Los planes estratégicos de la PAC no contemplan un acuerdo verde

Mientras diferentes ministros de agricultura europeos están utilizando la guerra en Ucrania como pretexto para impulsar una aprobación apresurada de sus Planes Estratégicos de la Política Agrícola Común (PAC), un nuevo informe de Amigos de la Tierra Europa muestra que los planes estatales están muy lejos de los compromisos medioambientales asumidos por la UE.

Un análisis de los Planes Estratégicos de la PAC en siete países (Austria, República Checa, Dinamarca, Malta, Polonia, España y Suecia) revela que ninguno de los documentos contribuirá de forma significativa a cumplir los objetivos del «Pacto Verde Europeo» y de las estrategias «de la Granja a la Mesa» y de Biodiversidad europeas.

Algunas de las medidas que más se echan en falta, son las de reducción de plaguicidas y fertilizantes, pero sobre todo las encaminadas al apoyo de pequeños agricultores y agricultoras y unas condiciones laborales justas. El informe denuncia que apenas se mencionan en los planes evaluados y que, aunque a veces se proponen algunas medidas, se dispone de muy poca información para demostrar su eficacia.

En los países estudidados, los únicos objetivos que probablemente se cumplirán, y no del todo, son los de la agricultura ecológica en Austria, la reducción de las pérdidas de nutrientes en Polonia y el aumento de las características paisajísticas de alta biodiversidad en Malta. Pero incluso estos reflejan más las tendencias ya existentes de cada contexto estatal que las contribuciones que podrían atribuirse a la PAC.

Andrés Muñoz, responsable de Soberanía Alimentaria de Amigos de la Tierra, asegura que «durante 60 años, la PAC ha repartido subvenciones en función del tamaño del terreno, sin tener en cuenta el medio ambiente, las condiciones de trabajo o la calidad de los alimentos. Los Estados miembros tienen la oportunidad de mejorar sus planes estratégicos y utilizar el presupuesto de la PAC para apoyar por fin una transición hacia una agricultura con prácticas más sostenibles. De lo contrario, los objetivos de las estrategias de la UE «De la Granja a la Mesa» y Biodiversidad seguirán siendo promesas vacías».

Ya en abril, la Comisión envió sus observaciones a los planes estales presentados a tiempo, y es ahora cuando los Estados miembros tienen que revisarlos y adecuarlos para después ser aprobados por la CE. España prevé mandar una segunda versión a mitad de julio, según declara el Ministerio de Agricultura. La previsión es que el Gobierno español mantenga una baja ambición medioambiental en la PAC con la coartada de la guerra en Ucrania y la necesidad de abastecer a la ganadería industrial, enormemente dependiente de piensos producidos en el exterior.

Amigos de la Tierra insta a la Comisión Europea a responsabilizar a los Estados miembros para que propongan intervenciones más ambiciosas que respondan a la urgencia de la crisis climática, el medio ambiente y las personas que viven del campo en la Unión Europea.

Doñana sufre un episodio de mortandad de aves acuáticas que afecta a especies en peligro crítico de extinción

 En los últimos días se han recogido decenas de aves acuáticas muertas, y otras enfermas, debido a un episodio que aún está por esclarecer, pero que podría estar relacionado con brote de cianobacterias tóxicas.

SEO/BirdLife ha podido confirmar sobre el terreno las consecuencias de este episodio de mortandad de aves acuáticas en la Dehesa de Abajo, dentro del Espacio Natural de Doñana. Según sus primeras estimaciones, han sido unas decenas de aves acuáticas, principalmente ánades azulón y friso, y fochas comunes, las que han sido recogidas muertas o moribundas. La ONG ambiental subraya que la situación es extremadamente preocupante porque entre las diferentes anátidas que han aparecido muertas se han recogido también, desde el pasado martes al menos, 15 cercetas pardillas, muchas de ellas adultas, tres ejemplares de focha moruna, y dos porrones pardos, todas ellas catalogadas como “En peligro crítico de extinción” en España según el reciente Libro Rojo de las Aves de España. También se recogió, en este caso viva, una malvasía cabeciblanca, igualmente catalogada como “En peligro de extinción” en España, la cual estaba acompañada de varios pollos, alguno de los cuales no han sido capturados aún.

Calor y mala calidad del agua

Todo apunta a que el episodio actual se corresponde con un brote de cianobacterias, aunque aún se están investigando las muestras y las aves recogidas. SEO/BirdLife, que ha informado a las diferentes Administraciones públicas con competencias, solicita que se realicen las pertinentes necropsias para identificar la causa de la muerte de los ejemplares, de manera que se puedan tomar las medidas más pertinentes para evitar nuevas mortandades. Además, la ONG pide que se agilice la extracción de todos los ejemplares muertos y afectados, y que se vacíe con celeridad la laguna, asumiendo que se trata de una medida excepcional para limitar el potencial impacto del episodio. “Para evitar estos episodios es necesario establecer un adecuado mecanismo de gestión hídrica de la laguna, que permita gestionar el riesgo preventivamente, es decir, que reduzca la vulnerabilidad de las especies amenazas presentes en el humedal. Para ello, la única solución preventiva es la garantía de agua en cantidad y calidad suficiente que permita al humedal ser resiliente a estos fenómenos extremos”, explica Carlos Molina, biólogo de la Oficina Técnica de SEO/BirdLife en Doñana. Dada la importancia del espacio para la cerceta pardilla, es una zona de actuación dentro del LIFE en marcha para contribuir a su recuperación, y podrían canalizarse fondos adicionales precisamente por su reconocimiento oficial como especie “En Peligro Crítico”, lo que hace más urgente y a la vez posible realizar las actuaciones necesarias para la mejora estructural de la gestión del agua.

