ASAJA reclama a MITECO la urgente actuación sobre el cauce viejo del Segura ante el riesgo de una DANA

Los agricultores temen que, tras el registro del verano más cálido de la historia en la provincia, una gota fría pueda arruinar la campaña de hortalizas de invierno. La inacción de las autoridades en la mejora de la capacidad hidráulica de la desembocadura del río Segura ocasionaría importantes desastres agrícolas si no se pone en marcha un protocolo de limpieza y actuación inminente. 
Jóvenes Agricultores ASAJA Alicante manifiesta su preocupación por las terribles consecuencias que podría tener para la agricultura la llegada de un temporal de lluvias en la zona de la desembocadura del río Segura durante los próximos meses, y denuncia la inmovilidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) por la absoluta dejadez y abandono del tramo viejo del río, donde el carrizo, las cañas y el lodo taponan la salida natural de todas las aguas de la Vega Baja a través de seis azarbes.

Según fuentes de la Agencia Estatal de Meteorología, no hay precedentes de un bimestre junio-julio tan cálido como el de 2022, que supera en tres décimas al mismo periodo del histórico verano de 2003. Con el mar Mediterráneo a más de 30 grados, la elevada posibilidad de gota fría acecha sobre una comarca con todos los deberes por hacer. “Han transcurrido tres años desde la DANA y no ha habido voluntad para subsanar los problemas de la desembocadura ni para plantear un protocolo de actuación que permita prevenir los importantes daños que sufrió nuestra huerta”. En este sentido, el agricultor guardamarenco Francisco Mora, reclama la urgente limpieza, dragado y mantenimiento del cauce viejo del río Segura para que las aguas encuentren su salida natural, y pone sobre la mesa otras posibles soluciones que ayudarían a evitar inundaciones, como elevar la carretera N-332 entre Guardamar del Segura y San Fulgencio para suprimir el efecto barrera que mantuvo bajo las aguas a miles de hectáreas de cultivo y zonas urbanas durante la DANA del 2019, o la construcción de un cuarto ojo del puente Carlos III en Rojales. “Es una pena, pero ha habido tiempo y dinero y no hay ningún resultado visible… no hemos aprendido nada”, lamenta. “Las consecuencias de la inacción de las autoridades la pagaríamos nuevamente los agricultores, que con nuestro trabajo en el campo mantenemos un espacio ambiental en nuestros pueblos de manera gratuita”.

En este sentido, Mora transmite la gran preocupación de los agricultores de la parte baja de la comarca ante un episodio de lluvias torrenciales, que verían peligrar la próxima campaña de hortalizas de invierno, como la alcachofa, la calabaza, el boniato y la ñora.
A pesar de que ASAJA reclamara a la Confederación Hidrográfica del Segura la necesidad de invertir y mejorar la capacidad hidráulica de desagüe de la desembocadura para evitar otro desastre como el ocurrido en 2019, donde se tuvieron que lamentar pérdidas humanas e incalculables daños materiales y agrícolas, y que se publicara que la Conselleria de Agricultura autorizaba la limpieza del río, hasta la fecha no se ha llevado a cabo ninguna actuación al respecto en ese tramo en concreto.

Por si fuera poco, el riesgo de inundación puede ser crítico en municipios como Guardamar, San Fulgencio o Dolores, al recibir el agua de drenaje de las zonas altas más rápidamente a raíz de la mejora de la capacidad hidráulica de las acequias y azarbes de la Vega Baja que la Conselleria de Agricultura ha acometido en la Fase I del Plan Vega Renhace, donde ha realizado una inversión de casi 35 millones de euros en la mejora de acequias de Almoradí, Orihuela, Catral y Callosa del Segura. Dichas actuaciones no solo promueven un riego más eficiente, sino que también aminoran el riesgo de inundación por el mejor funcionamiento de los azarbes en dichos municipios, pero, por contra, al no disponer de una parte baja del río limpia con buena capacidad de evacuar el exceso de agua, la zona de la desembocadura se vería gravemente afectada en caso de temporal.

En este sentido, el presidente de la asociación agraria alicantina, José Vicente Andreu solicita una actuación urgente a MITECO, máximo responsable del mantenimiento del río y ramblas, y señala que “este departamento solo se preocupa de amenazar a los agricultores con que les va a cortar el agua, el agua buena, el agua que da vida, la que crea riqueza. Sin embargo, no se acuerda de proteger al campo del agua que destruye, la que arruina a los campos y en este caso en concreto, a la Vega Baja”.

‘La PAC de España’ se aprueba lejos de las necesidades de crisis climática actual

  • La mayor partida de presupuesto de la Unión Europea presenta unas medidas que resultan insuficientes, aunque esté presuntamente alineada con los objetivos del Pacto Verde y con mayor grado de compromiso medioambiental que nunca

El campo, agricultura y ganadería, es un escenario clave para revertir la tendencia de pérdida de biodiversidad y lucha del cambio climático que vivimos. Sin embargo, la mayor partida de presupuesto de la Unión Europea (UE) presenta unas medidas que resultan insuficientes. El análisis de las novedades introducidas en ‘la PAC de España’ lleva a Fundación Global Nature a concluir que no se ha abordado la gravedad de la crisis climática que vivimos. Se trata del Plan Estratégico español de la Política Agraria Común (PEPAC) que, a mediados de julio, el Ministerio de Agricultura publicó en su versión definitiva y que, previsiblemente, será completamente aprobado en septiembre. Una política que aplicará entre 2023 y 2027.

Esta nueva PAC está presuntamente alineada con los objetivos del Pacto Verde y con mayor grado de compromiso medioambiental que nunca. ¿Acaso cumple con las necesidades medioambientales de nuestro país? ¿Ayuda con los objetivos del Pacto Verde? Aunque hay que recordar que los objetivos del Pacto Verde no son vinculantes y que se trata de una hoja de ruta desvinculada de la PAC, si analizamos, por ejemplo, los objetivos para 2030 de reducción de fitosanitarios declarados en la Estrategia de la Granja a la Mesa, vemos que no encuentran un reflejo claro, salvo contadas excepciones, en las obligaciones ni en los pagos de la nueva “arquitectura verde”.

