Saturación de la publicidad online, oportunidad offline

En la era de lo online muchos consumidores están saturados de publicidad digital y necesitan mensajes más atractivos. Esta saturación online es una oportunidad para la publicidad offline, menos masificada, con gran aceptación y capacidad de impacto.

En la actualidad muchos usuarios digitales necesitan que la publicidad les generen interés a primera vista o la rechazarán de inmediato. El intrusismo de los mensajes spam entre otros, ésto ofrece la oportunidad de potenciar el alcance de las acciones publicitarias desde los canales offline, que poséen una gran capacidad de impacto visual.

La accesibilidad de estos canales tradicionales, en la actualidad, supone difundir los mensajes en un espacio menos saturado y en el que el consumidor es más receptivo a la publicidad. Supone una alternativa a las tan recurrentes `News letters´, que cada vez se reciben con más rechazo y suelen conllevar la baja o bloqueo por parte de algunos usuarios.

Los canales online, masificados tras la pandemia

El crecimiento exponencial que sigue experimentado la inversión en publicidad online, reforzado por la pandemia, supone una oportunidad excelente para apostar por la comunicación offline, menos masificada. Canales que los consumidores perciben como más confiables y veraces en sus mensajes. Algo imprescindible para las marcas que, cada día más, necesitan transmitir su compromiso con los ODS, que buscan un determinado posicionamiento en la mente de sus consumidores.

Esta saturación de mensajes está fomentando un consumidor más desconfiado, más desleal y más exigente, de nuevo, una oportunidad perfecta para apostar por los canales tradicionales. Percibidos con mayor credibilidad, los medios offline ofrecen una experiencia al receptor, sensorial y memorable, más real. Además, el mensaje y los valores de la marca, son percibidos como más cercanos, un valor añadido para a la inversión publicitaria en estos canales.

Saturación de la publicidad online, oportunidad offline

Un ejemplo asequible son los productos promocionales y/o merchandising: no sólo gustan a los grupos de interés, sino que han conseguido la increíble hazaña de hacer que sean los propios consumidores los que demandan recibirlos.

El altísimo nivel de recuerdo, el poder de llamada a la compra y la percepción positiva que estos tienen acerca de dicha marca son los principales activos de este aliado de los marketeros.

Estos exhiben los productos personalizados, como los que ofrece publiActiva, en la oficina y negocios, en eventos, viajes, en el hogar, practicando deporte…, los utilizan en su vida diaria y en ocasiones los regalan a familiares y amigos, convirtiéndolos en una herramienta de branding tan potente que están despertando cada día más, el interés de muchos anunciantes, más todavía, si estos productos son sostenibles.

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Valoración de la nueva ley de Residuos

Greenpeace valora las importantes mejoras de esta ley, con propuestas que la organización lleva años trabajando como la introducción de un sistema de devolución y retorno de envases, pero considera que tiene aspectos mejorables

Declaración de Julio Barea, portavoz de Greenpeace:

Lo mejor: “Acaba de ser aprobada en el Congreso de los Diputados una ley de Residuos que incluye algunas mejoras en cuanto a la gestión de los residuos sólidos urbanos

Una de ellas es una de las cosas que, desde Greenpeace y otros grupos ecologistas y consumidores llevamos batallando muchos años, es que por fin podamos disfrutar como hacen en más de 40 países del mundo de un sistema de devolución y retorno de envases (SDDR) lo que conocíamos como “devolver el casco”. Otro de los logros que se ha conseguido es la erradicación de algunos utensilios de plástico de un solo uso como pajitas, cuberterías de plástico, bastoncillos de los oídos, etc.

También es muy positivo poder disfrutar por fin de agua del grifo en bares y restaurantes, y que no tengamos que consumirla embotellada. Otro tema importante es el de la fiscalidad verde. Se tendrá que pagar un canon a nivel estatal por las actividades de vertido y la incineración de residuos para intentar desincentivar estas dos técnicas que son las que mayoritariamente se están usando en nuestro país para gestionar los residuos”.

Lo mejorable: “Pero tenemos que decir que la ley tiene algunos puntos negativos y ha dejado pasar oportunidades importantes como tener objetivos ambiciosos de reducción. Sí se habla de reducción, como en todas las leyes, pero son pasos pequeños dada la gravedad de la situación que tenemos ahora mismo de contaminación por estos residuos a nivel estatal y mundial.

Otro de los puntos que también quedan muy flojos, es el tema de las tasas de reducción de residuos y que no se contemplan siquiera para fomentar los envases reutilizables, esta sería realmente una de las medidas más importantes incluso antes que el reciclaje. Precisamente en este reciclaje es con el que se sigue apostando con esta nueva ley para poder solventar el problema que tenemos con los residuos y como estamos viendo, solo con el reciclaje no es suficiente y nos ha llevado a la situación que tenemos. En este sentido la ley nos deja con una sensación agridulce. También tenemos que decir que la implantación del SDDR es un logro pero se dilata demasiado en el tiempo y seguramente no podremos disfrutar de este sistema hasta avanzado 2027”.

WWF lamenta los escasos avances conseguidos en las negociaciones de Ginebra  

Al cierre hoy en Ginebra de la última ronda de conversaciones sobre un plan global para abordar la creciente crisis mundial de la naturaleza, WWF lamenta los escasos progresos realizados durante las dos semanas y media de negociaciones. La organización alerta de que los gobiernos no han mostrado interés en comprometerse con el reto de detener la pérdida de especies para 2030, un reto que ya se había firmado hace diez años para 2020.

La reunión, convocada en el marco del Convenio sobre Diversidad Biológica de la ONU, ha reunido presencialmente entre el 14 y 29 de marzo a negociadores gubernamentales por primera vez desde las últimas reuniones previas a la pandemia de Covid-19, celebradas en Roma en febrero de 2020, para debatir el borrador del Marco Global de Biodiversidad posterior a 2020.

Se espera que el Acuerdo final de biodiversidad se adopte en la Conferencia de Biodiversidad (COP15) en Kunming, China, a finales de este año y representa una oportunidad única en esta década para asegurar un acuerdo global que aborde la pérdida y degradación de la naturaleza.