Estos episodios son fenómenos recurrentes en humedales mediterráneos, donde se asocian algunas variables que hacen que se activen estos brotes, entre ellos: altas temperaturas, escasa renovación de las aguas y altas cargas de nutrientes. Estas circunstancias activan procesos de eutrofización que terminan con un desarrollo excesivo de cianobacterias, en ocasiones tóxicas, que pueden afectar letalmente a las aves acuáticas.

Una gestión adaptada a las nuevas condiciones climáticas

Las altas temperaturas en la zona, que alcanzan los 42ºC en Puebla del Río (Sevilla), han podido ser el detonante del episodio. SEO/BirdLife apunta que, aunque el clima local se caracteriza por temperaturas medias anuales elevadas con veranos muy cálidos y fases de altas temperaturas, como la actual ola de calor, estos eventos se van a hacer más recurrentes y extremos. Por ello, el compromiso que deben asumir las diferentes Administraciones públicas es realizar una gestión preventiva, así como planificar la gestión del agua para asegurar en todo momento las condiciones adecuadas para la reproducción de las aves, especialmente de las especies amenazadas, que a día de hoy ya no encuentran dentro del parque nacional las condiciones necesarias para la reproducción. “La mala situación hídrica del parque nacional impide la reproducción de estas especies, lo que convierte a estos humedales artificiales, como la Dehesa de Abajo, en potenciales sumideros de aves si no reúnen las condiciones ambientales necesarias cada año”, alerta Molina.

Un lugar único en el mundo

La Reserva Natural Concertada Dehesa de Abajo, en La Puebla del Río, es una laguna artificial formada por las entradas combinadas y controladas de las aguas del arroyo Majalberraque y las aguas de la pluviometría directa. La combinación de hábitats y la presencia estable de lámina de agua, hacen de este humedal artificial una zona húmeda con un elevado interés ecológico y especialmente ornitológico dentro de la Red Natura 2000 de Doñana. Así, son varias las especies de aves acuáticas en peligro de extinción que se reproducen en este humedal, entre ellas las cuatro anátidas más amenazadas de España y Europa: porrón pardo, focha moruna, cerceta pardilla y malvasía cabeciblanca, convirtiendo a este enclave en el único lugar del mundo donde se da esta circunstancia frecuentemente.

Doñana se extingue

El último Informe de estado de los acuíferos del entorno de Doñana publicado por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir certifica que Doñana atraviesa su década más seca desde 1970 y que la precipitación en el parque nacional en el año hidrológico 2020-2021 se ha reducido aún más respecto al año anterior. Sin embargo, la sobreexplotación no cesa y afecta al 62% de los sectores del acuífero, que se encuentran en una situación peor a la que le correspondería según la pluviometría.

Para SEO/BirdLife es obvio que la conservación a largo plazo de Doñana pasa por reducir la cantidad actual de extracción de agua para mejorar la recuperación del acuífero y, con ello, la funcionalidad de los procesos y su capacidad de respuesta ante los retos climáticos presentes y futuros. La comunidad científica ya reconoce la existencia de afecciones sobre los ecosistemas, los hábitats y las especies y que la resiliencia del ecosistema ya ha sido gravemente dañada. La escasez de precipitaciones y la sobreexplotación de las masas de agua, ha provocado que, un año más, la reproducción de las aves acuáticas en la marisma del Parque Nacional de Doñana haya sido un fracaso casi absoluto, sumándose a la peor invernada de las dos últimas décadas.

A pesar de la realidad que sufre Doñana, siguen existiendo apuestas que, de ejecutarse, serán la puntilla del futuro del humedal, como la propuesta de ley para regularizar 1.600 hectáreas de regadío ilegales. Las Administraciones públicas con competencias deben revertir la situación de forma coordinada y, especialmente, aplicar las medidas que reclamamos desde hace años para conseguir, entre todos, salvaguardar el futuro de Doñana.

Foto: Cercetas pardillas muertas en Dehesa de Abajo (Doñana). Autor: Carlos Molina-SEO/BirdLife

El acuífero de Doñana empeora y podría acabar con el ecosistema del parque nacional

La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir reconoce en este documento que Doñana atraviesa su década más seca desde 1970 y que la precipitación en el parque nacional en el último año hidrológico (2020-2021) se ha reducido aún más respecto al año anterior. Sin embargo, la sobreexplotación no cesa y afecta al 62% de los sectores del acuífero, que se encuentran en una situación peor a la que le correspondería según la pluviometría.
“Con el 62% de los sectores del acuífero en una situación peor a la que le correspondería según la pluviometría, la situación de Doñana es crítica. La duración temporal de las inundaciones de las grandes lagunas peridunares se reduce de forma preocupante (p.ej. las lagunas de Santa Olalla y la laguna Dulce). Asimismo, diversas lagunas que se secaban de forma muy ocasional ahora se secan todos los veranos, y otras lagunas consideradas permanentes sufren altos grados de desecación, lo que reduce enormemente la superficie inundada y genera graves alteraciones en el ecosistema”, explica Roberto González, responsable del Programa de Aguas de SEO/BirdLife.

Estos datos alarmantes forman parte del Informe de estado de los acuíferos del entorno de Doñana. Este documento de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ha sido presentado hoy ante la Comisión de Aguas del Consejo de Participación de Doñana, y reconoce que el complejo de lagunas peridunares, quizás el lugar más emblemático de Doñana, está reduciéndose. De las diez principales lagunas sobre las que la Confederación Hidrográfica mantiene un seguimiento mediante imágenes de satélite para determinar la superficie inundada, ya solo quedan cuatro con lámina de agua, habiéndose reducido la superficie total inundada respecto al año anterior, y se encuentran completamente secas seis de las lagunas: Charco del Toro, Zahillo, Taraje, Sapo, Los Hermanillos y Rincón de Guerrero.

