenpeace reitera que, unido a las medidas de apoyo directo a las familias para ahorrar energía, se debe mantener el 5 % del IVA en la factura eléctrica. La electricidad es esencial como vector de servicios energéticos. Asimismo, la organización ecologista considera necesario adelantar medidas redistributivas como el Impuesto sobre los beneficios extraordinarios sobre las empresas energéticas. Greenpeace se congratula del anuncio hecho a finales de junio por el presidente sobre el establecimiento de un impuesto específico para los beneficios extraordinarios de empresas energéticas, pero lamenta que su entrada en vigor no se produzca hasta enero de 2023 [3].

La organización reclama que para evitar que esta crisis la paguen los de siempre es necesaria la puesta en marcha un plan de acción mucho más ambicioso con normativa y subsidios directos a la calefacción renovable y mejora express del aislamiento de los hogares [4], todo ello unido a una reforma fiscal que redistribuya la riqueza, sea progresiva e incluya una fiscalidad verde que aplique el principio de quien contamina paga y no deje a nadie atrás.

El Observatorio Ciudadano de la Sequía y Greenpeace advierten que España se enfrentará cada vez a más sequías, olas de calor e incendios

  • Ser la huerta de Europa nos acabará condenando, en no demasiado tiempo, a ser el país más desertificado de Europa
  • Más de la mitad de las demarcaciones españolas se encuentran con niveles de agua embalsada por debajo del 50%
  • Los planes de sequía no serán suficientes si no se reduce el estrés hídrico estructural con suficiente planificación

Según el último informe sobre sequía de la ONU “DROUGHT IN NUMBERS 2022 – restoration for readiness and resilience, presentado este pasado mes de mayo, las cifras no pueden ser más alarmantes. Las zonas secas (drylands) cubren el 37,2% de la superficie del planeta y 3.000 millones de personas están directamente afectadas por la degradación de los recursos de los que viven. Para 2030, unos 700 millones de personas estarán en riesgo de desplazamiento por causas relacionadas a las sequías y en 2050 las sequías pueden afectar a más de 3/4 partes de la población mundial.

Desertificación y sequía en España

En España, la sequía es un fenómeno natural y recurrente que forma parte de la normalidad climática de nuestro país. El Global to Regional Atlas del sexto informe del IPCC (2022), sitúa a España como uno de los países con mayor riesgo de sequía al confluir un alto nivel de peligrosidad (ocurrencia, frecuencia e intensidad de sequías), exposición (personas, elementos, ecosistemas y actividades económicas que podrían verse afectadas) y vulnerabilidad (predisposición de los elementos expuestos a verse afectados negativamente).

Según la AEMET, solo teniendo en cuenta los últimos cinco años, dos de ellos -2017 (muy seco) y 2020 (seco)- ya han registrado precipitaciones por debajo de la media. A día de hoy, la mitad de las demarcaciones españolas presentan una reserva de agua en los embalses por debajo del 50%, con situaciones preocupantes en el Tajo (48%), Segura (44%), y especialmente en el Guadalquivir (37%), Guadalete- Barbate (34%) y Guadiana (30%). Para la misma serie temporal, todos los años han registrado una anomalía térmica de entre 0,4 y 1,1 ⁰C por encima de la media de los años 1980-2010. Y las previsiones de futuro no son nada optimistas, pues los diferentes modelos climáticos auguran un aumento de entre 2 y 6,4⁰ C y un descenso promedio de los recursos hídricos disponibles de entre un 10 y un 25% para el horizonte 2070-2100.

El Gobierno acaba de presentar una nueva Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación en España, que actualiza los datos existentes y sitúa a nuestro país ante un escenario preocupante de pérdida de suelo. El documento recoge cómo un 74% del territorio español se encuentra en riesgo de desertificación, con Andalucía y Cataluña a la cabeza en cuanto a “procesos erosivos de gran calado”.

La desertificación se produce por las actividades humanas y se agrava con el cambio climático -también de origen humano-, por lo que está en manos de la clase política revertir la situación. Sin embargo, para Julio Barea, responsable de la campaña #SalvarElAgua de Greenpeace: “El Gobierno conoce el problema pero las buenas palabras quedan en nada si no se toman medidas políticas urgentes en un país donde el agua es escasa, contaminada y mal gestionada, con una clara falta de recursos para la gestión de nuestras masas forestales. Ser la huerta de Europa nos acabará condenando, en no demasiado tiempo, a ser el país más desertificado de Europa. Todos los planes hidrológicos de cuenca y los autonómicos estimulan el aumento en la superficie de regadío, hasta el punto de animar a usar una cantidad de agua con la que no contamos y que, además, cada vez será más escasa”.

