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Apremian a la Junta de Andalucía a asegurar que la romería de El Rocío sea compatible con la conservación de Doñana

SEO/BirdLife solicitará que la UICN, Ramsar y UNESCO realicen una expedición en 2023 para conocer la realidad de los tránsitos rocieros que circulan por las vías pecuarias que atraviesan el Parque Nacional y Parque Natural de Doñana.

La organización ha presentado un informe en el que detalla la necesidad urgente de evaluar el impacto del tránsito rociero sobre el Parque Nacional y Parque Natural de Doñana para que, posteriormente, se redacte un plan de tránsitos que permita ajustar dichas actividades a la capacidad de carga del espacio natural protegido.

El informe, que ha sido trasladado a la Junta de Andalucía, al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) y a la Comisión Europea, demuestra que, a pesar de ser un obligación legal, los diferentes tránsitos rocieros y las peregrinaciones extraordinarias siguen sin contar con una evaluación de impacto ambiental que determine el alcance de estas actividades. Todo ello, a pesar de que en la aldea almonteña pueden llegar a reunirse más de medio millón de personas, y que en los días de peregrinación circulan por el corazón del parque nacional miles de vehículos motorizados (hasta 5.400), así como otros tantos vehículos de tracción animal (7.600), con un número de peregrinos que supera las 50.000 personas.

La organización ecologista apunta que las implicaciones de los tránsitos rocieros sobre este espacio, perteneciente a la Red Natura 2000, son conocidas pero no estudiadas ni cuantificadas en detalle. Así, recuerda que estas peregrinaciones no deberían generar ningún impacto, cumpliendo en todo momento con los objetivos de conservación definidos en el Plan de Ordenación de Recursos Naturales del Espacio Natural de Doñana. Este plan determina que se evitará cualquier actuación que constituya un riesgo para la conservación de los hábitats de interés comunitario y las especies de flora y fauna amenazadas, y se garantizará la reproducción de las aves.

Carlos Davila, responsable de la oficina de SEO/BirdLife en Doñana apunta que “las peregrinaciones de hermandades a la aldea de El Rocío a través del espacio protegido, forman parte de las tradiciones más antiguas de sus pueblos. Son emociones transmitidas de padres a hijos durante generaciones y esos sentimientos de identidad están unidos a un valioso paisaje que todos queremos conservar. Por ello, la Junta de Andalucía, como Administración responsable de la gestión de Doñana, debe evaluar los efectos de los tránsitos y la capacidad de los ecosistemas, aplicando el conocimiento científico en la conservación del patrimonio natural de Doñana para hacerlo compatible con el acervo cultural de esta comarca”. Además, apunta Dávila, “este año preocupa enormemente el mes de mayo anticiclónico que estamos viviendo y las olas de calor extraordinarias, achacables al calentamiento global, que multiplica el riesgo de incendios forestales a pesar de que se tomen todas las medidas de prevención”.

Doñana en peligro

SEO/BirdLife mantiene a Doñana entre las Áreas Importantes para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad (IBA) catalogadas como “IBA in Danger”, es decir, entre las 277 IBA más amenazadas a nivel mundial según los datos de BirdLife International. En concreto, este tipo de de amenazas relacionadas con el tránsito humano y el tráfico rodado, tienen una presión reconocida sobre el estado de conservación de dicha IBA.

Además, la actual escasez de agua en Doñana puede posibilitar el acceso rodado incontrolado a muchas zonas prohibidas, incrementando así la presión sobre un ecosistema, el de las lagunas costeras, para el que SEO/BirdLife ha solicitado su declaración urgente como hábitat en peligro de desaparición en España. Una falta de agua que podría ser crónica e irreversible si las 1.600 hectáreas de regadío ilegales en Doñana propuestas para su regularización por el Gobierno de Andalucía llegan a autorizarse. Para evitarlo, SEO/BirdLife, junto con BirdLife International, ha denunciado esta regularización ante los convenios internacionales de Ramsar y Bonn, relativos a la conservación de humedales de importancia internacional y las aves migratorias.

Por otro lado, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en su evaluación del estado de conservación del Patrimonio Mundial de Doñana, fechado en diciembre de 2020[1], considera y valora como “Amenaza Alta” la presión ejercida por la actividad rociera, reconociendo que no existe ningún estudio de impacto de la entrada de los “rocieros” en Doñana a pesar de que atraviesan zonas de alto valor ecológico. Situación que, sumada al llamamiento científico sobre alarmantes e insostenibles presiones globales a las que se enfrenta Doñana, certifica el que el patrimonio de este espacio natural está en peligro.

Por último, SEO/BirdLife solicitará que la UICN, el Convenio Ramsar y la UNESCO realicen una expedición en 2023 para conocer la realidad de los tránsitos rocieros que circulan por las vías pecuarias que atraviesan el Parque Nacional y Parque Natural de Doñana.

Foto: Tránsito de vehículos motorizados por la Vereda de Sanlúcar, en el interior de Doñana, camino de la aldea de El Rocío ©SEO/BirdLife

Las aerolíneas europeas siguen sin tomar medidas suficientes para combatir su impacto climático

  • A pesar de las crecientes campañas de ‘greenwashing’ en el sector aéreo, en 2019 los combustibles sostenibles apenas supusieron el 0,1 % del total consumido
  • La falta de una regulación estricta en la UE permite que las aerolíneas no se responsabilicen lo suficiente en temas climáticos, a pesar de haber recibido más de 30.000 millones en rescates y ayudas post-covid

Los siete grandes grupos de aerolíneas europeas están fallando a la hora de reducir sus emisiones de CO2 en línea con el Acuerdo de París, según un nuevo informe encargado por Greenpeace. Las compañías aéreas tendrían que reducir los vuelos al menos un 2 % anual para contribuir a mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 ℃. Sin embargo, ninguna de las compañías analizadas dispone de objetivos de reducción anuales para sus emisiones de gases de efecto invernadero, ni se han comprometido a reducir vuelos, ni prometen su completa descarbonización para 2040.

Resumen del informe AQUÍ

El informe concluye que cuando las aerolíneas afirman que van a reducir sus emisiones en el futuro, lo hacen con poca o ninguna base. Firmas como Lufthansa, Air France-KLM, IAG (que incluye a Iberia y British Airways), Ryanair, easyJet, SAS y TAP Air Portugal prometen que en un futuro van a reducir sus emisiones, pero se basan en soluciones falsas o ineficaces para la descarbonización, como la compensación de emisiones o los denominados Combustibles Sostenibles para Aviación (SAF, por sus siglas en inglés). Solo tres de los grandes grupos aéreos europeos se compromete a reducir sus emisiones de GEI a corto plazo en los próximos cinco años. En 2019, estas siete aerolíneas fueron responsables de 170 millones de toneladas de GEU, el equivalente a más de la mitad de las emisiones de toda España en un año.

«La aviación es el medio de transporte más dañino por pasajero/kilómetro y la fuente de emisiones en el transporte que más rápido está creciendo en Europa. Sin embargo, la regulación actual no exige a las aerolíneas que reduzcan sus vuelos y se descarbonicen de verdad», ha declarado Adrián Fernández, responsable de movilidad de Greenpeace. «El sector aéreo se beneficia de numerosas exenciones fiscales y ha recibido más de 30.000 millones en rescates post-Covid. Por eso demandamos a la UE que acabe con los privilegios de las aerolíneas y coloque al sector aéreo en línea con el objetivo de 1,5 ºC, comenzando con la prohibición de vuelos cortos y una reducción de los vuelos de negocios cuando tengan trayectos equivalentes en tren», añadió Fernández.

