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Organizaciones ecologistas apoyan el cierre, desmantelamiento y reconversión sostenible de la estación de esquí de Navacerrada

Ante la situación que ha enfrentado a las administraciones sobre la pertinencia o no de seguir con la explotación de la estación de esquí de Navacerrada, las organizaciones ecologistas lamentan la situación de que el Gobierno tenga que defender ante la justicia este espacio natural.

“La estación de esquí de Navacerrada ha llegado a su fin, no se dan las condiciones naturales para que continúe abierta. La elevación de la temperatura media y la reducción de precipitaciones y del espesor de nieve de los últimos años la hacen inviable”, explican las organizaciones.

Derecho de ocupación de los terrenos frente a la defensa del patrimonio natural

Por otra parte, el derecho de ocupación de los terrenos pertenecientes al Organismo Autónomo de Parques Nacionales, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, ha caducado y no puede prorrogarse. Las organizaciones firmantes consideran que en este contexto se deben desmantelar las instalaciones, restaurar el espacio e incorporar al Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.

El impacto del complejo deportivo en el territorio es indudable: aglomeración de tráfico, instalaciones obsoletas, cables de acero abandonados, amontonamientos de basura en todo su entorno, alteración de la geomorfología para generar pendientes, eliminación de vegetación, erosión, retracción del caudal del arroyo del Telégrafo para alimentar los cañones de nieve artificial… Esta situación debe revertirse y encaminar los usos en la zona hacia actividades sostenibles y compatibles con la conservación de los valores del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.

Antecedentes de no ampliación de la actividad deportiva

Esta evolución climática y la necesidad de proteger los ecosistemas de la Sierra de Guadarrama llevaron a la Junta de Castilla y León, en 2005, a promulgar el Decreto 74/2005, de 20 de octubre, que aprobó las Directrices de Ordenación de Ámbito Subregional de Segovia y Entorno, cuyo artículo 25, con visión de futuro, y en relación con el Puerto de Navacerrada dispuso que “Las instalaciones existentes para el transporte de esquiadores no deberán ser ampliadas, siendo un objetivo a largo plazo su levantamiento”.

Consecuente con ello, el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Parque Natural Sierra de Guadarrama, aprobado en 2010, contempló también la provisionalidad de las instalaciones de esquí y la restauración ambiental y paisajística de los terrenos afectados por la actividad, cuando aquellas dejasen de funcionar (artículos 12 y 70).

Apuesta y oportunidad de ser otro ejemplo de restauración de ecosistemas de montaña

Las organizaciones recuerdan que no es la primera vez que en la Sierra de Guadarrama se desmantela una estación de esquí. Ya sucedió en 1998, cuando la Comunidad de Madrid llegó a un acuerdo con la propiedad de la estación de Valcotos, en el puerto de los Cotos (Rascafría) y adquirió los terrenos mediante una expropiación convenida. Hoy, los terrenos de la antigua Valcotos, una vez restaurados, forman parte del núcleo y de una de las zonas más valiosas del Parque Nacional.

La actuación se ha convertido en un ejemplo de recuperación de ecosistemas de montaña y atrae a investigadores y estudiantes de todo el mundo. En cuanto a la actividad económica, lejos de perjudicarse, se ha visto favorecida. La eliminación de la estación de esquí ha permitido la diversidad de usos (raquetas, esquí de travesía, esquí de fondo, zonas habilitadas para uso de trineos, etc), siempre de acuerdo con lo indicado en el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Nacional. Navacerrada no tendría que perder su vinculación con el esquí, simplemente evolucionaría para albergar modalidades que no requieran instalaciones fijas y tan impactantes.

Con estos antecedentes y posibilidades, resulta más difícil entender, si cabe, la oposición de la Junta de Castilla y León y de la Comunidad de Madrid a caducar y desmantelar la estación de esquí de Navacerrada. El Organismo Autónomo de Parque Nacionales ha anunciado un ambicioso plan de inversiones para el Puerto de Navacerrada que aportaría muchos más beneficios a los municipios del entorno de los que proporciona la actual estación de esquí.

Por todo ello, Ecologistas en Acción, SEO/BirdLife y WWF, como miembros del Consejo de la Red de Parques Nacionales reclaman a la Junta de Castilla y León y a la Comunidad de Madrid que no conviertan este asunto en una disputa política con el Gobierno central y que caduquen la ocupación ilegal de la estación de esquí. De esta forma, la Sierra de Guadarrama podría aprovechar esta oportunidad única y convertirse nuevamente en un ejemplo de restauración de ecosistemas de montaña y de generación de actividad económica respetuosa con el entorno.

Greenpeace pide regular la publicidad cárnica con un informe que desvela sus manipuladoras estrategias de marketing

  • A diferencia de sectores como el alcohol o el tabaco, la publicidad de la carne no tiene restricciones, a pesar de que su consumo excesivo no solo es perjudicial para cada persona individual sino para toda la población por sus altas emisiones
  • El informe, que estudia la publicidad de seis países, entre ellos España, desvela siete formas para inducir al consumo del público, incluído el más vulnerable como la infancia y la adolescencia
  • Greenpeace lanzó ayer una campaña de publicidad en la que, entre otras cosas, le pregunta al presidente Sánchez por su verdadero compromiso contra la producción y consumo excesivo de carne, tras su inoportuna alabanza del “chuletón al punto”

Greenpeace lanza hoy el informe “Los siete mitos del marketing de la carne”, para desvelar las tácticas con las que la industria cárnica busca aumentar el consumo de carne, a pesar de que la huella de carbono de la ganadería representa ya el 19% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero del planeta.

Según el responsable de agricultura en Greenpeace España, Luís Ferreirim: “La publicidad somete a nuestros cerebros a un alto nivel de manipulación cognitiva para aumentar el consumo, pero el planeta no puede permitírselo más. En regiones como Europa, debemos consumir (y producir) al menos un 70% menos de carne y lácteos y, la que consumamos, debe proceder de ganadería ecológica. La industria cárnica invierte enormes cantidades de dinero en campañas y, a menudo, con ayuda de dinero público (entre 2016 y 2020, la UE destinó más de 250 millones de euros a promocionar productos cárnicos y lácteos). Mientras la crisis climática se agrava, fomentar el aumento del consumo de carne es una irresponsabilidad que debe regularse de inmediato”.

