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Decenas de activistas exigen la paralización del acuerdo comercial UE-Mercosur 

La campaña estatal No a los Tratados de Comercio e Inversión, de la que forma parte Amigos de la Tierra, ha exigido al Gobierno que rechace el acuerdo comercial UE-Mercosur en una concentración frente al Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid.

La acción ha llegado un mes después de la toma de posesión de Lula da Silva de la Presidencia brasileña, que ha servido a dirigentes de la Unión Europea y el Gobierno español como excusa para situar la ratificación del acuerdo UE-Mercosur como prioridad en la agenda política.

A menos de seis meses para que dé comienzo la Presidencia española de la Unión Europea, la Asociación Cultural Brasileña Maloka, Amigos de la Tierra, ATTAC, Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG),  Ecologistas en Acción y Fridays for Future Madrid, han realizado una concentración ante el Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid para mostrar el rechazo de la sociedad civil al acuerdo de libre comercio entre la UE y los países de Mercosur (Brasil, Uruguay, Paraguay y Argentina) y pedirle al Gobierno español que no lo ratifique.

En la concentración —convocada por la campaña estatal No a los Tratados de Comercio e Inversión— las activistas han sujetado unas letras gigantes que formaban el mensaje “No al acuerdo comercial UE-Mercosur”, dirigido al Gobierno español para que dé un cambio de rumbo en su política comercial.

Las activistas han denunciado la incoherencia en las promesas del Gobierno para hacer frente a los grandes retos que tenemos por delante —como la crisis climática y ambiental o la brecha de las desigualdades—, ya que la entrada en vigor de este acuerdo comercial se traduce en más deforestación, pérdida de biodiversidad, emisiones de gases de efecto invernadero, aislamiento del pequeño campesinado, violaciones de derechos de los pueblos originarios y desigualdad.

El acuerdo UE-Mercosur vio la luz en junio de 2019, cuando se alcanzó un pacto político entre las dos regiones tras más de 20 años de negociaciones. Sin embargo, durante los tres últimos años, la ratificación del acuerdo ha estado en punto muerto debido al fuerte rechazo de algunos países como Francia o Austria y más de 450 organizaciones a ambos lados del Atlántico. Ahora, la salida de Jair Bolsonaro de la Presidencia brasileña después de cuatro años de mandato ha supuesto un giro de 180º en el guión.

Desde el pasado mes de octubre, cuando Lula da Silva ganó la primera vuelta de las elecciones brasileñas, altos cargos de la Comisión Europea y de gobiernos europeos no han perdido ocasión para insistir en que se abre una nueva oportunidad para relanzar este polémico acuerdo comercial. De hecho, el Gobierno español ha dejado claras sus intenciones de conseguir la ratificación del acuerdo UE-Mercosur (además de otros acuerdos con América Latina) durante el segundo semestre de 2023, coincidiendo con la Presidencia española de la UE.

Con esta concentración, las activistas han dejado claro su mensaje: “Gobierne quien gobierne, el acuerdo UE-Mercosur seguirá siendo nocivo para las personas y el planeta”. Han recordado que el objetivo principal del acuerdo es aumentar el comercio entre las dos regiones a través de la reducción o eliminación de los aranceles comerciales de un gran número de productos. Entre ellos se encuentran materias primas vinculadas a la deforestación y a la violación de derechos humanos, como minerales clave para la transición energética europea, soja para la fabricación de piensos y biocombustibles, o carne de vacuno para consumo humano.

Sostienen que “las promesas de Lula para alcanzar la “deforestación cero” y proteger los territorios pertenecientes a las comunidades indígenas son un halo de esperanza frente al desmantelamiento de las políticas ambientales y de los derechos de los pueblos originarios sufrido con el Gobierno de Bolsonaro”. Pero este viraje en la política brasileña “en ningún caso puede servir para justificar la aprobación de un acuerdo comercial que profundiza la deforestación y la crisis climática, que favorece los intereses de grandes empresas extractivas como la minería o la agroindustria y que ahoga, aún más, a las pequeñas explotaciones agrícolas y ganaderas de ambas regiones”.

Europa, y en concreto España, afirman que quieren fortalecer las relaciones con América Latina. “Detrás de todo esto, lo que se deja entrever es la carrera de la UE por asegurarse el acceso y control de materias primas clave, algo que Europa prefiere llamar “autonomía estratégica de la UE”. Y en esta supuesta autonomía, los acuerdos de libre comercio son una pieza crucial”, afirman.

Marta García Pallarés, portavoz de Ecologistas en Acción, ha declarado: “Con esta concentración, la sociedad civil ha vuelto a reivindicar otro modelo comercial, que esté alineado con los compromisos del Acuerdo de París, con la Agenda 2030, con la estrategia de la Granja a la Mesa y con el respeto absoluto de los derechos humanos”.

Andrés Muñoz Rico, responsable de Soberanía Alimentaria de Amigos de la Tierra, ha afirmado que » con la ratificación de este Acuerdo se agravaría no sólo la emergencia climática, sino la destrucción de la actividad agraria y ganadera campesina en nuestro país, al igual que en los países del Mercosur. Necesitamos por tanto un cambio de rumbo del gobierno español, que en breve asumirá la presidencia rotatoria de la UE»
Andrés Muñoz | Amigos de la Tierra

El Consejo de Ministros aprueba los planes hidrológicos para el próximo lustro

Hoy el Consejo de Ministros acaba de aprobar los nuevos planes hidrológicos para el próximo lustro, tras casi un año de retraso. Estos planes incluyen medidas para cumplir los objetivos de la política ambiental y del agua que exige Europa, pero en opinión de WWF, contienen carencias importantes. Los nuevos planes hidrológicos mantienen la presión sobre los recursos hídricos y no garantizan suficiente agua para la naturaleza, a pesar de los problemas de escasez hídrica y de sequía que hemos sufrido en los últimos años. Sin embargo, cabe destacar que estos planes eliminan un buen número de embalses inviables social, económica y ambientalmente. 

WWF considera los nuevos planes hidrológicos para el periodo 2022-2027 un paso adelante en varios aspectos, aunque no garantizan que se pueda cumplir antes de 2027 los objetivos para alcanzar el buen estado ecológico de todas las masas de agua, tal y como exige la Directiva Marco del Agua (DMA). Un gran reto ya que los organismos de cuenca acumulan un enorme retraso en el cumplimiento de estos objetivos desde 2015.  Lograrlo dependerá del compromiso de este y de los futuros gobiernos con nuestros ecosistemas acuáticos, dotando de recursos financieros y humanos suficientes a las administraciones responsables para transitar, de manera justa y decidida, hacia una transición hidrológica adaptada a la crisis climática, tal y como ha expresado el MITECO.

En opinión de la organización, estos planes incluyen avances para empezar la restauración ambiental de espacios emblemáticos, como Doñana o el Mar Menor, que desafortunadamente a día de hoy siguen amenazados por la sobreexplotación y el uso ilegal del agua.