Cinco de las siete compañías usan lo que se ha dado en llamar combustible sostenible de aviación (SAF, por las siglas en inglés de Sustainable Aviation Fuel). Son nuevas formulaciones de carburante para motores a reacción. No obstante, el uso de SAF a partir de biomasa puede ser muy problemático por su relación con la destrucción del medio ambiente y la escasez de alimentos: así que no puede considerarse una estrategia adecuada para reducir las emisiones de GEI de las compañías aéreas.

En cualquier caso, antes de la pandemia el uso de SAF solo alcanza el 0,1 % de su consumo total anual de combustible de aviación, como máximo. La Agencia Internacional de Energía (AIE) prevé que para 2040 el SAF representará el 19 % de los carburantes que usen las aerolíneas, mientras que el 81 % restante seguirá siendo queroseno de origen fósil. Está claro que esta predicción respecto al SAF no es lo bastante ambiciosa como para que la aviación se ajuste al Acuerdo de París.

En lugar de reducir su impacto, las aerolíneas apuestan por lograr la «neutralidad climática» a través de la compensación de emisiones. Se trata de un mecanismo basado en la idea de que, si contaminas, en lugar de reducir tus propias emisiones puedes seguir emitiendo CO2 y «compensarlo» pagando a un tercero para que, con suerte, las reduzca en el futuro. Sin embargo, las investigaciones demuestran que solo un 2% de dichos proyectos resultó en una reducción real de emisiones.

A pesar de estas cifras, en el informe encargado por Greenpeace se pueden encontrar muchos ejemplos de greenwashing en el sector de la aviación: desde comunicación engañosa y el patrocinio de iniciativas respetuosas con el clima), hasta la promoción de soluciones falsas o insuficientes para hacer frente a sus deficiencias medioambientales y sociales. Existe una enorme discrepancia entre los auténticos planes de las aerolíneas para reducir emisiones, que carecen de credibilidad, y el uso que hacen de las relaciones públicas para proyectar una imagen más «verde».

Sobre el análisis realizado

Este análisis ha sido elaborado por el instituto de investigación Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa (Observatorio RSC) con el objetivo de realizar un análisis crítico del sector aéreo europeo, comparando su situación antes y después de que dicho sector recibiese los fondos de apoyo relacionados con el covid. En el documento se recogen los resultados de dicha investigación sobre la responsabilidad, compromiso y resultados medioambientales, sociales y de gobernanza (ASG) de los siete grupos aéreos más grandes según ingresos en 2019: Lufthansa, Air France-KLM, International Airlines Group (IAG), Ryanair, easyJet, SAS y TAP Air Portugal.

Dado que las compañías aéreas cada vez reciben más presión relacionada con el daño que causan al clima, se ha puesto especial atención en analizar cómo de creíble es el compromiso contra el cambio climático de las empresas aéreas. Después de recibir considerables ayudas gubernamentales para paliar los efectos del covid, este informe también detalla hasta qué punto los rescates y préstamos han supuesto

Dos años después del inicio de la pandemia de covid-19 y de recibir más de 30.000 millones de euros en ayudas de los gobiernos, las grandes compañías aéreas han fallado a la hora de comprometerse a reducir su impacto climático, realizar mejoras medioambientales, más transparencia o condiciones de trabajo más justas.

Las siegas en verde en cultivos y pastos herbáceos incrementan la mortalidad de las aves

  • Desde el proyecto LIFE Agroestepas Ibéricas y de acuerdo con varios estudios, SEO/BirdLife alerta de la posible pérdida de miles de aves por esta siega temprana en plena época de nidificación, cuando las hembras de casi todas las especies ligadas a ambientes agrarios que anidan en el suelo están incubando sus puestas o con pollos muy pequeños.
  • Frente a esta y otras prácticas que afectan negativamente a la biodiversidad, SEO/BirdLife reitera la necesidad de potenciar, mantener y gestionar adecuadamente las superficies de barbecho, altamente beneficiosos para la conservación de las aves.

SEO/BirdLife ha advertido en numerosas ocasiones de la dramática disminución de las poblaciones de aves agrarias, concretamente un 27% en menos de tres décadas, según datos del programa Sacre. Una de las causas de este declive apunta a la mortalidad producida en las cosechas y, más recientemente, al incremento de la siega de cereal y pastos herbáceos en verde. Un adelanto de la cosecha en plena primavera, cuya finalidad es obtener forrajes henificados y ensilados, muy demandados para la ganadería predominantemente estabulada, cuando lo tradicional siempre ha sido su aprovechamiento mediante el pastoreo extensivo.
Sumados a la observación general del territorio y a una evidente tendencia creciente, los trabajos de campo del proyecto LIFE Agroestepas Ibéricas, coordinado por SEO/BirdLife, desarrollados esta primavera en Extremadura, Aragón y la región portuguesa del Algarve para estudiar las zonas de nidificación han dado la alarma. Estas superficies de cultivos y pastos son el hogar de muchas especies de aves, como la avutarda euroasiática, el sisón común, los aguiluchos cenizo y pálido, la perdiz roja o la codorniz común, entre otras. Todas ellas especies en declive continuo desde hace décadas, algunas con disminuciones superiores al 50% de su población en apenas 15 años.

Y es que los paisajes repletos de balas de heno se han multiplicado por las zonas agroesteparias, especialmente en Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía, con grandes superficies de estos ambientes de llanura, dominados por cultivos de cereales de secano y pastos permanentes con ganadería extensiva.

La siega temprana daña a las aves

Las primaveras cada vez más cortas propician que los cultivos espiguen rápidamente y su cosecha se adelante. Además, este año, la guerra en el este de Europa, que ha conllevado la alta cotización de los forrajes, ha agravado la tendencia a la siega temprana que desde los últimos 10 años se ha extendido por muchas zonas agroesteparias de España.

Diversos estudios constatan la grave afección de esta práctica en las aves en pleno proceso reproductor. Por ejemplo, en Francia se ha constatado (1) que la fecundidad y la productividad de las hembras de avutarda se reducen aproximadamente a un tercio, y que aproximadamente la mitad de las crías son destruidas por los trabajos agrícolas en estas zonas. Los autores del estudio consideran, por ello, que la siega en verde constituye una trampa ecológica, que puede resultar en la extinción de las poblaciones locales. Igualmente, en las Lagunas de Villafáfila (Castilla y León) (2), también se ha observado que la superficie segada en plena época de cría (principalmente en mayo) pasó del 6% entre 2000 y 2009 al 20% entre 2010 y 2019 y que, aproximadamente en esas fechas, se pasó de 116 hembras por cada 100 machos (1996-2009) a 82 hembras por cada 100 machos (2010-2020), lo que sugiere que este tipo de prácticas está matando a las madres en sus nidos.

Estos trabajos explican que la alta frecuencia de siega en primavera y las fechas tempranas en verano dificultan que las hembras encuentren una vegetación con una altura adecuada para anidar o que tengan tiempo suficiente para sacar adelante a los pollos antes de la siguiente siega.