En esta investigación, desarrollada por expertos en semiótica y estrategias de marca, se han analizado más de medio centenar de marcas de carne de seis países europeos, entre ellos España (1) (además de Francia, Polonia, Suiza, Alemania y Dinamarca), para desentrañar cómo la industria cárnica nos manipula hacia el consumo excesivo de carne, analizando desde la lingüística hasta la simbología y los códigos culturales.

Estos siete mitos se enfocan según los intereses de las distintas audiencias potenciales y se pueden resumir como:

El mito verde: los anuncios usan códigos semánticos ecológicos, diseñan envases con sellos e iconos verdes, crean un sinfín de etiquetas como “artesanal” o “de granja”, que no garantizan ninguna sostenibilidad, o reducen el plástico de sus envases para pregonar su falso compromiso ambiental. (EJEMPLO A: CASA TARRADELLAS EN LA IMAGEN)

El mito de la salud: muchas personas no reducen su consumo de carne pensando que son necesarias sus proteínas, cuando el riesgo para la salud está en el exceso de proteína de origen animal. La publicidad acompaña la imagen de la carne con verduras y usa términos intrínsecos como “sin gluten” (cuando la carne no tiene) o demagógicos como “calidad 100%” (que no tiene acepción jurídica ninguna). (EJEMPLO B: EL POZO EN LA IMAGEN). La industria hace creer que la carne es necesaria para el crecimiento de los niños y niñas, atrayéndoles con envases divertidos, spots en programación infantil o colocando los productos a su altura en las tiendas.

El mito de la masculinidad: Muchas marcas recuperan la narrativa del hombre cazador. Siguiendo la línea de los estereotipos sobre masculinidad, los anuncios para hombres llevan colores negro/gris o rojo/naranja, con imágenes recurrentes de fuego, cuchillos, barbacoas o porciones grandes de carne, que se come con las manos. Se trata de hombres fuertes, que aparecen al aire libre y muchas veces compartiendo actividades para crear la imagen de que la carne refuerza vínculos entre ellos.

El mito de la buena mujer: Al contrario, a ellas rara vez se las ve comiendo carne (porque las mujeres “no ceden a sus impulsos primarios”) y, si lo hacen, suele ser carne blanca o finas rodajas de charcutería, como si comieran “aire”. Aparecen como cuidadoras, cuyo papel es alimentar a la familia. Para modernizar la imagen, también muestra a la mujer trabajadora, para quien la carne procesada es una buena opción por su rapidez. Usan colores claros y ambientes agradables.

El mito del patriotismo: Muchas marcas muestran que consumir carne del país es una forma de aferrarse a una identidad tradicional, además de proteger la economía. Usan colores de la bandera, paisajes y símbolos patrios o etiquetas de origen 100% nacional. Muestran a personas locales (como símbolo de integridad), a queridos iconos nacionales (celebridades…) y pasiones culturales compartidas (como el fútbol…etc)

El mito de la camaradería: La industria enseña que comer carne es un acto colectivo y ritual, que resuelve disputas y restablece la armonía. En todos los países analizados, la carne es la protagonista en los días de celebración (desde bodas a navidades…etc). (EJEMPLO C: CAMPOFRÍO EN LA IMAGEN

El mito de la libertad: En esta estrategia de marketing, la comida es menos importante que la experiencia. Muestra diversidad de edades, etnias y géneros, que rompen las reglas porque “todo vale”. Muestra un mundo moderno, con móviles, autoservicios y códigos juveniles como el monopatín o el manga.

(A) Spot Casa Tarradellas con su logo de masía tradicional y el lema “Como en casa en ningún sitio”

(B) Envase Bienstar de ElPozo: sin lactosa, sin gluten, fit, cardio, reducido en sal, bajo en grasa…

(C) Campaña navideña de Campofrío: “Disfrute en vida” con Buenafuente y Enrique San Francisco

El tabaco es un buen ejemplo para regular las prácticas del marketing, especialmente para proteger al público más vulnerable como la infancia y la adolescencia. La OMS exige la “prohibición de todo tipo de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco” y varias directivas de la UE prohíben distintas formas de publicidad y patrocinio del tabaco en medios y eventos. También se han regulado otros sectores, con conocidos efectos negativos, como el alcohol o el azúcar y los datos muestran que este tipo de regulación es eficaz para frenar el consumo.

Por todo ello, Greenpeace pide a:

la Comisión Europea, los Gobiernos nacionales y ayuntamientos:

Dejar de financiar con fondos públicos todo tipo de publicidad destinada a promover y aumentar el consumo de carne, lácteos y huevos. Prohibir la publicidad, patrocinio y publicaciones de las empresas cárnicas en los espacios públicos o en publicaciones de instituciones públicas. Garantizar que la legislación contra la publicidad engañosa se aplica realmente

-a las empresas minoristas:

Prohibir la publicidad y las ofertas de carne, lácteos y huevos en las tiendas. Comprometerse con una comercialización transparente y veraz, promocionando el acceso a alimentos saludables como los de origen vegetal

-a los medios de comunicación:

Prohibir la publicidad, patrocinios y emplazamientos publicitarios de carne dirigidos a la infancia y la adolescencia

Este informe, llega un día después de que Greenpeace España haya lanzado una campaña publicitaria en marquesinas, autobuses y otros soportes de mobiliario urbano para recordar al gobierno de Pedro Sánchez que la verdadera recuperación económica verde y justa necesita de transformaciones sistémicas, incluido el actual sistema agroalimentario. A las advertencias del Ministro de Consumo, Alberto Garzón, sobre los riesgos del excesivo consumo de carne, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, respondía este año proclamando su pasión por “el chuletón al punto”. Por eso, la organización invita al presidente a que muestre, con acciones, cómo de real es su compromiso para reducir las emisiones de la ganadería industrial, en medio de una crisis climática sin precedentes.

(1): En el caso de España se analizó la publicidad de El Pozo, Casa Tarradellas, Navidul, Grupo Coren, Campofrío, Incarlopsa, Joselito, así como la campaña Hazte Vaquero, promocionada por Provacuno (la interprofesional de la carne de vacuno) y la campaña Let’s Talk about Pork, promocionada por Interporc (la interprofesional de la carne de cerdo).

Luís Ferreirim | Greenpeace España

La importación de manzanas generan unas emisiones de 10 millones de kg anuales de CO2  

Más del 40% de las manzanas consumidas en España son de importación, lo que supone la emisión de 10 millones de kg CO2, según datos de AFRUCAT, la patronal de la fruta catalana.