La adaptación a medio y largo plazo pasa por el desarrollo de estrategias de reducción de la exposición y la vulnerabilidad. En este sentido, se han realizado importantes avances en España con la redacción de planes especiales de sequía a escala de demarcación hidrográfica, aunque todavía hay importantes incumplimientos sobre la obligación establecida por el artículo 27 del Plan Hidrológico Nacional (2001) de elaborar planes de sequía para abastecimientos urbanos de más de 20.000 habitantes. La utilidad de estas herramientas se ve limitada por el estado de presión de los recursos hídricos y el elevado nivel de estrés hídrico que sufren de forma estructural muchas de las demarcaciones españolas y que deben ser corregidas mediante la planificación hidrológica ordinaria.

Como afirma Jesús Vargas, del Observatorio Ciudadano de la Sequía, “en un contexto de disminución de recursos hídricos disponibles y de aumento generalizado de temperaturas, en el que el 70% de las demarcaciones hidrográficas españolas presentan niveles de estrés hídrico alto o severo y más de la mitad de las masas de agua subterránea se encuentran en mal estado, la única vía de adaptación real a medio y largo plazo pasa por una transformación en el modelo de gestión del agua, que sea capaz de reducir la presión sobre los recursos hídricos y esto, inevitablemente, exige una reflexión profunda del modelo del sector agrario”.

Desertificación y sequía en el mundo

El cambio climático ha llevado a un mayor riesgo de sequía, por el aumento en las temperaturas en todo el mundo, y está contribuyendo al aumento de crisis humanitarias en aquellos lugares donde los peligros naturales interactúan con elevados niveles de vulnerabilidad, lo que afecta de manera especial a mujeres y niños (IPCC, 2021). Según el informe Drought in numbers 2022. Restoration for readiness and resilience, a nivel global, la sequía afecta a 55 millones de personas en todo el mundo cada año. Entre 1970 y 2019, ha provocado alrededor de 650.000 muertes humanas y ha causado unas pérdidas económicas de más de 124.000 millones de dólares en todo el mundo entre 1998 y 2017. Además, el último informe del IPCC (2021) confirma que el impacto de las sequías ha aumentado en todo el mundo y especialmente en las regiones del sur mediterráneo y prevé -con un alto nivel de confianza- que se produzcan de forma simultánea olas de calor, sequías e incendios forestales de manera más frecuente.

Solo en Europa, durante el siglo pasado, se produjeron 45 episodios de sequía severa, afectando a millones de personas y causando enormes pérdidas económicas. Actualmente, el 15% de la superficie terrestre y el 17 % de la población de la Unión Europea se ve afectada por la sequía.

Madrid, sede de la reunión de la ONU contra la Desertificación y la Sequía

La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación nombraba este año a Madrid como sede mundial para la celebración del 17 de junio. Un evento que se celebrará mañana en el museo Reina Sofía y que estará centrado en la urgencia de adoptar políticas y medidas a escala local, regional y global para evitar los peores efectos de la desertificación.

El encuentro, cuyo lema es “Superando juntos las sequías”, contará con la participación, entre otros, de António Guterres, secretario general de Naciones Unidas; el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera; el secretario ejecutivo de la UNCCD, Ibrahim Thiaw; el comisario europeo de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, Virginijus Sinkevičius; el presidente de la COP15 de Desertificación y ex ministro de bosques y agua de Costa de Marfil, Alain-Richard Donhawi y la activista climática y fundadora de la iniciativa PaTree, Patricia Kombo.

Una jornada, a la que están invitados Greenpeace y el Observatorio Ciudadano de la Sequía, y que servirá para hablar del problema del agua, aunque ambas entidades esperan que “más que hablar, los líderes mundiales se decidan a actuar con urgencia”.

Demandas:

Greenpeace y el Observatorio Ciudadano de la Sequía proponen una serie de demandas a las administraciones responsables de la gestión del agua para proteger y garantizar el acceso equitativo y de calidad al agua a todas las personas y ecosistemas de nuestro país:

Superar la política hidráulica tradicional, centrada en la ejecución de grandes obras, y abordar una verdadera transición hidrológica justa que responda al actual contexto de cambio climático.
Luchar contra el grave estado de sobreexplotación y contaminación que

El Observatorio Ciudadano de la Sequía y Greenpeace advierten que España se enfrentará cada vez a más sequías, olas de calor e incendios
Ser la huerta de Europa nos acabará condenando, en no demasiado tiempo, a ser el país más desertificado de Europa
Más de la mitad de las demarcaciones españolas se encuentran con niveles de agua embalsada por debajo del 50%
Los planes de sequía no serán suficientes si no se reduce el estrés hídrico estructural con suficiente planificación
Greenpeace y el Observatorio Ciudadano de la Sequía asisten mañana, en Madrid, como invitados al evento mundial de la ONU contra la Desertificación y la Sequía

Mañana se celebra el Día Mundial contra la Desertificación y la Sequía, aunque no haya motivos de celebración. Según el último informe sobre sequía de la ONU “DROUGHT IN NUMBERS 2022 – restoration for readiness and resilience, presentado este pasado mes de mayo, las cifras no pueden ser más alarmantes. Las zonas secas (drylands) cubren el 37,2% de la superficie del planeta y 3.000 millones de personas están directamente afectadas por la degradación de los recursos de los que viven. Para 2030, unos 700 millones de personas estarán en riesgo de desplazamiento por causas relacionadas a las sequías y en 2050 las sequías pueden afectar a más de 3/4 partes de la población mundial.