En algunos lugares, como Extremadura, existen normas que exigen una autorización previa de estas prácticas en muchas zonas incluidas en Red Natura 2000, aunque en la práctica casi nunca se cumple. También hay una constante queja desde el sector cinegético sobre estas prácticas por el evidente perjuicio a especies muy apreciadas por los cazadores como la perdiz roja o la codorniz. Sin embargo, nada de esto detiene el avance de estas prácticas agrarias, ante la creciente demanda de forrajes y su alta rentabilidad.

En este sentido, desde el proyecto LIFE Agroestepas Ibéricas se va a trabajar con las Administraciones en el diseño de una medida de acompañamiento a la Política Agraria Común (PAC) del próximo periodo. Particularmente, se compensará económicamente a los agricultores para evitar la siega de forrajes en primavera en las zonas de mayor valor por sus poblaciones de aves amenazadas. Este proyecto LIFE que acaba de arrancar y se desarrollará durante cinco años, cuenta como socios con la Junta de Extremadura, CICYTEX, ASAJA e instituciones de investigación y conservación portuguesas como SPEA, LPN y CIBIO. El objetivo es lograr esquemas de colaboración entre agricultores y Administración para un modelo agrario más sostenible en la Red Natura 2000 y otras zonas relevantes para las especies objetivo.

“Sin embargo, mientras este proyecto logra sus objetivos para mejorar la gestión de las zonas de reproducción de las especies más amenazadas en las agroestepas, es necesario que, al menos en los espacios protegidos, se evite la cosecha en verde, ya que podría derivar en la extinción real de especies como el sisón en los próximos años. Hay que recordar que las comunidades autónomas cuentan con la posibilidad de articular pagos de la PAC por desventajas específicas resultantes de la aplicación de restricciones en la Red Natura 2000, precisamente para este tipo de compensaciones económicas”, explica Tamara Rodríguez, responsable del programa de Agricultura de SEO/BirdLife.

Más barbecho para ayudar a las aves

Además, SEO/BirdLife defiende que, en este escenario, los barbechos favorables para la biodiversidad cobran más importancia que nunca, ya que proporcionan un hábitat alternativo, adecuado y más estable para la nidificación y la alimentación de este grupo de aves. Pero estas superficies han disminuido progresivamente desde que la PAC cesó en 2008 la obligación de dejar el 10% de la superficie cultivada. El actual porcentaje del 5% de barbechos obligatorios no contempla condicionantes suficientes para asegurar una adecuada gestión ambiental, pero además se ha suspendido su aplicación este año en el paquete de medidas de urgencia derivadas de la guerra en Ucrania y existen presiones para eliminar dicha obligación de manera permanente durante el próximo periodo PAC 2023-2027.

A todas estas estas actividades que afectan a las aves agrarias se añaden otras prácticas intensivas como el uso de variedades tempranas y semillas blindadas, el empleo excesivo de fitosanitarios, los trabajos nocturnos (laboreos, siegas, empacados), las concentraciones parcelarias que eliminan linderos o el regadío en zonas sensibles. “Por ello, las Administraciones ambientales y agrarias deben asumir su responsabilidad y trabajar por que la actividad agraria y la conservación de la naturaleza sean aliadas y compatibles. De otra manera, los daños sobre la biodiversidad y los servicios que esta presta a la agricultura y al bienestar humano serán irreversibles”, recalca Tamara Rodríguez.

Foto: Siega de cereal temprano en campos de Segovia ©SEO/BirdLife

Greenpeace bloquea el acceso principal a la sede de El Pozo en Murcia

  • La organización demanda a El Pozo que no abra nuevas explotaciones ganaderas y que apoye públicamente una moratoria a la ganadería industrial
  • Los activistas han desplegado pancartas con los mensajes: El Pozo contamina, #MacrogranjasNO y moratoria ¡YA!

Más de una veintena de activistas de Greenpeace han irrumpido hoy en la sede central que la empresa El Pozo tiene en Alhama de Murcia para exigir que la empresa apoye públicamente una moratoria a la ganadería industrial. La organización ha tuneado uno de sus murales principales donde se leía “El Pozo por el medio ambiente” y ahora se puede leer: “El Pozo mata el medioambiente”, ya que es la empresa cárnica con las macrogranjas más contaminantes de España.

Con mensajes como #MacrogranjasNO, moratoria ¡YA!, activistas y escaladores de la organización han “tomado” distintas zonas de las instalaciones, para poner en evidencia la empresa que en España más se está beneficiando del destructivo negocio de las macrogranjas. Asimismo, han solicitado una reunión para pedir a esta empresa que no abra nuevas macrogranjas – ni amplíe las existentes- y que desarrolle un plan de reducción del número de animales explotados, como única forma eficaz de reducir el brutal impacto ambiental de la marca.

“Antes de venir, hemos pedido información a la empresa sobre sus medidas de protección ambiental y su respuesta es irrisoria. No podemos permitir que empresarios como el Sr. Fuertes, que factura más de mil millones de euros al año, se hagan multimillonarios a costa de envenenar el agua y comprometer la salud del planeta”, explica Luís Ferreirim, responsable de la campaña de agricultura y ganadería de Greenpeace España. “Entendemos que esta instalación da trabajo, y respetamos a la plantilla, pero la única verdad es que cada vez hay menos ganaderos en el país, porque todo queda en manos de menos familias que crían ingentes cantidades de animales para alimentar el negocio de unos pocos”.

Según la propia empresa manifestaba en 2018, sus líneas de producción procesan un millón y medio de kilos de carne al día, lo que supone un daño ambiental insostenible. Solo esta empresa facturó 1.278.781.337€ en 2020 siendo la empresa cárnica que más facturó este año. Según aseguraba la familia Fuertes en 2018, se encuentran entre las 40 empresas más ricas de España y entre los 25 principales productores cárnicos del mundo.

CEFU, S.A., la rama productiva del Grupo Fuertes, según ha podido averiguar Greenpeace a través de las autorizaciones ambientales integradas, cuenta con 29 explotaciones propias, tres en Andalucía, 12 en la Región de Murcia y 14 en Castilla La Mancha, además de cerca de 700 integradas, según información de la propia empresa.

España no es precisamente un país al que le sobre el agua y la ciencia ha advertido que cada vez tendremos menos. Sin embargo, empresas como El Pozo, lejos de respetar este recurso vital, lo están contaminando irreversiblemente, exponiendo también a toda la población a un grave riesgo sanitario. Por otro lado, según los últimos datos del MITERD, el sector agrícola fue el único que incrementó sus emisiones en 2020 y es ya el tercero que más contribuye a la crisis climática, en gran medida debido al incremento de las emisiones del sector ganadero. Cabe destacar que el sector agrícola es el responsable del 63% de las emisiones totales de metano y la ganadería del 98% de estas.

El número de cerdos en el país no para de crecer. En 2020 ya sobrepasaban los 32 millones, con un brutal crecimiento del 21,5% en sólo cinco años. Curiosamente, el propio Gobierno reconoce que la contaminación media por nitratos aumentaba un 51,5% en ese periodo, solo entre 2016 y 2019. La situación ha llegado a tal punto que la Comisión Europea ha llevado a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por incumplimiento de la Directiva de Nitratos, lo que podría terminar en una multa millonaria, que pagará la ciudadanía y no los que contaminan como El Pozo y compañía.