Marco Lambertini, director general de WWF Internacional, declaró:

“El mundo por fin comprende que la pérdida de la naturaleza representa una enorme amenaza para la salud humana y los medios de subsistencia. Sin embargo, a pesar de que los líderes mundiales han repetido que están comprometidos a tomar medidas sobre la naturaleza, hemos visto muy pocos avances en Ginebra. Será esencial que se muestre un mayor liderazgo en la próxima ronda de negociaciones si queremos allanar el camino para acordar un Marco Mundial de Biodiversidad ambicioso, preparado para el futuro y adecuado al desafío que enfrentamos”.

“Damos la bienvenida a la creciente convergencia en torno a una ‘misión positiva’ para la naturaleza para revertir la pérdida de biodiversidad para 2030: esto es imprescindible. A diferencia del cambio climático, la pérdida de la naturaleza no tiene un acuerdo mundial similar al Acuerdo de París para impulsar la acción e implicar a todos los sectores. Los países ahora deben adoptar formalmente este nivel de ambición en la COP15, a la vez que deben asegurar que el acuerdo final de Kunming contemple todos los ‘ingredientes’ necesarios. Es vital que terminemos esta década con más naturaleza, no menos. Los gobiernos deberían cumplir con todo lo que sea necesario para revertir la pérdida de la naturaleza”.

Las negociaciones en Ginebra no lograron avances en varias áreas clave, como la financiación y la distribución equitativa de los recursos genéticos, lo que hizo necesario el anuncio de una ronda adicional de negociaciones en Nairobi. WWF destaca la falta de apoyo político y de liderazgo como un factor clave en las dificultades encontradas para superar los problemas en estas negociaciones en Ginebra. Los gobiernos deben priorizar futuras negociaciones o arriesgarse a fracasar en la COP15.

Al mismo tiempo, la organización también reconoce como un progreso importante el consenso cada vez mayor de que el objetivo general del Acuerdo de Kunming debe ser revertir la pérdida de biodiversidad para 2030.

Los objetivos del borrador del plan de la ONU se centran en proteger los hábitats, detener la pérdida de especies y preservar la diversidad genética. Un objetivo global para proteger y restaurar el 30 % de la tierra y el agua fue muy apoyado en las conversaciones de Ginebra, respaldado por el reconocimiento de los derechos y responsabilidades de los pueblos indígenas y las comunidades locales. WWF apoya firmemente este objetivo, pero destaca que un mundo positivo para la naturaleza no será posible sin una acción complementaria sobre las principales actividades que causan la pérdida de biodiversidad, como la agricultura, la pesca, la silvicultura y las infraestructuras.

WWF alerta de que durante estas reuniones en Ginebra los gobiernos no han mostrado interés en comprometerse con el reto de detener la pérdida de especies para 2030, estableciendo medidas concretas. Un desafío similar al adoptado en Aichi hace más de diez años para detener la pérdida de biodiversidad para 2020 y que es precisamente el objetivo que se tiene que aprobar en Kunming.

Guido Broekhoven, Jefe de Investigación y Desarrollo de Políticas de WWF Internacional, declaró:

“Es importante que se hayan logrado algunos avances en áreas cruciales como la conservación de los hábitats y la posibilidad de incluir en el marco un enfoque basado en los derechos humanos. Al mismo tiempo, el borrador del plan debe comprometer a los países a tomar medidas concretas y ambiciosas sobre los factores causantes de la pérdida de la naturaleza. De nada sirve conservar el 30 % del mundo si destruimos el resto. WWF insta a los gobiernos a comprometerse a reducir a la mitad la huella de la producción y del consumo para 2030”.

“La falta de ambición sobre las especies es decepcionante. Dado que cada año se extinguen más aves, peces y anfibios, es preocupante que no estemos hablando de un objetivo concreto para detener la pérdida de especies antes de 2030. El mundo no puede simplemente incumplir su objetivo de 2020 y luego decir que podemos esperar otros ocho años”.

El debate sobre las finanzas, tanto en relación a las acciones para abordar la pérdida de biodiversidad, como de los pasos necesarios para transformar los sistemas financieros para que funcionen a favor de la naturaleza y no en contra de ella, continuó hasta el último día de las conversaciones. Los países en desarrollo han pedido más financiación para apoyar la acción sobre la biodiversidad. WWF subraya la necesidad de que los países encuentren un terreno común en Nairobi sobre cómo se financiará el plan final y destaca que, sin un mecanismo de implementación sólido y una mayor financiación, el plan final de la ONU no podrá generar acciones ambiciosas sobre el terreno.

La expedición a la Antártida de Greenpeace evidencia ecosistemas marinos vulnerables en el fondo marino del mar de Weddell

La expedición a la Antártida de Greenpeace evidencia ecosistemas marinos vulnerables en el fondo marino del mar de Weddell. El mar de Weddell necesita ser una gran Área Marina Protegida (AMP) con urgencia tras el récord mínimo de hielo antártico. Durante estas dos semanas, los gobiernos están reunidos en Naciones Unidas para acordar un Tratado Global de los Océanos

El equipo científico a bordo de la expedición de Greenpeace para identificar ecosistemas vulnerables en el fondo marino antártico han realizado lo que se cree que es la inmersión científica submarina más austral de la historia, a 65 grados sur. Los científicos han sido testigos de una «increíble abundancia de vida, incluidos corales y otras especies vulnerables» y lo usarán como evidencia para pedir que el área reciba protección especial en la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR en sus siglas en inglés). La expedición navegó el remoto mar de Weddell cuando el hielo marino antártico alcanzó la extensión más baja registrada por satélite[1].

