Destronar la cultura del usar y tirar en el Día Internacional Libre de Bolsas

  • Para cambiar el modelo del usar y tirar hacia la cultura de la reutilización, ninguna bolsa de un solo uso (ni de plástico virgen, ni reciclado, ni compostable, ni de papel, etc) debería ser gratuita.
  • El día 3 de julio se celebra el Día Internacional Libre de Bolsas, creado e impulsado por Rezero, que encabeza un movimiento mundial durante todo el mes de julio contra el plástico de un solo uso.

La lucha por la eliminación de las bolsas de plástico se convierte en una estrategia importante porque tiene un alto contenido en elementos contaminantes y es difícilmente reciclable, pero sobre todo porque es el símbolo emblemático de la cultura de un solo uso. En el mercado, hay cada vez más productos de usar y tirar, especialmente de plástico, y no se fomenta ni se facilita el acceso a los productos que se pueden reutilizar.

Durante los últimos años, las administraciones públicas han promovido leyes, planes y acuerdos voluntarios que pretenden dar solución a la problemática de las bolsas de plástico. Sin embargo, los datos muestran que estas iniciativas llegan tarde y están teniendo un recorrido y un impacto insuficiente.

La Directiva Europea sobre las bolsas obligaba a los Estados miembros a establecer medidas para garantizar un consumo medio anual inferior a 90 bolsas/persona para el 31 de diciembre de 2019, y de menos de 40 bolsas/persona para el 31 de diciembre de 2025; implantar instrumentos como la no distribución gratuita de las bolsas de plástico o la prohibición antes del 31 de diciembre de 2018 para garantizar la consecución de estos objetivos.

El Estado español reaccionó demasiado tarde en aprobar en 2018 el Real Decreto sobre reducción del consumo de bolsas de plástico por lo que en el año 2019 ya no se alcanzaron los objetivos de reducción marcados por la Directiva Europea.

En el Real Decreto se prohibía la distribución gratuita de las bolsas ligeras de un solo uso en el 2018, con excepción de aquellas muy ligeras y de las bolsas de plástico con espesor igual o superior a 50 micras con un porcentaje igual o mayor al 70 % de plástico reciclado. Se fijaba una prohibición progresiva hasta el 2021 cuando se establecerá la prohibición total de la entrega de bolsas de plástico ligeras y muy ligeras al consumidor en los puntos de venta de bienes o productos, excepto si son compostables.

En primer lugar, desde las entidades que conformamos la Alianza Residuo Cero creemos que la prohibición de la distribución gratuita de las bolsas ligeras es una medida insuficiente. Para conseguir que la prevención de residuos se convierta realmente uno de los ejes estratégicos de la sostenibilidad en España, se requiere una visión sistémica del problema y políticas transformadoras. En el caso de la bolsa de plástico, lo demuestran otras experiencias europeas: la prohibición total de la bolsa de plástico de un solo uso como ha ocurrido en Italia y Francia y el gravamen ambiental disuasorio como es el caso de Irlanda, donde el año 2002 redujeron el 90% de las bolsas en tan sólo tres meses, el gravamen el cual fue el equivalente a 20 céntimos de euro. En el caso de otros elementos ligados a la proliferación de envases y envoltorios desechables como son las bandejas de plástico, los envases plurimaterial, los envoltorios de plástico y las bolsas sin asas), también hay medidas efectivas para reducir el consumo de forma rápida y con buenos resultados.

En segundo lugar, según el Real Decreto, las bolsas compostables serán gratuitas, lo que puede provocar que los consumidores elijan la opción compostable por un criterio económico sin necesariamente cambiar los hábitos de compra. No tiene sentido sustituir las bolsas de plástico por bolsas compostables, ya que también tienen un impacto ambiental (consumo energético, emisión de gases de efecto invernadero, abandono en el medio natural o mala gestión del residuo) y no sería bueno transferir el actual consumo excesivo de bolsas de plástico al consumo de bolsas compostables.