Desertificación y sequía en España

En España, la sequía es un fenómeno natural y recurrente que forma parte de la normalidad climática de nuestro país. El Global to Regional Atlas del sexto informe del IPCC (2022), sitúa a España como uno de los países con mayor riesgo de sequía al confluir un alto nivel de peligrosidad (ocurrencia, frecuencia e intensidad de sequías), exposición (personas, elementos, ecosistemas y actividades económicas que podrían verse afectadas) y vulnerabilidad (predisposición de los elementos expuestos a verse afectados negativamente).

Según la AEMET, solo teniendo en cuenta los últimos cinco años, dos de ellos -2017 (muy seco) y 2020 (seco)- ya han registrado precipitaciones por debajo de la media. A día de hoy, la mitad de las demarcaciones españolas presentan una reserva de agua en los embalses por debajo del 50%, con situaciones preocupantes en el Tajo (48%), Segura (44%), y especialmente en el Guadalquivir (37%), Guadalete- Barbate (34%) y Guadiana (30%). Para la misma serie temporal, todos los años han registrado una anomalía térmica de entre 0,4 y 1,1 ⁰C por encima de la media de los años 1980-2010. Y las previsiones de futuro no son nada optimistas, pues los diferentes modelos climáticos auguran un aumento de entre 2 y 6,4⁰ C y un descenso promedio de los recursos hídricos disponibles de entre un 10 y un 25% para el horizonte 2070-2100.

El Gobierno acaba de presentar una nueva Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación en España, que actualiza los datos existentes y sitúa a nuestro país ante un escenario preocupante de pérdida de suelo. El documento recoge cómo un 74% del territorio español se encuentra en riesgo de desertificación, con Andalucía y Cataluña a la cabeza en cuanto a “procesos erosivos de gran calado”.

La desertificación se produce por las actividades humanas y se agrava con el cambio climático -también de origen humano-, por lo que está en manos de la clase política revertir la situación. Sin embargo, para Julio Barea, responsable de la campaña #SalvarElAgua de Greenpeace: “El Gobierno conoce el problema pero las buenas palabras quedan en nada si no se toman medidas políticas urgentes en un país donde el agua es escasa, contaminada y mal gestionada, con una clara falta de recursos para la gestión de nuestras masas forestales. Ser la huerta de Europa nos acabará condenando, en no demasiado tiempo, a ser el país más desertificado de Europa. Todos los planes hidrológicos de cuenca y los autonómicos estimulan el aumento en la superficie de regadío, hasta el punto de animar a usar una cantidad de agua con la que no contamos y que, además, cada vez será más escasa”.

La adaptación a medio y largo plazo pasa por el desarrollo de estrategias de reducción de la exposición y la vulnerabilidad. En este sentido, se han realizado importantes avances en España con la redacción de planes especiales de sequía a escala de demarcación hidrográfica, aunque todavía hay importantes incumplimientos sobre la obligación establecida por el artículo 27 del Plan Hidrológico Nacional (2001) de elaborar planes de sequía para abastecimientos urbanos de más de 20.000 habitantes. La utilidad de estas herramientas se ve limitada por el estado de presión de los recursos hídricos y el elevado nivel de estrés hídrico que sufren de forma estructural muchas de las demarcaciones españolas y que deben ser corregidas mediante la planificación hidrológica ordinaria.

Como afirma Jesús Vargas, del Observatorio Ciudadano de la Sequía, “en un contexto de disminución de recursos hídricos disponibles y de aumento generalizado de temperaturas, en el que el 70% de las demarcaciones hidrográficas españolas presentan niveles de estrés hídrico alto o severo y más de la mitad de las masas de agua subterránea se encuentran en mal estado, la única vía de adaptación real a medio y largo plazo pasa por una transformación en el modelo de gestión del agua, que sea capaz de reducir la presión sobre los recursos hídricos y esto, inevitablemente, exige una reflexión profunda del modelo del sector agrario”.

Desertificación y sequía en el mundo

El cambio climático ha llevado a un mayor riesgo de sequía, por el aumento en las temperaturas en todo el mundo, y está contribuyendo al aumento de crisis humanitarias en aquellos lugares donde los peligros naturales interactúan con elevados niveles de vulnerabilidad, lo que afecta de manera especial a mujeres y niños (IPCC, 2021). Según el informe Drought in numbers 2022. Restoration for readiness and resilience, a nivel global, la sequía afecta a 55 millones de personas en todo el mundo cada año. Entre 1970 y 2019, ha provocado alrededor de 650.000 muertes humanas y ha causado unas pérdidas económicas de más de 124.000 millones de dólares en todo el mundo entre 1998 y 2017. Además, el último informe del IPCC (2021) confirma que el impacto de las sequías ha aumentado en todo el mundo y especialmente en las regiones del sur mediterráneo y prevé -con un alto nivel de confianza- que se produzcan de forma simultánea olas de calor, sequías e incendios forestales de manera más frecuente.