“La connivencia entre empresas y administraciones nos deja a todas las personas vendidas, en una situación de total indefensión. Ante la falta de controles, la semana pasada, Greenpeace lanzaba un informe recopilando las mediciones voluntarias de nitratos elaboradas por entidades de todo el país y los datos son demoledores: más de la mitad de las aguas subterráneas analizadas por la Red Ciudadana de Vigilancia están contaminadas por nitratos. Hacen falta medidas valientes, contundentes y que se adopten con carácter de urgencia”.

Entre esas medidas, Greenpeace reclama:

  • Establecer de inmediato una moratoria a la ganadería industrial de, al menos, cinco años: ni explotaciones nuevas ni ampliaciones de las existentes
  • Desarrollar un plan para la reducción progresiva de la cabaña ganadera en intensivo hasta alcanzar un 50% menos en 2030
  • Fomentar y adoptar la “dieta de salud planetaria” que lleve a una reducción drástica del consumo de carne hasta alcanzar un máximo semanal de 300 gramos a la semana por persona, así como de los demás alimentos de origen animal

No es la primera vez que Greenpeace pide a la empresa, como cabeza del sector de la ganadería industrial contaminante, que reduzca su impacto ambiental -se hizo anteriormente en Hellín (Albacete) y en Castilléjar (Granada)- sin que la empresa haya mostrado el menor interés de mejora. La organización seguirá trabajando para conseguir una moratoria que suponga el fin de la destructiva ganadería industrial.

“No podemos permitir que empresas como El Pozo sigan extendiendo sus tentáculos por todo el territorio español. En un contexto de crisis ambiental planetaria urge, más que nunca, una moratoria a la ganadería industrial. Además, la ciudadanía podemos actuar con nuestra alimentación, reduciendo el consumo de carne y apartando de nuestro plato los productos que provienen de macrogranjas”, concluye Ferreirim.

Luís Ferreirim | Greenpeace España

Organizaciones ambientalistas rechazan la Proposición de Ley presentada por el PP para desproteger y cazar al lobo ibérico 

La Proposición de ley presentada por el PP, que se debatirá mañana martes 24 de mayo en el pleno del Congreso de los Diputados, pretende devolver al lobo ibérico a su estatus anterior, para que vuelva ser especie cinegética al norte del Duero, lo que posibilitaría que sea perseguido y abatido de nuevo. Las organizaciones Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF denuncian que esto supone un grave retroceso y la vuelta a un modelo de gestión insostenible y superado, que perjudica a la conservación de la especie y no reduce los daños a la actividad ganadera, además de ir contra el criterio de la ciencia y la Comisión Europea. Por ello, las cinco grandes organizaciones ecologistas se oponen a esta propuesta y piden al resto de grupos de la cámara que voten en contra.

La Proposición de Ley relativa a la conservación del lobo en España y su cohabitación con la ganadería extensiva y la lucha contra el reto demográfico presentada por el PP en el Congreso de los Diputados sostiene que, debido a la rigurosas medidas de conservación de la especie, se están creando conflictos crecientes con la ganadería y que esto supone un riesgo no solo para las actividades ganaderas, sino incluso para el mantenimiento de la población en el mundo rural. Las organizaciones ecologistas consideran que este es un argumento demagógico, para el que no se aporta la más mínima prueba o evidencia científica que lo sostenga.

Sin embargo, para las organizaciones medioambientales el Partido Popular obvia que dichos conflictos son la consecuencia del desastroso modelo de gestión del lobo practicado en los últimos 30 años y que ha primado siempre su persecución sobre la puesta en marcha de medidas eficaces para su conservación y coexistencia, como la de prevención de daños al ganado o los pagos rápidos y justos para las explotaciones ganaderas afectadas, elementos imprescindibles para lograr una verdadera convivencia entre el lobo y la ganadería extensiva.

La puesta en marcha de este tipo de medidas, haciendo uso de los diferentes fondos europeos disponibles, ha sido la principal recomendación de dos cartas remitidas por los comisarios europeos de Agricultura y Medio Ambiente a los correspondientes ministros de Agricultura y Transición Ecológica (febrero de 2019 y noviembre de 2021). Ambas misivas de las autoridades comunitarias entienden que la principal medida de gestión del lobo debe ser fomentar la coexistencia y reducir los conflictos, no su persecución letal, y menos como trofeo cinegético.

Las organizaciones ecologistas piden a todos los partidos políticos que rechacen la Proposición de Ley del Partido Popular y trabajen para desarrollar un nuevo modelo que garantice la conservación del lobo ibérico, el cumplimento de las obligaciones legales europeas y la coexistencia con las actividades tradicionales presentes en el Estado español. Asimismo, piden a las diferentes comunidades autónomas que abandonen su estrategia de bloqueo, politización y de judicialización de la conservación del lobo y comiencen a trabajar de manera constructiva y de inmediato en una nueva estrategia estatal. También solicitan la puesta en marcha de los correspondientes planes para aprovechar el fondo específico de 20 millones de euros habilitados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y que ofrece una oportunidad histórica para promover la coexistencia del lobo con la ganadería extensiva.

Las organizaciones lamentan que se utilice al lobo como chivo expiatorio para justificar la incapacidad de los diferentes gobiernos autonómicos de diferente signo político para hacer frente al proceso de despoblamiento y envejecimiento del medio rural. Un proceso que se está produciendo también en amplias zonas del país donde el lobo se extinguió hace ya décadas, dejando claro que la despoblación está relacionada con otras causas que nada tienen que ver con el cánido, y a las que deberían prestar atención.

Las organizaciones ecologistas declaran: “Es el momento de que se deje de culpar al lobo de todos los males del campo y de desarrollar un nuevo modelo de conservación de la especie que ponga en valor su importantísimo papel ecológico y todo lo que aporta a la sociedad. Es el momento de acabar con el verdadero problema del campo que son todas las prácticas desleales de la cadena alimentaria”.

Además, la Propuesta de Ley sostiene que la aprobación de la Orden TED/980/2021, de 20 de septiembre, por la que se incluía a toda la población del lobo española en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, se hizo sin aval científico y señala que se debe alinear el estatus legal de la especie con los requerimientos de la Directiva Hábitats.

La Proposición de Ley del Partido Popular omite deliberadamente que el procedimiento de aprobación de esta Orden se basó en el Dictamen del Comité Científico del Ministerio para la Transición Ecológica, que recomendaba su inclusión en el LESPE por los valores ecológicos sociales y culturales de la especie y que dicho dictamen cuenta además con el respaldo de más de 300 científicos de reconocido prestigio. Con esta Proposición de Ley el Partido Popular pretende saltarse el criterio de la ciencia y el proceso de participación pública para que el lobo pueda volver a ser un trofeo cinegético en nuestro país.

También se obvia en la Proposición de Ley presentada que, según el último informe sobre el estado de la naturaleza en Europa, realizado por la Comisión Europea y que evalúa el cumplimento de la Directiva Habitats a partir de la información suministrada por los diferentes Estados miembros, el lobo se encontraba en estado de conservación desfavorable en España. Esto obliga al Estado español a adoptar medidas para revertir esa situación. Las organizaciones consideran que incluir la especie en el LESPE resulta una medida lógica y coherente para garantizar el cumplimiento de las obligaciones europeas. Así lo ha ratificado la Comisión Europea en una reciente carta que ha confirmado que dicha inclusión cumple perfectamente con el derecho comunitario y con las exigencias de la Directiva.