La sostenibilidad es una asignatura pendiente en muchos sectores y el consumo de frutas no es una excepción. Y es que los datos hablan por sí solos. Actualmente, España importa más de 200.000 toneladas de manzana anuales, procedentes de Francia, Italia, Portugal o Polonia. Para poder traerlas a nuestro país, se necesitan aproximadamente 10.000 camiones que generan unos 10 millones de kg CO2.

Según datos facilitados por AFRUCAT, la Asociación de Empresas de la Fruta de Cataluña, la producción y consumo de manzanas nacionales emite casi la misma cifra de gases de efecto invernadero que los que captan los mismos árboles, por lo que la huella de carbono es prácticamente nula.

En este sentido, Manel Simon, director general de AFRUCAT, afirma que “hay por delante una oportunidad única de cambiar los hábitos y priorizar lo local. En España, disponemos de zonas geográficas con excelentes condicionas climáticas que producen las manzanas y peras más dulces del mercado, lo que permite dar respuesta a las demandas de consumidor. Actualmente, el 70% de la población se decanta por este tipo de frutas”.   

Las manzanas importadas son casi el doble de caras que las nacionales

Además de las consecuencias medioambientales que supone la importación de manzanas, comprar manzanas producidas fuera de España tiene un precio superior a consumir las nacionales.

Por ejemplo, en el caso de las manzanas Golden, las importadas cuestan aproximadamente 3€/kg, mientras que las españolas 1,5€/kg. En el resto de las variedades sucede lo mismo. Las Gala o las Fuji también tienen una diferencia de precio significativa, 2€/kg frente a 1,5€/kg y 2,5€/kg frente a los 2€/kg, respectivamente.

Se trata de unos datos alarmantes y que, según el Joan Serentill, presidente del Comité de Pera y Manzana de Fepex, Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas vivas: “es posible cambiar esta situación y fomentar nuevos hábitos de consumo centrados en el producto local.  Hoy en día, en España producimos 500.000 toneladas de manzana, por lo que, el consumidor tiene la posibilidad de priorizar el consumo nacional de esta fruta en lugar de la importación”.

Al mismo tiempo, Serentill añade: “En los próximos años este paradigma va a cambiar, gracias a la apuesta de los productores locales en incrementar el número de plantaciones y calidades con las variedades más nuevas del mercado. Un esfuerzo importante que, con el apoyo del consumidor y su preferencia por lo local, permitiría luchar contra la despoblación de las zonas rurales, dando oportunidades a nuestros jóvenes y asegurando el relevo en el campo”.

El 45% de los españoles están dispuestos a apostar por productos locales

Así pues, priorizar los productos locales es esencial para resolver esta problemática. De hecho, la concienciación sobre la alimentación saludable y la preocupación por el impacto medioambiental ha aumentado en los últimos años. Estos factores hicieron que, en 2020, el consumo de manzanas se disparase a más de 500.000 miles de kg de manzanas.

Y no es de extrañar ya que, casi la mitad de la población española está dispuesta a comprar productos locales. Un dato que se refleja en el informe sobre las tendencias de los consumidores post-covid en materia de sostenibilidad ambiental y ética realizada por la multinacional de servicios profesionales Ernst & Young.  

Consumir productos locales no solamente favorece a disminuir el impacto ambiental, sino que también contribuye a mejorar la situación social y económica de nuestro entorno, generando empleo de calidad y cuidando y preservando nuestro territorio.

Julia Estiarte

Nueva convocatoria de Libera para recoger y analizar la basuraleza de los entornos terrestres

Por quinto año consecutivo, el Proyecto LIBERA, de SEO/BirdLife en alianza con Ecoembes busca, a través de ‘1m2 por el campo, los bosques y el monte’, obtener un mayor conocimiento sobre el impacto de la basuraleza en estos entornos.

Las fuentes de basuraleza terrestres suponen el aporte del 80% de las basuras marinas. Esto, sumado al abandono de residuos que sufren cada vez más los espacios naturales, supone graves problemas ambientales para la biodiversidad. Conscientes de la importancia de desarrollar acciones que ayuden a prevenir y concienciar a la sociedad sobre la no generación de residuos y evitar que acaben en forma de basuraleza, LIBERA, el proyecto creado por SEO/BirdLife en alianza con Ecoembes, lanza una nueva edición de la campaña ‘1m2 por el campo, los bosques y el monte’ que tendrá lugar del 4 al 12 de diciembre.

Coincidiendo con el Día Internacional de las Montañas que se celebra el 11 de diciembre, esta quinta edición de la campaña de ciencia ciudadana en campo, montes y bosques tiene como objetivo continuar recogiendo datos para analizar tanto la tipología, como el volumen de basuraleza que es abandonada en estos entornos. Así, el Proyecto LIBERA invita a cualquier organización, asociación o entidad a participar y a registrarse, antes del 28 de noviembre, a través de la página web proyectolibera.org para crear puntos de recogida de basuraleza.

Los colectivos participantes emplearán la app móvil ‘eLitter’, una herramienta de trabajo pionera en la caracterización de residuos, desarrollada por las asociaciones Paisaje Limpio y Vertidos Cero, en colaboración con LIBERA. Los datos obtenidos se integrarán en la base de datos del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO) y se sumarán a los objetos ya caracterizados que LIBERA recopila en su ‘Barómetro de la Basuraleza’.

En la pasada edición de ‘1m2 por el campo, los bosques y el monte’, durante las jornadas de limpieza y recogida de datos que se desarrollaron gracias a la colaboración de cerca de 4.400 voluntarios en 268 puntos del país, se lograron analizar un total de 3,7 toneladas de basuraleza de los que se categorizaron 46.306 objetos, siendo las piezas de plástico inferior a 2,5 cm, las colillas y las botellas de plástico, los residuos más encontrados.

“Debemos ser conscientes del enorme trabajo que están realizando los miles de voluntarios cada año en nuestro país. Cada vez son más personas las que, de manera altruista, están creando una base de datos de gran utilidad para poder llevar a cabo trabajos de sensibilización, de investigación e incluso servir de apoyo a la confección de nuevas normativas. Es un orgullo poder contribuir a esta red de colaboración ciudadana.”, afirma Miguel Muñoz, coordinador del Proyecto LIBERA en SEO/BirdLife.