Por lo tanto, los objetivos de mitigación del cambio climático, secuestro de carbono o eficiencia de insumos no son atajados directamente por la PAC y se relegan a otros paquetes legislativos diferentes, aún sin implantar. Podemos esperar que el Decreto de Nutrición Sostenible en los Suelos Agrarios o nuevas directivas para los espacios Red Natura 2000 ayuden a reducir el uso de fertilizantes o de herbicidas. Pero todo ello queda fuera de la PAC y susceptible a legislación autonómica. Otra cuestión clave que tampoco aborda son los problemas inmediatos de los nuevos regadíos y agotamiento de recursos hídricos.

Además de la condicionalidad reforzada, basada en las Buenas Condiciones Agrarias y Medioambientales (BCAM), la herramienta principal en materia medioambiental de la nueva PAC son los eco-regímenes (antiguos ecoesquemas). Se trata de un complemento opcional que representa el 25% del presupuesto del total de las intervenciones del primer pilar. Consisten en prácticas específicas para diferentes sistemas agrarios con un impacto ambiental favorable, como, por ejemplo, las cubiertas vegetales o el pastoreo extensivo. Aunque la intención de los eco-regímenes es buena, es necesario recalcar la palabra opcional y tener en cuenta que su implantación se verá limitada por el tipo de explotaciones (cultivos, regiones, ayudas sectoriales, etc) que se pueden acoger a la PAC.

Medidas insuficientes
En las idas y venidas de la PAC durante su formulación, hemos visto cómo se reducía y simplificaba la lista de eco-regímenes. Durante los períodos de consulta que la administración ha abierto, Fundación Global Nature, junto a la coalición Por Otra Pac, preparó diversas alegaciones donde se entra en detalle de porque la arquitectura de esta nueva PAC y sus eco-regímenes no resultan suficientes para la urgencia medioambiental a nivel estatal. A día de hoy, continuamos a la espera de la publicación de la respuesta del Ministerio a dichas alegaciones, aunque en este artículo se puede consultar el documento.

Entre las numerosas incongruencias están, por citar algún ejemplo, que las prácticas de la BCAM de mantenimiento elementos naturales (no productivos) sean compatibles con el laboreo del suelo o que se admitan tratamientos químicos de estas áreas de biodiversidad excepto en pastos que se acojan al eco-régimen específico.

También resulta extraño el fomento de la siembra directa en varios eco-regímenes. Esta práctica evita el laboreo del suelo, sustituyendo el control mecánico (labranza) de las malas hierbas con el control por herbicidas, cuyo uso por hectáreas aumenta considerablemente bajo este tipo de manejo. Si se pretende un mayor secuestro de carbono en el suelo a través de esta medida, no podemos ignorar el perjuicio de tales pesticidas en la fauna del suelo y microbiología que lo mantiene fértil. ¿Puede entonces considerarse este eco-esquema “sostenible”? ¿Puede garantizarse que estas intervenciones tengan un impacto positivo para biodiversidad y secuestro de carbono del suelo como se pretende?

Lo medioambiental frena la competitividad
Curiosamente, los eco-regímenes y la arquitectura de la PAC han suscitado todo tipo de críticas en el sector agrario y en entornos políticos, tildando los requisitos medioambientales de obstáculos y freno a la competitividad de las explotaciones. Sumado al alza de precios y desabastecimiento causado por la guerra de Ucrania, más voces han llamado a “flexibilización” de la PAC en materia medioambiental.

Fundación Global Nature advierte de que, si prescindimos de las buenas prácticas agrarias, dentro o fuera de la PAC, o no nos las tomamos en serio, estamos hipotecando nuestra biodiversidad, la fertilidad de nuestro suelo y dando la bienvenida a la desertificación, al cambio climático y a otros problemas de los que ninguna PAC nos podrá librar. Trabajar a favor de la naturaleza es competitivo. Pero esta nueva PAC no logra trasladar este mensaje.

Lo cierto es que medidas de flexibilización como la derogación de la BCAM de barbechos de la condicionalidad de la PAC in extremis (sin consulta pública ni previo aviso y que se aprobó como una medida urgente frente a las consecuencias de la Guerra de Ucrania), con el objetivo de garantizar el abastecimiento y soberanía alimentaria de Europa, supondrán el golpe definitivo para, en este caso, las amenazadas aves esteparias, como las avutardas o sisones, tesoro del paisaje estepario de España. Así lo denunció también FGN.

Pero la libertad de cultivar estos barbechos tampoco representa una solución para el abastecimiento, ya que el gran problema de nuestro país no es el abastecimiento de cereal, sino la dependencia europea de más 90 % de proteína extranjera. Con el verano avanzado y una sequía histórica, este anuncio no logró convencer a todos los agricultores y se ha visto aún más dificultado por la retirada de las ayudas a cultivos oleicos.

La decisión precipitada de posibilitar el cultivo de los barbechos ha resultado una trampa tanto para los objetivos medioambientales como para muchos agricultores y encierra una falacia peligrosa. No solo la actual PAC es insuficiente medioambientalmente, si no que se aventura en una dirección que permite excepciones a corto plazo con justificaciones insinceras, pero que además tienen efectos siniestros sobre los ya debilitados servicios ecosistémicos como el control de plagas o la polinización.

Los núcleos urbanos con más naturaleza son más resistentes a las olas de calor

  • La situación de emergencia climática que vivimos deja cada vez más evidente la necesidad de que haya más naturaleza en los entornos urbanos
  • Las ciudades con infraestructuras verdes bien diseñadas, planificadas y gestionadas son más resilientes, sostenibles y equitativas. Además, nos protegen del aumento de las temperaturas, la sequía y las inundaciones y pueden dar cobijo a la biodiversidad

La emergencia climática es una evidencia y sus consecuencias se hacen cada vez más patentes: las olas de calor, la sequía, los incendios y las inundaciones que estamos sufriendo en nuestro país en los últimos años son algunas de ellas.

Si no lo remediamos, vamos camino de superar un aumento de temperatura de 3° por encima de los niveles pre-industriales. Esto supondría un incumplimiento del Acuerdo de París de mantener la temperatura por debajo de los 2° y tratar de limitarlo a 1,5°, para prevenir los peores impactos.