Por otro lado, los programas de medidas que se van a aprobar incluyen también un buen número de medidas de restauración ecológica de ríos y zonas húmedas, aunque la información presentada no permite entrar en detalles suficientes como para comprobar su coordinación con la reciente iniciativa del Ministerio de reactivar la Estrategia Nacional de Restauración de Ríos, la Política Europea de restauración o los objetivos de la Red Natura 2000.

De igual modo, se han previsto inversiones muy significativas para hacer frente a los problemas de depuración de aguas residuales urbanas que venimos arrastrando desde hace décadas, y por los que España ha sido sancionada por la Comisión Europea. Otras medidas están enfocadas a la reducción de la contaminación difusa de origen agrario, pero resultan inciertas en su aplicación al no depender directamente de las autoridades del agua. En este sentido, WWF exige una coordinación estrecha con las comunidades autónomas para su correcta implementación.

Los nuevos planes hidrológicos plantean avances insuficientes ante el cambio climático, ya que no han recogido la gestión de la incertidumbre en la asignación del agua teniendo en cuenta los diferentes escenarios que apuntan a una reducción de aportaciones de agua. Frente a ello, WWF demanda  mantener los caudales medios en los ríos para garantizar las necesidades hídricas para la naturaleza. Esta es la única forma de asegurar un reparto racional de los recursos y cumplir con las demandas del resto de usuarios. Esto es esencial para la conservación de los espacios protegidos, empezando por la Red Natura 2000, y para contribuir a la consecución del estado de conservación favorable que exige la Directiva Hábitat de la UE.

Lamentablemente en esta planificación se rebajan las exigencias para que la modernización de regadíos ahorre agua de forma efectiva y se permite la expansión de nuevos regadíos en zonas como Extremadura, el Guadalquivir, o el Segura que han sufrido graves problemas de falta de agua en los últimos años.

También se han incluido acciones para mejorar el hábitat fluvial y los caudales ecológicos de los ríos españoles, entre las que se incluyen los estudios en profundidad y la evaluación con criterios científicos de sus efectos. Pese a ello, queda un largo camino por delante para que estas iniciativas se transformen en un régimen de caudales ecológicos, con todas sus componentes, que sirvan para garantizar la buena salud de todos nuestros ríos y humedales, así como de la gran biodiversidad endémica que depende de ellos.

Nylva Hiruelas  | WWF

Denuncia que los jets privados al foro de Davos generaron el mismo CO2 que 350.000 coches en una semana

Greenpeace ha lanzado hoy un informe que analiza las emisiones de CO2 que causaron los viajes en avión privado de los asistentes al Foro Económico Mundial (FEM) de Davos de 2022. Las conclusiones muestran cómo generaron emisiones equivalentes a 350.000 automóviles haciendo 750 kilómetros diarios durante una semana [1]. 1040 jets privados entraron y salieron de los aeropuertos que prestan servicio a Davos durante la semana del encuentro. Esta circunstancia provocó que las emisiones de CO2 se multiplicaran por cuatro durante aquellos días. Y todo indica que este fenómeno se repetirá en la nueva cita del FEM, que arrancará a partir del 16 de enero.

Klara Maria Schenk, portavoz de la campaña de movilidad europea de Greenpeace, ha señalado: “Los ricos y poderosos que acuden a Davos para debatir a puerta cerrada sobre el clima y la desigualdad usan el medio transporte más contaminante y desigual que existe, justo cuando Europa experimenta el mes de enero más cálido desde que hay registros y las comunidades de todo el mundo sufren los fenómenos meteorológicos extremos por la crisis climática”.

La investigación, encargada por Greenpeace a la consultora holandesa CE Delft, muestra que la afluencia de jets privados a los aeropuertos de alrededor de Davos se duplicó durante la reunión del Foro Económico Mundial de 2022 en comparación con el promedio del resto del año. De todos estos vuelos realizados, el 53% fueron de corta distancia, por debajo de los 750 km, que fácilmente se podrían haber sustituido por viajes en tren o automóvil. El 38% voló en distancias ultracortas, de menos de 500 km. Incluso se detectó un vuelo realizado de tan solo 21 km. Según el informe, los países con el mayor afluencia a los aeropuertos de Davos fueron Alemania, Francia, Italia y España.

Los vuelos de jets privados atrajeron la atención del público mundial el año pasado después de que varias figuras públicas recibieran críticas por sus desplazamientos ultracortos en estas aeronaves. El análisis publicado por Greenpeace International se produce días antes de que los líderes políticos y empresariales se dirijan a Davos para asistir al Foro Económico Mundial de 2023, con el objetivo señalado de querer abordar la crisis climática y otras «crisis en curso» desde una «acción colectiva audaz».

“Si tenemos en cuenta que el 80 % de la población mundial nunca ha viajado en avión, pero sufre las consecuencias de las emisiones provocadas por estas “bombas climáticas” que son los jets privados, y que el Foro Económico Mundial afirma estar comprometido con el Acuerdo de París… pues nos encontramos ante una insoportable clase magistral de hipocresía. Los jets privados deben pasar a la historia si queremos tener un futuro verde, justo y seguro para todos. Los líderes mundiales deben predicar con el ejemplo y prohibir los jets privados y los vuelos de distancia corta claramente prescindibles”, ha agregado Schenk.

Para Eva Saldaña, directora ejecutiva de Greenpeace España, «Davos representa lo más perverso de un sistema socio-económico fallido: élites que intentan vender una imagen de sostenibilidad y de que están ahí para cambiar el mundo mientras concentran una riqueza y poder desproporcionadamente obsceno y se benefician a costa de la mayoría de las personas y del planeta, poniendo la vida en jaque».

Los jets privados no están regulados en la UE, a pesar de que son el modo de transporte más contaminante del planeta en su relación entre pasajero y kilómetro [2]. Por primera vez, en 2022, varios países de la UE, encabezados por Francia, comenzaron a solicitar una regulación europea de las emisiones de la aviación en toda la UE que incluya la problemática de los vuelos cortos innecesarios – con alternativa viable en tren – y de los jets privados. 

Carlos García Paret  | Greenpeace

Conclusiones del informe AQUÍ

SEO/BirdLife publica el libro `Aves de estepas y secanos, presagio de una extinción´

La portada del libro Aves de estepas y secanos, presagio de una extinción, escrito por el ornitólogo Eduardo de Juana y publicado por SEO/BirdLife, llama la atención no solo por su título, que ya pone sobre aviso del drama que retratan sus páginas, sino por la tonalidad roja que envuelve a las avutardas que aparecen en la misma. Una magnífica fotografía de Francisco Contreras Parody que tiene como signo de distinción mostrar las aves enmarcadas en sus ambientes naturales. Es, sin duda, una metáfora del signo de los tiempos para las especies agroesteparias de nuestro país, de la dinámica que siguen como respuesta a la intensificación agrícola que asfixia la biodiversidad que rodea a los secanos ibéricos.