Un ejemplo claro de la incoherencia de proponer como alternativa la distribución gratuita de las bolsas compostables es que éstas, una vez cumplen la función de transportar la compra, se utilizan para separar los residuos orgánicos de casa y depositarlos en el contenedor de materia orgánica ya que se pueden degradar en instalaciones de tratamiento de la fracción orgánica. Si se depositan en otros contenedores se convierten en un problema ambiental y económico para que dificulta mucho el reciclaje de las fracciones correspondientes. Esto es especialmente relevante porque actualmente en la mayoría de ciudades y pueblos de España todavía no hay un buen desarrollo de la separación selectiva de la fracción orgánica.

Por lo tanto, para alcanzar los objetivos de la Directiva Europea, se deberían aplicar medidas más restrictivas como los impuestos o las prohibiciones a todas las bolsas independientemente del material. En consecuencia, instigamos a fomentar y promocionar las alternativas reutilizables como la única solución sostenible y sensata para sustituir las bolsas de un solo uso sean del material que sean.

Desde las entidades, deseamos que la Ley de residuos y suelos contaminados que está elaborando actualmente el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico sea una oportunidad para resolver las actuales carencias.

De todas maneras y esperando el apoyo de las administraciones para que sea fácil consumir sin residuos, la Alianza Residuo Cero afirma que en el día a día podemos ir haciendo pequeños gestos para reducir el uso de bolsas de un solo uso. Actualmente hay muchas y diversas opciones para evitarlas: llevando tu carro de la compra o bolsas hechas de un material que te permitan lavarlas y usarlas muchas veces, como la tela.

En el mercado, también puedes encontrar bolsas de distintos tamaños, con asa o sin asa para comprar todo tipo de productos: especies, verduras, frutas, frutos secos hasta la pasta y los cereales. Para productos más frágiles, en vez de bolsa, también es muy útil el uso del táper.

Adriana Espinosa | Amigos de la Tierra
Carlos Arribas | Ecologistas en Acción
Julio Barea | Greenpeace
César Sánchez | Retorna
Anna Peña |Rezero
Xavier Curto | Surfrider Foundation Europe

Banderas negras por contaminación y mala gestión del litoral español

  • Ecologistas en Acción presenta su informe ‘Banderas Negras 2020’, que otorga dos banderas -una por contaminación y otra por mala gestión- a cada provincia litoral, más Ceuta y Melilla.
  • En esta edición el informe incorpora los impactos costeros sobre la biodiversidad del litoral español.
  • Al igual que en 2019, el mayor problema de las costas españolas se centra en vertidos de aguas y su mala depuración.

Algunas zonas repiten bandera negra, como el sistema de saneamiento de Gijón, el proyecto del puerto de Fonsalía (Sta. Cruz de Tenerife) o la grave situación del Mar Menor (Murcia).

Un año más Ecologistas en Acción realiza un análisis de los casi 8.000 km de las costas españolas. En esta edición, el informe ‘Banderas Negras 2020’ ha considerado aquellos casos más característicos de afecciones por contaminación y mala gestión ambiental.

En el informe se han asignado dos banderas negras a cada provincia litoral, más Ceuta y Melilla, por lo que suman un total de 48 casos. Este año se han vuelto a asignar algunas banderas recurrentes que ya obtuvieron el galardón en el año 2019, como por ejemplo el sistema de saneamiento de Gijón (Asturias), el proyecto del puerto de Fonsalía (Sta. Cruz de Tenerife) o el Mar Menor (Murcia), cuya situación sigue agravándose con el paso del tiempo.

En el diagnóstico anual de la salud de nuestras costas, este año se ha hecho una mención especial a afecciones antrópicas (de origen humano) sobre la biodiversidad costera, que han mermado y ponen en peligro a cientos de especies animales y vegetales. Se dan ejemplos claros de especies que están siendo amenazadas actualmente, desde la lapa Patella ferruginea, las praderas de la fanerógama marina Cymodocea nodosa, o las algas del género Gelidium spp, así como la gestión ineficaz sobre el alga invasora Rugulopteryx okamurae.