Las ciudades tienen una gran responsabilidad en la emergencia climática, la pérdida de biodiversidad y, como hemos comprobado con la pandemia del COVID-19, en la salud global: consumen la mayor parte de los recursos del planeta; ya sea energía, materiales o alimentos. También son responsables de dos tercios de las emisiones de gases de efecto invernadero del mundo. Teniendo en cuenta que, según las previsiones de Naciones Unidas, para 2050, esperamos que dos tercios de la población mundial vivan en áreas urbanas, claramente necesitamos repensar nuestro modelo de ciudad.

Soluciones basadas en la naturaleza

Por sus características y especialmente por la escasez de barreras naturales para amortiguarlos, las ciudades son especialmente vulnerables a estos efectos y además son los lugares donde vive la mayor parte de la población (en España, el 80% vive en municipios de más de 5.000 habitantes), por lo que es prioritario emprender acciones de mitigación y adaptación en ellos.

En estas acciones, la naturaleza juega un papel fundamental. Las soluciones basadas en la naturaleza (SBN) son enfoques, acciones o procesos que utilizan los principios de la naturaleza para dar solución a distintos problemas ambientales, como la adaptación al cambio climático, la gestión de los recursos, del agua, la seguridad alimentaria o la calidad del aire y el entorno. Son herramientas más eficientes, económicas y con valor añadido en ahorro de costes y generación de empleo local.

Arboledas urbanas, las grandes aliadas

El arbolado urbano puede ayudar a enfriar el aire entre 2 y 8 grados, reduciendo así el efecto de «isla de calor» urbano. Además, la vegetación amortigua las temperaturas, contribuyendo a reducir el consumo de energía para refrigeración (hasta un 3%) o calefacción (entre un 20 y un 50%) de los edificios.

Los árboles grandes son excelentes filtros para contaminantes urbanos y partículas finas. Absorben gases contaminantes (tales como monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, ozono y óxidos de sulfuro) y filtran partículas finas como polvo, suciedad o humo del aire atrapándolos sobre las hojas y la corteza. Según un estudio del ayuntamiento de Madrid, el arbolado de la capital capta 637 toneladas de contaminantes al año y en Barcelona, las zonas verdes urbanas absorben anualmente más de 300 toneladas de contaminantes.

Los árboles maduros regulan el flujo del agua y desempeñan un papel clave en la prevención de inundaciones y en la reducción de riesgos de desastres naturales. Por ejemplo, un árbol maduro, puede retener más de 15.000 litros de agua al año.

Beneficios para la salud

Por otra parte, numerosas investigaciones demuestran que vivir cerca de los espacios verdes urbanos y tener acceso a ellos puede mejorar la salud física y mental. Estos beneficios se han hecho especialmente evidentes durante los confinamientos derivados de la pandemia, cuando las personas hemos sido conscientes de la necesidad de contacto con el exterior y, especialmente, con las zonas verdes.

En el ámbito escolar, múltiples estudios han probado que tener más naturaleza en el patio mejora el rendimiento académico: un 5% en la memoria de trabajo y un 6% en la de trabajo superior y que la cantidad de naturaleza en el entorno de los centros educativos influye positivamente en la autoestima de niños y niñas. Además, más espacio verde residencial se relaciona con mejor capacidad de atención y memoria en niñas y niños de 4 a 6 años y con una disminución del comportamiento hiperactivo.

Las aves como indicadores

Científicos alemanes midieron la importancia de la diversidad de especies para el bienestar en Europa, relacionando datos socioeconómicos de más de 26.000 ciudadanos europeos de 26 países con datos de diversidad de especies y de naturaleza. El resultado del estudio The importance of species diversity for human well-being in Europe. German Centre for Integrative Biodiversity Research. 2021 muestra que la riqueza de especies de aves se asocia positivamente con la satisfacción de vida de los europeos.

Las aves son un excelente indicador de la conservación de los ecosistemas y de la buena salud del entorno, y de hecho, la Unión Europea considera el estado de las poblaciones silvestres de aves como un índice de la calidad de vida en Europa ya que Eurostat, la oficina estadística europea, incluye el seguimiento de las poblaciones de aves entre los índices más importantes para medir la sostenibilidad y el bienestar social.

La emergencia climática y la pérdida de biodiversidad son dos de los principales retos a los que se enfrenta la humanidad en la actualidad de los que depende nuestro futuro. Según el informe conjunto de IPBES y el IPPC (Intergovernmental Panel on Climate Change), publicado en 2019 y desarrollado por los 50 mejores expertos mundiales en biodiversidad y cambio climático, son dos crisis interconectadas que deben ser afrontadas de forma conjunta para maximizar los beneficios y minimizar las compensaciones.

lanubedealgodon.com

WWF alerta de que el Planeta ha entrado en números rojos  

Mañana, 28 de julio, es el Día de la Sobrecapacidad de la Tierra, la fecha en que nuestro planeta entra en números rojos. Esto significa que la humanidad ha consumido ya los recursos naturales disponibles para todo el año. Es decir, en poco más de 200 días el ser humano ha terminado con el capital natural disponible para 365 días. De esta forma, se supera en un 74 % la capacidad de los ecosistemas para regenerar los recursos naturales. Esto significa que ahora serían necesarios los recursos que podrían ofrecer 1,75 planetas Tierra.

WWF alerta de que en poco más de 200 días se ha agotado el capital natural disponible para los 365 días del año, excediendo en un 74 % la capacidad de los ecosistemas para regenerar los recursos naturales.

Con estos nuevos datos, la humanidad necesitaría, como media, 1,75 planetas para satisfacer sus demandas de recursos naturales. Sin embargo, las diferencias son muy grandes dependiendo de cada país: de los 9 planetas que consume Qatar, a los 5,1 de EE.UU, o los 2,8 de España… a los 0,3 planetas de Yemen.

En relación a nuestro país, cabe recordar que el pasado 12 de mayo España entraba ya en deuda con el Planeta. Este día se adelantó 13 días respecto a 2021, por lo que preocupa que cada año la fecha siga adelantándose.