Según este informe, el último año húmedo en Doñana tuvo lugar en 2010/2011. Así, en la última década Doñana ha sufrido cinco años secos y seis años con una pluviometría por debajo de la media, habiéndose convertido ya la última década en la más seca desde 1970. La continua, y creciente, sobreexplotación hace extremadamente menos resiliente al conjunto del ecosistema ante esta reducción de precipitaciones y los futuros cambios en la pluviometría. La sobreexplotación, lejos de haberse frenado o limitado parcialmente, como obligan las directivas comunitarias, sigue ejerciendo más tensión si cabe sobre los ecosistemas acuáticos del espacio natural.

Menos pluviometría y más extracciones

“La realidad climática no acompaña y, de no tomarse medidas más drásticas y urgentes, la posibilidad de solucionar el problema se aleja cada vez más. La situación de las aguas subterráneas empeora con respecto a años anteriores: de los 16 sectores en los que está dividido el acuífero de Doñana tres califican en alarma, diez en alerta, dos en prealerta y tan solo uno en normalidad, estando 10 de los 16 sectores peor de lo que le correspondería por la pluviometría existente”, subraya Roberto González.

Esto significa que la mala situación de las aguas subterráneas no se debe exclusivamente a la sequía, sino a las extracciones del recurso. Igualmente, la tendencia de los indicadores que determinan el estado global de las aguas subterráneas es descendente, incluso en mayor medida que la tendencia a la baja identificada también en las precipitaciones.

Fracaso reproductivo

Doñana está considerada, según los datos de BirdLife International, como “IBA in Danger”, una de las Áreas Importantes para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad (IBA) más amenazadas a nivel mundial.

A estas alturas, es obvio que la conservación a largo plazo de Doñana pasa por reducir la cantidad actual de extracciones de aguas para mejorar la recuperación del acuífero y, con ello, su capacidad de respuesta ante los retos climáticos presentes y futuros. La comunidad científica ya reconoce la existencia de afecciones sobre el ecosistemas, los hábitats y las especies y que la resiliencia del ecosistema ya ha sido gravemente dañada; no en vano, la cría de aves acuáticas este año ha sido extremadamente baja. “La escasez de precipitaciones y la sobreexplotación de las masas de agua, ha provocado que, un año más, la reproducción de las aves acuáticas en la marisma del Parque Nacional de Doñana haya sido un fracaso casi absoluto. El colapso de los ecosistemas acuáticos de Doñana se muestra en su incapacidad actual para albergar aves en su periodo más crítico, uno de los principales motivos por los que ha sido considerado una de las joyas de la naturaleza europea”, explica Carlos Davila, responsable de la Oficina Técnica de SEO/BirdLife en Doñana.

Directiva Marco del Agua para conservar Doñana

Las políticas de conservación de la naturaleza deben dejar de ir desacopladas a las políticas sectoriales cuya insostenibilidad en el área de influencia de lugares como Doñana se agudiza, llevando al colapso a sus hábitats prioritarios y todos los servicios ambientales que aportan a la sociedad.

El elemento fundamental que debe asegurar la supervivencia a medio y largo plazo del Parque Nacional de Doñana, el agua, sigue desapareciendo paulatinamente del espacio natural. España sigue sin ser capaz de frenar la sobreexplotación del gran acuífero situado bajo los bosques, dunas lagunas, veras y lucios de Doñana, y la tendencia climática no ayudará a ello. Desde el año 2009, gracias a la Directiva Marco del Agua, España está obligada a incorporar medidas eficaces para proteger las aguas tanto en términos cualitativos como cuantitativos y garantizar así su sostenibilidad. Si bien, tras dos ciclos de planificación hidrológica, y con el tercero a las puertas de iniciarse, España no asume la necesidad de adoptar medidas para evitar el deterioro e incrementar el principio de cautela y de acción preventiva.

“A pesar de la realidad que sufre Doñana, siguen existiendo apuestas que, de ejecutarse, serán la puntilla del futuro del humedal, como la propuesta de ley para regularizar 1.600 hectáreas de regadío ilegales. Las Administraciones públicas con competencias deben revertir la situación de forma coordinada y, especialmente, aplicar las medidas que reclamamos desde hace años para conseguir, entre todos, salvaguardar el futuro de Doñana. Especialmente urgente es declarar las lagunas costeras como el primer hábitat en peligro de desaparición en España, asumir las responsabilidades para considerar en peligro el Patrimonio de la Humanidad de Doñana y entender que estas medidas de urgencia no son negativas, sino una herramienta constructiva para facilitar acciones de conservación de emergencia y asistencia internacional con el fin de prestar apoyo a sitios gravemente amenazados”, concluye Roberto González.

Movilización en el pueblo de Noviercas contra las macrogranjas

La Asociación Hacendera, Greenpeace y Ecologistas en Acción, con el respaldo de la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial, han organizado una jornada de todo un día para mostrar el rechazo público a este tipo de ganadería

Preocupa entre la población cada vez más el desastroso impacto ambiental que están dejando las macrogranjas en nuestro país, entre otras cosas por la contaminación de las aguas, lo que ha llevado a varios municipios de Castilla y León a quedarse incluso sin agua potable. Además, en un contexto de emergencia climática, la ganadería industrial en España sigue incrementando las emisiones de gases de efecto invernadero, cuando todos los sectores las deberían estar reduciendo.

Así las cosas, para gran parte de la población es incomprensible que no esté ya descartado oficialmente el proyecto de instalar una macrogranja de más de 23.500 vacas en el pueblo soriano de Noviercas, de apenas 150 habitantes, lo que supondría la mayor granja de este tipo en Europa.

Para exigir que se cancele definitivamente este proyecto y se otorgue una moratoria regional a la ganadería industrial (es decir, la prohibición de construir más macrogranjas o ampliar las existentes), la Asociación Hacendera, Greenpeace y Ecologistas en Acción, con el respaldo de la Coordinadora Estatal Stop Ganadería Industrial (de la que forman parte, junto a otras 70 plataformas y organizaciones de todo el país) han organizado este sábado una jornada de sensibilización y movilización en el propio pueblo de Noviercas (Soria).