Eduardo de Juana secuencia de forma divulgativa las distintas políticas agrarias y ambientales de las últimas décadas, y los cambios poblacionales del medio rural, que han llevado a la situación actual a estas aves. También llama la atención sobre los compromisos y obligaciones. “No podemos dejar que el tesoro natural y cultural que suponen las aves de nuestros secanos desaparezca”, apunta. “Nuestro país posee la mayor representación de especies y las mejores poblaciones en Europa occidental y, por lo tanto, una elevada responsabilidad de cara a su conservación”.

Junto a las avutardas de la portada, espectaculares imágenes de alondras, calandrias, aguiluchos, gangas, ortegas o alcaravanes ilustran este libro de 122 páginas. Unas fotografías que suavizan el ánimo del lector ante el panorama desolador, aunque no derrotista, que dibuja el autor. Se trata de “Una crónica -tal y como él mismo apunta- del auge y el ocaso de las aves esteparias, que aboga por una actuación ambiciosa, decidida y urgente para evitar su desaparición”.

El libro se estructura en trece apartados:
-Pájaros ligeros, pardos y discretos / Nidos en el suelo / Principales grupos de aves esteparias / Breve historia de nuestras estepas / Geografía y comunidades de aves esteparias / Vegetación esteparia y aves asociadas en España / Rápida disminución / Aves esteparias y libros rojos / Cambios en el campo / La intensificación de la agricultura / El contexto europeo / Medidas agroambientales / Un esfuerzo necesario

Destacados del texto:

“En las actividades agroganaderas se encuentran las razones tanto de su prosperidad pasada como de ese futuro que ahora pinta muy negro, pero que aún podríamos asegurar”.

“Para la gran mayoría de las aves esteparias es preferible cierta diversidad de ambientes, así como una abundancia de recursos alimentarios… La pérdida de los barbechos y pesticidas serían, por consiguiente, las principales amenazas”.

“La mala evolución de las aves ligadas a la agricultura se hace también patente, por supuesto, en el conjunto de Europa”

Sobre el autor:
Eduardo de Juana Aranzana ha sido, durante muchos años, profesor universitario e investigador, y buena parte de su esfuerzo se ha centrado en el estudio de las aves esteparias. Es autor de los libros y guías Aves de España; Birds of Spain; Guía de las aves de España, península, Baleares y Canarias; Aves raras de España; Plantas silvestres de Madrid, o Áreas Importantes para las Aves de España, entre otros. En el ámbito de la conservación se ha volcado principalmente en la colaboración con SEO/BirdLife, entidad de la que ha sido sucesivamente secretario general y presidente.

Sobre el fotógrafo:
Francisco Contreras Parody trabaja como celador forestal en Sierra Nevada. Durante años se ha dedicado a la filmación y fotografía de especies como el lobo, el lince y el zorro, sobre los que ha hecho documentales y exposiciones fotográficas. Actualmente se encuentra inmerso en un proyecto sobre la conservación de las aves esteparias y sus hábitats. De forma paralela ha dirigido el corto audiovisual Estepas: el ocaso de las aves.

Desestimada la construcción de la macrogranja de Noviercas al no cumplir la nueva legislación

La empresa Valle de Odieta S.C.L. quería construir en Noviercas (Soria) una macrogranja para explotar 23.520 animales, más de 20 veces lo que establece el actual real decreto

“Hoy es un gran día. Por fin, el faraónico proyecto de macrogranja que Valle de Odieta quería construir en Noviercas, debe ser desestimado definitivamente”, ha declarado Luís Ferreirim, responsable de agricultura de Greenpeace. “Han sido más de cinco años trabajando para frenar esta macrogranja y por ello desde Greenpeace aplaudimos la normativa aprobada hoy por el Gobierno”, concluye.

Hoy en Consejo de Ministros se ha aprobado el “Real Decreto por el que se establecen Normas Básicas de Ordenación de las Granjas Bovinas”. Su aprobación es una gran noticia para el medio ambiente y para la España rural, ya que con él se paralizará definitivamente el proyecto de macrogranja que Valle de Odieta S.C.L. pretendía llevar a cabo en el pequeño pueblo de Noviercas, Soria. La empresa proyectaba construir una macrogranja capaz de explotar 23.520 vacas, cuando la normativa aprobada hoy establece un máximo de 725 vacas lecheras (850 unidades de ganado mayor). La macrogranja de Valle de Odieta hubiera contado con un número de cabezas de ganado más de veinte veces superior a lo que establece el real decreto. Hubiera sido también la macrogranja más grande de España, de Europa y estaría entre las cinco más grandes del mundo.

Asimismo, la normativa también establece que, por encima de este máximo, tampoco se debe permitir la ampliación de las explotaciones que estén actualmente en funcionamiento, por lo que consideramos desde Greenpeace que el Gobierno de Navarra debe desestimar la solicitud que la misma empresa hizo recientemente para ampliar su macrogranja de Caparroso. La actual solicitud haría que esta macrogranja fuese casi 12 veces más grande de lo que marca la legislación hoy aprobada.

Pese a que el real decreto es una señal clara para el sector, esta legislación sigue sin ser la apuesta por un modelo de ganadería verdaderamente sostenible y de pequeña y mediana escala. La capacidad máxima establecida de 850 unidades de ganado mayor sigue siendo muy elevada. Sí, impedirá la instalación de explotaciones de dimensiones exageradas, sin embargo, permitirá la instalación de explotaciones bastante grandes que, al ser sumadas, seguirán representando un gran impacto ambiental. En definitiva, la legislación aprobada hoy no tiene en consideración el efecto acumulado de las futuras explotaciones. Por este motivo, desde Greenpeace propusimos en nuestras alegaciones que la capacidad máxima tuviera un límite de 180 unidades de ganado mayor. Así, pedimos que el Gobierno, en paralelo a esta normativa, desarrolle un plan estratégico de ganadería que permita tener una visión de conjunto y que impida las consecuencias negativas de la suma de muchas explotaciones de menor tamaño. Este plan debe contemplar también la reducción gradual de la cabaña ganadera en intensivo hasta alcanzar un 50 % menos en 2030, pues solo así nos podremos enfrentar a muchos de los retos que se presentan en la actualidad, como por ejemplo el cambio climático, uso de agua y su contaminación, emisiones de amoníaco, la despoblación o el sufrimiento animal.

