El rápido avance de la inteligencia artificial está poniendo a prueba la sostenibilidad tecnológica y energética de las organizaciones. En este contexto, HPE ha identificado siete errores clave que están frenando una adopción responsable de la IA y que, de corregirse, pueden convertirse en una hoja de ruta práctica hacia modelos más eficientes.
Entre los principales riesgos, la compañía señala el uso innecesario de grandes modelos de lenguaje en tareas simples, la acumulación masiva de datos sin control, la falta de optimización del software y el sobredimensionamiento de infraestructuras. Estas prácticas, advierte HPE, disparan el consumo energético y la huella de carbono sin aportar un valor proporcional al negocio.
La empresa subraya también la importancia de alinear cada carga de trabajo con el hardware adecuado, formar a los equipos para garantizar una adopción efectiva y, sobre todo, incorporar métricas que permitan medir el impacto energético y ambiental de la IA desde el inicio.
Como respuesta, HPE propone un enfoque de ecosystem thinking, que concibe la IA como un sistema interconectado donde tecnología, datos, personas e infraestructura deben gestionarse de forma conjunta. Un planteamiento que, según la compañía, no solo reduce el impacto ambiental, sino que refuerza la competitividad en un entorno de mayores costes energéticos y exigencias regulatorias.
Redacción/Agencias
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