Solo en Europa, durante el siglo pasado, se produjeron 45 episodios de sequía severa, afectando a millones de personas y causando enormes pérdidas económicas. Actualmente, el 15% de la superficie terrestre y el 17 % de la población de la Unión Europea se ve afectada por la sequía.

Madrid, sede de la reunión de la ONU contra la Desertificación y la Sequía

La Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación nombraba este año a Madrid como sede mundial para la celebración del 17 de junio. Un evento que se celebrará mañana en el museo Reina Sofía y que estará centrado en la urgencia de adoptar políticas y medidas a escala local, regional y global para evitar los peores efectos de la desertificación.

El encuentro, cuyo lema es “Superando juntos las sequías”, contará con la participación, entre otros, de António Guterres, secretario general de Naciones Unidas; el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera; el secretario ejecutivo de la UNCCD, Ibrahim Thiaw; el comisario europeo de Medio Ambiente, Océanos y Pesca, Virginijus Sinkevičius; el presidente de la COP15 de Desertificación y ex ministro de bosques y agua de Costa de Marfil, Alain-Richard Donhawi y la activista climática y fundadora de la iniciativa PaTree, Patricia Kombo.

Una jornada, a la que están invitados Greenpeace y el Observatorio Ciudadano de la Sequía, y que servirá para hablar del problema del agua, aunque ambas entidades esperan que “más que hablar, los líderes mundiales se decidan a actuar con urgencia”.

Demandas:

Greenpeace y el Observatorio Ciudadano de la Sequía proponen una serie de demandas a las administraciones responsables de la gestión del agua para proteger y garantizar el acceso equitativo y de calidad al agua a todas las personas y ecosistemas de nuestro país:

  • Superar la política hidráulica tradicional, centrada en la ejecución de grandes obras, y abordar una verdadera transición hidrológica justa que responda al actual contexto de cambio climático.
  • Luchar contra el grave estado de sobreexplotación y contaminación que sufren nuestras aguas y prestar especial atención a las aguas subterráneas, al ser reservas estratégicas y aún muy desconocidas.
  • Reducir nuestra vulnerabilidad al riesgo de sequía, aminorando la cantidad total de agua consumida, fundamentalmente por el regadío al ser éste el mayor consumidor (80% del total).
  • Incluir a la ciudadanía en la gestión del recurso agua y de los riesgos hídricos, a través de procesos participativos reales y ejercicios deliberativos.
  • Cumplir con la obligación de elaborar y poner en marcha planes especiales de sequía para abastecimientos urbanos de más de 20.000 habitantes
  • Implantar regímenes de caudales ecológicos científicamente establecidos.
  • Cerrar el más de un millón de pozos ilegales repartidos por toda la geografía española.
  • Orientar las políticas agrícolas y ganaderas hacia la sostenibilidad y la reducción del consumo de agua.
  • Prohibir nuevos proyectos de ganadería industrial y la ampliación de los existentes y apoyar la producción extensiva, local, de calidad y ecológica.
  • Establecer una hoja de ruta para potenciar la agricultura ecológica y reducir la cabaña ganadera en intensivo en un 50% para 2030
  • Adaptar las políticas forestales a las necesidades del país más árido de Europa.
  • Aumentar el presupuesto destinado a la gestión forestal —que debe centrarse en la planificación y protección de los recursos hídricos— para avanzar en la adaptación de los bosques mediterráneos al cambio climático y, por tanto, en la protección de suelo y agua (gestión ecohidrológica).

Los núcleos urbanos con más naturaleza son más resistentes a las olas de calor

  • La situación de emergencia climática que vivimos deja cada vez más evidente la necesidad de que haya más naturaleza en los entornos urbanos
  • Las ciudades con infraestructuras verdes bien diseñadas, planificadas y gestionadas son más resilientes, sostenibles y equitativas. Además, nos protegen del aumento de las temperaturas, la sequía y las inundaciones y pueden dar cobijo a la biodiversidad

La emergencia climática es una evidencia y sus consecuencias se hacen cada vez más patentes: las olas de calor, la sequía, los incendios y las inundaciones que estamos sufriendo en nuestro país en los últimos años son algunas de ellas.

Si no lo remediamos, vamos camino de superar un aumento de temperatura de 3° por encima de los niveles pre-industriales. Esto supondría un incumplimiento del Acuerdo de París de mantener la temperatura por debajo de los 2° y tratar de limitarlo a 1,5°, para prevenir los peores impactos.

Las ciudades tienen una gran responsabilidad en la emergencia climática, la pérdida de biodiversidad y, como hemos comprobado con la pandemia del COVID-19, en la salud global: consumen la mayor parte de los recursos del planeta; ya sea energía, materiales o alimentos. También son responsables de dos tercios de las emisiones de gases de efecto invernadero del mundo. Teniendo en cuenta que, según las previsiones de Naciones Unidas, para 2050, esperamos que dos tercios de la población mundial vivan en áreas urbanas, claramente necesitamos repensar nuestro modelo de ciudad.