Luís Ferreirim | Greenpeace

Acaba un 2022 negativo para España: incendios, sequía, olas de calor e inundaciones

Greenpeace hace balance de los impactos agravados por el calentamiento global y por la pérdida de biodiversidad, que representan una amenaza clara a la que nos enfrentamos en España y en todo el planeta. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) confirmó el pasado abril que la mortalidad por inundaciones, sequías y tormentas durante la última década fue 15 veces mayor en los países muy vulnerables que en los de muy baja vulnerabilidad. Aun así, no hace falta ir a latitudes más lejanas para confirmar el aumento de vulnerabilidad de la población, ya que la región mediterránea es donde se está apreciando con mayor rapidez el impacto del calentamiento global.

Cuando hablamos de olas de calor, de sequías o inundaciones, muchas personas hablan de la naturaleza, de que no depende de nosotros. Sin embargo, las actividades y decisiones humanas son el origen de eventos extremos, con lo que está en nuestra mano la protección de la biodiversidad y del clima, para prevenir los grandes desastres que estamos viviendo y que se prevé que aumenten en el futuro”, dijo Maria José Caballero, responsable de campañas de Greenpeace.

Temperaturas anómalas y olas de calor: temperaturas letales

La ciencia deja claro lo que este año 2022 ha confirmado: que el calentamiento global provoca olas de calor más frecuentes y más peligrosas. Se estima que más de tres mil millones de personas vivirán en lugares con temperaturas “casi inhabitables” para 2070.

La definición de la AEMET de “ola de calor”, basada en la ciencia y en los datos, así como los registros y estudios que realiza, deja claro que cada vez se producen más olas de calor, más duraderas y más intensas. Las olas de calor en España en este 2022 han sido las más largas (un total de 41 días), las que han afectado a más provincias a la vez (44 de las 50 provincias), y las más intensas (anomalía de +4,5 ºC) de toda la serie histórica desde 1975, con récords de temperaturas máximas en muchas provincias (1).

Estas olas de calor provocan impactos en nuestra salud (problemas mentales, del sistema nervioso y mortalidad), en la agricultura (pérdidas de cultivos), en la ganadería (muerte y estrés físico animal), en nuestros bosques (en riesgo de incendio extremo que ya estamos viendo), en nuestros ecosistemas (deterioro y pérdida) y en las reservas de agua (merma o desaparición), entre otros. Este 2022, más de 4700 personas fallecieron en España, con un incremento muy superior a la mortalidad notificada, observada, esperada y atribuible a la temperatura (2).

Agua, un recurso del que depende la vida: escaso, contaminado y mal gestionado

A pesar del espejismo de las últimas lluvias, las reservas actuales de agua embalsada apenas superan el 35,7 % (esta semana). El año hidrológico 2021-2022 ha sido uno de los tres más secos de la serie histórica. Se cierra marcado por olas de calor intensas y con precipitaciones que han sido un 25 % inferiores a la media. Las reservas de agua embalsada son las más bajas en los últimos 27 años.

Actualmente, las Comunidades de Andalucía y la parte de Catalunya (3) donde se concentra el 80 % de su población están en situación de alerta por sequía, con restricciones de uso de agua.

Sin embargo, la falta de agua se debe a otros factores. Además de la sequía agravada por el cambio climático, las políticas de un recurso tan vital como este hace que más del 80 % del agua se destine al regadío intensivo e industrial en detrimento de la agricultura más tradicional y familiar y pone en riesgo el consumo humano. Poca agua, mal gestionada y contaminada como viene denunciando Greenpeace hace años.

Según los datos de la AEMET, el presente otoño pasará a ser uno de los dos más cálidos de la serie histórica. La temperatura media ha sido superior a 16 ºC, algo que solo se había registrado en 1983.

En cuanto a las precipitaciones, a nivel peninsular estamos ante un otoño seco, con un 25 % menos de lluvia de lo normal a finales del pasado mes de noviembre. Sin embargo, durante los 12 primeros días de diciembre llovió más del doble de lo normal en buena parte de la península, según la AEMET, e incluso más del triple en zonas de Extremadura y Castilla-La Mancha.

Grandes incendios forestales: la amenaza en forma de llamas

No es casual que un mal año de sequía sea un mal año de incendios. Sin olvidar que el 95 % de los incendios tienen origen humano, un territorio más caliente, más seco y por tanto más inflamable es el escenario perfecto para que ocurra un incendio de alta intensidad.

2022 ha sido el peor de los últimos 28 años. Aun con casi el mismo número de incendios este año (10.000) en comparación con la media del decenio y con una extinción exitosa (69 % de los incendios quedan en una hectárea), en 2022 se han quemado 268.000 hectáreas, el triple de lo que se quema de media en los últimos años, con 56 grandes incendios forestales, responsables de más del 80 % de la superficie quemada. Incendios ingobernables que escapan a la capacidad de los operativos. Un ejemplo de estos incendios históricos es el de Losacio (Zamora), con 30.000 personas desalojadas (4), cuatro personas fallecidas, 90 personas heridas, miles de hectáreas de alto valor ambiental afectadas, pérdidas de infraestructuras y de medios de vida de la población rural. Tras las llamas, las consecuencias negativas de los incendios continúan por largo tiempo, como la contaminación por arrastre de cenizas que afecta a los ríos y recursos pesqueros como el marisco, y restricción de consumo de agua potable por contaminación de cenizas.

Los estudios siguen confirmando que esta temporada extrema de incendios forestales que se ha producido en 2022 en los países del suroeste de Europa podría ser la «nueva normalidad» en los próximos años como consecuencia de los efectos del cambio climático (5).

Danas, inundaciones: llega el agua de manera torrencial

En España, hay 5 millones de personas que viven en zonas inundables (10 % de la población).

La ciencia prevé que el cambio climático provoque una mayor frecuencia de lluvias torrenciales, así como una subida del nivel del mar y, por ello, aumenta el riesgo de inundaciones. Lejos de hablar de la crudeza de la naturaleza, hay que recordar las actividades humanas que generan el riesgo de inundación: la mala ocupación del suelo, es decir, asentamientos en zonas inundables y la alteración de las dinámicas costeras (destrucción de ecosistemas, alteración de la recarga natural de playas, sobreexplotación de acuíferos, etc).

Los meses de sequía que se alternan con temporadas de grandes aguaceros comienzan a ser una normalidad en el calendario de eventos, tanto que las compañías aseguradoras están comenzando a incluir cláusulas para no cubrir desperfectos por inundaciones. La gota fría del 1 de septiembre de 2021, de tan solo un día, tuvo indemnizaciones por valor de 78 millones de euros. La del  13 septiembre (13 días), 99 millones de euros. Sin olvidar las 300 personas en España fallecidas en inundaciones en los últimos 30 años (6).

El mejor plan de rescate: protección del clima y la biodiversidad

El cambio climático explica el agravamiento, no el origen de eventos extremos, como queda recogido en la propia Estrategia Nacional de Protección Civil, que describe los riesgos clave en España. El pasado 24 de octubre se aprobó el Plan Nacional de Reducción de Riesgo de desastres Horizonte 2035 que tiene como eje fundamental la mejora de la prevención y respuesta a las crecientes amenazas de todo tipo vinculadas al fenómeno del cambio climático con el Proyecto «Municipio seguro» para abordar la autoprotección.