La Jornada “Movilízate contra la mayor macrogranja de Europa” tiene por lema “Ni en tu pueblo ni en el mío”, y contará con personas provenientes de todo el Estado, que podrán disfrutar de las actividades organizadas, como charlas, talleres, música en directo y la marcha hasta los terrenos donde se instalaría la macrogranja, si se llega a autorizar.

Al día siguiente, el domingo 26, se llevará a cabo un encuentro interno de las plataformas que trabajan contra la ganadería industrial en Castilla y León, Castilla-La Mancha, Aragón y Navarra para profundizar en la coordinación regional y estatal y luchar por lograr moratorias a la ganadería industrial en otras comunidades, como en el caso de Castilla La Mancha, donde ya se ha conseguido.

“Movilízate contra la mayor macrogranja de Europa”

CÚANDO: Sábado, 25 de junio.

DÓNDE: Frontón de Noviercas, Soria, Castilla y León.

HORARIO: De 12:00 de la mañana a 19:00 h. Más información aquí.

Greenpeace denuncia la normalización de la mala gestión del agua en el sector agropecuario

La organización ecologista ha realizado un análisis de los perfiles que intervienen en la mala gestión del agua, responsable de graves impactos ambientales como los del Mar Menor

Hoy comienza oficialmente el verano y lo hace con la mitad de las demarcaciones españolas con reserva de agua embalsada por debajo del 50%. Según el Gobierno, el 74% del territorio español se encuentra en riesgo de desertificación. Y la ciencia (el propio IPCC) alerta de que España tendrá menos precipitaciones en el futuro y más calor, es decir, más evapotranspiración y menos agua disponible.

Con este panorama, cabría pensar que las Administraciones están tomando todas las medidas para garantizar agua segura, en cantidad y calidad, de cara a las próximas décadas. Pero no es así. Por eso, Greenpeace ha presentado hoy, en rueda de prensa, “El Crimen del Agua”, una investigación sobre cómo funciona la gestión del agua en el sector agropecuario, a través de la paradigmática cuenca del Segura, una zona que sufre graves impactos medioambientales, tales como las graves afecciones del Mar Menor. Y la conclusión es que existe una estructura perfectamente organizada, con tintes casi criminales, en la que participan numerosos eslabones, que posibilita que la gestión del agua tenga un impacto inasumible para el medioambiente y las pequeñas explotaciones agrícolas. (VER VIDEO EXPLÍCATIVO).

En numerosas ocasiones, las grandes empresas del sector se mueven con una impunidad “normalizada” y el acceso al agua depende de quién tiene más dinero o influencia. El miedo a hablar o denunciar malas prácticas entre pequeños agricultores y agricultoras se está extendiendo cada vez más, debido a las amenazas físicas o de apertura de procesos judiciales inasumibles para personas con pocos recursos.

Durante años, tanto Greenpeace como otras organizaciones ecologistas de diferentes ámbitos han puesto de manifiesto, con numerosos informes y estudios, los problemas de gestión del agua en la zona del Segura y en la Región de Murcia en particular, que es uno de los principales motores de producción agrícola y ganadera del país. En todos ellos se describe la existencia de malas prácticas que tienen una repercusión muy negativa en el medioambiente.

Sin embargo, en esta ocasión, Greenpeace ha querido poner en foco en cómo se puede llegar a producir un problema de la dimensión de la destrucción medioambiental del Mar Menor y, sobre todo, quién lo hace posible. Así, ha llegado a la conclusión de que no se puede culpar únicamente a quien vierte grandes cantidades de agua contaminada al Mar Menor, sino también a quien lo permite, se beneficia o mira para otro lado:

-La “oligarquía” agropecuaria, ese pequeño grupo de empresarios que manda sobre el agua, el campo y su futuro.

-Los lobistas, organizaciones representantes de la gran industria agrícola y ganadera que luchan y dan la cara por los intereses del sector.

-El Ministerio de Medioambiente de turno, que gestiona las cuencas hidrográficas intercomunitarias y tiene la capacidad de cambiar las cosas y que no solo no lo hace sino que contribuye a perpetuar la situación.

-Los Gobiernos a nivel regional, que funcionan como una correa de transmisión del sector agroindustrial y ganadero y que, en ocasiones, actúan como barrera de contención frente a posibles intentos de “intromisión” judicial o de otros estamentos.

-Las empresas de trabajo temporal también juegan un papel fundamental en este entramado, ya que son quienes facilitan la mano de obra barata necesaria para el campo.

-Las grandes constructoras de infraestructuras hidráulicas que pasan desapercibidas pero que sacan beneficio y mantienen el flujo del agua en movimiento.

-El sector de la distribución, que mira para otro lado, pero que es quien finalmente pone en manos de las personas los productos procedentes de este sinsentido. Las grandes cadenas de alimentación son tan responsables de la desaparición del Mar Menor y de otros impactos medioambientales como el resto de participantes.

Para el responsable de la campaña #SalvarElAgua de Greenpeace, Julio Barea:“Esta situación grave, y más cada vez en un contexto de crisis climática, es extrapolable a muchas zonas de nuestro país. La principal responsabilidad del problema del agua recae sobre el Gobierno central, ya que, además de tener la competencia de las confederaciones hidrográficas intercomunitarias (cuyo desempeño es muchas veces dudoso), es quien podría ordenar auditorías para conocer cómo se está repartiendo el agua y quién se beneficia de ello, pero no actúa de forma decisiva”. Greenpeace considera que el Gobierno antepone en ocasiones el miedo a las protestas del sector agroindustrial al cuidado del medioambiente y ha cubierto la gestión del agua de un manto de oscurantismo intolerable. La organización ecologista llama también a la responsabilidad de los Gobiernos autonómicos y del respeto de elementos que intervienen en la gestión del agua, así como a las propias empresas y organizaciones de regantes para que piensen en el futuro de sus regiones y no solo en las cuentas de resultados del próximo año.