“Las profundidades marinas que normalmente están cubiertas por hielo, han descubierto una increíble abundancia de vida. Pero ahora hay menos hielo en las aguas antárticas que en cualquier otro momento de la historia registrada. Desde que se batió el último récord de mínimo de hielo antártico en 2017, ha desaparecido un área  del tamaño de Suiza. Este hielo solía proteger esta preciosa región y  ahora necesitamos que los gobiernos lo hagan. Necesitamos urgentemente santuarios marinos en las aguas antárticas para proteger este ecosistema crucial”, señala el piloto del submarino John Hocevar, responsable de Océanos de Greenpeace.

Serpulid polychaete worms found during what is thought to be the southernmost scientific submarine dive in history, at 65 degrees south. Seen onboard the Arctic Sunrise in the Weddell Sea, Antarctica.
The scientists witnessed an incredible abundance of life, including corals and other vulnerable species and will use it as evidence to call for the area to receive special protection at the Commission for the Conservation of Antarctic Marine Living Resources (CCAMLR).
The expedition managed to enter the remote Weddell Sea as Antarctic sea ice reached the lowest extent on satellite record.
The Greenpeace ship Arctic Sunrise has returned to the Antarctic Peninsula with scientists Susanne Lockhart and Rachel Downey for a series of dives with a submersible to explore the sea floor. Greenpeace is conducting scientific research and documenting the Antarctica’s unique wildlife, to strengthen the proposal to create the largest protected area on the planet, an Antarctic Ocean Sanctuary.

“Ha sido asombroso ver cuánta vida había en una parte del fondo del mar normalmente cubierta por la oscuridad del hielo marino a lo largo de millas en cualquier dirección. Fuimos testigos no solo de una sorprendente abundancia de vida, sino también de una increíble diversidad de corales y otras especies altamente vulnerables”,  ha declarado la Dra. Susanne Lockhart, investigadora asociada de la Academia de Ciencias de California e investigadora principal de la Expedición. “La vida marina ha prosperado aquí, oculta bajo el hielo marino, durante miles de años. Usaremos los datos de las inmersiones para solicitar que el área sea designada como Ecosistema Marino Vulnerable y obtenga la protección que necesita con urgencia”, subraya Lockhart.

El último informe del IPCC pide que se proteja entre el 30 y el 50 % de los océanos del mundo. El informe también dice que el cambio climático ha causado daños sustanciales y pérdidas cada vez más irreversibles a los ecosistemas marinos. El alcance y la magnitud de los impactos del cambio climático son mayores que los estimados en evaluaciones anteriores [2].

El mar de Weddell necesita ser una gran Área Marina Protegida (AMP) o «santuario marino» tal y como se propuso por primera vez hace casi una década. Greenpeace ha criticado con anterioridad a la Comisión de la Antártida por permitir que la explotación dirija su agenda, dejando solo el 5% de las aguas antárticas protegidas, a pesar del compromiso incumplido de la Comisión de haber completado una red representativa de áreas marinas protegidas para 2012. [3]

Esta expedición, a bordo del Arctic Sunrise, es parte de la campaña de Greenpeace para proteger al menos el 30% de los océanos globales para 2030 [4]. Estas próximas dos semanas, los gobiernos están reunidos en Naciones Unidas para acordar un Tratado Global de los Océanos, una nueva herramienta esencial para crear una red de santuarios marinos, libres de actividad humana dañina, en aguas internacionales.

La lluvia salva media cosecha de moscatel, consolida granadas, nísperos, cereales y uva de mesa y ahorra un riego a la Vega Baja
 

ASAJA Alicante califica de «milagrosas» y de «bendición» las precipitaciones de entre 20 y 100 litros caídas entre el viernes y el lunes en el interior y la costa alicantina. Las lluvias permiten a los regantes ahorrar el 15% del riego anual en la Vega Baja, devuelven la viabilidad a las viñas de uva moscatel en la Marina Alta y aumentan el calibre de nísperos, granadas y uvas en la Marina Baixa, el Camp d’Elx y el Medio Vinalopó. En l’Alcoià y El Comtat, el agua alarga la vida de una cosecha de cereal muy comprometida por la sequía. Por contra, los apenas 12 litros de Villena y la Foia mantienen los cultivos de ambas zonas en situación terminal.

Las precipitaciones han dado oxígeno al campo alicantino en medio de una grave sequía unida a un alza de precios sin precedentes. La caída media de 50 litros por metro cuadrado entre el viernes 4 y el lunes 7 de marzo en la mayoría de las comarcas de la provincia ha permitido consolidar calibres y brotaciones, ganar tiempo en cultivos que estaban sentenciados y ahorrar muchas horas de riego a las comunidades de regantes. Por ello, el presidente de ASAJA Alicante, José Vicente Andreu, ha calificado las lluvias de «bendición» mientras que para el vocal de uva de mesa, Pedro Rubira, han supuesto «un milagro». Este es el análisis zona a zona:

La Marina Alta salva la uva moscatel

Con 102 litros por metro cuadrado de media en la comarca, la lluvia ha roto en parte la sequía en una zona tradicionalmente húmeda. «La sequía era fuerte y ha venido muy bien a lo que queda de almendra, la viña y el olivo. Podemos decir que se ha salvado la mitad de la cosecha de uva moscatel y asegurado durante unos meses el 70% de este cultivo», asegura José Juan Reus, vicepresidente y portavoz de vinificación de la entidad. Reus sostiene no obstante que para garantizar la recogida del 100% esta variedad en agosto «han de caer otros 20 ó 30 litros en abril». También celebra que el agua haya aportado fuerza a los frutales de Gata de Gorgos.

Asimismo, las lluvias han dejado entre 20 y 25 litros en la zona más importante de uva monastrell, el Medio Vinalopó.

Más calibre para el níspero de la Marina Baixa

En la Marina Baixa, las lluvias han dejado entre 60 y 90 litros por metros cuadrado entre el viernes y el lunes, lo que ha permitido consolidar la campaña del níspero y aumentar el calibre de los frutos. «Ha beneficiado mucho y asegura nísperos de buen tamaño en la recogida, que empieza ahora en la variedades primerizas y termina a finales de mayo», explica Rafael Gregori, vocal de ASAJA Alicante para este sector. Celebra también la aportación a los acuíferos y la recuperación de las Fuentes del Algar, de manera que se aleja el fantasma de las restricciones al riego que empezaba a tomar forma desde mediados de febrero.