La única forma de frenar el calentamiento global es dejar de emitir gases de efecto invernadero, que provienen principalmente de la quema de combustibles fósiles. Por ello, la medida más efectiva para reducir los impactos del cambio climático es que España aumente su objetivo de reducción de emisiones de efecto invernadero desde el actual objetivo del 23 % hasta por lo menos hasta un 55 % en 2030 (con respecto a 1990). Sin embargo, el pasado 20 de noviembre finalizaba la COP27 de cambio climático, en la que se ignoraron las peticiones para incluir el abandono progresivo de todos los combustibles fósiles responsables de las emisiones. La forma de reducir nuestras emisiones está clara y además proporcionará más ventajas al conjunto de la población que seguir con el sistema tal y como está ahora. Frenar la crisis de pérdida de biodiversidad es igual de urgente que frenar la crisis climática y, además, las medidas de protección de la biodiversidad son esenciales para frenar ambas crisis. Por ejemplo, proteger ecosistemas naturales como los océanos, pastos, bosques, corales o turberas, así como su uso de forma tradicional y sostenible, es imprescindible para mantener su papel clave en el ciclo del carbono y así reducir el calentamiento global.

“Tenemos el plan de rescate para la humanidad con soluciones climáticas y de protección a la biodiversidad. Necesitamos voluntad política para priorizar un planeta seguro por encima de intereses particulares. No tiene sentido hablar de municipio seguro cuando se incumplen planes preventivos, cuando no se reducen las emisiones, se edifica en zonas inundables o se extrae agua para regadío intensivo mientras se restringe el uso de agua para la población. Esto sale caro y peligroso”, dijo Maria José Caballero, responsable de campañas de Greenpeace.

Para reducir la vulnerabilidad de la población será necesario abordar el grado de exposición (la probabilidad de que la población sufra ese evento), su capacidad de intervención y la susceptibilidad.

Al igual que la reducción de emisiones, la adaptación al cambio climático implica a toda la sociedad, desde el ámbito individual hasta las instituciones privadas y públicas, teniendo claro que las administraciones más grandes tienen la mayor responsabilidad. De igual forma, las medidas abarcan a todos los ámbitos de la sociedad y a todos los sectores económicos, tal y como deja claro el Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático. Las administraciones públicas deben fomentar la participación de toda la sociedad en la evaluación, planificación y ejecución de estas medidas, tanto la población afectada como instituciones que pueden contribuir por sus capacidades técnicas o financieras.

Estas son las demandas que propone Greenpeace para prevenir eventos extremos y así reducir su impacto:

Olas de calor

Nuestras instituciones tienen numerosas herramientas para intentar adaptarnos a las olas de calor que el calentamiento global está haciendo más intensas y frecuentes. Frente a ellas, hay que recordar que el calor extremo mata y afecta más a las personas más vulnerables, por lo que la prioridad debe ser proteger a estas personas en primer lugar, especialmente los ancianos, las familias de bajos ingresos y las personas sin hogar.

  • Aprobar normativa que obligue a empresas y administraciones públicas a evaluar y prevenir riesgos laborales asociados al cambio climático y especialmente a las olas de calor y a las temperaturas anormalmente altas.
  • Evaluación del cambio climático y especialmente de las olas de calor en especies amenazadas y en espacios protegidos. Elaboración y ejecución de planes de adaptación frente a ello.
  • Que la planificación territorial y sectorial tenga en cuenta el cambio climático y las olas de calor para fomentar la conectividad ecológica (que facilite la conexión de seres vivos a ecosistemas con mejores condiciones), así como una mejor red de ecosistemas naturales que sirvan para amortiguar los impactos de las olas de calor.
  •  Estudio, planificación y medidas de adaptación en la agricultura y la ganadería. Por ejemplo, el apoyo a especies autóctonas que aumentan la variedad de respuesta frente a las olas de calor, la diversificación de especies y variedades, una buena gestión del suelo que favorezca una buena retención de agua, mejora de las infraestructuras ganaderas y fomento del uso de setos y árboles como protección frente a las olas de calor.
  • La infraestructura verde (7) es fundamental para la adaptación a las olas de calor, ya que consigue reducir la temperatura ambiente, especialmente frente a la infraestructura gris, reduciendo el efecto de islas de calor urbanas. Será necesario aumentar las infraestructuras verdes, aumentando la restauración de ecosistemas y reducir las infraestructuras grises. Esta medida tendrá a su vez beneficios asociados como la reducción de emisiones de efecto invernadero, el aumento de la absorción de carbono y la mejora de la biodiversidad. Para ello puede ser de utilidad aplicar la Agenda Urbana Española.
  •  Mejora del aislamiento y del comportamiento térmico de los edificios de acuerdo a los escenarios futuros. Los nuevos edificios deben ser neutros en carbono. Es urgente aprobar un “plan nacional de choque” que promueva la mejora del aislamiento de los edificios. Además de las ayudas actuales, que están acelerando la adopción de este tipo de planes, se necesita un plan especial dirigido a edificios de familias vulnerables, en los que las administraciones deberán liderar y financiar las obras de aislamiento. Todos los edificios públicos deben acometer la rehabilitación energética de forma urgente. Esto mejorará tanto la adaptación de la población más vulnerable frente a las olas de calor como la reducción de emisiones de efecto invernadero, al disminuir la necesidad de energía para calefacción y refrigeración.
  • Cambiar los sistemas de transporte, implantar el urbanismo de proximidad y reducir el espacio dedicado al transporte privado motorizado.
  • Proteger el agua: mucho más que ausencia de lluvia.

Estas son las medidas que se deberían adoptar para promover un uso sostenible del agua:

  • Luchar contra el grave estado de sobreexplotación y contaminación que sufren nuestras aguas y prestar especial atención a las aguas subterráneas, al ser reservas estratégicas y aún muy desconocidas.
  • Reducir nuestra vulnerabilidad al riesgo de sequía, aminorando la cantidad total de agua consumida, fundamentalmente por el regadío intensivo e industrial, al ser este el mayor consumidor (80 % del total).
  • Incluir a la ciudadanía en la gestión del recurso del agua y de los riesgos hídricos, a través de procesos participativos reales y asambleas ciudadanas.
    Implantar regímenes de caudales ecológicos científicamente establecidos.
  • Orientar las políticas agrícolas y ganaderas hacia la sostenibilidad y la reducción del consumo de agua, a través de una transición hidrológica justa.
    Establecer una hoja de ruta para potenciar la agricultura ecológica y reducir la cabaña ganadera en intensivo en un 50 % para 2030.