“No olvidamos que las fuentes terrestres de basura aportan el 80% de las basuras marinas por lo que ampliar el conocimiento que tenemos sobre el impacto de la basuraleza en los entornos terrestres es fundamental. Gracias a esta nueva campaña y al compromiso de los colectivos y asociaciones que participan, vamos a poder saber más acerca de la procedencia de la basuraleza y poder acometer actuaciones de concienciación y sensibilización hacia nuestro campo”, añade Sara Güemes, coordinadora del Proyecto LIBERA en Ecoembes.

Con esta convocatoria, LIBERA cierra su última campaña de ciencia ciudadana del año tras la celebración de ‘1m2 por las playas y los mares’, desarrollada el pasado mes de septiembre-octubre, y con la que se consiguieron recoger 4,7 toneladas de basura y caracterizar alrededor de 20.500 objetos; y ‘1m2 por los ríos, embalses y pantanos’, que tuvo lugar en el mes de marzo en 338 puntos fluviales y donde se recogieron cerca de 75.048 objetos.

El 50% de las medidas de ecodiseño aplicadas a los envases en los últimos tres años reduce o elimina el plástico y otros materiales

El compromiso de las empresas por hacer que los envases que ponen en el mercado sean diseñados -fase donde se determina el 80% del su impacto ambiental- en base a criterios de sostenibilidad, es algo que lleva más de dos décadas instaurado en nuestro país. En línea con esto, su apuesta por el ecodiseño, que busca hacer los envases más sostenibles y con una huella ambiental lo más reducida posible cobra aún más protagonismo como herramienta con la que avanzar hacia un modelo de economía circular.

Prueba de ello es que, según el VII Plan Empresarial de Prevención (2018-2020) de Ecoembes -la organización ambiental sin ánimo de lucro que coordina la gestión del reciclaje y el ecodiseño de los envases domésticos en España-, en los últimos tres años 2.193 empresas en nuestro país -el 52% de ellas pymes- han aplicado hasta 9.380 medidas de ecodiseño para minimizar el impacto ambiental de sus envases. De entre todas ellas, la mitad (4.470) se han destinado a reducir o eliminar el uso de plástico y otros materiales empleados en su fabricación. Así, gracias a esas 4.470 medidas se han ahorrado más de 49.000 toneladas de materias primas en los tres años de duración de este Plan.

Otras de las medidas que cada vez son más adoptadas por las empresas son las relacionadas con fomentar la circularidad de los envases (1 de cada 5 medidas), bien haciéndolos más fácilmente reciclables, bien reintroduciendo material previamente reciclado en los mismos. En este sentido, ya se han conseguido reintroducir 37.000 toneladas de materia prima reciclada en la fabricación de nuevos envases.

“La legislación marca importantes retos en materia de sostenibilidad de envases que requieren de una apuesta decidida por la innovación. En este sentido, el ecodiseño es una de las herramientas que las empresas tienen a su disposición para conseguir dar respuesta a estos desafíos y contribuir así a avanzar hacia un modelo de economía circular”, ha afirmado Begoña de Benito, directora de Relaciones Externas de Ecoembes, quien también ha añadido que “desde Ecoembes queremos acompañarlas en este camino y, por eso, ponemos a su disposición herramientas y metodologías para que puedan aplicar el ecodiseño en sus compañías”.

Otras medidas de ecodiseño aplicadas han ido enfocadas al rediseño de los envases (15%), a la reducción de su impacto ambiental (11%) o al fomento de la reutilización (3%), un concepto que va a cobrar protagonismo en la economía circular.

Por sectores, de las 9.380 medidas del VII Plan, el 57% han sido desarrolladas han sido en el de la alimentación, el 19% en el del cuidado personal y del hogar, un 15% en equipamiento del hogar, un 5% en motor y ocio y, el 4% restante, en textil y piel.

Gracias a todas estas medidas, durante estos tres años se ha conseguido reducir 104.556 toneladas de materias primas utilizadas en la fabricación de envases, ahorrando 11.229.202 MWh de energía y de 124.422.812 m3 de agua.

Desde AECOC, una de las mayores asociaciones empresariales del país y la única que reúne a todos los agentes de la cadena de valor (desde productores y fabricantes, a operadores logísticos y distribuidores), Cinta Bosch, responsable de Sostenibilidad, ha indicado: «Las empresas están avanzando en la reducción del uso de materiales -especialmente plásticos- porque, más allá de la regulación, hay también una demanda por parte del consumidor. El sector comparte este objetivo” y añade que “según el ‘I Informe de Sostenibilidad en las empresas del Gran Consumo y Sectores Afines’ que hemos realizado desde AECOC, el 87,7% de las empresas afirma que ha activado estrategias para reducir los plásticos de un solo uso en sus envases y embalajes y el 65,4% en el caso del papel y cartón.»

Ecodiseño, un compromiso extendido entre las empresas

Son muchas las empresas que llevan años mostrando su compromiso con el estudio y aplicación de medidas de ecodiseño. De hecho, desde 1999 se han implantado más de 54.500 medidas que van desde la eliminación de material innecesario hasta la reincorporación de plástico reciclado, entre otras, haciendo posible que una botella de agua pese un 18,4% menos que hace 20 años y un bote de yogur sea un 21% más ligero.

Todo ello ha permitido que se ahorren un total de 607.971 toneladas de materia prima y se evite la emisión de 2.333.625 toneladas de CO2.. Asimismo, se ha evitado el consumo de más de 24 millones de Mwh de energía y se han ahorrado más de 221 millones de m3 de agua.

La innovación, aliada para seguir avanzando

En este compromiso de las empresas por avanzar hacia un modelo circular, la innovación se presenta como un aliado clave para conseguir envases más sostenibles, ofreciendo metodologías novedosas para disminuir su impacto ambiental, mejorar su reciclabilidad o buscar nuevos materiales sostenibles para emplear en su fabricación.

Para contribuir a ello, Ecoembes creó en 2017 TheCircularLab, el primer centro de innovación sobre economía circular de Europa, en el que se investiga y trabajan las mejores líneas de innovación en el ámbito de los envases y su posterior reciclado desde diferentes áreas, siendo el ecodiseño una de ellas.