Una ayuda para los granados del Camp d’Elx

Entre la pedanía de Matola y Crevillent, las lluvias han dejado en torno a 50 litros mientras que en el aeropuerto se han superado los 100. Pese a que los regadíos impedían que la recolección de granada se viese comprometida, «ha permitido ahorrar algunos riegos y que los granados broten mejor», considera Pedro Valero, secretario general de ASAJA Alicante y portavoz del sector de granada. Asimismo, se muestra satisfecho con los efectos en higueras, cítricos y hortalizas de invierno, cultivos que se limpian y humedecen con el agua de lluvia y aumentan su calidad.

Lluvia «perfecta» para la cereza de la Montaña

Entre 70 y 100 litros de lluvia «perfecta» han recibido los olivos y cerezos del norte de Alicante, en la zona de Vall de la Gallinera y Planes, informa Tere Alemany, técnico de ASAJA Alicante. «Es muy positivo porque después de tantos meses de sequía ha llovido de forma que no se ha perdido ni una gota. Agua sin arrastres, perfecta para la cereza y muy beneficiosa para el olivar», apunta Alemany. Dado que la cereza comienza ahora la floración, la especialista considera que más lluvia «podría complicarla porque la humedad afecta a la polinización».

El cereal de l’Alcoià gana tiempo

Con medias de entre 30 y 52 litros entre Banyeres y l’Alcoià, la lluvia ha otorgado dos semanas de margen al cereal de la comarca para revertir la sentencia de muerte a la que le había condenado la sequía. «Al cereal que se plantó temprano, hacia diciembre, le ha venido muy bien. Iba con retraso, sin crecer por falta de agua. En 15 días veremos si lo que ha caído es suficiente para que aguante hasta las lluvias que tienen que venir en abril y mayo», apunta por su parte Ricardo Ferri, vocal este sector.

El mercado del cereal está «roto» por la guerra en Ucrania. Ante la escasez, los mayoristas están ofreciendo precios un 25% superiores estas semanas, por lo que se trata de una campaña que puede permitir a los cerealistas alicantinos reponerse en parte de los estragos causados por la subida de costes de producción.

La Vega Baja ahorra un 15% del riego anual 

Las huertas del sur han recibido una media de 60 litros estos días. Es una «bendición», en palabras de Andreu, porque «es buenísimo para el remate de la hortaliza de invierno y permite que se termine mejor la alcochofa, a la que le cuesta mucho sacar segundo colmo». «El agua de lluvia es fabulosa para brócoli y el apio, al tiempo que lava el arbolado, limpia plagas y hace que la floración sea más intensa al tener el suelo húmedo», explica el presidente de ASAJA Alicante. Las lluvias han aportado a las huertas de la zona unos 20 hectómetros cúbicos, volumen que equivale a un riego completo y al 15% del agua del año, según el presidente de la entidad.

Un milagro para formar bulbos en el Valle del Vinalopó

«Milagrosas». Así define las lluvias Pedro Rubira, vocal de uva de mesa en la organización agraria. Con una media de 50 litros en el entorno de Novelda y Monforte del Cid, «el agua nos ha permitido formar bulbo y aportar humedad a las viñas de uva de mesa». Rubira apunta que también «ha beneficiado a hortalizas, habas y alcachofas» y que en todo caso han supuesto «un ahorro importante ahora que nos da miedo abrir el grifo».

La lluvia pasa de largo en Villena y la Foia: pérdidas de entre el 50 y el 100%

Apenas 12 litros en cuatro días. Una lluvia superficial que «sólo quita el polvo» pero deja la misma incertidumbre que hace una semana. En Villena, una zona agrícola donde predominan los leñosos, frutales, viñedo, olivo y huertas de patata y zanahoria; la siembra «es una ruina porque prácticamente no ha nacido», según Vicente Navarro, miembro de ASAJA Alicante. «Seguimos con posibilidades de perder el 50% de la cosecha de secano y un 25% de la de regadío», apunta el agricultor.

Mismo problema en la Foia de Castalla. Los 14 litros que se han recogido en Castalla y Onil obligan a José Asunción, también integrante de la asociación, a hacer un análisis que es un ultimátum: «Si no llueve en 15 días, se pierde toda la cosecha de cereal. Con 20 ó 30 litros aún puede salvarse algo. Con la almendra no sabemos qué va a pasar y el olivo va a salir mal», senetencia. Estos cultivos suman unas 350 hectáreas en la zona que pueden no producir nada este año si la lluvia vuelve a pasar de largo.

Urge hablar de sequía, inversión y cambio climático

Ante la falta de lluvias y temperaturas anormalmente cálidas, que está poniendo en jaque a nuestros agricultores y ganaderos, Fundación Global Nature analiza la situación actual basándose en su experiencia a pie de campo, para tratar de analizar los impactos, la necesidad de inversión y las posibilidades de anticipar adaptaciones o soluciones
 

Desde hace unos años, la escasez del agua y otras consecuencias del cambio climático se están convirtiendo en una amenaza demasiado frecuente en nuestro país. Este invierno, con falta de lluvias y temperaturas anormalmente cálidas, adelanta meses complicados. El informe del IPCC de especialistas en cambio climático que se ha hecho público esta semana, avanza previsiones poco halagüeñas, como que las olas de calor que ahora se producen una vez cada 50 años tendrán lugar cada vez con más asiduidad, incluso todos los años, y hace balances devastadores como que los últimos 50 años, la pérdida de cosechas debido a la sequía y al calor extremo se ha triplicado en toda Europa. Ante esta situación, Fundación Global Nature analiza las consecuencias de la sequía que vivimos en diferentes ámbitos, basándose en su experiencia a pie de campo, para tratar de analizar los impactos, la necesidad de inversión y las posibilidades de anticipar adaptaciones o soluciones.
 