El Día de la Sobrecapacidad de la Tierra marca la fecha en la que la demanda de recursos y servicios ecológicos de la humanidad en un año concreto supera lo que la Tierra puede regenerar en ese año. Es decir, se entra en déficit ecológico. Y cada año la fecha se adelanta más.

Este día es calculado por la Global Footprint Network, una organización de investigación internacional que ofrece a los tomadores de decisiones un menú de herramientas para ayudar a la economía humana a operar dentro de los límites ecológicos de la Tierra, analizando la evolución mundial de dos parámetros: la biocapacidad (o capacidad de regeneración biológica) y la huella ecológica (nuestra demanda de recursos).

Para Enrique Segovia, director de conservación de WWF España, “Este Día de la Sobrecapacidad nos recuerda que el modelo actual de producción y consumo es una de las principales causas de la destrucción de la naturaleza y la crisis climática». Es hora de que los líderes mundiales aborden con urgencia y valentía las medidas necesarias para revertir la situación”. Y concluye: “Todos podemos ayudar a detener el déficit ecológico tomando mejores decisiones en nuestra vida diaria. En WWF trabajamos para proteger nuestros recursos naturales para que puedan seguir protegiéndonos”.

Las personas mayores son más receptivas en la separación de residuos para su posterior reciclaje

Las personas mayores son unas de las más comprometidas con el cuidado del medioambiente en nuestro país. De hecho, muchas de ellas aplican la economía circular -reducir, reutilizar y reciclar- de forma innata en su día a día. Por eso, cada vez son más las acciones que buscan que los mayores se conviertan en abanderados de la protección del entorno natural. Una de ellas es ‘Terceros en edad, primeros en reciclar’, una iniciativa desarrollada por Ecoembes para enseñar a los ‘abuelos y abuelas’ los beneficios del reciclaje y, de esta forma, se conviertan en embajadores de este hábito.

Así, con este proyecto, cerca de 400.000 mayores de 487 centros de día, sociales, centros de mayores y apartamentos en Aragón, La Rioja, Cantabria, Extremadura, Galicia y Asturias han aprendido sobre la separación de residuos para su posterior reciclaje. Para ello, se han llevado a cabo distintas actividades lúdicas y terapéuticas, tales como juegos y manualidades, con las que han podido transmitir sus conocimientos a nietos, nietas y niños de colegios, fomentando el aprendizaje intergeneracional.

Con ‘Terceros en edad, primeros en reciclar’, Ecoembes ha proporcionado a los centros 2.950 papeleras amarillas y azules para poder realizar una separación adecuada, así como cartelería, vinilos y otros elementos para colocar en los diferentes espacios del centro, consiguiendo que su implicación sea la máxima posible. Además, se ha llevado a cabo la formación de 9.593 profesionales (terapeutas, personal de cocina y limpieza, directoras…) de dichos centros.

Begoña de Benito, directora de Relaciones Externas y RSC de Ecoembes, afirma que “es impresionante el entusiasmo que las personas mayores ponen a este tipo de iniciativas. A ellos y ellas les preocupa mucho el medioambiente, siempre han convivido de una forma respetuosa con él, y están dispuestos a aprender para que así siga siendo”.

Organizaciones ambientalistas se reúnen con Sánchez para reivindicar más ambición y liderazgo frente a la crisis ecológica y social

Las cinco principales organizaciones ecologistas —Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF— se han reunido a primera hora de la mañana con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para tratar varios temas relacionados con el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la brecha de desigualdades que vivimos.

Las directoras, directores y/o coordinadores de las organizaciones que han participado en la reunión han reconocido algunos de los avances que están teniendo lugar en esta materia, pero han destacado la importancia de un liderazgo contundente y claro que tiene que tener este Gobierno a nivel internacional (en el Tratado Internacional de los Océanos, la minería submarina, la COP o la Convención de Diversidad Biológica), europeo (máxime ahora que se acerca la fecha para que España ocupe la presidencia europea) y nacional, con lo que queda por conseguir.

Por ello han trasladado al ejecutivo varias peticiones concretas que han girado en torno a cuatro ejes:

1. Cambio climático y transición energética. Para respetar los límites ecológicos marcados por la ciencia frente a la emergencia climática, es imprescindible no perder el rumbo de la transición energética hacia un sistema 100 % renovable eficiente, inteligente y democrático, acabar con la dependencia de los combustibles fósiles y evitar el peligro de la energía nuclear.

Se debe acelerar el despliegue de energía limpia y segura en todos los sectores, con garantías de no producir impactos negativos en la naturaleza y de que el beneficio de las renovables llegue a todas las personas, especialmente a las más vulnerables y a quienes van a convivir con ellas en su proximidad.

Para ello es esencial la transparencia y la participación, de manera que la transición se haga junto a la ciudadanía, por lo que las organizaciones ecologistas han apuntado que es necesario el liderazgo del Gobierno en este terreno, que garantice el despegue definitivo de las comunidades energéticas y el autoconsumo compartido.

Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF han comentado que no debe invertirse dinero en infraestructuras fósiles que nos aten al cambio climático y a la inseguridad energética, ni que España se convierta en un “hub de gas” para el resto de la UE.

Las organizaciones se han mostrado muy preocupadas por el reciente anuncio de la UE de  incluir en la taxonomía UE el gas y la energía nuclear como energías verdes. Consideran que el Gobierno debería mantener el rechazo que ha tenido desde el primer momento y, en coherencia, promover una acción legal contra el acto delegado y promover que en España no se aplique.

Además, han recordado al ejecutivo que lo que esperan de un Gobierno convencido de la urgencia del cambio climático es una acción firme y distinguida. Por tanto, España debe pasar del actual y exiguo objetivo de reducción de emisiones del 23 % a un 55 % en 2030 respecto a 1990, sin mayor demora. Estos objetivos más ambiciosos exigen una transformación profunda y urgente de los sectores con mayor responsabilidad en las emisiones, como son el energético, el del transporte y el alimentario.

2. Protección de la biodiversidad.  A nivel internacional, tras posponerse en varias ocasiones reuniones de un importante calado en esta materia —como  la CBD (Convención de Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica) que finalmente se llevará a cabo en diciembre en Montreal, o la última ronda de negociaciones sobre el Tratado Internacional de los Océanos que tendrá lugar en agosto en Nueva York— la destrucción de la naturaleza continúa, no solo a nivel mundial sino también en Europa.