Por todo ello, las organizaciones ecologistas piden al resto de grupos del Congreso de los Diputados que voten en contra de la Proposición de Ley presentada por el Partido Popular; al gobierno central que apruebe de forma inmediata la Estrategia para la Convivencia de las Actividades del Medio Rural con el Lobo y su Conservación; y a las comunidades autónomas que asuman el nuevo estatus legal de la especie, poniendo en marcha nuevos planes que se ajusten a la legalidad vigente, y persigan la mejora del estado de conservación de la especie y el fomento de la coexistencia con las actividades ganaderas.

Crisis en el Mar Menor: ejemplo de un fracaso colectivo en el Día de la Biodiversidad

  • Esta semana han comenzado a aparecer decenas de peces muertos que, de nuevo, dan muestra de la pésima situación de sus aguas
  • Greenpeace se ha personado judicialmente contra diez empresas del Campo de Cartagena por su responsabilidad directa en el colapso ambiental de la laguna costera con mayores índices de biodiversidad del Mediterréano
  • El exceso de agua, generado principalmente por el trasvase Tajo-Segura, ha traído consigo un aumento de la agricultura y ganadería industriales y, con sus vertidos al mar, la asfixia de la mayor laguna salada de Europa

Este domingo 22, se celebra el Día de la Biodiversidad y es un buen momento para recordar que los esfuerzos que se están realizando por la conservación de nuestro entorno natural están siendo claramente insuficientes. Como ejemplo, solo el 3% de las aguas del planeta (y sus habitantes) están protegidas, sigue aumentando la deforestación y un millón de especies están en peligro de extinción. En resumen: la desaparición de la biodiversidad global está ocurriendo mil veces más rápido que si ocurriera naturalmente.

Un caso paradigmático: el Mar Menor

En nuestro país hay ejemplos que ilustran claramente la falta de voluntad para revertir el declive. Tal es el caso del Mar Menor. El regadío intensivo del Campo de Cartagena durante las últimas décadas ha provocado un flujo continuo de agua cargada de nitratos que ha ido a parar al Mar Menor, lo que ha producido su eutrofización y su colapso ambiental. A ello, se suma el continuado incremento de las macrogranjas en la Región de Murcia. Según un estudio estatal de impacto ambiental en la zona, solo en el Campo de Cartagena hay 680.000 cabezas de ganado porcino agrupadas en 450 explotaciones ganaderas intensivas que requieren 500 balsas de purines y que ocupan una superficie de 160 hectáreas. Esto se traduce en el vertido de 8.300 toneladas de purines sobre el Campo de Cartagena (78.008 hectáreas de superficie agraria útil), lo que supone 107 kg por hectárea. Según el estudio, de las 254 toneladas anuales de nitrógeno producidas al año, 153 se infiltran a los acuíferos y, así, llegan al Mar Menor.

Este cóctel tóxico, incentivado por el exceso de agua del trasvase Tajo-Segura, ha destruido la laguna costera con mayores índices de biodiversidad del Mediterréano. La muerte en el Mar Menor es tal que, en 2016, ya se estimaba que se habían perdido el 85% de las praderas marinas. Solo en especies como los caballitos de mar, se ha pasado de 190.000 ejemplares en 2012 a apenas docenas en la actualidad.

Y todo esto a pesar de contar con figuras de protección internacional como Humedal de Importancia Internacional, según la Convención sobre los Humedales Ramsar, Red Natura 2000 europea o figuras de protección nacional y regional. Normativa medioambiental que ha sido vulnerada reiteradamente.

Greenpeace en proceso judicial contra los responsables de este ecocidio

Desde hace casi dos años, Greenpeace forma parte de la acusación popular del caso Topillo por la contaminación del Mar Menor. En el origen de este proceso, había 39 empresas acusadas, más un alto cargo de la Consejería de Agricultura y otro de la Cuenca Hidrográfica del Segura. El año pasado, el Seprona denunció a otras 43 empresas y la Audiencia Provincial decidió, tras un recurso de las mismas, abrir 43 procesos independientes. Se trata de una maniobra clara de desarticulación de la causa judicial ya que, con este desmembramiento, se hace más difícil encontrar la responsabilidad conjunta en la comisión del delito.

Ante este nuevo escenario, y viendo la inviabilidad de sostener tantos procesos a la vez, Greenpeace ha decidido personarse contra las 10 empresas más relevantes, tanto por el volumen de vertido contaminante que han volcado al Mar Menor, como por el tamaño de la empresa y de negocio en el Campo de Cartagena. En estos días están teniendo lugar las primeras diligencias de investigación, con la declaración de los investigados. Greenpeace está haciendo un seguimiento de la situación preocupante ahora mismo en el Mar Menor y continuará trabajando para que se depuren responsabilidades.

Para Julio Barea, responsable de Agua en Greenpeace España, “proteger la biodiversidad es protegernos a nosotros mismos. Sin ella, no es posible tener agua, aire y sustento. La desidia e intereses económicos y políticos nunca deberían prevalecer ante la protección de nuestra naturaleza. El ejemplo más lamentable lo tenemos en el Mar Menor donde ninguna institución, responsable político o empresa quiere solventar realmente la pérdida irremediable de un entorno natural único e insustituible”.

En el Día Europeo de la Red Natura 2000, celebramos que los territorios soliciten su pertenencia

El año que se cumplen 30 años desde su creación, la Red Natura 2000 se sitúa como una de las figuras más garantes para la conservación de la biodiversidad.

Mañana se celebra la décima edición del Día Europeo de la Red Natura 2000, una iniciativa impulsada por SEO/BirdLife y EFEVerde para poner en valor la mayor red coordinada de espacios protegidos del mundo.

En esta ocasión, SEO/BirdLife reclama que se amplíe la superficie de la Red Natura 2000 y celebra que sean los propios territorios, como el Viso de San Juan, en la comarca de la Sagra, en Toledo, los que solicitan formar parte de esta red para proteger su patrimonio natural.

Gracias a esta red se han conseguido preservar muchos espacios de alto valor natural de proyectos que ponían en riesgo su conservación, pero según la ONG hace falta contar con más superficie protegida, tal y como indica la Estrategia de Biodiversidad de la Unión Europea. Es el caso de los ecosistemas agroesteparios, con una protección insuficiente actualmente. Especies como la avutarda, el sisón, la hubara canaria, las gangas y otras aves ligadas a estos entornos presentan una situación alarmante de declive, con sus poblaciones distribuidas en gran medida en áreas no incluidas en espacios de la Red Natura 2000. Lo confirma el III Atlas de las Aves Reproductoras en España que pone en evidencia el descenso generalizado en la mayoría de las especies vinculadas a los ambientes agrarios, estimado en un 27% en menos de tres décadas.

El mal estado de conservación de las aves agroesteparias está ligado principalmente a la intensificación y al abandono del campo, así como a la industrialización del mismo. Por ello, es tan importante que la Política Agraria Común impulse y premie aquellos sistemas y prácticas que benefician la biodiversidad sin menoscabar la rentabilidad del agricultor, como el ajuste temporal de las labores agrícolas, la reducción de biocidas, el mantenimiento de barbechos y el fomento de áreas silvestres como ribazos, linderos y otras zonas improductivas. También el mantenimiento y recuperación de la ganadería extensiva es clave para algunas especies y zonas.