La realidad es que ahora acumulamos años de observaciones meteorológicas y cada vez tenemos mejores modelos climáticos con predicciones más precisas a medio plazo. Con la actual tendencia de calentamiento, Europa del sur será la zona más castigada y España, de las más vulnerables.
“Sabemos que este año no tiene precedentes en cuando a falta de precipitaciones, y en base a los modelos del ECMWF (Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo), podemos decir que en España batirá de nuevo otro triste récord. Antes esta situación, ni la primavera más lluviosa parece que podrá contrarrestar la falta de recarga hídrica que ocurre durante el otoño y el invierno en nuestros campos”, explica el coordinador de proyectos de Fundación Global Nature, Jordi Domingo. “Y no somos los únicos, un reciente estudio confirma que el periodo de sequía extrema que sufre California desde principios de siglo es el peor de los últimos 1.200 años, y para alejar cualquier atisbo de duda sobre el origen de esta anomalía, los autores incluso cuantifican el grado de responsabilidad del factor humano en todo este problema.  Este año ha tocado sequía, pero no sabemos que puede ser lo siguiente», añade.
 
La inversión en cambio climático es rentable
La prestigiosa agencia de comunicación Futerra aseguró hace años que el cambio climático había dejado de ser un problema científico para pasar a ser un reto en materia de sensibilización: el reto está en sensibilizar a quien pueda actuar. Lo que es cierto es que es necesaria inversión y no sólo pública, sino de las grandes empresas que pueden marcar la diferencia: hay que conseguir que el cambio climático se integre en las estrategias empresariales, ligado directamente a sus balances anuales de ganancias y pérdidas. “Mientras nos decidimos a creer en lo inevitable, otros ya están pagando un precio muy alto”, apunta Jordi Domingo.
 
En este sentido, FGN ha desarrollado en los últimos meses en colaboración con diversos socios europeos y con Copernicus diversas herramientas enfocadas al sector agrario en el que se da un paso sustancial: traducir la información climática, en muchos casos compleja, poco adaptada a las necesidades del sector y difícilmente interpretable, a un lenguaje más cercano a los agricultores. Las olas de calor o la sequía se pueden describir con variables meteorológicas, pero en este caso se traducen en impactos calibrados específicamente para una zona, un cultivo e incluso fase de éste (por ejemplo, la cantidad de días que se sobrepasa una temperatura determinada y el grano de un cereal queda arruinado o la flor de un cultivo es estéril y no puede transformarse en fruto). Esta información permite a los gestores de estos espacios agrarios adelantarse a las condiciones que sufrirán a medio plazo y sobretodo hacerlo de una manera pragmática, con una información que son capaces de interpretar y posibilitando la puesta en marcha de estrategias de adaptación.
 
Es necesario visibilizar la dimensión de las consecuencias del cambio climático para cualquier negocio: el clima lo determina casi todo y leves ajustes mueven todas las piezas del tablero. “Unas simples variaciones pueden desencadenar restricciones de agua, contaminación atmosférica, desastres naturales, mayores necesidades energéticas, falta de suministro de ciertas materias primas o tensiones socioeconómicas. Poco importa a lo que se dedique la empresa, los efectos serán negativos. Algo que, por cierto, también predicen los estudios. Más allá de la ética es una cuestión puramente pragmática”, en palabras del coordinador de FGN.
 

Patricia Ruiz Rustarazo

SEO/BirdLife pone en valor los servicios ecosistémicos que ofrecen las aves

Este año, el Día Mundial de la Vida Silvestre se celebra bajo el lema «Recuperar a las especies clave para la restauración de ecosistemas» con el fin de crear conciencia sobre el estado de las especies vida silvestre en peligro y resaltar el poder de los esfuerzos de conservación que están en marcha para alterar su destino. SEO/BirdLife pone en valor los beneficios que aportan las aves y llama la atención sobre las consecuencias que puede haber por el alarmante declive de sus poblaciones.

“En el caso de las aves, por sí mismas son una parte importante de nuestro patrimonio natural y constituyen elementos fundamentales en el mantenimiento de todos los ecosistemas donde viven. Pero, además, las aves proporcionan a la sociedad un conjunto de beneficios conocidos como “servicios ecosistémicos”* entre los que pueden encontrarse la dispersión de semillas, el control biológico de plagas o el disfrute recreativo”, afirma Nicolas López, responsable del programa de Conservación de especies amenazadas de SEO/BirdLife.

La ONG advierte de que el declive de muchas poblaciones de aves o el riesgo de extinción al que se enfrentan algunas especies podría acarrear graves consecuencias ecológicas, sociales y económicas fruto de esa pérdida de biodiversidad. Concretamente, las consecuencias ecológicas de la disminución de las poblaciones de aves podrían tener impactos sociales derivados de la extinción de plantas, de la falta de control de plagas agrícolas o de la propagación de enfermedades, entre otras.

En el último medio siglo, se han extinguido el 1,3% de las especies de aves, y aunque no parece un número muy elevado, lo realmente preocupante es que se estima que durante el mismo periodo las poblaciones de aves han experimentado en el mundo una reducción del 20-25% de sus poblaciones, lo que implica la desaparición en poco tiempo de millones de individuos por todo el planeta. Esto supone, entre otras cosas, que las poblaciones de aves y los servicios ecosistémicos que proporcionan están disminuyendo a un ritmo mucho mayor que el de la propia extinción de las especies.

“La extinción de especies y los graves declives poblacionales acaecidos a lo largo del último siglo podrían estar alterando los elementos, funciones y procesos de los ecosistemas y, por tanto, la pérdida paulatina de los servicios que nos ofrecen y que son de importancia capital para la sociedad”, explica López.

Declive de las aves y pérdida de beneficios

Según los datos del último Libro Rojo de las Aves de España, casi la mitad de las aves presentan problemas de conservación y el 25% de las especies tienen cierto riesgo de extinción, por lo que se corre el riesgo de perder los importantes servicios que prestan como piezas fundamentales de los ecosistemas que habitan.