Este informe se enmarca en la campaña “Salvar el Agua” de Greenpeace, con la que la organización quiere sensibilizar sobre la grave problemática del agua y exigir medidas urgentes y eficaces a las Administraciones.

Caso Topillo

Intentar esclarecer los entramados del agua es un asunto complicado que muchas personas y organizaciones no pueden permitirse. Pero Greenpeace ha confirmado en la rueda de prensa que continuará personada como acusación particular en el Caso Topillo, que investiga el vertido de contaminantes al Mar Menor, ya que para la organización ecologista la vía judicial es una parte fundamental para demostrar que no todo vale y que si la clase política no pone freno a la mala gestión, al menos espera que sea la justicia quien lo haga.

El desarrollo rural sostenible es el mejor escudo contra los Grandes Incendios Forestales

 El fuego que desde el pasado miércoles ha devorado la zamorana Sierra de la Culebra ha arrasado más de 30.000 hectáreas, lo que lo convierte en el Gran Incendio Forestal más grave de lo que llevamos de siglo. Afortunadamente, el incendio ya se encuentra estabilizado pero ha dejado una dramática huella sobre quienes viven en el territorio y las consecuencias ambientales que ha podido tener sobre este espacio natural, morada del lobo ibérico, son todavía imprevisibles. La organización recuerda que el escenario de cambio climático y el abandono del medio rural hacen que estos incendios sean cada vez más numerosos e impactantes en España y el Mediterráneo. WWF subraya que invertir en desarrollo rural sostenible sería el mejor escudo contra los incendios forestales.

El incendio de la Sierra de la Culebra (Zamora) se ha convertido ya en el más grave del siglo XXI. Aunque ya se encuentra estabilizado, ha afectado a una superficie de 30.800 hectáreas, según estimaciones de la Junta de Castilla y León, de un espacio natural muy valioso en nuestro país. 

No hay que olvidar que la Sierra de la Culebra es Reserva Regional de Caza y Reserva de la Biosfera, paraíso del lobo ibérico. La organización considera que es pronto todavía para saber las repercusiones ambientales, pero se prevén gravísimas consecuencias por la importancia ecológica de esta zona. 

WWF insiste en que este incendio ha superado todo lo esperado, pero recuerda que es la demostración del tipo de incendios que van a amenazar a nuestro país y al Mediterráneo a partir de ahora. 

A la hora de analizar las causas que hay tras este Gran Incendio Forestal (GIF), la organización señala el profundo abandono del medio rural español y las políticas nefastas que ni fijan población ni generan empleo ni facilitan el desarrollo de actividades económicas sostenibles, como la ganadería extensiva o la gestión forestal responsable.

Además, este incendio se ha desatado en medio de una ola de calor sin precedentes, por producirse a mediados de junio, con unas condiciones meteorológicas extremas. Estos días se han alcanzado los 40 grados de temperatura, se ha experimentado una sequedad excepcional, vientos que superaron los 40 km/h y tormentas secas. Condiciones que han propiciado que el fuego se encontrase fuera de capacidad de extinción, pero que cada vez serán más frecuentes a causa del cambio climático.

No hay que olvidar que, en este contexto, y a pesar de la profesionalidad de los dispositivos de extinción, el fuego es imparable y pone en serio riesgo la vida de las personas que viven en el entorno y de aquellos que trabajan en su extinción. Una población rural que ve aún más mermadas sus posibilidades de continuar viviendo en y del medio rural tras los incendios.

Según Lourdes Hernández, “En este escenario, la única medida eficaz es invertir en desarrollo rural sostenible y en transformar el territorio hacia paisajes más resistentes al fuego. Y es urgente”. Y continúa: “Incendios va a seguir habiendo, pero debemos lograr que no produzcan estos daños ambientales y sociales extremos con altísimos costes económicos. Y por supuesto, tomarse en serio el cambio climático, políticas serias que lo combatan y responsabilidad para mantener los operativos al 100 % durante todo el año, apoyando en las tareas de prevención”.

Aunque aún no ha comenzado la supuesta temporada de alto riesgo de incendio, España se ha visto seriamente amenazada por las llamas en la última semana: Cataluña y Navarra han sufrido también incendios graves y simultáneos que han forzado el desalojo de varios municipios y cuya situación aún no está controlada. Desde WWF, se preguntan qué más tiene que pasar para que pongamos la prevención y la gestión del territorio en primer plano. 

España se convierte este viernes en la sede mundial contra la desertificación y la sequía

Este viernes 17 de junio, Día Mundial contra la Desertificación y la Sequía, Madrid se convierte en sede mundial de Naciones Unidas para la lucha contra este grave problema, con un evento que reunirá a políticos y expertos en agua de varios países para hablar del futuro que nos espera. Y es que el agua es, y cada vez será más, un problema de primer orden global. En nuestro país, las reservas de agua están al 48,17% de su capacidad, más de un 20% menos que la media de los últimos diez años. Las cuencas en peor estado son las del Guadalquivir y el Guadiana, con apenas un tercio de sus reservas.

Ante este panorama, y dada la necesidad de exigir medidas urgentes que solucionen la futura crisis del agua, Greenpeace arranca su campaña “SALVAR EL AGUA” con la que, desde hoy y en los próximos meses, pretende sensibilizar sobre un problema grave de nuestro país: tenemos poca agua, cada vez habrá menos y, la poca que tenemos, está contaminada y mal gestionada. Además de un breve dossier explicativo, la organización lanza hoy un video, en el que participa el actor Álvaro Morte (La Casa de Papel), para alertar sobre los principales riesgos del agua en nuestro país.

En unos días arranca el verano y, en plena ola de calor, afrontamos el periodo estival con un problema creciente: hay reservas críticas para garantizar todos los usos de agua. Ya en el inicio del año hidrológico, el 1 de octubre, las reservas se encontraban en mínimos y, aunque las lluvias de marzo y abril aliviaron algo la situación, en algunas cuencas, la falta de precipitaciones de estos meses ha empeorado significativamente la situación. De hecho, las lluvias han sido escasas, un 22% por debajo de lo habitual para las fechas en la que nos encontramos.