En este sentido, en TheCircularLab se ha desarrollado una metodología única -PackCD- que permite a las empresas evaluar el nivel de sostenibilidad de sus envases a través de una webapp en la que las propias empresas pueden realizar sus análisis y obtener directamente la evaluación. Esta herramienta está siendo testada a través de pilotos en los han participado tanto envasadores como algunos fabricantes de envases. El laboratorio también está trabajando en I+D+i para impulsar nuevos materiales de envasado. Uno de estos desarrollos es un material bio-bio, es decir, biobasado –que se obtiene a partir de fuentes renovables, como restos vegetales, o material procedente de la fracción orgánica de residuo sólido urbano (Forsu)– y compostable, pudiendo gestionarse en el contenedor de materia orgánica y, en las condiciones de operación adecuadas, convertirse en compost y formar parte de abono para nuevas aplicaciones agrícolas

TheCircularLab también cuenta con el Observatorio del envase del futuro, una plataforma de conocimiento sobre el envase que recoge y analiza las noticias y tendencias aparecidas a nivel mundial en materia de ecodiseño, legislación, modificación de los procesos de producción actuales o aparición de nuevas tecnologías que mejoren la eficiencia de los mismos, entre otros.

La Fundación Ecolec llegará a cinco comunidades autónomas y más de 20 empresas e instituciones

La cuarta #GreenLeague, iniciativa para el reciclaje de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) en los centros de trabajo que promueve la Fundación Ecolec, ya está en marcha coincidiendo con la Semana Europea de la Prevención de Residuos (EWWR) 2021 que se celebra desde el 20 de noviembre y hasta el 28 del mismo mes, en la que se encuentra enmarcada. Desde su andadura la campaña ha informado a más de 10.000 trabajadores y ha recogido más de 2,5 toneladas de RAEE. El director de relaciones institucionales, marketing y comunicación de Fundación Ecolec, Rafael Serrano, ha señalado que “para nosotros es muy motivador ver como organismos tanto privados como públicos se involucran año tras año en la campaña y que en este 2021 se haya doblado el número de empresas y triplicado prácticamente el número de puntos de recogida: nos hace ver que el reciclaje de RAEE importa”.

En total son hasta 22 instituciones que contarán con hasta 80 puntos de recogida desde esta semana y hasta la conclusión de la campaña de Navidad, fechas en las que se recoge un alto volumen de RAEE con la coincidencia con fechas como el Black Friday, la Navidad o los Reyes Magos. En este 2021 la #GreenLeague contará con el Ayuntamiento de Huelva a través de sus empresas municipales (Aguas de Huelva, EMTUSA y Emlicodemsa); el Ayuntamiento de Marbella y el Ayuntamiento de Sevilla a través de sus empresas municipales (Emasesa, Lipasa y Tussam). Además también estará presente la Delegación del CSIC en Andalucía a través de la Casa de la Ciencia, el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (IRNAS); el Centro Andaluz de Biología del Desarrollo (CABD) y el Instituto de Arqueología de Mérida (IAM). La campaña también contará con otras empresas y organizaciones ubicadas en Andalucía, Cataluña, Castilla-La Mancha, Extremadura y Navarra como Contursa; DCOOP; Endesa; Gestamp; el PCT Cartuja a través de la incubadora de empresas tecnológicas Marie Curie y el Pabellón de Italia; la Fundación Real Betis; Málaga Tech Park y Hubside.Store. En total, se instalarán hasta 80 puntos de recogida de residuos en los centros de trabajo de estas empresas e instituciones, que promoverán la recogida selectiva de RAEE entre sus trabajadores.

El lado oscuro de la fiesta del consumismo

  • Greenpeace denuncia las consecuencias climáticas, ambientales y sociales que tiene el elevado consumo que se genera en Black Friday

Frente al bombardeo de mensajes que incitan a comprar compulsivamente en Black Friday, Greenpeace recuerda sus consecuencias climáticas, ambientales y sociales. La organización ecologista las ha recopilado bajo el nombre de Black Friday. Día negro para el planeta, donde incide en datos sobre el insostenible ritmo de consumo y cómo las corporaciones exprimen el planeta. Así como en las alternativas y demandas empresariales y gubernamentales para que el consumo sea sostenible.

El actual ritmo de sobreconsumo, ejemplificado en fechas como el Black Friday (y otras muchas como el Ciber Monday), implica un elevado consumo de materias primas, de agua potable y de consumo de energía. Esto tiene graves consecuencias en el medioambiente: destrucción de hábitats, como bosques y océanos; elevada cantidad de emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero, producidos por este uso de energía procedente de combustibles fósiles y del transporte de todos estos productos. A lo que se añade la elevada generación de residuos, principalmente por dos aspectos: los desechos de materiales de un solo uso procedentes del embalaje como plásticos o cartones; y las materias primas no utilizadas o los productos ya hechos que no se han vendido o se desechan tras un corto uso, que terminan en vertederos o en incineradoras y contaminan el aire, el agua y el suelo.

“Greenpeace denuncia que Black Friday destruye el planeta por el elevado consumo que nos incitan a hacer. La publicidad consumista, la búsqueda exponencial de beneficios de las grandes empresas, la obsolescencia programada, la globalización, las moda rápida y la apuesta casi inexistente por la reparación, el intercambio u otros modelos por parte de los gobiernos hacen que compremos muchos más artículos nuevos de los que necesitamos, y de los que el planeta puede proporcionarnos”, señala Celia Ojeda, portavoz de Greenpeace. “El planeta no está en oferta, el verdadero precio son las consecuencias climáticas y la pérdida de biodiversidad. Y eso no sale en la etiqueta. Detrás de un producto barato, hay un alto coste”, añade.

Algunos datos:

  • El uso actual de los recursos naturales es de media mundial 1,7 veces más rápido de lo que los ecosistemas pueden regenerar. Este promedio global está muy descompensado, si el mundo entero consumiese como EE UU, serían necesarios hasta cinco planetas; en Australia, 4,1; Corea del Sur: 3,5; Rusia 3,3. España consume al año 2,5 planetas, manteniéndose en la media de la Unión Europea (1).
  • Desde 2015, las ventas del Black Friday han aumentado un 10-20% cada año. A este incremento hay que añadirle un cambio de patrón en el consumo a partir de 2019 donde se incrementó la compra on line.
    En 2019, el 33% de los consumidores españoles afirmó que realizaría compras para aprovechar el Black Friday. En 2020 esa cifra subió hasta el 40% (2).
  • Los artículos más vendidos durante este evento son: moda (53% de las personas encuestadas), calzado y complementos (39%), electrodomésticos, aparatos electrónicos, y teléfonos móviles (35%) (3).
  • En 2019, solo la producción, el embalaje y el transporte de todos los productos que se compraron en Madrid durante el Black Friday fueron responsables del 1,7% de las emisiones anuales de la ciudad: el 81,11% de las mismas debido a la producción y comercialización de los productos. Esas emisiones serían equivalentes al carbono almacenado en 211 hectáreas de bosque templado, o como si cada habitante del planeta hubiese deforestado 4 m2 de bosque templado.
  • Moda rápida. La moda rápida es un peligro para el planeta.
    Según datos de la ONU, solo para producir unos vaqueros se necesitan 7.500 litros de agua, el equivalente al agua que una persona bebe durante siete años (4). El consumo de agua de la moda rápida es de casi 8 millones de metros cúbicos anuales y es responsable del 20 % de la contaminación industrial de agua.
    Desde el año 2000 se ha duplicado la producción de ropa mientras que su uso ha disminuido un 36%. Se estima que más de la mitad de la moda rápida que se produce, se tira en menos de un año, acabando el 73% incinerada o en vertederos.
    El uso cada vez más extendido de fibras sintéticas hace que la ropa libere más de medio millón de toneladas de microfibras en el océano cada año, lo que equivale a más de 50.000 millones de botellas de plástico.
    La industria de la moda es responsable del 10% de las emisiones mundiales.
  • Residuos electrónicos. Solo en 2019 se generaron 53,6 millones de toneladas de residuos electrónicos a nivel global y solo el 17,4% de estos se recogieron y reciclaron (5). En España, se generaron solo en 2019 888 millones de kilos (kilotones) de residuos electrónicos, 19 kilos por persona (6).
  • Obsolescencia programada. Según la European Environmental Bureau (EEB), la obsolescencia programada y el consumismo electrónico nos cuesta 48 millones de toneladas de CO2 al año. Si la vida útil de nuestros aparatos electrónicos se extendiese solo un año más, podríamos ahorrar cerca de 4 millones de toneladas de CO2 al año hasta 2030, equivalente a eliminar dos millones de coches de las carreteras europeas cada año (7).

El Black Friday representa el pico de consumo en la sociedad consumista. Un sistema que comienza en las ciudades, ya que hoy en día el 55% de la población mundial vive en zonas urbanas y se espera que esta cifra aumente hasta casi el 70% en 2050 (8) y el consumo en las ciudades (directa e indirectamente) causan el 70% de todas las emisiones globales de gases de efecto invernadero (9). Por ello, Greenpeace recalca que las ciudades, las empresas y las personas tienen que cambiar para conseguir frenar estas emisiones.A medida que las ciudades sigan creciendo, también lo harán estas cifras. Por esto es necesario que las ciudades y sus habitantes estén a la vanguardia de los esfuerzos para hacer frente a la emergencia climática y la crisis económica y para lograrlo, se debe realizar un cambio en los hábitos de consumo. Reinventar la forma de comprar y consumir.

El mundo necesita ahora más que nunca una visión audaz que esté respaldada por la acción. Por ejemplo, prohibiendo o limitando la publicidad comercial de empresas contaminantes en ciudades, como lo hicieron Ámsterdam, Londres y Grenoble o con la introducción de “distritos de fabricantes” y “cafés de reparación” en las ciudades, en lugar de nuevos centros comerciales, algo que también ayudaría a los ciudadanos a reducir y reutilizar antes de comprar algo nuevo. Para ello es fundamental que los gobiernos municipales y los gobiernos nacionales tomen medidas para limitar la producción, prohibir la quema de productos no vendidos, promover una verdadera economía circular que no solo se base en el reciclado y luchar contra la obsolescencia programada.

Así mismo, las empresas deben cambiar su modelo de producción lineal de manera radical y basarse en una economía circular real, que fomente alternativas como la reducción, la reparación, la reutilización y la segunda mano antes que solo el reciclaje. Además se debe empezar a primar a aquellas empresas que realmente tienen una producción sostenible y no solo realizan greenwashing.

“Necesitamos restablecer los hábitos generales de consumo, comprar menos y comprar mejor. Es fundamental reducir la cantidad que consumimos colectivamente; fomentando la reutilización, la reparación y el intercambio, con acceso a talleres y tiendas de cambio en todas las ciudades. El reciclaje es el último paso en la larga vida útil de un producto. Esto reduciría la presión sobre las materias primas y reduciría el desperdicio” concluye Ojeda. “Por último, queremos mandar el mensaje de ‘si no lo necesitas, no lo compres’ para pedir que se consuma, produzca y compre de manera racional. Si se necesita una oferta, es lícito comprar pero no caigamos en el juego de las grandes corporaciones que nos incitan a comprar por comprar”.

La ley de lucha contra la deforestación en la UE supone un primer paso en la buena dirección

Este mediodía la Comisión Europea ha presentado su propuesta legislativa para minimizar la deforestación y la degradación de los bosques causada por las materias primas importadas a la UE. El proyecto de ley exigiría por primera vez que las empresas que venden determinadas materias primas en el mercado de la UE rastreen su origen y demuestren que no están vinculadas a la destrucción o degradación de los bosques. Sin embargo, la ley deja fuera otros ecosistemas distintos de los bosques, como las sabanas y los humedales, que son de gran importancia para la acción climática y la biodiversidad, y que no recibirán protección.

Además, la propuesta de la Comisión solo afectaría a un número limitado de materias primas y productos, ignorando los importantes vínculos con la destrucción de la biodiversidad por parte del comercio internacional de carne de cerdo y aves, el caucho o el maíz.

Para Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace España y Mighty Earth, “por primera vez hay un rayo de esperanza de que la UE, uno de los mercados más grandes del mundo, pueda frenar su impacto destructivo en los bosques del mundo. Pero la Comisión Europea todavía ha dejado graves lagunas en la nueva ley que dejarían vulnerables ecosistemas vitales en muchas partes del mundo. Los gobiernos de la UE y el Parlamento Europeo deben endurecer la ley para que la gente pueda estar segura de que lo que hay en su cesta de la compra no está relacionado con la destrucción de la naturaleza o el abuso de los derechos humanos”.

Asimismo, las organizaciones ecologistas advierten que la propuesta de la Comisión Europea no requiere que las empresas que comercializan materias primas y productos cumplan con las leyes internacionales que protegen los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales, dejándolos expuestos a abusos y violaciones de sus derechos. La propuesta tampoco aborda el impacto de las inversiones del sector financiero europeo en la deforestación y degradación de los ecosistemas del planeta.