Entre los grupos funcionales de aves cuyas poblaciones están sufriendo un mayor declive en promedio se encuentran las aves frugívoras como la curruca rabilarga, la paloma turque, la paloma rabiche y los urogallos, que son importantes dispersoras de semillas. Las consecuencias de su desaparición tendrían importantes repercusiones en las poblaciones de muchas especies de plantas y en la dinámica de la comunidad vegetal. “Gracias al paso por el tracto digestivo de las aves muchas semillas de arbustos son capaces de germinar mejor, ofreciéndonos luego ricos frutos como moras o frambuesas silvestres”, apunta López. Entre otros factores, una inadecuada gestión forestal o el abandono de usos ganaderos se encuentran entre las causas de su declive.

Por otro lado, aunque no se conocen con exactitud las posibles consecuencias ecológicas del declive generalizado de las aves marinas como pardelas, paíños y petreles, SEO/BirdLife considera que es imprescindible investigar si esto pudiera tener consecuencias en las cadenas tróficas o las posibles repercusiones derivadas de las reducciones significativas en sus deposiciones en los lugares habituales de concentración de esas aves. Aún se desconoce mucho de estas especies de alta mar, pero la pesca accidental y la predacción de especies invasoras o asilvestradas suponen algunos de los factores de presión más relevantes.

Respecto a las aves carroñeras como el quebrantahuesos, el alimoche y los buitres, muy especializadas en el consumo de cadáveres de animales tanto silvestres como domésticos de gran tamaño, tienen un papel muy importante en el reciclaje de nutrientes y en limitar la propagación de enfermedades a los humanos y a otros animales domésticos, ya que hacen desaparecer rápidamente los cadáveres de las reses. En esa función, también son aliados contra el calentamiento global contribuyendo a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, asociadas a la recogida, transporte e incineración de los cadáveres de ganado doméstico. Aunque en cierto proceso de recuperación desde una situación crítica, estas especies aún se enfrentan a antiguas y nuevas amenazas, como el veneno y la intoxicación, los tendidos eléctricos, la disminución de la ganadería extensiva y la expansión inadecuada de energías renovables.

En el caso de los pájaros carpinteros, como por ejemplo el pico dorsiblanco, estos son considerados como especies “clave” en los ecosistemas forestales, ya que su abundancia o desaparición en los bosques, podría afectar indirectamente a otras especies que dependen de las cavidades que crean en los árboles para poder disponer de lugares de nidificación. La disminución de árboles maduros y madera muerta como consecuencia de una gestión forestal más productiva está entre las principales amenazas para esta especie.

Las aves insectívoras como golondrinas, vencejos, alcaudones o el alzacola rojizo, Ave del Año, incluyen en promedio más especies en riesgo de extinción que ningún otro grupo. La rápida disminución de las poblaciones de insectos está contribuyendo al declive acusado de estas especies. A su vez, la desaparición de estas aves en los paisajes agrarios por falta de lugares de refugio y nidificación supone la pérdida de su función como controladores naturales de las plagas que afectan a multitud de cultivos. Los servicios naturales de control de plagas están aumentando en importancia a medida que los insectos plaga desarrollan resistencia a los productos químicos y ante la necesidad de reducir el uso de plaguicidas tanto por su toxicidad como por coste creciente.

Por otra parte, hay otro grupo de especies que también ejercen un magnífico control biológico de plagas en el ecosistema, actuando como depredadores y controlando las poblaciones de roedores que afectan principalmente a los cultivos. Los casos más evidentes son las rapaces como milanos, aguiluchos y cernícalos, y de nuevo los alcaudones.

Beneficios “no materiales”

Además, SEO/BirdLife resalta los numerosos servicios culturales que regalan las aves, y aunque son beneficios “no materiales”, este tipo de servicios sirven de inspiración estética, de identidad cultural, de sentimiento de apego a la tierra o de experiencia espiritual relacionada con el entorno natural. “Sin aves como las carracas o las golondrinas, hoy en declive, pintores como Alberto Durero o escritores como Gustavo Adolfo Bécquer, habrían perdido parte de su inspiración como artistas”, señala Nicolas López.

La ONG también apunta las oportunidades para el turismo ornitológico y las actividades recreativas que ofrecen las aves, así como los beneficios para la salud mental que aportan con su mera observación como algunos estudios indican que su observación contribuye a aliviar la ansiedad y la depresión.

*Los servicios ecosistémicos hacen posible la vida humana en el Planeta, proporcionando, por ejemplo, alimentos y agua limpia; al regular la incidencia de las enfermedades o el clima; al apoyar la polinización de los cultivos y la formación de suelos, o al ofrecer beneficios recreativos, culturales y espirituales. Se estima que estos bienes tienen un valor de 125 billones de dólares según la FAO.
Foto: Alzacola_rojizo Autor: Hugo Sanchez. Las aves insectívoras como el alzacola rojizo, Ave del Año, incluyen en promedio más especies en riesgo de extinción que ningún otro grupo.

Nueva campaña del CAECV que pretende incentivar el consumo de productos ecológicos

El Comité de Agricultura Ecológica de la Comunitat Valenciana (CAECV), pone en marcha la campaña ‘Ecologízame. Es bueno y está mejor’, con el objetivo de incentivar el consumo de productos ecológicos, apoyándose en platos y recetas que se consumen de forma habitual en todos los hogares.

En el mes de junio de 2020, el CAECV puso en marcha la campaña ‘Ecologízate: es bueno y está mejor’, cuyo objetivo fue el de poner en valor el trabajo de los operadores certificados y buscar un crecimiento del sector, destacando aspectos como la sostenibilidad, la calidad o la salud.

“Con la puesta en marcha de esta nueva campaña, desde el CAECV buscamos estimular la demanda de productos ecológicos de la mano de las personas consumidoras, en consonancia con los ejes y acciones del II Plan Valenciano de Transición Agroecológica (2021 – 2025) puesto en marcha por la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica”, explica el presidente de la entidad certificadora, Vicente Faro.