Por otro lado, el informe no obvia la crisis sanitaria, económica y social derivada de la COVID-19 que estamos viviendo. Por ello, y en primer lugar, Ecologistas en Acción se solidariza “con todas aquellas personas que han sufrido alguna pérdida o están en situación de vulnerabilidad y pasándolo mal”. Asimismo, señala las causas y las consecuencias de esta crisis, que podría pensarse están muy alejadas de posibles efectos en la costa y, sin embargo, muestran una doble amenaza a estos ecosistemas:

1. Los residuos generados por la crisis sanitaria: cada vez son más habituales las imágenes que muestran que los residuos de mascarillas y guantes, mal gestionados, están llegando a playas y mares.

2. La desregulación urbanística como salida a la crisis social y económica: cada vez son más las autoridades regionales que están mostrando su preferencia por tirar una vez más del “ladrillo” como solución a estos problemas.

Este año también se celebra el 15º aniversario del informe Banderas Negras. Por ello, se ha elaborado un informe extra que analiza la situación de estos últimos seis años, debido a que la metodología empleada anteriormente era diferente. En estos seis años de denuncias anuales se han otorgado un total de 284 banderas negras y, desafortunadamente, no todas las situaciones que se llevan denunciando tantos años han podido solucionarse de manera favorable.

‘Banderas Negras 2020’ da cuenta de problemas sin resolver, algunos recurrentes en el tiempo y otros no. Su clasificación, en función de las causas de origen es la siguiente:

  • Diecinueve banderas negras por vertidos de aguas sin depurar.
  • Ocho banderas negras por especulación urbanística.
  • Seis banderas negras por afecciones industriales.
  • Seis banderas negras por puertos y cruceros impactantes.
  • Cinco banderas negras por erosión costera y obras.
  • Dos banderas negras por afecciones a la biodiversidad.
  • Una bandera negra por acumulación de basuras.
  • Una bandera negra por más de una causa concreta.

Al igual que en los años 2018 y 2019, el mayor problema del litoral español -y que este informe recoge- se centra en los vertidos de aguas y su mala depuración. 2020 es el año que mayor número de denuncias sobre vertidos y depuración ha recibido de estos últimos seis años. Este caso es significativamente destacable, lo cual nos lleva a plantearnos si desde la primera sanción en 2018 por parte de la UE se están tomando las medidas necesarias para resolver esta grave deficiencia.

Por último, Ecologistas en Acción insiste en su informe en la grave amenaza que suponen para muchas playas los temporales como el Gloria. En este punto invita a cuestionar la ‘nueva normalidad’, y a lanzar la reflexión sobre la gestión de estos entornos. “Debemos reflexionar si la respuesta a estos temporales va a seguir implicando una ingente cuantía económica para restaurar las infraestructuras dañadas, o si debemos plantear un nuevo modelo de gestión que esté integrado con el medio natural”.

Informe ‘Banderas Negras 2020’

Clara Megías

SEO/BirdLife facilita la denuncia ciudadana frente a las agresiones ambientales

Esta nueva herramienta de servicio público se lleva a cabo con el apoyo del LIFE Guardianes de la Naturaleza, coordinado por SEO/BirdLife.

SEO/BirdLife como ONG de utilidad pública se pone al servicio de la ciudadanía y de las administraciones públicas para ofrecer una herramienta que permite hacer frente a las agresiones que sufre el medio ambiente, animando a actuar directamente a los denunciantes o haciéndolo desde la organización. A través de un formulario web, cualquier persona que conozca una acción potencialmente ilegal podrá comunicarlo a la organización, obtener información sobre cómo hacer llegar su denuncia a las autoridades o solicitar que la ONG lo haga. Todas las comunicaciones serán valoradas por técnicos especializados de la organización para analizar la relevancia del caso y la pertinencia de emprender acciones legales. Además, los ciudadanos pueden encontrar distintos modelos y plantillas para ayudarles a cumplimentar su denuncia, pedir información ambiental ante las administraciones o presentar un recurso.

Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife apunta: “Contamos con el apoyo de miles de personas que nos acompañan en la misión de proteger la biodiversidad. Gracias a ellas el mundo conservacionista ha podido ganar muchas batallas. Con este portal ofrecemos a la sociedad una herramienta para que puedan ejercer su derecho a cuidar la naturaleza frente a aquellas actuaciones que la ponen en peligro. Todos los ciudadanos tenemos el derecho reconocido en nuestra Constitución a disfrutar de un medio ambiente adecuado y también tenemos el deber de conservarlo”.

“En SEO/BirdLife estamos convencidos de que, a través del conocimiento y la sensibilización sobre el impacto que tienen las acciones que destruyen nuestra riqueza natural, se reducirán los delitos ambientales. No podemos esperar más La pérdida de biodiversidad es una de las principales crisis a la que nos enfrentamos. Debemos detener la perdida de especies y de hábitats para garantizar un planeta seguro y sostenible”, añade Ruiz.

¿Qué actos son denunciables?

El portal web que se pone en marcha tiene por objeto recoger denuncias por diferentes tipos de actos que perjudican el entorno y contravienen la legislación. Este es el caso de la mala utilización de productos químicos o de sustancias biológicas que perjudican a los elementos ambientales, la realización de vertidos, el depósito ilegal de residuos; la destrucción, muerte, deterioro, recolección, comercio o intercambio no autorizados de especies de flora y fauna protegida; la perturbación, muerte, captura y retención intencionada de especies de aves en las épocas de reproducción y crianza; la destrucción o deterioro de hábitats y de espacios naturales protegidos o la posesión, transporte, tráfico o comercio no autorizado de especies Exóticas Invasoras o su liberación en el medio natural.

Una vez recibida la denuncia y cuando se requiera la acción directa de SEO/BirdLife, los hechos se comunicarán a los Agentes de Medio Ambiente y Forestales, el Seprona de la Guardia Civil, las Fiscalías provinciales de Medio Ambiente o, incluso, se valorará la personación en tribunales. De todas las denuncias se hará un seguimiento periódico frente a las administraciones o entidades a las que se haya presentado, con el objeto de conocer las actuaciones o resoluciones adoptadas.

LIFE Guardianes de la Naturaleza

El lanzamiento de este portal de denuncia se realiza en el marco del proyecto LIFE Guardianes de la Naturaleza. Este proyecto, financiado por el programa Life de la Unión Europea, pretende mejorar la efectividad y la eficacia de las acciones dirigidas a combatir los delitos contra la naturaleza.

Está coordinado por SEO/BirdLife y cuenta con la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía, la Sociedade Portuguesa para o Estudo das Aves (SPEA), y el Servicio de protección de la naturaleza de la Dirección General de la Guardia Civil (SEPRONA), como socios beneficiarios. Los cofinanciadores son la Dirección General de Protección de la Naturaleza del Gobierno de Canarias, la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural de la Generalitat Valenciana y el Ministerio para la Transición ecológica (MITECO).

FORMULARIO DE DENUNCIA AMBIENTAL

Expetos en salud defienden los reutilizables frente a los desechables

  • La industria del plástico está aprovechando la pandemia para promover desechables innecesarios, lo que supone un retroceso en los avances conseguidos
  • Los desinfectantes domésticos son efectivos contra el virus en superficies duras como platos o cubiertos, por lo que no es necesario cambiarlos por desechables
  • Cada mascarilla quirúrgica contiene unos 2 gramos de plástico, así que, solo las repartidas en centros sanitarios españoles, suponen más de 1.300 toneladas de residuos plásticos

Más de un centenar de personas expertas en salud de dieciocho países han firmado hoy una declaración que garantiza a comercios y consumidores que los productos y envases reutilizables son seguros frente al COVID-19, rechazando así las declaraciones de la industria del plástico, que aboga por los envases de usar y tirar. Los expertos/as en salud, reunidos por Greenpeace USA y UPSTREAM, ambos miembros del movimiento Break Free From Plastic, enfatizan que los productos y envases desechables no son inherentemente más seguros que los reutilizables y que éstos pueden utilizarse de manera segura durante la pandemia, empleando una higiene básica.