Cumplir los planes preventivos en zonas de alto riesgo y gestionar el paisaje

  • La gestión del paisaje es una de las pocas ventajas estratégicas para prevenir grandes incendios catastróficos, es decir, no se puede cambiar la meteorología o la topografía, factores de los que depende el comportamiento del incendio, pero sí se pueden modificar las condiciones del combustible. En esta gestión, las quemas prescritas son una herramienta necesaria para la prevención de propagación de incendios forestales. Otra herramienta necesaria es el fomento de los paisajes en mosaico, potenciando la ganadería extensiva y la agricultura ecológica de pequeña escala.
  • Cumplimiento de la normativa. Se necesitan planes preventivos en zonas de alto riesgo (ZAR) como marca la Ley de Montes. Esto no se está cumpliendo. Hay que dotar con recursos a los municipios.
  • Cumplimiento de los planes de emergencia en zonas de alto riesgo. No se cumple la Directriz Básica de Protección Civil. Una vez más, hay que dotar con recursos a los municipios.
  • Comunicación a la ciudadanía de los planes y exigencia de planes de autoprotección. 
  • Invertir en la población para crear comunidades organizadas y adaptadas, de esta manera aumenta la percepción del riesgo y se previenen incendios forestales o se mitigan sus efectos.

DANAS e inundaciones. Planificación urbanística

  • Incluir el riesgo de inundación en la planificación urbanística.
  • Contemplar que los usos del suelo en zonas inundables sean compatibles con las inundaciones.
  • Establecer franjas amplias de protección en los márgenes de los torrentes
  • Aumentar los recursos para que la administración pueda controlar a priori nuevas construcciones en zonas inundables.
  • Trabajar con sistemas eficientes de alerta meteorológica.
  • Contar con más estudios de atribución en y para España, dado que es la única herramienta científica que nos informa de modo objetivo sobre la relación entre el cambio climático y un determinado evento meteorológico.

Maria José Caballero | Greenpeace

La Cumbre de la biodiversidad reconoce el rol de los Pueblos Indígenas, sin embargo no acaba de protegerles de la amenaza de extinción masiva

Hoy se clausura la COP15 del Convenio de Diversidad Biológica de la ONU  que tenía como objetivo alcanzar un Acuerdo que proteja la biodiversidad de los próximos 10 años.

Greenpeace ha estado en Montreal con una delegación incidiendo en las negociaciones, An Lambrechts, responsable de la delegación de Greenpeace en la COP15 hace balance del texto:

La parte más positiva del texto final es:

El reconocimiento explícito de los derechos, roles, territorios y conocimientos de los pueblos indígenas como la forma más efectiva de proteger la biodiversidad.

“La nota alta de la COP15 es el reconocimiento del trabajo insustituible de los Pueblos Indígenas en la protección de la biodiversidad. Los Pueblos Indígenas son los guardianes más capaces y conocedores de la naturaleza. Si los Pueblos Indígenas están en roles de liderazgo, hay mucho potencial para la protección de la biodiversidad. La protección basada en derechos es el futuro de la conservación. La financiación directa a los Pueblos Indígenas será el siguiente paso crítico. 

También se ha conseguido que el texto incluya el objetivo 30×30, para proteger al menos el 30 % de la superficie terrestre y 30 % de los océanos para 2030. Sin embargo, está muy simplificado, al no excluir expresamente actividades dañinas fuera de las áreas protegidas. Tal como está en el texto, es un número vacío, con protecciones que quedan en el papel”.

Lo que se considera más negativo:

La escasa financiación impedirá implementar todas las medidas necesarias para la protección de la biodiversidad.

“20 mil millones de dólares al año hasta 2025 y luego 30 mil millones al año hasta 2030. Es un comienzo, pero no es suficiente. Con un déficit de financiación de la biodiversidad de 700.000 millones de dólares, no está claro de dónde vendrá el resto del dinero. No sólo la cantidad sino también  la rapidez en disponer de ese dinero. La creación de un fondo en 2023 debería poder financiar a los países en desarrollo más rápido.

“Los intereses de las corporaciones y las falsas soluciones se han estado infiltrando en las conversaciones sobre biodiversidad de principio a fin. Las soluciones basadas en la naturaleza y las compensaciones de biodiversidad pueden suponer errores costosos. Los escándalos y el lavado verde que se ven hoy en la compensación de carbono son lo que estará en el menú de la biodiversidad mañana.”

Anna Ogniewska, asesora política de Greenpeace dice desde Montreal: “La COP15 de Biodiversidad de la ONU ha dejado el trabajo más crucial de protección de la naturaleza como tarea pendiente para los líderes mundiales. Al volver de Montreal, los gobiernos europeos tendrán que ir mucho más allá de lo acordado si realmente quieren detener la extinción de especies. Esto significa proteger de manera efectiva al menos el 30 % de superficie terrestre y los mares de la Unión Europea de cualquier actividad industrial extractiva y proteger estrictamente al menos el 10 %. También implica abordar de una vez por todas el problema que las industrias  están provocando: la destrucción de la naturaleza en Europa y fuera de ella, con actividades como la sobreproducción de carne y lácteos o la tala irresponsable de bosques para obtener productos madereros de vida corta».

En conjunto, la COP15 no logra brindar la ambición, las herramientas o la financiación necesarias para detener la extinción masiva.

Mónica Parrilla | Greenpeace

Denuncia el despilfarro de agua en el cultivo «miles de lechugas abandonadas» en el Altiplano

La Plataforma Salvemos el Arabí y Comarca ha denunciado un «abandono masivo de lechugas» en el Altiplano en dos fincas: en el paraje del Carche, en el término municipal de Jumilla, y también en el paraje de El Llano, en Yecla.

Son decenas de miles de lechugas que están esperando a pudrirse en las fincas con lo que supone de «desperdiciado de millones y millones de litros de agua» que se extraen del acuífero Jumilla-Villena. Un lago subterráneo que «está declarado sobreexplotado» y advierten de que esta práctica no es nueva, sino que en los últimos años se llevan observando casos de abandonos de lechugas, melones, sandías, brócolis, coliflores, calabacines…

Este colectivo sigue denunciando está política de dejar morir los cultivos que se debe fundamentalmente a las condiciones del mercado. No es rentable económicamente para las empresas recoger los productos, debido a una excesiva oferta en los mercados o a los precios que se pagan por los productos en estos momentos.

Lechugas desperdiciadas en una finca del Carche, en Jumilla. / PLATAFORMA SALVEMOS EL ARABÍ Y COMARCA

Las grandes empresas de cultivos de la Región de Murcia se han ido instalando en los últimos años en el Altiplano. Según datos de la plataforma, en la comarca suman ya unas 3.000 hectáreas de regadíos intensivos, una superficie que sigue aumentando año tras año, con unas 120 hectáreas más en lo que llevamos de 2022.