Las importaciones españolas de soja y la deforestación
Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace España y Mighty Earth hacen hincapié en que la deforestación causada por la expansión del cultivo de soja en algunos países de Sudamérica es uno de los grandes problemas que deben ser abordados por la ley que ahora ha presentado la Comisión Europea.

La expansión del cultivo de soja en Brasil o Argentina no solo está relacionado con la deforestación, también con el acaparamiento de tierras, la invasión de territorios indígenas y otras violaciones de derechos humanos. Esta rápida expansión se ha producido a expensas de algunos de los ecosistemas con mayor biodiversidad en la tierra, incluidos los bosques de Amazonas, Cerrado y Gran Chaco en América del Sur, y está contribuyendo a la crisis climática y de salud pública.

En 2019, el Estado español importó 2,4 millones de toneladas de soja brasileña, principalmente de los Estados de Mato Grosso y Matopiba, ubicadas en el bioma del Cerrado. Estas zonas son puntos calientes de biodiversidad devastados por la deforestación.

La expansión de este cultivo ha cambiado el uso del suelo de amplias superficies que antes eran ecosistemas o fueron utilizados para la producción de alimentos a pequeña escala. De este modo, muchas poblaciones campesinas e indígenas han sido desplazadas forzosamente de su territorio y obligadas a buscar otras tierras para sobrevivir. Según el propio sector fabricante de soja, España apenas importa soja que pueda considerarse “libre de deforestación”.

El 87 % de la soja importada por la UE se destina a la producción de piensos para la alimentación de ganado. Y España es dentro de la UE el líder en la producción de piensos, produciendo 34,5 millones de toneladas de piensos animales en más de 850 fábricas. Por este motivo, España es un punto estratégico para empresas que importan soja desde el continente americano para luego comercializar los subproductos (torta de soja y aceite) en el resto de Europa.

A partir de la soja importada se producen grandes cantidades de piensos que se destina a la producción ganadera industrial orientada en gran medida a la exportación a terceros países de carne, derivados y subproductos animales, junto a animales vivos. Las importaciones de soja para la alimentación de la ganadería industrial es el principal motor de la deforestación inducida por el sistema agroalimentario español. (1) (2)

Próximos pasos
Se espera que las negociaciones en el Parlamento Europeo y entre los ministros de los países miembros den comienzo en la primera mitad de 2022, y que sean los eurodiputados de la comisión de medio ambiente en el Parlamento Europeo los que tomen la iniciativa a la hora de analizar el texto presentado.

En 2020 los miembros del comité de medio ambiente ya elaboraron un informe que detalla cómo debería ser una legislación exitosa para frenar el impacto del consumo y las inversiones de la UE en los bosques del mundo, otros ecosistemas y los derechos humanos.

La 8ª edición del S2B Impact Forum abre el debate sobre la transformación del modelo económico hacia el impacto real

El S2B Impact Forum, el congreso de referencia de la economía de impacto en España, celebra su 8ª edición entre el 24 y el 26 de noviembre, con un formato online que busca fomentar el debate y el networking internacional. En esta nueva edición, el congreso se centrará en analizar la transformación hacia el impacto real porque, como apunta Ainhoa Grandes, presidenta de Fundación Ship2B, entidad impulsora del evento, “es hora de pasar de las ideas sobre economía de impacto a los hechos”.

“En los últimos años, la sociedad, en general, y el mundo económico y financiero, en particular, han tomado consciencia de los límites del sistema capitalista y de la necesidad de renovar sus bases: el cambio climático, la desigualdad social, la accesibilidad universal a derechos básicos como la salud, la educación o la movilidad, entre otros, ponen de manifiesto la necesidad de equilibrar la búsqueda del beneficio económico con la solución a estos retos”, recuerda Clara Navarro, directora general de Fundación Ship2B.

Y en este contexto, aparece un concepto que debe estructurar este nuevo sistema: la Economía de Impacto, una economía en la que instituciones e individuos dan el mismo nivel de importancia tanto al impacto social como al financiero a la hora de distribuir los recursos. “La teoría está clara: entre todos debemos cambiar el modelo para conseguir un mundo mejor en el que vivir. ¿Cómo se traduce esto a la práctica? Esto es lo que vamos a analizar y debatir en el próximo S2B Impact Forum”, explica Navarro.

Para responder esta pregunta el congreso contará con ponentes de referencia del ecosistema nacional e internacional que, a lo largo de las tres jornadas, analizarán la temática desde diferentes puntos de vista:

  • Miércoles, 24 de noviembre: Una jornada que protagonizarán las empresas y las startups que se transforman. Se hablará con empresarios y emprendedores que están impulsando el impacto y que se enfrentan a distintos retos a medida que van ganando escala. Entre los ponentes, se encontrarán Saskia Bruysten, cofundadora y CEO de Yunus Social Business, Maria Angeles León, cofundadora y CEO de Open Value Foundation, Oscar Pierre, CEO de Glovo, Jaime de Rabago, de Sylvestris, Peter Zandee, de Tony’s Chocolonely, Daniel Truran, de B Corporation, Laetitia Boucher, de Interface, Robert Metzke, de Philips, y Javi Creus, de Ideas for Change, entre otros.
  • Jueves, 25 de noviembre: En este segundo día el S2B Impact Forum se centrará en los facilitadores de la transformación, aquellos actores que brindan su apoyo a esas empresas y emprendedores, ya sea a través de la aceleración, la financiación o la regulación. Se hablará sobre el papel del sector público, así como de la transformación de la filantropía o el rol del periodismo, entre otros aspectos. Y para ello, se contará con ponentes como Sir Ronald Cohen, del Global Steering Group for Impact Investment, Isabelle Le Galo, de la Fundación Daniel y Nina Carasso, Elizabeth Elkrief, de la Fundación Alpha Omega, Lisa Jordan, de DRK Foundation, Alfredo Casares, del Instituto de Periodismo Constructivo, Tina Rosenberg, del The New York Times, Ulrik Haagerup, del Constructive Institute, Filipe Almeida, del NAB Portugal, Stéphanie Goujon, del French Impact, José Luis Ruiz de Munain y Juan Bernal del SpainNAB y Tim Jackson, director del Center for the Understanding of Sustainable Prosperity, entre otros.
  • Viernes, 26 de noviembre: La última jornada reunirá a inversores y CEOs de grandes compañías para compartir ideas sobre la implementación de estrategias de impacto y cambios de modelo de negocio, analizando al mismo tiempo los desafíos que supone esta integración, la implicación de la dirección para hacer posible el cambio y el papel de la inversión como impulsora de esta transformación. Para ello se contará con ponentes de la talla de Cliff Prior, del Global Steering Group for Impact Investment, Bertrand Badré, de Blue like an orange capital, Keimpe Keuning, de LGT Capital Partners, Cristina Marsal, de Sandman. Firoz Ladak, CEO de Edmond de Rothschild Foundations, María Peña, del ICEX o Javier Goyeneche, fundador de Ecoalf, entre otros.