Soluciones basadas en la naturaleza

Por sus características y especialmente por la escasez de barreras naturales para amortiguarlos, las ciudades son especialmente vulnerables a estos efectos y además son los lugares donde vive la mayor parte de la población (en España, el 80% vive en municipios de más de 5.000 habitantes), por lo que es prioritario emprender acciones de mitigación y adaptación en ellos.

En estas acciones, la naturaleza juega un papel fundamental. Las soluciones basadas en la naturaleza (SBN) son enfoques, acciones o procesos que utilizan los principios de la naturaleza para dar solución a distintos problemas ambientales, como la adaptación al cambio climático, la gestión de los recursos, del agua, la seguridad alimentaria o la calidad del aire y el entorno. Son herramientas más eficientes, económicas y con valor añadido en ahorro de costes y generación de empleo local.

Arboledas urbanas, las grandes aliadas

El arbolado urbano puede ayudar a enfriar el aire entre 2 y 8 grados, reduciendo así el efecto de «isla de calor» urbano. Además, la vegetación amortigua las temperaturas, contribuyendo a reducir el consumo de energía para refrigeración (hasta un 3%) o calefacción (entre un 20 y un 50%) de los edificios.

Los árboles grandes son excelentes filtros para contaminantes urbanos y partículas finas. Absorben gases contaminantes (tales como monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, ozono y óxidos de sulfuro) y filtran partículas finas como polvo, suciedad o humo del aire atrapándolos sobre las hojas y la corteza. Según un estudio del ayuntamiento de Madrid, el arbolado de la capital capta 637 toneladas de contaminantes al año y en Barcelona, las zonas verdes urbanas absorben anualmente más de 300 toneladas de contaminantes.

Los árboles maduros regulan el flujo del agua y desempeñan un papel clave en la prevención de inundaciones y en la reducción de riesgos de desastres naturales. Por ejemplo, un árbol maduro, puede retener más de 15.000 litros de agua al año.

Beneficios para la salud

Por otra parte, numerosas investigaciones demuestran que vivir cerca de los espacios verdes urbanos y tener acceso a ellos puede mejorar la salud física y mental. Estos beneficios se han hecho especialmente evidentes durante los confinamientos derivados de la pandemia, cuando las personas hemos sido conscientes de la necesidad de contacto con el exterior y, especialmente, con las zonas verdes.

En el ámbito escolar, múltiples estudios han probado que tener más naturaleza en el patio mejora el rendimiento académico: un 5% en la memoria de trabajo y un 6% en la de trabajo superior y que la cantidad de naturaleza en el entorno de los centros educativos influye positivamente en la autoestima de niños y niñas. Además, más espacio verde residencial se relaciona con mejor capacidad de atención y memoria en niñas y niños de 4 a 6 años y con una disminución del comportamiento hiperactivo.

Las aves como indicadores

Científicos alemanes midieron la importancia de la diversidad de especies para el bienestar en Europa, relacionando datos socioeconómicos de más de 26.000 ciudadanos europeos de 26 países con datos de diversidad de especies y de naturaleza. El resultado del estudio The importance of species diversity for human well-being in Europe. German Centre for Integrative Biodiversity Research. 2021 muestra que la riqueza de especies de aves se asocia positivamente con la satisfacción de vida de los europeos.

Las aves son un excelente indicador de la conservación de los ecosistemas y de la buena salud del entorno, y de hecho, la Unión Europea considera el estado de las poblaciones silvestres de aves como un índice de la calidad de vida en Europa ya que Eurostat, la oficina estadística europea, incluye el seguimiento de las poblaciones de aves entre los índices más importantes para medir la sostenibilidad y el bienestar social.

La emergencia climática y la pérdida de biodiversidad son dos de los principales retos a los que se enfrenta la humanidad en la actualidad de los que depende nuestro futuro. Según el informe conjunto de IPBES y el IPPC (Intergovernmental Panel on Climate Change), publicado en 2019 y desarrollado por los 50 mejores expertos mundiales en biodiversidad y cambio climático, son dos crisis interconectadas que deben ser afrontadas de forma conjunta para maximizar los beneficios y minimizar las compensaciones.

lanubedealgodon.com

WWF alerta de que el Planeta ha entrado en números rojos  

Mañana, 28 de julio, es el Día de la Sobrecapacidad de la Tierra, la fecha en que nuestro planeta entra en números rojos. Esto significa que la humanidad ha consumido ya los recursos naturales disponibles para todo el año. Es decir, en poco más de 200 días el ser humano ha terminado con el capital natural disponible para 365 días. De esta forma, se supera en un 74 % la capacidad de los ecosistemas para regenerar los recursos naturales. Esto significa que ahora serían necesarios los recursos que podrían ofrecer 1,75 planetas Tierra.

WWF alerta de que en poco más de 200 días se ha agotado el capital natural disponible para los 365 días del año, excediendo en un 74 % la capacidad de los ecosistemas para regenerar los recursos naturales.