A la escasez de lluvia, se suma el aumento de temperaturas que genera más evaporación, es decir, menos agua disponible. Y, por si fuera poco, sigue aumentando la contaminación del agua con vertidos urbanos, industriales y, especialmente preocupantes, los procedentes de la agricultura industrial y las macrogranjas, por su extensión y distribución difusa por todo el territorio nacional.

Y lo peor está por venir según expertos en meteorología. El cambio climático agravará la situación en los países del Mediterráneo. Se perderán hasta un 30% de media de precipitaciones y los periodos secos serán cada vez más prolongados. Sin duda esto afectará a la agricultura, que aumentará sus pérdidas, pero también a los ecosistemas acuáticos y probablemente al abastecimiento de pueblos y ciudades.

“Tenemos que administrar bien el agua que tenemos, pero hay que hacerlo en los periodos donde las reservas sean suficientes, no ahora que ya no hay agua. Las soluciones no pasan por realizar más infraestructuras como embalses, trasvases o desaladoras. Tampoco por reducir los ya exiguos caudales ecológicos que han hecho que nuestros ríos sean auténticas cloacas sin caudal, contaminadas y sin vida. Las soluciones pasan por trabajar para disminuir el incesante consumo, especialmente de una agricultura y ganadería industriales e intensivas, muy demandantes de agua e insumos químicos”, explica Julio Barea, responsable de agua en Greenpeace España. “De nada servirá esta próxima cumbre de la ONU sobre desertificación y sequía si no se atajan las verdaderas causas: el consumo descontrolado de agua para regadíos, macrogranjas, industria, turismo y demás intereses económicos, que priman sobre los ecológicos y los límites planetarios. Pero ojo, porque el agua es finita.”

Greenpeace abre hoy también una recogida de firmas para pedir apoyo público contra la actual mala gestión del agua

Ecologistas en Acción presenta las 48 banderas negras por contaminación y mala gestión del litoral

Un año más, tras un análisis de los aproximadamente 8.000 kilómetros de las costas del Estado español,  Ecologistas en Acción ha presentado el informe Banderas Negras 2022. Se trata de un estudio que recopila las 48 banderas que la organización ecologista otorga a puntos concretos del litoral español, dos por provincia y dos por cada ciudad autónoma. De esta forma, se denuncia un caso de contaminación y otro de mala gestión ambiental en cada uno de estos lugares.

Este año se han recogido problemáticas muy similares a las de ediciones anteriores. El número de Banderas Negras otorgadas en función de su naturaleza, son los siguientes:

Afecciones a la biodiversidad (5 banderas negras).

Erosión de las costas (3).

Acumulación de basuras marinas (3).

Dragados y ampliaciones portuarias sin justificación (4).

Afecciones a consecuencia del desarrollo de zonas industriales próximas a la costa (4).

Urbanización de la costa, a veces incluso invadiendo el dominio público marítimo-terrestre (10).

Vertidos, deficiencias en los sistemas de saneamiento y graves problemas de depuración (14).

“Otras”, como acuicultura o contaminación química (4).Cabe destacar que, por primera vez en la historia de este informe, que empezó a elaborarse en 2005, se ha otorgado una Bandera Negra al impacto de los filtros solares que llevan las cremas de protección solar y que constituyen un importante agente contaminante. En concreto, el informe recoge el ejemplo de Nerja (Málaga) donde la masificación turística se suma a las características concretas de las calas del Paraje Natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo, con playas semiconfinadas, es decir, con poca hidrodinámica. Esta combinación supone que el impacto de los filtros solares constituyan un importante peligro para la biodiversidad protegida de este paraje natural. Las cremas solares pueden contener sustancias como los disruptores endocrinos, entre otras, que no solo afectan a la salud de los seres humanos si no también la de mares, ríos o lagos.

Ecologistas en Acción señala que, ante todos estos atentados ecológicos que crecen en número cada año, también aumentan los movimientos vecinales de rechazo que cada vez están más concienciados con la salud de los ecosistemas terrestres, costeros y marinos. Sin embargo, y a pesar de la presión y movilización popular de asociaciones, ONG y comunidades vecinales, las administraciones hacen oídos sordos y actúan tan lentamente que los cambios apenas son apreciables.

Por suerte, según afirma la organización ecologista, no siempre ocurre esto y existen algunos casos de mejoras que se han logrado gracias a la movilización ciudadana y a informes como el de Banderas Negras.  Tres ejemplos de ello son la nueva depuradora de Barbate (Cádiz); el arreglo del emisario de Roquetas de Mar (Almería) y la ampliación de la depuradora para incluir el tratamiento terciario y aprovechar el agua regenerada; o  las iniciativas políticas, administrativas y judiciales espoleadas por la presión social llevadas a cabo en el Mar Menor (Murcia).

Estos tres ejemplos se incluyeron en informes de Banderas Negras de años anteriores y sus problemáticas ya se han solucionado, al menos en los dos primeros casos. En el caso del Mar Menor,  aunque se están observando algunas mejoras a consecuencia de la presión social, aún queda mucho por hacer. Por ese motivo, sigue recibiendo una Bandera Negra.

Ana Aldarias, portavoz de Ecologistas en Acción, ha declarado: “Celebramos y nos alegramos de estas mejoras, pero tenemos que hacer hincapié en que son actuaciones que entran dentro de los deberes, competencias y obligaciones de las administraciones, y que todavía queda mucho por hacer”.

Cristóbal López Pazo, también portavoz de la organización ecologista, ha añadido: “El informe Banderas Negras 2022 es una herramienta para visibilizar casos flagrantes de contaminación y mala gestión ambiental de nuestras costas. Todas las administraciones tienen que tomar conciencia de estos problemas y actuar de manera inmediata para mejorar la salud de nuestros ecosistemas, de nuestras economías y de las propias personas”.