En España no existen estepas naturales, sino zonas semiáridas con distintos tipos de pastizal que han sufrido intervención humana en algún momento de la historia y, sobre todo, grandes áreas abiertas de cultivos cerealistas y de leguminosas, como la alfalfa, que son utilizados por muchas de las especies de aves típicas de zonas esteparias. Actualmente, todas ellas tienen algo en común, un descenso poblacional debido, sobre todo, a la pérdida y deterioro de su hábitat.

Las diferentes comunidades autónomas deben realizar un esfuerzo para identificar y delimitar estos espacios, habitualmente infravalorados en cuanto a su valor productivo y natural calificándolos despectivamente como “secarrales”, que aún mantienen las principales poblaciones de aves agroesteparias de nuestro país, y poner en marcha todas las medidas necesarias para asegurar su conservación. El Pacto Verde de la Unión Europea, y en particular la nueva Estrategia Europea de Biodiversidad, establece la necesidad de alcanzar al menos un 30% de áreas protegidas y prestar especial atención a las especies ligadas a medios agrarios, junto con mejorar la sostenibilidad ambiental de la propia actividad agrícola.

“La Red Natura 2000 es la mejor herramienta de conservación también para garantizar la salud alimentaria y, para ello, es necesario que cuente con más espacios agrarios. Estamos en un momento en el que el territorio pide formar parte de esta red. 30 años más tarde son las propias personas que viven en los espacios las que quieren aprovechar las oportunidades que nos brinda la biodiversidad, sabiendo que su capital natural es fuente y garantía de un futuro sano, sostenible y resiliente”, afirma Asunción Ruíz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife.

La comarca de la Sagra pide ser Red Natura 2000

Al sur de la provincia de Madrid y al norte de la de Toledo se localiza la comarca de La Sagra, un paisaje cerealista extensivo, aún con muchos elementos naturales y diversidad de cultivos, fundamental para la subsistencia de las especies agroesteparias de la zona.

La comarca de la Sagra es una gran desconocida y, en la actualidad, no está incluida ni en la Red Natura 2000 ni en el inventario de Áreas Importantes para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad (IBA). Aun así, cumple sobradamente criterios para ello, ya que sus campos de cultivo principalmente de secano, los sobrevuelan el aguilucho pálido, el cenizo y el lagunero, sisones y avutardas, pero también rapaces como el cernícalo primilla, el milano real o el águila imperial ibérica. La no intensificación de sus campos gracias al buen hacer de los agricultores ha hecho que las poblaciones de estas especies sean de gran interés.

La designación de una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de la Red Natura 2000 en la comarca de La Sagra pondría en valor esta biodiversidad, tal y como desea uno de los principales ayuntamientos, El Viso de San Juan, decidido a conservar su territorio. A día de hoy, multitud de proyectos de generación eléctrica fotovoltaica ponen en riesgo estos preciados valores, ya que harían desaparecer los mejores hábitats para su conservación.

Otros territorios que deberían estar incluidos

Además de otras zonas ligadas a los cultivos extensivos de cereal y pastizales semiáridos en regiones como Andalucía, Castilla La Mancha o Aragón, existen otros territorios que, aun manteniendo un vínculo con la actividad agropecuaria, presentan un carácter más montañoso o forestal pero igualmente deberían ser incluidos como espacios de la Red Natura 2000.

La Montaña Oriental Costera, incluida en el inventario de Áreas Importantes para la Conservación de las Aves y de la Biodiversidad (IBA), está situada en la zona oriental de Cantabria que limita con Vizcaya. Debe su importancia a su interés para varias especies de aves protegidas como son el buitre leonado, el alimoche, el halcón peregrino o el cormorán moñudo. Abarca los macizos de Candina y monte Cerredo, el cordal de Ventoso y Maya, la Peña de Santullán, la Peña de Helguera, La Granja, el monte del Remendón o las peñas de Gibaja, lo que conforma un espacio natural de casi 30.000 hectáreas con unos valores excepcionales, no sólo desde el punto de vista avifaunístico, sino también de las formaciones vegetales y de elementos geológicos como las dunas remontantes de Sonabia.

SEO/BirdLife mantiene con la Junta Vecinal de Sámano un acuerdo de Custodia del Territorio con el objetivo de impulsar el conocimiento y la conservación de los valores naturales de esta pedanía de Castro Urdiales, como es la ampliación de la Red Natura 2000 con una nueva Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), en base a los criterios que cumple la IBA MOC, e integrarse también en la Red de Espacios Naturales Protegidos de Cantabria.

La Sierra Sur de Jaén es una IBA que se encuadra dentro de la cordillera subbética, con amplias zonas de pinares carrasco y laricio y reductos de tejedas. Se puede decir que es el único espacio montañoso de la provincia de Jaén que no cuenta con una figura de protección, habiendo supuesto esta falta de un plan de ordenación numerosas amenazas, como las molestias a las aves por la falta de regulación de actividades al aire libre, la intensificación de las actuaciones forestales o el sobrepastoreo.

Desde hace años, SEO/BirdLife lleva reclamando la necesidad de incluir este espacio en la Red Natura 2000, por los numerosos valores naturales que acoge. Y es que, la Sierra Sur de Jaén es el hogar de especies como el águila perdicera, la collalba negra o la chova piquirroja, así como de importantes poblaciones de alcaudón común, cernícalo primilla, vencejo real o perdiz roja. Es una zona de olivar tradicional de montaña, un cultivo que, tal y como ha estudiado y ha puesto en valor el LIFE Olivares Vivos, conserva una muy importante biodiversidad. De hecho, uno de los veinte olivares demostrativos en los que se analizó y se trabajó por recuperar la flora y la fauna se encuentra entre estas montañas.

Incumplimientos que ponen en jaque a esta red

La designación de un territorio como espacio protegido de la Red Natura 2000 ofrece una garantía para la conservación de los valores naturales más importantes del continente europeo, pero las deficiencias en su implementación real ponen en riesgo una efectiva protección de los mismos.

Es lo que sucede en España, donde en muchos casos los espacios designados no cuentan con planes de gestión o si los tienen cuentan con carencias importantes. Incluso algunos no disponen tampoco con los instrumentos de financiación necesarios para aplicar las medidas que hagan realmente efectiva la conservación de las especies y hábitats que albergan.

De hecho, España está inmersa en un procedimiento de infracción abierto por la Comisión Europea debido a la mala calidad de estos planes de gestión, lo que significa que debemos mejorarlos sustancialmente y que los nuevos, que llegan ya con un gran retraso, cumplan con los requisitos que permitan una gestión eficaz. Actualmente el 77% de los LIC han sido declarados ZEC mediante la aprobación de un plan de gestión.

El valor de la Red Natura 2000

Más de 27.000 espacios naturales de alto valor ecológico en toda Europa garantizan la supervivencia a largo plazo de las especies y hábitats europeos más valiosos y amenazados. En España, el 27% del territorio forma parte de la Red Natura 2000 con más de 1.800 espacios.

El modelo de la Red Natura 2000 promueve que la conservación de la naturaleza vaya de la mano con los beneficios para los ciudadanos y para la economía en general. Por ello, lejos de ser un obstáculo para el desarrollo socioeconómico de los lugares, esta red ofrece nuevas e innovadoras oportunidades para el desarrollo de actividades productivas tradicionales, actividades recreativas y turismo, entre muchas otras.