A día de hoy no se han cumplido ninguno de los objetivos de biodiversidad para 2020 acordados anteriormente. Para las organizaciones ambientales, España debe liderar el desarrollo de la legislación europea en restauración de la naturaleza e incrementar su posición de liderazgo en las negociaciones del marco global de diversidad en la Conferencia de las Partes del Convenio de Diversidad biológica.

A nivel estatal, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF han resaltado  la importancia de nuestro capital natural en este contexto y de invertir en protección de la naturaleza. En medio de una preocupación extrema en España por los incendios, las organizaciones han señalado la necesidad de impulsar la ganadería extensiva y cambiar el paradigma de la extinción a uno basado en la prevención y la gestión forestal. Han propuesto como medida concreta un PERTE de restauración ecológica, que invierta en la recuperación de nuestros ecosistemas y en la generación de empleo.

3. Desarrollo rural. Es primordial garantizar la calidad de vida y los servicios esenciales de la población rural, por una cuestión de justicia y para que pueda ejercer su papel clave en la emergencia ambiental, la protección de los ecosistemas y la producción de alimentos. Por ello, hay que avanzar de forma urgente en el desarrollo de medidas estatales (bonificaciones fiscales y de la Seguridad Social, inversiones estatales en empleo y emprendimiento) que favorezcan el asentamiento de la población.

Las organizaciones ecologistas han tratado con el presidente los retos del sistema agroalimentario y la urgencia de elevar su prioridad en la agenda, así como trabajar para establecer una soberanía y seguridad alimentaria. Las soluciones pasan por una transformación que reduzca todos los insumos externos que hacen a este sistema enormemente vulnerable, así como el incremento de la superficie en producción ecológica, todo ello integrado en la naturaleza para hacer frente a las diversas crisis agrarias, climáticas y de biodiversidad. Es necesaria  una PAC (y PERTE) alineada con estos objetivos.

En este sentido las entidades proponen, en línea con la European Network for Rural Development, que se incorpore el “rural proofing” —o filtro de desarrollo rural— además del filtro de afección a la biodiversidad en el despliegue de todas las leyes, tal y como se hace actualmente con el cambio climático o la mirada de género.

4. Justicia social. Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF  han mostrado su apoyo a aquellas medidas tomadas en el Real Decreto anticrisis y las anunciadas en el Debate de la Nación dirigidas a redistribuir la riqueza, favorecer y ayudar a quienes más les está afectando la inflación y tienen menos medios, y las que hacen que las empresas y la banca —que paradójicamente se está enriqueciendo con las crisis— también “arrimen el hombro” a través de impuestos.

En esta crisis son necesarias también medidas tendentes a hacernos menos dependientes de los combustibles fósiles. Por eso, las organizaciones ecologistas han aplaudido  las medidas dirigidas a favorecer el uso del transporte público y no las que fomentan el consumo de combustibles fósiles, como el descuento de 20 céntimos en el carburante, que además no tiene en cuenta la progresividad al estar dirigido por igual a toda la población.

En cualquier caso, no hay que olvidar que para favorecer el ahorro energético, el uso del transporte público no es suficiente con que los bonos sean gratuitos, sino con  reforzar el servicio, mejorar frecuencias y hacer del tren un vector vertebrador de movilidad sostenible que llegue a todos los puntos de la geografía nacional, para lo cual, hay que revertir el cierre de líneas de trenes regionales que se están llevando a cabo.

Además de medidas puntuales para paliar los efectos de la inflación, las organizaciones ambientalistas han resaltado la importancia de establecer medidas estructurales para evitar que las crisis la paguen “los de siempre». Por ello, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF han reiterado su petición de la puesta en marcha de una reforma fiscal cuyos impuestos salgan de donde tienen que salir: de una fiscalidad justa y verde. Una fiscalidad que apoye al medio rural, donde pague más quien más tiene y quien más contamina, y que sirva para sufragar los servicios públicos y la protección social, que nos lleven a una verdadera transición ecológica, que garanticen derechos y vidas dignas de ser vividas para todas las personas.

WWF alerta de que el dramático abandono de usos del monte y la crisis climática provocan grandes y peligrosos incendios en la península ibérica 

Los incendios forestales están arrasando la península ibérica. En el caso de España, desgraciadamente hay que lamentar ya la muerte de un brigadista y un pastor en Zamora en los últimos incendios. Por el momento, se han quemado entre 90 000-95 000 hectáreas en nuestro país, una cifra similar a la superficie que se quema como media en todo el año. Asimismo, se han producido ya 25 GIF, más de los que hay como media anual. Solo el pasado 15 de julio se iniciaron 8 de estos GIF, con condiciones extremas en toda la península. WWF reclama que se intensifique la lucha contra el cambio climático y que se adopte una Estrategia Estatal de gestión integral de incendios forestales que impulse la gestión y la prevención para promover paisajes más resilientes a los incendios forestales.

Las cifras de los incendios en lo que llevamos de año son especialmente alarmantes. Hasta el momento se han quemado en nuestro país entre 90 000 y 95 000 hectáreas, un dato que equivale prácticamente a lo que se quema de media en todo el año. Entre 2012 y 2021 se quemaron cerca de 93 000 ha como media. Lamentablemente las llamas se han cobrado la vida de dos personas en los últimos incendios: un brigadista y un pastor.

Además, se han producido 25 GIF, una cifra superior ya también a los que se sufren como media cada año. Entre 2012 y 2021 hubo 22 GIF de media. Solo el pasado 15 de julio, con condiciones extremas en toda la península, se iniciaron 8 de estos GIF.

Estas cifras demuestran que el cambio climático es un claro factor que está magnificando la peligrosidad de los incendios. WWF recuerda que la situación va a ir a peor. No en vano, los escenarios confirmados de cambio climático auguran situaciones de emergencia para toda la región mediterránea cada vez con más frecuencia. Cabe recordar que el Mediterráneo se calienta un 20 % más rápido que la media mundial. Esto supone más olas de calor intensas y duraderas, sequías prolongadas y humedades relativas muy bajas.