Las aerolíneas europeas siguen sin tomar medidas suficientes para combatir su impacto climático

  • A pesar de las crecientes campañas de ‘greenwashing’ en el sector aéreo, en 2019 los combustibles sostenibles apenas supusieron el 0,1 % del total consumido
  • La falta de una regulación estricta en la UE permite que las aerolíneas no se responsabilicen lo suficiente en temas climáticos, a pesar de haber recibido más de 30.000 millones en rescates y ayudas post-covid

Los siete grandes grupos de aerolíneas europeas están fallando a la hora de reducir sus emisiones de CO2 en línea con el Acuerdo de París, según un nuevo informe encargado por Greenpeace. Las compañías aéreas tendrían que reducir los vuelos al menos un 2 % anual para contribuir a mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 ℃. Sin embargo, ninguna de las compañías analizadas dispone de objetivos de reducción anuales para sus emisiones de gases de efecto invernadero, ni se han comprometido a reducir vuelos, ni prometen su completa descarbonización para 2040.

Resumen del informe AQUÍ

El informe concluye que cuando las aerolíneas afirman que van a reducir sus emisiones en el futuro, lo hacen con poca o ninguna base. Firmas como Lufthansa, Air France-KLM, IAG (que incluye a Iberia y British Airways), Ryanair, easyJet, SAS y TAP Air Portugal prometen que en un futuro van a reducir sus emisiones, pero se basan en soluciones falsas o ineficaces para la descarbonización, como la compensación de emisiones o los denominados Combustibles Sostenibles para Aviación (SAF, por sus siglas en inglés). Solo tres de los grandes grupos aéreos europeos se compromete a reducir sus emisiones de GEI a corto plazo en los próximos cinco años. En 2019, estas siete aerolíneas fueron responsables de 170 millones de toneladas de GEU, el equivalente a más de la mitad de las emisiones de toda España en un año.

«La aviación es el medio de transporte más dañino por pasajero/kilómetro y la fuente de emisiones en el transporte que más rápido está creciendo en Europa. Sin embargo, la regulación actual no exige a las aerolíneas que reduzcan sus vuelos y se descarbonicen de verdad», ha declarado Adrián Fernández, responsable de movilidad de Greenpeace. «El sector aéreo se beneficia de numerosas exenciones fiscales y ha recibido más de 30.000 millones en rescates post-Covid. Por eso demandamos a la UE que acabe con los privilegios de las aerolíneas y coloque al sector aéreo en línea con el objetivo de 1,5 ºC, comenzando con la prohibición de vuelos cortos y una reducción de los vuelos de negocios cuando tengan trayectos equivalentes en tren», añadió Fernández.

Cinco de las siete compañías usan lo que se ha dado en llamar combustible sostenible de aviación (SAF, por las siglas en inglés de Sustainable Aviation Fuel). Son nuevas formulaciones de carburante para motores a reacción. No obstante, el uso de SAF a partir de biomasa puede ser muy problemático por su relación con la destrucción del medio ambiente y la escasez de alimentos: así que no puede considerarse una estrategia adecuada para reducir las emisiones de GEI de las compañías aéreas.

En cualquier caso, antes de la pandemia el uso de SAF solo alcanza el 0,1 % de su consumo total anual de combustible de aviación, como máximo. La Agencia Internacional de Energía (AIE) prevé que para 2040 el SAF representará el 19 % de los carburantes que usen las aerolíneas, mientras que el 81 % restante seguirá siendo queroseno de origen fósil. Está claro que esta predicción respecto al SAF no es lo bastante ambiciosa como para que la aviación se ajuste al Acuerdo de París.

En lugar de reducir su impacto, las aerolíneas apuestan por lograr la «neutralidad climática» a través de la compensación de emisiones. Se trata de un mecanismo basado en la idea de que, si contaminas, en lugar de reducir tus propias emisiones puedes seguir emitiendo CO2 y «compensarlo» pagando a un tercero para que, con suerte, las reduzca en el futuro. Sin embargo, las investigaciones demuestran que solo un 2% de dichos proyectos resultó en una reducción real de emisiones.

A pesar de estas cifras, en el informe encargado por Greenpeace se pueden encontrar muchos ejemplos de greenwashing en el sector de la aviación: desde comunicación engañosa y el patrocinio de iniciativas respetuosas con el clima), hasta la promoción de soluciones falsas o insuficientes para hacer frente a sus deficiencias medioambientales y sociales. Existe una enorme discrepancia entre los auténticos planes de las aerolíneas para reducir emisiones, que carecen de credibilidad, y el uso que hacen de las relaciones públicas para proyectar una imagen más «verde».

Sobre el análisis realizado

Este análisis ha sido elaborado por el instituto de investigación Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa (Observatorio RSC) con el objetivo de realizar un análisis crítico del sector aéreo europeo, comparando su situación antes y después de que dicho sector recibiese los fondos de apoyo relacionados con el covid. En el documento se recogen los resultados de dicha investigación sobre la responsabilidad, compromiso y resultados medioambientales, sociales y de gobernanza (ASG) de los siete grupos aéreos más grandes según ingresos en 2019: Lufthansa, Air France-KLM, International Airlines Group (IAG), Ryanair, easyJet, SAS y TAP Air Portugal.

Dado que las compañías aéreas cada vez reciben más presión relacionada con el daño que causan al clima, se ha puesto especial atención en analizar cómo de creíble es el compromiso contra el cambio climático de las empresas aéreas. Después de recibir considerables ayudas gubernamentales para paliar los efectos del covid, este informe también detalla hasta qué punto los rescates y préstamos han supuesto

Dos años después del inicio de la pandemia de covid-19 y de recibir más de 30.000 millones de euros en ayudas de los gobiernos, las grandes compañías aéreas han fallado a la hora de comprometerse a reducir su impacto climático, realizar mejoras medioambientales, más transparencia o condiciones de trabajo más justas.