Hay que recordar que este segundo plan contempla, entre sus cinco ejes de actuación, acciones encaminadas a la puesta en marcha de campañas publicitarias, claras y concisas sobre el consumo de productos ecológicos

Para el presidente del CAECV “una de nuestras asignaturas pendientes es el incremento del consumo interno de productos ecológicos. No podemos ser el segundo país de Europa que más superficie tiene certificada y estemos lejos de ser referentes en cuanto al consumo se refiere. Con esta campaña estamos convencidos que podemos incrementar ese consumo interno y que eso repercuta en los productores agroalimentarios y en el sector ecológico en general”.

Las claves de la campaña: del ‘Ecologízate’ al ‘Ecologízame’

Si en 2020 el eslogan elegido para la campaña fue ‘Ecologízate’, en 2022 es ‘Ecologízame’. En esta ocasión, son los platos y las recetas los que hablan a los consumidores y les piden a los consumidores que los hagan ecológicos, ampliando el nicho de consumo actual, extendiéndolo a toda la población y normalizando el consumo de productos ecológicos. En la campaña de 2020 se ecologizaba a las personas, ahora los que se ecologizan son los alimentos.

El continuismo creado, con el uso del mismo verbo en otra de sus formas, es una estrategia para que en el largo plazo ‘Ecologizarse’ (en cualquiera de sus usos) se asocie de inmediato al CAECV, entidad encargada de controlar, certificar, representar, defender, investigar y promocionar los productos ecológicos de la Comunitat Valenciana.

Respecto al claim, nada cambia. “Si consumir ecológico “Es bueno y está mejor” ayer, hoy y siempre, ¿por qué íbamos a cambiarlo?”, afirma Faro.

La campaña de 2022 utiliza herramientas de publicidad de consumo masivo, donde el producto se presenta de manera irresistible para seducir al consumidor. Además, vuelve a ser una colección visual, como ya lo fuera la de 2020, con un conjunto de creatividades, que se irán presentando en los próximos meses, donde se encuentran representados los principales grupos de alimentos que se producen en nuestro territorio: frutas, hortalizas, cereales, frutos secos, carne, pescado, aceite o vino.

La iniciativa es una de las acciones del Plan de Promoción y Comunicación de la entidad para este año, que también apostará por la participación en ferias, la puesta en valor de los productos ecológicos a través de la participación en concursos o la organización de talleres escolares que tienen como objetivo la educación, entre los más jóvenes, sobre hábitos de consumo saludables de productos ecológicos.

Alerta roja: el campo en silencio y la sociedad a gritos

  •  Editorial publicado en el último número de la revista «Aves y naturaleza», firmado por Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife

Año 1952. En aquel entonces, SEO/BirdLife estaba a punto de nacer. Valverde y nuestro fundador, Francisco Bernis, llegaron por primera vez a Doñana para anillar pájaros. Fueron invitados por Mauricio González‑Gordon –uno de los propietarios del coto–. Franco quería secar y repoblar con eucaliptos el corazón de Doñana. Fruto de esa expedición, Bernis redactó un informe técnico que fue enviado a Franco, para convencerle de la relevancia del coto y evitar su destrucción.

Año 1962. Una mujer, Rachel Carson, con su libro Primavera silenciosa sacudió al mundo occidental y despertó en la sociedad una conciencia ecológica dormida. Denunció los riesgos de la utilización masiva de productos químicos peligrosos, en concreto el DDT y otros plaguicidas, que estaban dejando a los campos sin insectos, sin aves y en silencio. Entonces, SEO/BirdLife llevaba ya casi una década estudiando a nuestras aves y dando voz a aquellas que presentaban serias amenazas e incluso defendiendo de la desecación lugares tan emblemáticos para ellas como
el Coto de Doñana.

Eran otros tiempos. Eran también años de persecución sin piedad a las consideradas alimañas (águilas, lobos, milanos, linces…). Había que mantenerlas a raya para salvaguardar los recursos cinegéticos, pesqueros o de otra índole. En aquellos años, la Administración fomentaba y premiaba su extinción y, es más, suministraba y distribuía para ello venenos, lazos y demás medios. Afortunadamente ese periodo negro de la conservación de la naturaleza es tiempo pasado. De hecho, muchas especies casi esquilmadas por los alimañeros fueron protegidas, Doñana fue salvada de la desecación y declarada parque nacional en 1969, y el DDT se prohibió en 1972.

Ahora es tiempo de transición ecológica, de calidad de vida, de derechos sociales, de denuncia del maltrato animal y de valores democráticos. Sin embargo…

Año 2022. Doñana está en peligro de extinción por desecación. Así lo ha decidido por mayoría el Parlamento andaluz, votando a favor de legalizar el saqueo ilegal de agua para el regadío. Una decisión democrática que arruinará a aquellos agricultores que cumplen con la ley. Se acabará desecando la marisma de Doñana, aunque hace décadas se parara a los eucaliptos y se declarara el parque nacional.

Año 2022. SEO/BirdLife tiene que seguir dando la voz de alarma por las aves, por la naturaleza y por nuestra sociedad. Los datos del reciente Libro Rojo de las Aves de España no dan tregua. Cada vez hay más aves amenazadas y cada vez hay más silencios en nuestros campos, mares y ciudades. Más de la mitad de las aves evaluadas presentan problemas de conservación. El panorama resulta desolador. La contaminación, la alteración de los ecosistemas, las prácticas agropecuarias intensivas y, ahora también, el cambio climático, aparecen claramente como sus principales amenazas.

Nos estamos engañando. Seguimos siendo los mismos o haciendo lo mismo. Todavía hay quien defiende eliminar las “alimañas”, usar masivamente los fertilizantes y plaguicidas que contaminan y empobrecen nuestros campos y a nuestros agricultores y, aún más, se pretende legalizar la desecación de nuestro Santuario de la Naturaleza: el Parque Nacional de Doñana, lo que nos empobrece a todos. Las conciencias y acciones de políticos y ciudadanos –del campo y las urbes– se parecen demasiado a las de más de medio siglo atrás. Reflexionemos o a la España que ahora decimos “vaciada”, le agregaremos ese otro calificativo que nos pesa tanto como el anterior, el de la España “silenciada”. Nos quedamos sin gorjeos, graznidos o arrullos de aguiluchos, calandrias, gangas, perdices o escribanos.