«Tememos que puedan seguir llegando más empresas debido a la situación crítica y lamentable en la que se encuentra el Mar Menor, huyendo de nuevas restricciones en el Campo de Cartagena», alertaba Alejandro Ortuño, portavoz del colectivo. «La cuestión es que estas empresas están trasladando los mismos problemas que han generado en el entorno del Mar Menor, con el agravante además de que puedan llegar a agotar todos los recursos de agua subterráneos de los que disponemos».

Este colectivo ciudadano denuncia que las empresas agrícolas reciben grandes cantidades de dinero público para toda la infraestructura de regadío, incluyendo grandes balsas de riego que han proliferado, «y a cambio intensifican los regadíos en el Altiplano y agotar los acuíferos», señala Ortuño, que además indica que, normalmente, la mayoría de productores que tienen acceso a estos fondos europeos, denominados «fondos operativos», en la práctica son grandes empresas organizadas como OPFH (Organización de productores de frutas y hortalizas), una figura jurídica que utilizan los grandes conglomerados de grupos empresariales y de inversores para poder acceder a estas ayudas.

ecoactiva | LA VERDAD

Greenpeace coloca montañas de residuos en el centro de Madrid contra la sobreproducción de las marcas en el Black Friday

  • Bajo el lema “Hecho para tirar”, activistas de la organización denuncian el impacto del consumismo alentado por las empresas especialmente en días como este
  • El Black Friday es un momento de sobreconsumo que ejerce una elevada presión sobre los recursos naturales del planeta y genera una gran cantidad de desechos
  • Gobiernos y empresas deben cambiar el modelo de producción ya que el actual profundiza la crisis climática y de pérdida de biodiversidad

Coincidiendo con la celebración del Black Friday, activistas de Greenpeace han “devuelto” al núcleo comercial de Madrid cuatro grandes montañas de residuos para denunciar el impacto del consumismo alentado por las empresas. Bajo los lemas “Hecho para tirar”, “Sus beneficios, tus desperdicios”, “Las marcas nos están consumiendo” y “Black Friday destruye el planeta”, junto a las montañas de ropa, tecnología, plásticos y cartones de envíos, la organización denuncia la basura generada por aquellas compras que la industria “obliga” a la ciudadanía a hacer en momentos de sobreconsumo como el Black Friday. En ellas también se muestran las condiciones sociales y laborales que genera esta elevada producción de residuos sin sentido.

“El Black Friday no va de quien necesita comprarse una lavadora porque no llega a fin de mes. El Black Friday es el ejemplo pernicioso de cómo las marcas nos incitan y obligan a comprar un pantalón más, cuando ya tenemos seis iguales en el armario. Es un día de excusa que han creado las marcas para deshacerse de su elevada producción”, ha declarado Celia Ojeda, responsable de Biodiversidad de Greenpeace. “Esta sobreproducción de existencias que las marcas no son capaces de vender en el Black Friday o en otro momento consumista acaba en vertederos, incineradoras o exportada a otros países”.

Con esta acción, Greenpeace pide que el Ministerio de Transición Ecológica (MITECO) aplique estrictamente el artículo 18 de la Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular (6) (la conocida como “ley de plásticos”), en el que se indica que: “Queda prohibida la destrucción o su eliminación mediante depósito en vertedero de excedentes no vendidos de productos no perecederos tales como textiles, juguetes o aparatos eléctricos, entre otros, salvo que dichos productos deban destruirse conforme a otra normativa o por protección del consumidor y seguridad. Dichos excedentes se destinarán en primer lugar a canales de reutilización, incluyendo su donación, y cuando esto no sea posible, a la preparación para la reutilización o a las siguientes opciones de la jerarquía de residuos, respetando el orden establecido en el artículo 8”.

El Black Friday representa el pico del momento consumista, que acaba reflejado en un alto coste ambiental: un elevado uso y una preocupante contaminación del agua, pérdida de biodiversidad y de suelos, impacto negativo en la calidad del aire y en las emisiones. Nuestro sistema económico funciona a una velocidad tal que serían necesarios 1,8 planetas como la Tierra para reponer los recursos naturales que nuestro actual ritmo de consumo destruye. En el caso de España, necesitaríamos dos planetas para sostener nuestro ritmo de consumo. Este patrón, del que depende en gran medida la economía actual, tiene graves consecuencias para nuestra salud y la del planeta. Por ello, es necesario invertir esta tendencia si queremos mantenernos en el objetivo de evitar que la temperatura global se eleve más de 1,5 ºC.

Greenpeace saca a la luz uno de los impactos ambientales ocultos de este momento consumista, dónde acaban todas aquellas mercancías que se producen y no se compran: terminan tiradas en vertederos, a veces exportadas a vertederos de terceros países o incineradas. Si, además, estos productos contienen sustancias tóxicas, estas acaban contaminando el suelo, los acuíferos y el aire. Por ejemplo, en el caso de los textiles en España, se estima que cada año en torno a 990.000 toneladas de productos textiles van a parar a los vertederos. Por el contrario, las tasas de reciclaje textil siguen siendo muy bajas: solo entre el 10 % y el 12 % de los residuos textiles post-consumo se recoge por separado para su reutilización y/o reciclado, y menos del 1 % de la producción total se recicla en ciclo cerrado, es decir, con el mismo uso o similar (1).

En el caso de la tecnología, España es uno de los países que más basura electrónica genera, con 888.000 toneladas métricas en 2019 y más de 960.000 toneladas métricas en 2020. La acumulación de basura eléctrica y electrónica puede alcanzar los 74,7 Mt (millones de toneladas) en 2030 en todo el mundo. Esto supone que, si no se realizan acciones para parar esta tendencia, los datos prácticamente se doblarán en un periodo de 16 años (2030) (2). La gestión inadecuada de los residuos electrónicos agrava el calentamiento global, ya que, si estos no se reciclan, no pueden sustituir materias primas ni reducir los gases de efecto invernadero que se producen de su extracción.

En todo el mundo, menos del 1 % de las prendas se reciclan y convierten en ropa nueva (3). Los productos no vendidos o devueltos se destruyen de forma rutinaria. Se calcula que los productos destruidos en Europa en 2020 colocados uno tras otro darían la vuelta al mundo 1,5 veces (4). Por tanto, cuando llega el final del ciclo de la moda y se tiran prendas que contienen sustancias químicas peligrosas es inevitable que contaminen, que acaben en el camión de residuos textiles que se lleva a incinerar o se envía al vertedero cada segundo (5). El daño ambiental se multiplica si, además, esas prendas tienen compuestos tóxicos como demuestra el reciente informe sobre la marca Shein.

“Dada la crisis planetaria del clima y de la biodiversidad, además de la recientemente añadida crisis de las sustancias químicas (7), es obvio que no podemos permitirnos seguir con este sistema loco y destructivo. Debemos exigir un cumplimiento de la legislación y que las empresas cambien su modelo limitando su producción, diseñando productos de más calidad y durabilidad, evitando la obsolescencia programada y evitando el sobreembalaje de elementos de un solo uso. Es necesario potenciar una verdadera economía circular que se base en la reparación y la reutilización, y no en celebrar el consumismo”, ha declarado Ojeda.