Pero hay otro factor a la hora de explicar la gran energía e intensidad de estos fuegos y es la alta combustibilidad de los montes, resultado del abandono de los usos del territorio. En casi todo el Mediterráneo se ha pasado de una economía predominantemente basada en la agricultura y el pastoreo a una sociedad con un sector primario marginal, transformando el paisaje en un polvorín listo para arder.

En este escenario, es clave subrayar que por encima de 10 toneladas de combustible por hectárea los bomberos no pueden entrar, ya que su seguridad puede verse comprometida. Sin embargo, en muchos montes, hay actualmente hasta 50 toneladas por hectárea de carga de combustible.

Según Lourdes Hernández, experta en incendios forestales de WWF: “No podemos poner toda la responsabilidad de luchar contra estos incendios de altísima intensidad sobre los medios de extinción. Ellos deberían ser la última línea defensiva”. E insiste: “Frente a este escenario urge invertir en el territorio y promover usos y aprovechamientos para configurar paisajes agroforestales más resistentes al paso de las llamas. Para ello hay que potenciar e invertir en gestión forestal sostenible y promover la ganadería extensiva. Es la única solución si no queremos ver reducidos a cenizas nuestros montes. Prevenir es actuar”.

Soluciones de WWF

Ante la magnitud de este problema, WWF pide que se aceleren los esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y minimizar el impacto del cambio climático.

Asimismo, es clave que se desarrolle y apruebe una Estrategia Estatal de gestión integral de incendios forestales. En ella habrá que invertir en prevención social y poner la gestión del territorio en primer plano con el objetivo de promover paisajes más resilientes a los incendios forestales.

También hay que poner en marcha una Estrategia Estatal de Ganadería Extensiva basada en la diferenciación entre ganadería intensiva y extensiva.  Los objetivos son aliviar la carga burocrática de los pastores, promover un etiquetado estatal claro para todos los alimentos y, en especial, los de origen animal y asegurar precios justos para los ganaderos extensivos.

Por último, deben realizarse mayores esfuerzos para reducir la siniestralidad y acabar con la impunidad, aplicando de forma efectiva y ejemplar las sanciones y condenas para disuadir a quienes están detrás de los incendios.

Nuevo informe incendios WWF 2022

WWF presentó a principios de julio su informe anual sobre incendios forestales “Pastoreo contra incendios”. En este nuevo estudio, la organización realiza una propuesta para adaptar el territorio al cambio climático y a los incendios que arrasan nuestro país promoviendo la ganadería extensiva en zonas estratégicas del territorio. En el informe, WWF revela que el papel de la ganadería extensiva es crucial a la hora de recuperar un paisaje rico, que alterne zonas de bosque con áreas cultivadas y pastoreadas. Un mosaico que, además de riqueza natural, aporte una mayor resistencia a la propagación de las llamas.

Coral García Barón | Comunicación WWF

Los planes estratégicos de la PAC no contemplan un acuerdo verde

Mientras diferentes ministros de agricultura europeos están utilizando la guerra en Ucrania como pretexto para impulsar una aprobación apresurada de sus Planes Estratégicos de la Política Agrícola Común (PAC), un nuevo informe de Amigos de la Tierra Europa muestra que los planes estatales están muy lejos de los compromisos medioambientales asumidos por la UE.

Un análisis de los Planes Estratégicos de la PAC en siete países (Austria, República Checa, Dinamarca, Malta, Polonia, España y Suecia) revela que ninguno de los documentos contribuirá de forma significativa a cumplir los objetivos del «Pacto Verde Europeo» y de las estrategias «de la Granja a la Mesa» y de Biodiversidad europeas.

Algunas de las medidas que más se echan en falta, son las de reducción de plaguicidas y fertilizantes, pero sobre todo las encaminadas al apoyo de pequeños agricultores y agricultoras y unas condiciones laborales justas. El informe denuncia que apenas se mencionan en los planes evaluados y que, aunque a veces se proponen algunas medidas, se dispone de muy poca información para demostrar su eficacia.

En los países estudidados, los únicos objetivos que probablemente se cumplirán, y no del todo, son los de la agricultura ecológica en Austria, la reducción de las pérdidas de nutrientes en Polonia y el aumento de las características paisajísticas de alta biodiversidad en Malta. Pero incluso estos reflejan más las tendencias ya existentes de cada contexto estatal que las contribuciones que podrían atribuirse a la PAC.

Andrés Muñoz, responsable de Soberanía Alimentaria de Amigos de la Tierra, asegura que «durante 60 años, la PAC ha repartido subvenciones en función del tamaño del terreno, sin tener en cuenta el medio ambiente, las condiciones de trabajo o la calidad de los alimentos. Los Estados miembros tienen la oportunidad de mejorar sus planes estratégicos y utilizar el presupuesto de la PAC para apoyar por fin una transición hacia una agricultura con prácticas más sostenibles. De lo contrario, los objetivos de las estrategias de la UE «De la Granja a la Mesa» y Biodiversidad seguirán siendo promesas vacías».

Ya en abril, la Comisión envió sus observaciones a los planes estales presentados a tiempo, y es ahora cuando los Estados miembros tienen que revisarlos y adecuarlos para después ser aprobados por la CE. España prevé mandar una segunda versión a mitad de julio, según declara el Ministerio de Agricultura. La previsión es que el Gobierno español mantenga una baja ambición medioambiental en la PAC con la coartada de la guerra en Ucrania y la necesidad de abastecer a la ganadería industrial, enormemente dependiente de piensos producidos en el exterior.

Amigos de la Tierra insta a la Comisión Europea a responsabilizar a los Estados miembros para que propongan intervenciones más ambiciosas que respondan a la urgencia de la crisis climática, el medio ambiente y las personas que viven del campo en la Unión Europea.

Doñana sufre un episodio de mortandad de aves acuáticas que afecta a especies en peligro crítico de extinción

 En los últimos días se han recogido decenas de aves acuáticas muertas, y otras enfermas, debido a un episodio que aún está por esclarecer, pero que podría estar relacionado con brote de cianobacterias tóxicas.