El campo enmudece ante una España que se comunica a gritos y cada vez está más sorda a las demandas –ya históricas, que no histéricas– de todos los que un día –también lejano– escuchamos a Carson decir verdades “entonces exóticas” y hoy cada vez más reforzadas por la ciencia y la evidencia.

Es hora de poner negro sobre blanco. Las aves están en alerta roja. Nuestra naturaleza está en peligro. Acabemos con el maltrato a nuestros campos y a la vida silvestre. Los alimañeros del siglo XXI son los que esquilman la naturaleza y eso es igual a desplumar el mundo rural. Por su parte, muchos ciudadanos salvan sus conciencias, y su desconexión con la naturaleza, cuidando a sus mascotas y denunciando el maltrato animal. Dos reclamaciones muy loables, que yo misma defiendo, pero del todo insuficientes.

Las políticas verdes se están enmaromando. No es tiempo de alimañas, ni de peluches. Es tiempo de conservación y de ciencia.

En 1962, hace seis décadas, Rachel Carson afirmaba “Sentí que tenía una obligación solemne de hacer lo que pudiera por la integridad del mundo natural que sostiene toda la vida”.

En 2022, desde hace casi siete décadas, SEO/BirdLife mantiene firme su compromiso fundacional: ser la organización conservacionista que evita las primaveras silenciosas de las aves y defiende a la sociedad.

Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife

Casi nueve de cada 10 personas apoyan un tratado de la ONU sobre la contaminación por plásticos 

Casi nueve de cada 10 personas encuestadas en 28 países considera importante contar con un tratado mundial para luchar contra la contaminación por plásticos. Es el resultado de una encuesta realizada por Ipsos a más de 20.000 ciudadanos a finales del 2021 para la Fundación Plastic Free, con la colaboración de WWF. A pesar del respaldo mayoritario, sigue siendo incierto si se traducirá en la adopción de un acuerdo mundial ambicioso. Por ello, ante la próxima asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA), que se celebrará entre el 28 de febrero y el 2 de marzo, WWF -junto con la Fundación Plastic Free- pide a los líderes mundiales que adopten un tratado mundial para acabar con la contaminación por plásticos en la naturaleza para 2030.

Este estudio es la primera encuesta mundial exhaustiva sobre la necesidad de un tratado sobre la contaminación por plásticos. Los países latinoamericanos están a la cabeza, con un 93% de los encuestados de la región que reconocen la importancia de un acuerdo mundial sobre los plásticos, seguidos por Europa y la región de Asia-Pacífico.  México (96%), China (95%) y Perú (95%) son los países que tienen una mayor proporción de personas que consideran importante este tratado. Entre los países encuestados, también está España, donde el 90% de la población respondió que es importante adoptar un tratado global. De hecho, la iniciativa Naturaleza Sin Plásticos, que WWF tiene en marcha en España, ha logrado ya casi 130.000 firmas de ciudadanos pidiendo que se llegue a ese acuerdo global.

«Sabemos que la ciudadanía está extremadamente preocupada por la creciente crisis de la contaminación por plástico. Pero la acción individual no es suficiente. Es necesario que haya mandatos y objetivos claros y ambiciosos que replanteen nuestra relación con los plásticos para que la salud de las personas y la del medio ambiente no estén en riesgo por la contaminación de este residuo. La encuesta es un claro llamamiento para que sus gobiernos actúen ya», afirma Rebecca Prince-Ruiz, fundadora y directora ejecutiva de la Fundación Plastic Free.

La encuesta también revela que el 85% de los encuestados quiere que los fabricantes y los minoristas sean responsables de reducir, reutilizar y reciclar los envases de plástico. Estas demandas están en consonancia con el enfoque que han planteado Perú y Ruanda a los Estados miembros de la ONU para abordar la contaminación por plástico a lo largo de todo el ciclo de vida de este material. Esta propuesta se ha planteado de cara a las negociaciones y se decidirá entre el 1 y 2 de marzo en la conclusión del segmento de alto nivel de la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

Tras el creciente interés por la cuestión de la contaminación por plásticos que se inició en la UNEA en 2014, más de 180 naciones, que representan más de tres cuartas partes de los Estados miembros de la ONU, han expresado públicamente su apoyo a un tratado mundial sobre plásticos.

La preocupación de la opinión pública en torno a la crisis ha cobrado fuerza a medida que el problema del consumo excesivo de plástico y de la contaminación han crecido de forma exponencial. Los estudios sugieren que, si todo sigue igual, se duplicará la generación de residuos plásticos y se triplicarán los vertidos de este material en el océano para 2040, en comparación con los niveles de 2016. Se sabe que 2.144 especies de microbios, plantas y animales se ven afectadas por la contaminación por plástico y se calcula que los costes sociales, medioambientales y económicos del plástico producido solo en 2019 serán de, al menos, 3.7 billones de dólares  a lo largo de su vida útil.

Hasta el momento, más de 2 millones de personas de todo el mundo han firmado la petición de WWF para que adopte un acuerdo global contra el plástico. Además, más de 100 empresas mundiales y más de 700 organizaciones de la sociedad civil también han apoyado la petición de un tratado.

«La crisis de los plásticos amenaza con estar fuera de control y ya es hora de que los gobiernos de todo el mundo asuman el liderazgo. La gente de todo el mundo ha dejado clara su opinión. Desde WWF estamos trabajando activamente para que en la reunión se llegue a un acuerdo definitivo. Los gobiernos tienen ahora la responsabilidad y la oportunidad de adoptar un tratado mundial sobre los plásticos -que sea jurídicamente vinculante y establezca normas y reglamentos mundiales que aborden todo el ciclo de vida del plástico- para que podamos eliminar la contaminación por plásticos en el medio ambiente para 2030. No podemos permitirnos nada menos», dijo Marco Lambertini, Director General de WWF Internacional.