Con estos nuevos datos, la humanidad necesitaría, como media, 1,75 planetas para satisfacer sus demandas de recursos naturales. Sin embargo, las diferencias son muy grandes dependiendo de cada país: de los 9 planetas que consume Qatar, a los 5,1 de EE.UU, o los 2,8 de España… a los 0,3 planetas de Yemen.

En relación a nuestro país, cabe recordar que el pasado 12 de mayo España entraba ya en deuda con el Planeta. Este día se adelantó 13 días respecto a 2021, por lo que preocupa que cada año la fecha siga adelantándose.

El Día de la Sobrecapacidad de la Tierra marca la fecha en la que la demanda de recursos y servicios ecológicos de la humanidad en un año concreto supera lo que la Tierra puede regenerar en ese año. Es decir, se entra en déficit ecológico. Y cada año la fecha se adelanta más.

Este día es calculado por la Global Footprint Network, una organización de investigación internacional que ofrece a los tomadores de decisiones un menú de herramientas para ayudar a la economía humana a operar dentro de los límites ecológicos de la Tierra, analizando la evolución mundial de dos parámetros: la biocapacidad (o capacidad de regeneración biológica) y la huella ecológica (nuestra demanda de recursos).

Para Enrique Segovia, director de conservación de WWF España, “Este Día de la Sobrecapacidad nos recuerda que el modelo actual de producción y consumo es una de las principales causas de la destrucción de la naturaleza y la crisis climática». Es hora de que los líderes mundiales aborden con urgencia y valentía las medidas necesarias para revertir la situación”. Y concluye: “Todos podemos ayudar a detener el déficit ecológico tomando mejores decisiones en nuestra vida diaria. En WWF trabajamos para proteger nuestros recursos naturales para que puedan seguir protegiéndonos”.

Las personas mayores son más receptivas en la separación de residuos para su posterior reciclaje

Las personas mayores son unas de las más comprometidas con el cuidado del medioambiente en nuestro país. De hecho, muchas de ellas aplican la economía circular -reducir, reutilizar y reciclar- de forma innata en su día a día. Por eso, cada vez son más las acciones que buscan que los mayores se conviertan en abanderados de la protección del entorno natural. Una de ellas es ‘Terceros en edad, primeros en reciclar’, una iniciativa desarrollada por Ecoembes para enseñar a los ‘abuelos y abuelas’ los beneficios del reciclaje y, de esta forma, se conviertan en embajadores de este hábito.

Así, con este proyecto, cerca de 400.000 mayores de 487 centros de día, sociales, centros de mayores y apartamentos en Aragón, La Rioja, Cantabria, Extremadura, Galicia y Asturias han aprendido sobre la separación de residuos para su posterior reciclaje. Para ello, se han llevado a cabo distintas actividades lúdicas y terapéuticas, tales como juegos y manualidades, con las que han podido transmitir sus conocimientos a nietos, nietas y niños de colegios, fomentando el aprendizaje intergeneracional.

Con ‘Terceros en edad, primeros en reciclar’, Ecoembes ha proporcionado a los centros 2.950 papeleras amarillas y azules para poder realizar una separación adecuada, así como cartelería, vinilos y otros elementos para colocar en los diferentes espacios del centro, consiguiendo que su implicación sea la máxima posible. Además, se ha llevado a cabo la formación de 9.593 profesionales (terapeutas, personal de cocina y limpieza, directoras…) de dichos centros.

Begoña de Benito, directora de Relaciones Externas y RSC de Ecoembes, afirma que “es impresionante el entusiasmo que las personas mayores ponen a este tipo de iniciativas. A ellos y ellas les preocupa mucho el medioambiente, siempre han convivido de una forma respetuosa con él, y están dispuestos a aprender para que así siga siendo”.

Organizaciones ambientalistas piden a los eurodiputados rechacen el gas y la nuclear en la votación sobre la taxonomía en la UE.

El próximo 6 de julio el Parlamento Europeo se pronunciará sobre la propuesta de acto delegado complementario de la taxonomía realizada por la Comisión Europea, que pretende hacer un lavado verde de las inversiones en gas y nuclear. 

La aprobación de este borrador podría suponer un retroceso en la transición energética, más aún en el actual contexto geopolítico de la guerra en Ucrania y  la crisis de precios de la energía.
Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF piden a los eurodiputados españoles que veten esta decisión
Madrid, 4 de julio de 2022: Las cinco principales organizaciones ambientales españolas piden a los eurodiputados españoles que detengan “este sinsentido antes de que sea demasiado tarde” y, en la próxima votación que tendrá lugar esta semana, rechacen el acto delegado complementario de la taxonomía. Algo que ya hicieron las comisiones de Economía y Medio Ambiente del Parlamento Europeo el pasado 14 de junio.

De esta forma se evitará que millones de euros se desvíen de las energías renovables para prolongar la peligrosa dependencia de las importaciones de combustibles fósiles y uranio.

Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF recuerdan a los eurodiputados que deben elegir el camino de la ciencia y proteger la credibilidad de la taxonomía de la UE. Los combustibles fósiles y la energía nuclear no son sostenibles y muchos inversores y bancos han dejado claras sus críticas al respecto.

Para las organizaciones, la decisión de clasificar el gas natural y la energía nuclear como sostenibles pondría en riesgo el liderazgo y el futuro renovable tanto de la Unión Europea como de España. Además, sería un sinsentido en países como España, con sobrecapacidad instalada de ciclos combinados y donde no existe un plan para dar una solución definitiva al depósito de los residuos radiactivos, más aún cuando ninguna comunidad quiere ser un cementerio de desechos tan peligrosos.

Cabe recordar que la ciudadanía europea no apoya una etiqueta verde de las centrales nucleares ni de gas. De hecho, le resultaría difícil entender que se etiqueten como inversiones sostenibles. Estas energías, además de contaminantes, son más costosas y generan mayor dependencia energética, en lugar de impulsar las energías renovables, un sector donde Europa, y en especial España, tienen un mayor potencial.

Tras la guerra en Ucrania, la ciudadanía considera que la Unión Europea debería acelerar sus planes para alcanzar una transición energética justa y reducir la importación de combustibles fósiles como el gas natural.

Las organizaciones ambientales apuntan: “En esta votación final, el plenario del Parlamento Europeo debe rechazar de nuevo el acto delegado de la taxonomía. De no ser así, se convertiría en ley el lavado verde del gas y la nuclear generando confusión entre los inversores y accionistas, dañando la imagen de las instituciones europeas ante la opinión pública y prolongando la peligrosa dependencia de la UE a las importaciones de combustibles fósiles y uranio”.

Archipiélagos de Canarias se unen para acabar con la contaminación lumínica

«Por una noche con más vida» es el lema de esta iniciativa internacional coordinada por SPEA Madeira (BirdLife en Portugal)

Cada residente en Canarias, Madeira y Azores paga alrededor de 30 € de más al año en luz no utilizada

Hoy se presenta en Las Palmas de Gran Canaria el proyecto Life Natura@night que, tal y como indica su nombre, pretende la “Reducción y mitigación del impacto de la contaminación lumínica en espacios de la Red Natura 2000 de la Macaronesia”. Se llevará a cabo durante los próximos cuatro años y cuenta con socios entre las autoridades locales, instituciones de investigación, gobiernos regionales, organizaciones sin ánimo de lucro y empresas. Está coordinado por SPEA Madeira (BirdLife Portugal), en asociación con doce entidades de Canarias, Madeira y Azores. SEO/BirdLife es una de las asociaciones implicadas, tras muchos años de trabajo para frenar esta amenaza.

Mapear y reducir la contaminación lumínica en 27 áreas protegidas de la Macaronesia, detener la pérdida de biodiversidad en 150.000 hectáreas y regular la iluminación son algunos de los objetivos del Life Natura@night, que combina sostenibilidad energética, ahorro financiero y conservación de la biodiversidad.

«Cada residente en Canarias, Madeira y Azores paga alrededor de 30 € de más al año en luz no utilizada, y este derroche nos afecta a todos. Tiene un impacto financiero, pero también en nuestra salud y amenaza a las especies, incluso en áreas protegidas, fuera de los entornos urbanos», explica Cátia Gouveia, coordinadora general del proyecto y de SPEA Madeira. «Necesitamos involucrar -añade- a los responsables políticos, biólogos, astrónomos y a todos los ciudadanos en la reducción de esta amenaza, y este es otro de los valores del proyecto: la amplia gama de socios comprometidos con la disminución de la contaminación lumínica».

«La inversión de este proyecto traerá beneficios a las especies y hábitats amenazados, pero también a la población local y contribuirá a la lucha contra el cambio climático. Estamos ante un proyecto amplio y ambicioso, con una alianza fuerte y motivada de socios que hará todo lo posible para cumplir con las políticas europeas dirigidas a proteger la biodiversidad, aumentar la eficiencia energética e implicar activamente a los ciudadanos en los cambios ambientales», subraya Gouveia.

Impacto en avifauna, murciélagos e invertebrados

En Canarias, la puesta en marcha del proyecto corre a cargo de SEO/BirdLife, junto con el Instituto de Astrofísica de Canarias y el Instituto Tecnológico de Canarias. Tras un importante trabajo previo sobre las poblaciones de aves marinas presentes en los tres archipiélagos, el Proyecto Natura@night se presenta como una nueva oportunidad para seguir avanzando en este sentido, con un compromiso firme por parte de la Administración -Gobierno de Canarias, cabildos de Tenerife y Gran Canaria y ayuntamientos de Mogán en Gran Canaria y de Buenavista del Norte en Tenerife-, en la implementación de medidas correctoras. Cuenta con el asesoramiento científico de la Oficina Técnica de Protección del Cielo (OTPC), dependiente del Instituto Astrofísico de Canarias (IAC), y las indicaciones técnicas por parte del Instituto Tecnológico de Canarias (ITC).