SEO/BirdLife ha podido confirmar sobre el terreno las consecuencias de este episodio de mortandad de aves acuáticas en la Dehesa de Abajo, dentro del Espacio Natural de Doñana. Según sus primeras estimaciones, han sido unas decenas de aves acuáticas, principalmente ánades azulón y friso, y fochas comunes, las que han sido recogidas muertas o moribundas. La ONG ambiental subraya que la situación es extremadamente preocupante porque entre las diferentes anátidas que han aparecido muertas se han recogido también, desde el pasado martes al menos, 15 cercetas pardillas, muchas de ellas adultas, tres ejemplares de focha moruna, y dos porrones pardos, todas ellas catalogadas como “En peligro crítico de extinción” en España según el reciente Libro Rojo de las Aves de España. También se recogió, en este caso viva, una malvasía cabeciblanca, igualmente catalogada como “En peligro de extinción” en España, la cual estaba acompañada de varios pollos, alguno de los cuales no han sido capturados aún.

Calor y mala calidad del agua

Todo apunta a que el episodio actual se corresponde con un brote de cianobacterias, aunque aún se están investigando las muestras y las aves recogidas. SEO/BirdLife, que ha informado a las diferentes Administraciones públicas con competencias, solicita que se realicen las pertinentes necropsias para identificar la causa de la muerte de los ejemplares, de manera que se puedan tomar las medidas más pertinentes para evitar nuevas mortandades. Además, la ONG pide que se agilice la extracción de todos los ejemplares muertos y afectados, y que se vacíe con celeridad la laguna, asumiendo que se trata de una medida excepcional para limitar el potencial impacto del episodio. “Para evitar estos episodios es necesario establecer un adecuado mecanismo de gestión hídrica de la laguna, que permita gestionar el riesgo preventivamente, es decir, que reduzca la vulnerabilidad de las especies amenazas presentes en el humedal. Para ello, la única solución preventiva es la garantía de agua en cantidad y calidad suficiente que permita al humedal ser resiliente a estos fenómenos extremos”, explica Carlos Molina, biólogo de la Oficina Técnica de SEO/BirdLife en Doñana. Dada la importancia del espacio para la cerceta pardilla, es una zona de actuación dentro del LIFE en marcha para contribuir a su recuperación, y podrían canalizarse fondos adicionales precisamente por su reconocimiento oficial como especie “En Peligro Crítico”, lo que hace más urgente y a la vez posible realizar las actuaciones necesarias para la mejora estructural de la gestión del agua.

Estos episodios son fenómenos recurrentes en humedales mediterráneos, donde se asocian algunas variables que hacen que se activen estos brotes, entre ellos: altas temperaturas, escasa renovación de las aguas y altas cargas de nutrientes. Estas circunstancias activan procesos de eutrofización que terminan con un desarrollo excesivo de cianobacterias, en ocasiones tóxicas, que pueden afectar letalmente a las aves acuáticas.

Una gestión adaptada a las nuevas condiciones climáticas

Las altas temperaturas en la zona, que alcanzan los 42ºC en Puebla del Río (Sevilla), han podido ser el detonante del episodio. SEO/BirdLife apunta que, aunque el clima local se caracteriza por temperaturas medias anuales elevadas con veranos muy cálidos y fases de altas temperaturas, como la actual ola de calor, estos eventos se van a hacer más recurrentes y extremos. Por ello, el compromiso que deben asumir las diferentes Administraciones públicas es realizar una gestión preventiva, así como planificar la gestión del agua para asegurar en todo momento las condiciones adecuadas para la reproducción de las aves, especialmente de las especies amenazadas, que a día de hoy ya no encuentran dentro del parque nacional las condiciones necesarias para la reproducción. “La mala situación hídrica del parque nacional impide la reproducción de estas especies, lo que convierte a estos humedales artificiales, como la Dehesa de Abajo, en potenciales sumideros de aves si no reúnen las condiciones ambientales necesarias cada año”, alerta Molina.

Un lugar único en el mundo

La Reserva Natural Concertada Dehesa de Abajo, en La Puebla del Río, es una laguna artificial formada por las entradas combinadas y controladas de las aguas del arroyo Majalberraque y las aguas de la pluviometría directa. La combinación de hábitats y la presencia estable de lámina de agua, hacen de este humedal artificial una zona húmeda con un elevado interés ecológico y especialmente ornitológico dentro de la Red Natura 2000 de Doñana. Así, son varias las especies de aves acuáticas en peligro de extinción que se reproducen en este humedal, entre ellas las cuatro anátidas más amenazadas de España y Europa: porrón pardo, focha moruna, cerceta pardilla y malvasía cabeciblanca, convirtiendo a este enclave en el único lugar del mundo donde se da esta circunstancia frecuentemente.

Doñana se extingue

El último Informe de estado de los acuíferos del entorno de Doñana publicado por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir certifica que Doñana atraviesa su década más seca desde 1970 y que la precipitación en el parque nacional en el año hidrológico 2020-2021 se ha reducido aún más respecto al año anterior. Sin embargo, la sobreexplotación no cesa y afecta al 62% de los sectores del acuífero, que se encuentran en una situación peor a la que le correspondería según la pluviometría.

Para SEO/BirdLife es obvio que la conservación a largo plazo de Doñana pasa por reducir la cantidad actual de extracción de agua para mejorar la recuperación del acuífero y, con ello, la funcionalidad de los procesos y su capacidad de respuesta ante los retos climáticos presentes y futuros. La comunidad científica ya reconoce la existencia de afecciones sobre los ecosistemas, los hábitats y las especies y que la resiliencia del ecosistema ya ha sido gravemente dañada. La escasez de precipitaciones y la sobreexplotación de las masas de agua, ha provocado que, un año más, la reproducción de las aves acuáticas en la marisma del Parque Nacional de Doñana haya sido un fracaso casi absoluto, sumándose a la peor invernada de las dos últimas décadas.

A pesar de la realidad que sufre Doñana, siguen existiendo apuestas que, de ejecutarse, serán la puntilla del futuro del humedal, como la propuesta de ley para regularizar 1.600 hectáreas de regadío ilegales. Las Administraciones públicas con competencias deben revertir la situación de forma coordinada y, especialmente, aplicar las medidas que reclamamos desde hace años para conseguir, entre todos, salvaguardar el futuro de Doñana.