“La salud pública también debe cuidar la limpieza de nuestro hogar: la Tierra“, ha manifestado el Dr. Mark Miller, ex director de investigación del National Institutes of Health’s Fogarty International Center. “La promoción de plásticos innecesarios de un solo uso para disminuir la exposición al COVID-19 impacta negativamente en el medioambiente, el medio hídrico y el suministro potencial de alimentos, en comparación con el uso seguro de bolsas, contenedores y utensilios reutilizables“.

La declaración hecha pública hoy, respaldada por científicos, académicos, médicos y especialistas en salud pública y seguridad de envases de alimentos de todo el mundo, señala que los desinfectantes domésticos han demostrado ser efectivos para desinfectar superficies duras, como la de los envases reutilizables.

En España, la crisis del COVID19 ha supuesto un aumento significativo en el consumo de envases de usar y tirar (más de un 15%) según declara el gestor del cubo amarillo. A este problemático aumento, se suma la prohibición, por parte del Gobierno central, de realizar triaje (recogida) manual en las plantas de residuos. El resultado (aún sin datos oficiales) es el de un incremento significativo del número de objetos y envases de un solo uso que están acabando en vertederos, incineradoras o arrojados al medioambiente directamente.

A esta preocupante situación de los envases, se suma el aumento de otros artículos como toallitas húmedas (sus ventas han aumentado un 49%) y, especialmente, el uso masivo de guantes y mascarillas. Solo de estas últimas, nuestro país ha adquirido ya más de 659 millones de mascarillas quirúrgicas para los pacientes de centros sanitarios, sin contar las distribuidas en farmacias y comercios. Si cada mascarilla quirúrgica contiene alrededor de 2 gramos de polipropileno (plástico), solo ellas suponen un incremento de 1.318 toneladas de plástico que, en buena parte, se descompondrán en microplásticos. Unas partículas tan pequeñas que lo contaminan todo a nuestro alrededor, quedando incluso suspendidas en el aire. Precisamente, este mes, la revista Science desvelaba que, cada año, caen del cielo más de 1.000 toneladas de microplásticos solo en los parques nacionales del oeste de EEUU, el equivalente a entre 120 y 300 millones de botellas de plástico de agua.

“Es impactante cómo la industria del plástico aprovecha la pandemia para promover los desechables“, ha declarado Julio Barea, responsable de la campaña de residuos de Greenpeace. “Para proteger a las personas, pero también a nuestro planeta, deberíamos escuchar más a la ciencia y menos al marketing encubierto de la industria”, ha añadido.

Y es que, tanto en EEUU como en la Unión Europea, la industria del plástico ha presionado con investigaciones, financiadas por ellos mismos, que afirman que los envases reutilizables son más peligrosos que los desechables durante el COVID-19. Pero no es así. Unas correctas medidas de higiene permiten conservar libres de virus los envases reutilizables y el contacto con las superficies no es, además, la principal forma en la que estamos expuestos al virus.

El plástico innecesario es perjudicial, por lo que restaurantes, tiendas, supermercados y otros establecimientos pueden usar reutilizables (cubertería, platos, jarras…etc) de manera que protejan nuestra salud, sin dañar el medioambiente.

Julio Barea

Es preciso reducir el regadío para luchar contra la desetificación y la sequía

En el Día Internacional de Lucha contra la Desertificación y la Sequía Ecologistas en Acción señala las insostenibles políticas de aumento continuado del regadío en España.

La organización ecologista propone frenar el crecimiento de la demanda de agua para regadío, incrementar la eficiencia en el uso del agua, fomentar cultivos menos consumidores de agua y reducir la superficie actual dedicada al regadío.

La Asamblea General de Naciones Unidas designó, en 1994, el 17 de junio como Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía. Este día marca el aniversario de la adopción de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación. 