SEO/BirdLife se encargará de evaluar la puesta en marcha de las medidas previstas de reducción del impacto de la contaminación lumínica en la avifauna, así como en los murciélagos y en los invertebrados. Asmismo, diseñará y pondrá en marcha un plan de comunicación y sensibilización dirigido tanto a la ciudadanía como a los distintos actores locales implicados. Tratará igualmente de extender la iniciativa hacia todos aquellos focos de contaminación relevantes y que afecten a la parte de Red Natura 2000 en la que se desarrolla el proyecto.

“Es una nueva oportunidad de trabajo colaborativo entre estas tres regiones que comparten similitudes en cuanto a riqueza faunística, y que se ven afectadas de igual manera por la contaminación lumínica. Contar además con el apoyo de entidades tan importantes como el ITC y el IAC será garantía de éxito y logrará cambios a largo plazo que den sentido a esta importante apuesta técnica y económica, para que la realidad de unos cielos libres de peligros y obstáculos favorezca la conservación de un patrimonio tan importante como son las aves marinas”, apunta Elena Ramos Jiménez, delegada de SEO/BirdLife en Canarias.

Pardela pichoneta juvenil encandilada por la luces. © Beneharo Rodríguez

10 acciones principales de SEO/BirdLife

  1. Medición del brillo del cielo nocturno e identificación de las fuentes de contaminación lumínica en zonas Natura 2000: El Nublo, Macizo de Tauro, Ojeda, Inagua y Pajonales, y Teno
  2. Campañas de rescate de aves marinas con el apoyo de voluntarios.
  3. Cartografía en tierra y mar de la contaminación lumínica en los archipiélagos macaronésicos a partir de imágenes de satélite
  4. Elaboración de manual de buenas prácticas
  5. Caracterización de las comunidades de murciélagos en las zonas Natura 2000 cubiertas por el proyecto
  6. Identificación de la presencia de insectos nocturnos endémicos en las zonas Natura 2000 cubiertas por el proyecto
  7. Implementación de acciones piloto para mitigar la contaminación lumínica en Buenavista del Norte y Mogán
  8. Seguimiento de la luminosidad nocturna posterior al cambio de luminaria para ver el antes y el después
  9. Seguimiento de la contaminación lumínica en las zonas natura 2000 cubiertas por una red de fotómetros autónomos
  10. Charlas en centros educativos, con arquitectos, ingenieros, técnicos de la administración, pescadores y población general

Por su parte, el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC), miembro canario del consorcio cuya actividad está adscrita a la Consejería de Economía del Gobierno de Canarias, está implicado en la consecución de los objetivos del proyecto Life Natura@Night en zonas costeras del Archipiélago canario, respecto a reducir la sobreiluminación en áreas de especial sensibilidad ecológica, y contribuir así a reducir el consumo de energía en los presupuestos municipales, además de mejorar la conservación del medio ambiente. Esta actividad está alineada con las líneas de trabajo del Departamento de Energías Renovables del ITC en lo referente a la reducción de consumos asociados al alumbrado público y a las estrategias de descarbonización de la economía local.

En el marco de esta iniciativa Life, el ITC tiene previsto desarrollar un plan de iluminación nocturna para el municipio de Buenavista del Norte, en Tenerife, y el de Mogán, en Gran Canaria, lo que permitirá a estas localidades costeras seguir una serie de recomendaciones y redactar un plan específico de cara a adaptar el alumbrado público y limitar las afecciones del exceso de luz durante la noche en el comportamiento de aves y otras especies animales, a la vez que reducir el gasto energético y económico.
Finalmente, Miquel Serra-Ricart, astrónomo del IAC, apunta que “Natura@night es un gran paso para consolidar las redes de fotómetros nocturnos como instrumentos claves en la medida y control de la contaminación lumínica en espacios naturales».

Sobre Life Natura@night

El proyecto LIFE Natura@night tiene como objetivo reducir la contaminación lumínica en las zonas protegidas de los archipiélagos de la Macaronesia. Al trabajar con las autoridades locales, los pescadores y la comunidad para reducir la contaminación lumínica, también implementaremos una iluminación más eficiente, contribuyendo a una mejor gestión de los recursos y combatiendo las alteraciones climáticas.

El proyecto LIFE Natura@night está coordinado por la Sociedad Portuguesa para el Estudio de las Aves (SPEA), en colaboración con el Ayuntamiento de Câmara de Lobos, el Ayuntamiento de Funchal, el Ayuntamiento de Santa Cruz, el Ayuntamiento de Machico, el Ayuntamiento de Santana, el Ayuntamiento de Santa Cruz da Graciosa, la Dirección Regional de los Asuntos del Mar, el Instituto de Bosques y Conservación de la Naturaleza, el Instituto de Astrofísica de Canarias, el Instituto Tecnológico de Canarias, la empresa Fluxo de Luz y SEO/BirdLife. Está cofinanciado por el programa LIFE de la Unión Europa

Imágenes:

-Pardela pichoneta deslumbrada ©Beneharo Rodríguez

-Iluminación nocturna en Funchal © Tiago Dias

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