Greenpeace bloquea el acceso principal a la sede de El Pozo en Murcia

  • La organización demanda a El Pozo que no abra nuevas explotaciones ganaderas y que apoye públicamente una moratoria a la ganadería industrial
  • Los activistas han desplegado pancartas con los mensajes: El Pozo contamina, #MacrogranjasNO y moratoria ¡YA!

Más de una veintena de activistas de Greenpeace han irrumpido hoy en la sede central que la empresa El Pozo tiene en Alhama de Murcia para exigir que la empresa apoye públicamente una moratoria a la ganadería industrial. La organización ha tuneado uno de sus murales principales donde se leía “El Pozo por el medio ambiente” y ahora se puede leer: “El Pozo mata el medioambiente”, ya que es la empresa cárnica con las macrogranjas más contaminantes de España.

Con mensajes como #MacrogranjasNO, moratoria ¡YA!, activistas y escaladores de la organización han “tomado” distintas zonas de las instalaciones, para poner en evidencia la empresa que en España más se está beneficiando del destructivo negocio de las macrogranjas. Asimismo, han solicitado una reunión para pedir a esta empresa que no abra nuevas macrogranjas – ni amplíe las existentes- y que desarrolle un plan de reducción del número de animales explotados, como única forma eficaz de reducir el brutal impacto ambiental de la marca.

“Antes de venir, hemos pedido información a la empresa sobre sus medidas de protección ambiental y su respuesta es irrisoria. No podemos permitir que empresarios como el Sr. Fuertes, que factura más de mil millones de euros al año, se hagan multimillonarios a costa de envenenar el agua y comprometer la salud del planeta”, explica Luís Ferreirim, responsable de la campaña de agricultura y ganadería de Greenpeace España. “Entendemos que esta instalación da trabajo, y respetamos a la plantilla, pero la única verdad es que cada vez hay menos ganaderos en el país, porque todo queda en manos de menos familias que crían ingentes cantidades de animales para alimentar el negocio de unos pocos”.

Según la propia empresa manifestaba en 2018, sus líneas de producción procesan un millón y medio de kilos de carne al día, lo que supone un daño ambiental insostenible. Solo esta empresa facturó 1.278.781.337€ en 2020 siendo la empresa cárnica que más facturó este año. Según aseguraba la familia Fuertes en 2018, se encuentran entre las 40 empresas más ricas de España y entre los 25 principales productores cárnicos del mundo.

CEFU, S.A., la rama productiva del Grupo Fuertes, según ha podido averiguar Greenpeace a través de las autorizaciones ambientales integradas, cuenta con 29 explotaciones propias, tres en Andalucía, 12 en la Región de Murcia y 14 en Castilla La Mancha, además de cerca de 700 integradas, según información de la propia empresa.

España no es precisamente un país al que le sobre el agua y la ciencia ha advertido que cada vez tendremos menos. Sin embargo, empresas como El Pozo, lejos de respetar este recurso vital, lo están contaminando irreversiblemente, exponiendo también a toda la población a un grave riesgo sanitario. Por otro lado, según los últimos datos del MITERD, el sector agrícola fue el único que incrementó sus emisiones en 2020 y es ya el tercero que más contribuye a la crisis climática, en gran medida debido al incremento de las emisiones del sector ganadero. Cabe destacar que el sector agrícola es el responsable del 63% de las emisiones totales de metano y la ganadería del 98% de estas.

El número de cerdos en el país no para de crecer. En 2020 ya sobrepasaban los 32 millones, con un brutal crecimiento del 21,5% en sólo cinco años. Curiosamente, el propio Gobierno reconoce que la contaminación media por nitratos aumentaba un 51,5% en ese periodo, solo entre 2016 y 2019. La situación ha llegado a tal punto que la Comisión Europea ha llevado a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por incumplimiento de la Directiva de Nitratos, lo que podría terminar en una multa millonaria, que pagará la ciudadanía y no los que contaminan como El Pozo y compañía.

“La connivencia entre empresas y administraciones nos deja a todas las personas vendidas, en una situación de total indefensión. Ante la falta de controles, la semana pasada, Greenpeace lanzaba un informe recopilando las mediciones voluntarias de nitratos elaboradas por entidades de todo el país y los datos son demoledores: más de la mitad de las aguas subterráneas analizadas por la Red Ciudadana de Vigilancia están contaminadas por nitratos. Hacen falta medidas valientes, contundentes y que se adopten con carácter de urgencia”.

Entre esas medidas, Greenpeace reclama:

  • Establecer de inmediato una moratoria a la ganadería industrial de, al menos, cinco años: ni explotaciones nuevas ni ampliaciones de las existentes
  • Desarrollar un plan para la reducción progresiva de la cabaña ganadera en intensivo hasta alcanzar un 50% menos en 2030
  • Fomentar y adoptar la “dieta de salud planetaria” que lleve a una reducción drástica del consumo de carne hasta alcanzar un máximo semanal de 300 gramos a la semana por persona, así como de los demás alimentos de origen animal

No es la primera vez que Greenpeace pide a la empresa, como cabeza del sector de la ganadería industrial contaminante, que reduzca su impacto ambiental -se hizo anteriormente en Hellín (Albacete) y en Castilléjar (Granada)- sin que la empresa haya mostrado el menor interés de mejora. La organización seguirá trabajando para conseguir una moratoria que suponga el fin de la destructiva ganadería industrial.

“No podemos permitir que empresas como El Pozo sigan extendiendo sus tentáculos por todo el territorio español. En un contexto de crisis ambiental planetaria urge, más que nunca, una moratoria a la ganadería industrial. Además, la ciudadanía podemos actuar con nuestra alimentación, reduciendo el consumo de carne y apartando de nuestro plato los productos que provienen de macrogranjas”, concluye Ferreirim.

Luís Ferreirim | Greenpeace España