La desertificación afecta a más de 110 países. Cada año se pierden seis millones de hectáreas de tierra productiva. En España el 40 % del suelo está amenazado por los procesos de desertificación. A pesar de ello, los sucesivos gobiernos han sido incapaces de detenerla, principal obligación contraída tras firmar, en 1996, el Convenio de Lucha contra la Desertificación.

Ecologistas en Acción quiere llamar la atención sobre las insostenibles políticas de aumento continuado del regadío en España. La intensidad de la producción agraria en los regadíos orientados a la exportación, así como la puesta en regadío de cientos de miles de hectáreas de cultivos leñosos de secano, están incrementando la degradación de los suelos, su erosión y la escasez del agua en los ríos y acuíferos. El tipo de agricultura que se está sosteniendo en las diferentes regiones es clave para la conservación de los ecosistemas acuáticos y de suelos fértiles, ambos imprescindibles para garantizar la conservación de la biodiversidad y la vida de las personas.

El regadío supone más del 84 % del consumo total de agua en el Estado español. Actualmente hay registradas más de cuatro millones de hectáreas regadas, según los planes hidrológicos vigentes, a los que habría que añadir un 5-10 % más de regadíos ilegales. Entre otros cultivos, destaca el rápido crecimiento de la superficie regada de olivos, viñedos y almendros que siempre se han producido en secano, pero que ahora, para incrementar su productividad, se ponen en regadío. Una amenaza para la calidad del suelo y la disponibilidad hídrica en zonas como Castilla-La Mancha, Andalucía y Extremadura, donde hay una creciente escasez de agua.

A la vez que no deja de aumentar la demanda de agua para la agricultura intensiva, se está produciendo una reducción del volumen de agua que circula por los ríos y alimenta los acuíferos como consecuencia de los efectos del cambio climático. Según el informe ‘La incidencia del cambio climático sobre los recursos hídricos en España y la evolución de las demandas’, hay aproximadamente un 20 % menos de los recursos hídricos de los que se disponían a principios de la década de los noventa. En ese escenario, es previsible que en los próximos años se produzcan situaciones de colapso hídrico y medioambiental en amplias zonas del país.

Los planes especiales de sequía para hacer frente a estas situaciones tampoco introducen mejoras en la planificación y gestión del agua. Parten de una premisa: mantener la satisfacción de las demandas de agua de la agricultura intensiva, de forma que no apuntan a la necesidad de recortar las demandas en los planes hidrológicos para gestionar adecuadamente las situaciones de reducción de precipitaciones. Más bien al contrario, siguen proponiendo la construcción de infraestructuras, pozos de sequía, compra-venta de derechos concesionales de agua y la reducción de los caudales ecológicos. Es decir, se continúa sosteniendo la actual demanda de agua aunque conlleve la degradación de los ecosistemas, la pérdida del control público sobre un bien común y los racionamientos de agua de abastecimiento para la población.

Ecologistas en Acción propone como medidas eficaces frente a la desertificación y la sequía el freno al crecimiento de la demanda de agua para regadío, el incremento de la eficiencia en el uso del agua donde se pueda, el fomento de cultivos menos consumidores de agua y la reducción de la superficie actual dedicada al regadío. Recuperar un cierto equilibrio hídrico requiere la reducción de aproximadamente un millón de hectáreas de riego. El recorte puede tener un fuerte impacto económico y social, por eso es necesario planificar y poner en marcha, desde este momento, la reconversión de parte del sector agrícola de forma progresiva, con el apoyo de las administraciones públicas, con el fin de que la afección social sea la menor posible.

Erika González,

La desertificación en España agrava la vulnerabilidad frente a la emergencia climática

  • Siete de las diez cuencas hidrográficas con mayor sequía crónica de toda Europa se encuentran en España
  • Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, se prevé que la Península Ibérica sea la región europea más afectada por la sequía
  • La sobreexplotación de los recursos hídricos, la agricultura intensiva y la urbanización irracional, entre las principales causas
  • Solo cambiando las políticas hidráulica, forestal y agrícola podemos frenar uno de los principales problemas de nuestro futuro

Entre el 75% y el 80% de España está en riesgo de convertirse en desierto a lo largo de este siglo, según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Con este preocupante dato celebra España mañana el Día Mundial de lucha contra la Desertificación y la Sequía, dos fenómenos diferentes pero íntimamente relacionados por la acción que el ser humano ha provocado en su entorno. Y dos fenómenos que se agravarán en un futuro cercano, como consecuencia del cambio climático, si no hacemos algo antes para mitigarlo.