Sobre el Día Europeo de la Red Natura 2000

El Día Europeo de la Red Natura 2000 es el primer día instaurado en el calendario comunitario a propuesta de la sociedad civil. Fue precisamente SEO/BirdLife, en alianza con la Agencia EFE, la entidad que puso en marcha la iniciativa dentro del proyecto Life+ Activa Red Natura 2000 en 2013.

Bajo el lema El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo, la campaña continúa el llamamiento para que los ciudadanos compartan una foto formando una mariposa con las manos a través de la web www.natura2000day.eu o de las redes sociales con la etiqueta #Natura2000Day

Imagen: Gesto por el día de la Red Natura 2000 en La Sagra (Toledo)

Imagen inferior: Detalle de la comarca de La Sagra. SEO/BirdLife

La pérdida de biodiversidad amenaza nuestra supervivencia

  • El planeta se enfrenta a la Sexta extinción masiva
  • La COP15 de Biodiversidad de esta año debe aprobar un Acuerdo ambicioso para frenar la pérdida de naturaleza para 2030

Mucho más que diversidad de genes, especies y ecosistemas, la biodiversidad es un seguro de vida para nuestra supervivencia. Garantiza la seguridad alimentaria y el agua, proporciona medicinas y materias primas, es clave para la regulación climática y el control de inundaciones y sequías, ofrece servicios vitales de polinización y reduce el riesgo de aparición de pandemias. WWF alerta de que la pérdida de biodiversidad es una grave amenaza para nuestra economía, el desarrollo y la seguridad global. 

La biodiversidad está disminuyendo a un ritmo sin precedentes. Las amenazas más importantes son la fragmentación y destrucción de hábitat, debido a actividades como la agricultura intensiva o la construcción de infraestructuras de transporte, la sobreexplotación de recursos, la contaminación, la introducción de especies exóticas invasoras y el cambio climático. Según el último informe Planeta Vivo de WWF, en los últimos 50 años, las poblaciones de especies de vertebrados han disminuido un 68% a causa de esas amenazas, cada minuto desaparece una superficie de bosque equivalente a 27 campos de fútbol, ya se ha perdido la mitad de los arrecifes de coral del mundo y medio millón de especies de insectos están en peligro de extinción.

Pero WWF quiere resaltar en este Día Mundial que la biodiversidad va mucho más allá de la diversidad de especies de fauna y flora, sus genes y variedad de ecosistemas donde habitan, se trata del pilar fundamental sobre el que se sostiene el progreso económico, el bienestar y la salud. Esta evidencia científica contrasta, sin embargo, con la catastrófica pérdida de biodiversidad actual (el planeta se enfrenta a la Sexta Extinción masiva), que está aumentando la vulnerabilidad ante las pandemias, exacerbando los efectos del cambio climático y amenazando a los medios de subsistencia y prosperidad económica de las personas.

Detener la pérdida de biodiversidad es un asunto de seguridad global. La próxima reunión mundial del Convenio de Diversidad Biológica (COP15), que se celebrará posiblemente en octubre en la ciudad china de Kunming, es una cita clave para lograr un acuerdo global ambicioso que pueda revertir la pérdida de biodiversidad en 2030. WWF pedirá de nuevo a los líderes mundiales que garanticen la implementación efectiva de un acuerdo por la naturaleza al estilo del Acuerdo de París de clima, que incluya un conjunto claro de metas, hitos y objetivos medibles y basados en la ciencia.

Más del 50% de las aguas subterráneas analizadas están contaminadas por nitratos

  • El 10% de las mediciones en agua de consumo indican que hay contaminación por nitratos y casi un 30% indican riesgo de contaminación
  • En España cada vez hay más pueblos con agua contaminada. En Banastás (Aragón) la concentración alcanzó los 107 mg/l, el máximo encontrado en agua de consumo y más del doble del máximo legal permitido para aguas

Tras un año de mediciones, Greenpeace publica hoy el informe “Amenaza invisible: la contaminación del agua por nitratos”, junto con un mapa interactivo, que recogen los resultados de los análisis efectuados por la Red Ciudadana de Vigilancia de la Contaminación del Agua por Nitratos. Ante el insuficiente control por parte de las Administraciones públicas sobre la calidad de las aguas españolas, Greenpeace decidía sumar su granito de arena repartiendo medidores por todas las comunidades autónomas para que fueran los propios vecinos/as quienes, de manera voluntaria, pudieran controlar el nivel de nitratos de sus aguas.

Durante este período (2021-22) se realizaron casi 800 mediciones en aguas subterráneas, superficiales e incluso de consumo y la principal conclusión es que, siendo 37,5 mg/l el valor máximo permitido para aguas subterráneas, casi el 54% de las mediciones efectuadas en éstas muestran contaminación por nitratos. No menos preocupantes son los datos respecto al agua de consumo, ya que, con el límite establecido en 50mg/l, un 10% de las mediciones indican también contaminación por nitratos y casi un 30% alertan de que hay aguas en riesgo de alcanzar niveles que impedirían el consumo humano.

En el informe, que no tiene carácter científico pero sí da buena cuenta ilustrativa de la situación en el territorio español, se repasa la situación general de la contaminación del agua por nitratos en España, más allá de esta recogida, e incluso se analiza por primera vez los datos oficiales del Sistema de Información Nacional de Agua de Consumo (SINAC) del Ministerio de Sanidad.

“Los resultados que afloran del primer año de trabajo de la Red, impulsada por Greenpeace, confirman el grave estado en el que se encuentran las aguas en España, principalmente las subterráneas, que son las reservas del futuro”, afirma Luís Ferreirim, responsable de agricultura de Greenpeace España. “Las medidas que se han adoptado hasta el momento para frenar este problema han sido claramente insuficientes. Como ejemplo, según el propio Gobierno, la contaminación media por nitratos aumentaba un 51,5% solo entre los años 2016 y 2019. Estamos a tiempo de evitar una nueva crisis, la del agua, pero para ello urge ir a la raíz del problema, la agricultura y ganadería industriales, y adoptar medidas valientes, urgentes y contundentes por parte de todas las administraciones con competencias en esta materia”.

El análisis de los resultados de estas mediciones por comunidades autónomas pone de manifiesto que, en algunas, que coinciden también con las de mayor producción ganadera en España, el problema debe ser abordado sin dilación. Destaca Cataluña, donde el 100% de las mediciones de aguas subterráneas indican contaminación por nitratos, Aragón con un 83%, Castilla y León con un 70% y Castilla La-Mancha con un 63%. Incluso muchas de estas mediciones dan valores iguales o superiores a 100 mg/l, lo que indica que las aguas están muy contaminadas. En Navarra y en la Región de Murcia es en las aguas superficiales donde se detecta el mayor problema, con un 67% y 57% de las mediciones, respectivamente, indicando contaminación por nitratos.

Es de destacar también que las mediciones efectuadas por la Red han permitido denunciar, en tres pueblos, valores por encima del máximo legal y evitar así que la gente siguiera bebiendo agua contaminada sin saberlo. Estos pueblos han sido Barcial del Barco y Santovenia del Esla en Castilla y León y Barchín del Hoyo en Castilla La Mancha. En Banastás, Aragón, un pueblo que lleva años sin poder consumir agua del grifo, la concentración de nitratos en el agua alcanzó los 107 mg/l, el máximo encontrado en agua de consumo y más del doble del máximo legal para aguas potables.