El 8º S2B Impact Forum está abierto a la participación de todo el mundo interesado en este nuevo modelo económico y ofrece dos modalidades de entradas: una gratuita que da acceso a las conferencias y una entrada por donación que permite interactuar y establecer conexiones con el ecosistema de impacto.

Un año más, el congreso es posible gracias al impulso de Fundación Ship2B y Ship2B Ventures y la colaboración de partners como el Ajuntament de Barcelona,  Banco Sabadell, CaixaBank, Edmond de Rothschild, Fundación Repsol, Acció, Diputació de Barcelona, Enisa, Fundación Once, Grant Thornton,  Miura Partners, RocaJunyent y Sandman Capital Partners, entre otros.

Fin COP26. Valoración de Greenpeace

Ante la próxima conclusión de la COP26 en Glasgow, y suponiendo que el texto publicado a las 18:10 no cambiará, Greenpeace considera que la decisión de la COP26 es sumisa, es débil y el objetivo de 1,5 ºC apenas está vivo, pero que se ha enviado una señal de que la era del carbón está terminando. Y eso es importante.

“Aunque el acuerdo reconoce la necesidad de reducir las emisiones en esta década, esos compromisos se han dejado para el año que viene. Los jóvenes que han llegado a la edad adulta en una crisis climática no tolerarán muchos más resultados como éste. ¿Por qué deberían hacerlo si están luchando por su futuro? “, explica la directora ejecutiva de Greenpeace Internacional, Jennifer Morgan.

Y añade: “Glasgow debía cumplir con el objetivo de cerrar la brecha a 1,5 ºC y eso no ha sucedido, pero en 2022 las naciones tendrán que volver con objetivos más fuertes. La única razón por la que conseguimos lo que conseguimos es porque los jóvenes, los líderes indígenas, los activistas y los países en primera línea de los impactos climáticos han forzado concesiones que se dieron a regañadientes. Sin ellos, estas conversaciones sobre el clima habrían fracasado por completo. Nuestro clima, se está desmoronando a nuestro alrededor; lo vemos cada día en los incendios forestales, los huracanes, las sequías y el deshielo. Se acabó el tiempo, se nos ha acabado el camino, y como cuestión de auto-supervivencia tenemos que movilizarnos urgentemente para crear una presión incontenible que acabe finalmente con la era de todos los combustibles fósiles.“

Greenpeace considera que en la COP26 se han producido avances en materia de adaptación, ya que los países desarrollados empezaron por fin a responder a las peticiones de los países en desarrollo a la necesidad de financiación y recursos para hacer frente al aumento de las temperaturas. Se ha reconocido que los países vulnerables están sufriendo ya pérdidas y daños reales por la crisis climática, pero lo que se prometió no fue nada parecido a lo que se necesita sobre el terreno. Este tema debe ser prioritario para los países desarrollados cuando la COP vaya a Egipto el año que viene.

La línea sobre la eliminación progresiva de las subvenciones al carbón y a los combustibles fósiles es débil y comprometida, pero su mera existencia es, sin embargo, un avance, y el enfoque en una transición justa es esencial. El llamamiento a reducir las emisiones en un 45% para el final de esta década está en consonancia con lo que se debe hacer para mantenernos por debajo de 1,5 ºC y recoge firmemente lo que aporta la ciencia a este acuerdo. Pero es necesario ponerlo en práctica.

“La estafa de las compensaciones recibió un impulso en Glasgow con la creación de nuevas lagunas que son demasiado grandes para tolerarlas, poniendo en peligro la naturaleza, los pueblos indígenas y el propio objetivo de 1,5 ºC. El Secretario General de la ONU ha anunciado que un grupo de expertos pondrá un escrutinio vital a los mercados de compensación, pero aún queda mucho trabajo por hacer para detener el lavado verde, las trampas y las lagunas que dan un pase a los grandes emisores y a las empresas“, concluye Morgan.

España: pasar de las palabras a los hechos
Respecto al papel de España en esta cumbre, Greenpeace recuerda que una vez terminada la COP la clase política vuelve a sus países de origen y debe implementar las políticas necesarias para luchar contra el cambio climático. El caso de España no es diferente al de los demás países que no hacen lo suficiente.

“El Bla Bla Bla de la COP lo vemos también en el Gobierno de España, las buenas palabras no nos salvarán de la crisis climática, necesitamos acción, medidas urgentes para transformar rápido los sectores responsables del cambio climático y abandonar los combustibles fósiles de forma planificada pero rápida. Se nos acaba el tiempo”, ha declarado Tatiana Nuño, responsable de la Campaña de Cambio climático de Greenpeace España.

El presidente del Gobierno, Pedro Sanchez, durante su participación en la COP26 pidió mayor ambición en los objetivos de lucha contra el cambio climático y reclamó el abandono de los combustibles fósiles. Sin embargo, el objetivo de reducción de las emisiones aprobado para el Estado español del 23% en 2030 respecto a 1990 está muy lejos de las recomendaciones científicas para no superar 1,5 ºC.

Greenpeace demanda que se revise ese objetivo y se eleve la reducción de las emisiones hasta el 55% en 2030 respecto a 1990 para alcanzar la descarbonización en 2040 y contribuir así con la reducción de la brecha que existe entre lo que se debe hacer y lo que dicen que se va a hacer.

El Gobierno de España también debe sumarse a la Alianza creada en COP26 titulada “Más allá del gas y del petróleo” (BOGA, por sus siglas en inglés) de la que ya forman parte 12 países. El objetivo de esta alianza internacional es el de facilitar la eliminación gradual de la producción de petróleo y gas en los diálogos internacionales sobre el clima, movilizar la acción y los compromisos, y crear una comunidad internacional de prácticas sobre esta cuestión.

Así mismo, el Gobierno de España debe elevar su voz y tomar un papel más activo en las negociaciones europeas para la taxonomía evitando así que el gas y las nucleares puedan ser consideradas energías limpias en la transición y que puedan acceder a fondos.