Celia Ojeda-Martínez | Greenpeace

Gomaespuma vuelve a escena para tirar a la basura los mitos del reciclaje

Dicen que las segundas partes nunca fueron buenas, pero con Gomaespuma de por medio el popular dicho se queda obsoleto, al igual que los estereotipos noventeros sobre el reciclaje. Como muestra de ello, el mítico dúo formado por Juan Luis Cano y Guillermo Fesser, que decía adiós en 2008 tras 22 años en antena, vuelve a dar vida a sus emblemáticos muñecos para, en clave de humor – no podía ser de otra manera – desterrar la mentalidad noventera de aquellas personas que todavía no reciclan, además de tirar a la basura los típicos mitos del reciclaje.

De este modo, Gomaespuma vuelve a la carga con cuatro sketches que se emitirán en Youtube en los que, a través de la vida de una familia, además de sacar unas cuantas carcajadas a los espectadores, pretende remover conciencias en cuanto a nuestros hábitos de reciclaje.

Una madre, estresada con el día a día y desconfiada con el reciclaje porque “no sirve para nada”; un padre escéptico que dice que “no hay sitio en la cocina para tener más cubos”; y dos hijos, dos auténticos “trastos”, que tiran los envases en cualquier lugar. Menos mal que está la abuela, la más sensata y experta en reciclaje que, siempre a la gresca con su yerno y su hija, considera que habría que tener al menos una bolsa amarilla para los botes, las botellas de plástico y los briks colgada del picaporte de la puerta de la cocina para “modernizarse”. Y, como en todo edificio, no puede faltar la vecina entrometida pero que no quiere quedarse atrás en eso del reciclaje.

En definitiva, toda una familia que nos da lecciones sobre reciclaje y, además, algún que otro tirón de orejas. Eso sí, siempre acompañado de una sonrisa, pues si por algo fue famoso Gomaespuma fue por su ingenio de abordar con humor la actualidad.

En este sentido, si algo aprendimos de este dúo de los 90 es que con “chispa”, ironía y, sobre todo, con risas de por medio, es mucho más sencillo conectar con los aspectos cotidianos de nuestro día a día. Por eso, nada mejor que “reírnos” de los clichés y excusas de aquellos que se han quedado anclados en los noventa, menospreciando el valor del reciclaje. Asimismo, Gomaespuma deja también claro que el humor es la herramienta más efectiva para abrir la mente de aquellos que aún siguen pensando que los camiones juntan toda la basura que recogen de los diferentes contenedores o de poner punto final a la típica excusa de que no hay espacio en casa para reciclar.

Los dos primeros episodios ya están disponibles y pueden verse en Youtube en los siguientes enlaces: https://www.youtube.com/watch?v=PC1PbqTQkz8 y https://www.youtube.com/watch?v=HXUbqRXL9ug. El 5 de diciembre se publicarán los dos siguientes y últimos capítulos.

Sobre esta campaña, Juan Luis Cano y Guillermo Fesser han declarado que “nos hemos unido a esta campaña porque creemos que cada uno, desde su posición social y personal, debe aportar todo aquello que le sea factible para poder llevar a cabo el importante y dificilísimo reto que la humanidad tiene por delante, que no es otro que el de sobrevivir a nuestro propio desarrollo, aunque pueda parecer, a simple vista, una paradoja. En Gomaespuma siempre hemos estado sensibilizados con el medioambiente, incluso cuando nadie aún se fijaba en él así que, siendo coherentes con nuestra propia manera de pensar, no hemos dudado en sumarnos a esta iniciativa”.

Por su parte, Nieves Rey, directora de Comunicación y Marketing de Ecoembes, ha señalado que “es fundamental desterrar los mitos que existen en torno al reciclaje de envases para conseguir que aquellos que todavía no reciclan lo hagan. Y qué mejor manera que hacerlo desde el humor, de la mano de un dúo de excepción: Gomaespuma. Estamos muy contentos de poder contar con Juan Luis y Guillermo. Son unos aliados perfectos para ayudarnos a sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de reciclar”.

Gomaespuma: humor y concienciación

Los creadores de Gomaespuma han querido recrear una familiar convencional -formada por una abuela, una madre, un padre, una hija y un hijo, a quienes les acompaña una vecina de lo más particular- para trasladar de forma natural a la sociedad un mensaje tan sencillo y de nuestro día a día como es que la gente recicle y se deje de excusas para no hacerlo.

Así, parodiando situaciones domésticas, pasadas por el tamiz del humor y la ironía, Gomaespuma transmite esos mensajes para conseguir que todo resulte cercano y reconocible, amable y eficaz.

Los 5 protagonistas de los videos se han creado en el taller de Adria Pérez basándose en los antiguos modelos de Gomaespuma, en gomaespuma reticulada y coloreados posteriormente con laca de bombilla. Para la grabación de los distintos episodios, se ha contado con un equipo formado por 27 personas, algunos de ellos antiguos colaboradores de Gomaespuma, entre equipo de diseño, construcción y montaje de decorados, técnicos de imagen y sonido, producción y postproducción. También destacan los 6 manipuladores de los muñecos, imprescindibles para que cobren vida en pantalla. Aquí encontrarás algunas imágenes entre bambalinas del proceso de creación y grabación: https://we.tl/t-lChhvbBpA2

Los famosos personajes de Gomaespuma dieron el salto de la radio a la tele en 1993 donde, por espacio de un par de años, convivieron con la radio. Para dar apariencia física a los ya reconocidos personajes, el dúo se puso en contacto con Kermit Love, creador de personajes tan emblemáticos como Espinete, el Monstruo de las Galletas y la Rana Gustavo, quien, en su idioma original se llama, precisamente, Kermit the Frogg.

“Recíclate y Recicla” con Gomaespuma

La vuelta de Gomaespuma se enmarca dentro de la nueva campaña de Ecoembes, “Recíclate y Recicla”. Además de los sketches humorísticos del mítico dúo cómico que triunfó en los 90, la iniciativa cuenta con una serie de piezas breves que buscan desmitificar, sensibilizar y poner en evidencia las excusas más recurrentes sobre el reciclaje. De este modo, Ecoembes ha elaborado pequeñas píldoras de vídeo que muestran los clichés noventeros que todavía emplean las personas que no reciclan, para animarlos a que lo hagan. “El teletexto es tan de los 90 como no reciclar en el amarillo” o “alzar mecheros en conciertos es muy de cuando se decía que el camión lo mezcla todo” son algunos ejemplos de los chascarrillos de estas piezas de vídeo que saldrán en redes sociales. Los sketches de “Recíclate y Recicla” pueden verse en https://www.youtube.com/c/EcoembesEspa%C3%B1a

Javier Díaz | Atrevia