Foto: Cercetas pardillas muertas en Dehesa de Abajo (Doñana). Autor: Carlos Molina-SEO/BirdLife

9 de cada 10 empresas españolas demuestran su compromiso con los ODS

Un 79% de las empresas consultadas afirma que existen ventajas competitivas a la hora de implementar el marco y un 49% afirma que la integración de la sostenibilidad y los ODS ha impactado positivamente en sus resultados económicos.

En el ecuador de la fecha límite para cumplir los retos de la Agenda 2030, todavía nos situamos lejos de conseguir las metas marcadas, cuya ambición necesita la colaboración de todos los actores, especialmente de las empresas. En este sentido, la buena noticia es que el 89% de las empresas españolas ya está trabajando en esta dirección llevando a cabo acciones y proyectos relacionadas con los ODS. Así lo confirma el informe “Contribución de las empresas españolas a la Agenda 2030: Resultados de la Consulta empresarial de desarrollo sostenible” editado por el Pacto Mundial de Naciones Unidas España con la financiación, del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 de España.

Ésta analiza el estado actual de implementación de los ODS dentro del sector empresarial del país en base al estudio bienal que realiza la iniciativa líder de sostenibilidad empresarial de Naciones Unidas, el tercero de este tipo desde 2018. En esta ocasión, los resultados se extraen de una encuesta cuantitativa a más de 2.500 empresas españolas y entrevistas en profundidad a expertos, posicionándose así como el mayor ejercicio de escucha empresarial sobre ODS realizado en nuestro país.

En el mismo se constata cómo el marco se ha asentado en el tejido empresarial español, siendo conocido por el 86% de las empresas, un 17% más que en 2018. En este punto, las diferencias según tamaño son significativas, siendo las grandes empresas las que tienen un mayor conocimiento. En concreto, un 73% de las grandes empresas afirman conocerlo en profundidad frente a un 42% de pymes y microempresas y un 39% de los autónomos/as.

Según Cristina Sánchez, directora ejecutiva del Pacto Mundial de Naciones Unidas “esta creciente popularidad no sólo se debe al impulso de las normativas a nivel local y comunitario, sino también a los beneficios económicos que esta entraña. Según nuestro estudio, un 79% de las empresas consultadas afirma que existen ventajas competitivas a la hora de implementar el marco y un 49% afirma que la integración de la sostenibilidad y los ODS ha impactado de forma positiva en los resultados económicos de la empresa. Esto demuestra lo que venimos asegurando desde hace años: que el modelo planteado en la Agenda 2030 es el idóneo para construir un sistema económico próspero y respetuoso con el planeta y las personas”.

Asimismo, el documento incide en que la sostenibilidad ya es una demanda de los grupos de interés. Independientemente de su tamaño, las empresas consideran que los grupos de interés que más demandan avances en sostenibilidad son los clientes, seguidos de los empleados/as. Entre las grandes empresas destaca el peso de inversores (29%) y accionistas (35%).

Conciliación laboral, igualdad y economía circular, las áreas más trabajadas

En relación a las áreas prioritarias las empresas españolas, son ODS los relacionados con la igualdad de género (ODS 5) y el trabajo decente (ODS 8) los más trabajados por las entidades de nuestro país, dos aspectos que también eran muy relevantes en 2018 y 2020. Con respecto a estos años, la principal diferencia ha sido el aumento de empresas que trabajan en los ámbitos de producción y consumo responsable (ODS 12) y de energía asequible y no contaminante (ODS 7). Según los/as expertos/as consultados, una mayor concienciación sobre aspectos de economía circular y el cada vez más acuciante impulso de energías renovables que permitan reducir las emisiones de CO2 podrían haber sido la principal razón de este aumento.

En cuanto a las acciones específicas para implementar estos Objetivos, las medidas de conciliación laboral y flexibilidad horaria (71%), el teletrabajo (61%), los planes de igualdad (63%) y digitalización (52%) son algunas de las más comunes. Entre las medidas más trabajadas por las empresas en materia de ODS también destaca la integración de este marco en los diferentes departamentos y áreas de la organización con un 38% de las empresas españolas afirman llevar a cabo esta acción, un 15% más que en 2020.

Otra medida ampliamente reportada por las empresas es el desarrollo de productos y servicios que contribuyen a los ODS, con un 38% de las empresas consultadas que realizan esta acción. Las empresas que desarrollan estos productos y servicios priorizan de forma contundente los ODS 12 y 13 relacionados con la economía circular y la acción climática.

Sin embargo, pese a que la mayoría de los porcentajes de políticas y medidas relativas a la sostenibilidad empresarial han aumentado con respecto a 2020, continúa existiendo una brecha amplia entre políticas y medidas. Es decir, las empresas suelen disponer de políticas relacionadas con el desarrollo sostenible, pero no de medidas para ponerlas en práctica. Por ejemplo, aunque más de un 70% de las empresas dispone de un código ético, únicamente un 39% ha establecido un canal de denuncias; o un 26% afirman contar con una política de derechos humanos, pero solo el 10% evalúa sus impactos en este ámbito. Esta brecha ocurre además en todas las empresas, independientemente de su tamaño y naturaleza.

La sostenibilidad se abre paso en la estructura organizativa de las empresas

La sostenibilidad ha tomado una importancia mayúscula dentro de la estructura empresarial, cada vez son más las empresas que apuestan por incorporar criterios ambientales, sociales y de gobernanza dentro del día a día. Así lo constata el hecho de que el 57% de las empresas españolas ya cuente con una persona o departamento que se dedica a estos temas y que en el 33% de las empresas esta área depende directamente del máximo cargo.

Pero el valor de la sostenibilidad no solo se plasma en un departamento específico, sino que se extiende a la planificación estratégica corporativa. En concreto, un 41% de las empresas afirman disponer de una estrategia de sostenibilidad, de las que un 78% se encuentran alineadas con los ODS, lo consolida la Agenda 2030 como marco de referencia en sostenibilidad. Por último, y de forma aún incipiente, los Consejos de Administración comienzan a apostar también por una comisión específica de sostenibilidad, así lo confirman el 18% de las empresas que disponen de estos Consejos.