La situación de la contaminación del agua por nitratos en España es tan grave, y las medidas puestas en marcha tan insuficientes, que ha llevado a la Comisión Europea a abrir un procedimiento de infracción contra España en 2018 – procedimiento sancionador 2018/2250 – y, ante la inacción de las administraciones, el pasado diciembre decidió llevar a nuestro país ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por incumplimiento de la Directiva de Nitratos, lo que podría terminar en una multa millonaria contra España.

Entre otras, éstas son las tres principales demandas de Greenpeace para que se consiga frenar de inmediato el problema y revertirlo a medio/largo plazo:

  • Establecer de inmediato una moratoria a la ganadería industrial de, al menos, cinco años: ni explotaciones nuevas ni ampliaciones de las existentes
  • Desarrollar un plan para la reducción progresiva de la cabaña ganadera en intensivo hasta alcanzar un 50% menos en 2030
  • No conceder autorizaciones para nuevos regadíos intensivos y reducir el uso de fertilizantes sintéticos en, al menos, un 50% para 2027

Para la realización de este proyecto, Greenpeace distribuyó medidores de la concentración de nitratos en el agua a colectivos de todas las comunidades autónomas, desarrolló una guía metodológica, dio formación específica e hizo un acompañamiento constante a estos colectivos.

“Este informe, que recoge también testimonios de diversas personas participantes, no hubiera sido posible sin la participación activa de, al menos, 25 colectivos repartidos por todo el Estado español. Por ello, desde Greenpeace, queremos expresar nuestro más profundo reconocimiento y agradecimiento por su trabajo voluntario y desinteresado” concluye Ferreirim.

Debido al éxito del proyecto, se ha decidido conjuntamente seguir los trabajos al menos un año más, ofreciéndolo a otros colectivos, mejorándolo con los aprendizajes del primer año de actividad e incluyendo alguna novedad, como el “aparato viajero” con el cuál se pretende dar respuesta a muchas solicitudes que se han recibido en Greenpeace para hacer mediciones puntuales en determinados sitios. Cualquier persona o colectivo interesado en participar en esta versión del proyecto solo tiene que inscribirse en este formulario y Greenpeace organizará su funcionamiento.

Luís Ferreirim | Greenpeace España

En el Día Mundial del Reciclaje «Separar para ahorrar»

  • Cuatro de cada cinco ciudadanos afirman separar sus envases en el contenedor amarillo
  •  En 2021, un año aún marcado por la pandemia, cada ciudadano depositó de media 18,8 kg de residuos a los contenedores amarillos, el equivalente a bajar la bolsa de envases una vez cada cuatro días. En el caso del contenedor azul, esta cifra asciende a los 19,3 kg de papel y cartón
  • En total, el año pasado se enviaron a instalaciones recicladoras homologadas 1.570.513 toneladas de envases de plástico, metal, briks, papel y cartón para su posterior reciclaje, un 5,3% más que en 2020.

Hoy se celebra el Día Mundial del Reciclaje, una fecha que nace para poner en valor este hábito ambiental que, también en nuestro país, se va consolidando cada vez más entre los ciudadanos. Prueba de ello es que, según el estudio “Hábitos de la Población Española ante el reciclaje”, realizado por Instituto Catchment para Ecoembes, 4 de cada 5 ciudadanos, es decir el 82,9% de los encuestados, declaran tener, de media, 3 cubos, bolsas o espacios en casa para separar, destinando uno de ellos a los envases de plástico, metal y briks, los que van al contenedor amarillo. Esta cifra no ha dejado de crecer en los últimos años: en 2015, eran un 72,5% los que afirmaban separar a diario.

Este compromiso con el reciclaje que los ciudadanos declaran tener se refleja en los datos. En 2021, un año marcado aún por la pandemia, cada persona depositó de media 18,8 kg de residuos a uno de los 383.508 contenedores amarillos que hay distribuidos en las calles de todo el país, es decir, una bolsa cada cuatro días aproximadamente. En el caso del contenedor de papel y cartón, cada ciudadano depositó de media 19,3 kg de este tipo de residuos en los 240.297 contenedores azules que hay en España, lo que equivale, aproximadamente, a tirar una bolsa con estos envases al contenedor cada 8 días.

En cuanto a los residuos que deben depositarse a cada contenedor, el 90% de los encuestados dicen tener claro los del contenedor azul. En el caso del amarillo, los ciudadanos identifican más claramente con este contenedor las botellas de plástico, las tarrinas, las latas y los envoltorios de plástico, mientras que hay otros residuos, como los aerosoles y las bandejas de corcho blanco, que también deben depositarse en este contenedor pero que todavía generan dudas. Además, también hay ciudadanos que, equivocadamente, creen que hay que lavar los envases antes de echarlos a los contenedores o que reciclar los envases pequeños es menos importante porque tienen menor impacto en el medioambiente.

Por otro lado, aún hay ciudadanos que tiran al contenedor amarillo residuos que no son envases y que deben ir al punto limpio o el contenedor de resto, como los juguetes de plástico, calzado, ropa o productos plásticos de distinto tipo. De hecho, el 29,8% de los residuos de los contenedores amarillos no deberían haberse depositado en ellos.

Según declaraciones de Fernando Móner, presidente de la Confederación de Consumidores CECU: “Hay que seguir apostando por la formación e información en los colegios, hogares, etc., pues los datos nos demuestran que la concienciación es creciente y que el éxito de la sostenibilidad a través del reciclaje debe tener un foco claro en los hábitos de las personas consumidoras junto con una clara reducción de los residuos buscándolos nuevos usos”.

Un 5,3% más de toneladas de envases enviadas a instalaciones recicladoras

En 2021, en total, se enviaron a instalaciones recicladoras homologadas 1.570.513 toneladas de envases domésticos de plástico, metal, brik, papel y cartón, un 5,3% más que en 2020. “Estos datos demuestran que el reciclaje en el contenedor amarillo y azul es un hábito muy asentado en la sociedad española. El incremento de más de un 5% con respecto al año anterior nos indica no solo que cada vez reciclamos más, sino también mejor. Cada vez son más las personas que con sus acciones cotidianas quieren contribuir al cuidado del medioambiente no solo reciclando los envases, sino también reduciendo su uso y reutilizándolos siempre que sea posible”, ha indicado Nieves Rey, directora de Comunicación y Marketing de Ecoembes.

Por tipo de material, de las 1.570.513 toneladas de envases enviados a instalaciones recicladoras, 677.096 toneladas eran envases de plástico; 637.823 eran de papel y cartón; 247.157 toneladas eran envases de acero y aluminio, y las 8.436 restantes fueron envases de madera.

Estas  toneladas, que equivaldrían aproximadamente a más de 16.800 millones de envases, proceden no solo de los que los ciudadanos depositaron en los contenedores amarillos y azules de la vía pública, sino también de los que se recogieron en las más de 500.000 papeleras y contenedores de reciclaje instalados en oficinas, estaciones de transporte, centros deportivos y de ocio, así como a través de más de 100 máquinas de devolución y recompensa RECICLOS repartidas por el país. También se recuperaron envases de las plantas de residuos urbanos, procedentes del contenedor de resto.

Así, gracias a estos millones de envases que se enviaron a reciclar en 2021, se evitó la emisión de 2,05 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, el equivalente a lo que emiten las calefacciones de Asturias en un año. Además, se ahorraron 20,50 millones de m3 de agua y 5,27 millones de MWH de energía.