La desertificación es la degradación de las tierras de zonas áridas y semiáridas causadas por las variaciones climáticas y las actividades humanas. La sequía se produce cuando las lluvias son inferiores a los niveles normales, causando una grave falta de agua. La sequía se produce en periodos de corto o de medio plazo, mientras que la desertificación, es un fenómeno a largo plazo.

Ambos fenómenos, además de tener efectos devastadores para el medio ambiente y la biodiversidad, pueden tener graves consecuencias sociales y económicas (obliga a la población a abandonar las zonas afectadas, genera pobreza, problemas de salud…). El riesgo de desertificación y sequía es especialmente grave en el sur de Portugal, España y el sur de Italia, el sureste de Grecia, Malta, Chipre y las zonas ribereñas del mar Negro en Bulgaria y Rumanía (1).

Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, se prevé que la Península Ibérica sea la región europea más afectada por el aumento de episodios de sequía. Como consecuencia de ello, el riesgo de desertificación también se incrementará en todo el territorio.

En el caso de España (2):

Entre el 75% y el 80% de España está en riesgo de convertirse en desierto a lo largo de este siglo, según el Ministerio de Medio Ambiente (3)
Un tercio de España ya sufre una tasa de desertificación muy alta y lo peor es que, si no se toman medidas urgentemente, esa superficie árida seguirá creciendo.
La sobreexplotación de los recursos hídricos, las malas prácticas agrarias en zonas de pendiente, el sobrepastoreo, la agricultura intensiva y la urbanización irracional resultan también responsables de esta situación.
El sudeste del país es donde se sufrirá una mayor desertificación, un aumento de las temperaturas, un descenso de las precipitaciones o una creciente escasez de agua.
Según los datos del anterior Ministerio de Medio Ambiente, se prevé un escenario donde el total de zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas en España llegará a los 37,4 millones de hectáreas de las 50,5 millones del total del territorio. Estas magnitudes no dejan lugar a dudas, éste es un fenómeno que no afecta solo a la mitad sur peninsular, se va abriendo camino hacia el norte.
Siete de las diez cuencas hidrográficas con mayor estrés hídrico (sequía crónica) de toda Europa se encuentran en España (Agencia Europea del Medio Ambiente).
“Ante el riesgo acuciante de desertificación y sequía en España, y los devastadores problemas asociados, sólo hay una solución: frenar el cambio climático y fortalecer el medio rural” ha declarado Julio Barea responsable de agua de Greenpeace. “Es fundamental darle la vuelta al sistema y cambiar el modo de consumo y producción para evitar que España se convierta en un territorio desertificado en los próximos años”.

Por ello en el Día Mundial de lucha contra la Desertificación y la Sequía, Greenpeace pide al Gobierno:

Cumplir con el objetivo de reducción de las emisiones de CO2 de al menos el 55% en 2030, respecto a 1990, y alcanzar el cero neto en 2040.
Cambiar la política hidráulica hacia un enfoque integrado en la gestión de la demanda, implicando a todos los sectores demandantes de agua y teniendo en cuenta los caudales ecológicos.
Perseguir la sobreexplotación y la contaminación de los recursos hídricos, la proliferación de pozos ilegales y el mal uso del agua.
Garantizar una política forestal (silvicultura con base eco hidrológica) (4) acorde con las necesidades del país más árido de Europa, adaptando los ecosistemas forestales a los nuevos escenarios de cambio climático, evitando la proliferación de viviendas y urbanizaciones en el espacio forestal y concienciando a la sociedad ante el riesgo que suponen los incendios.
Cambiar radicalmente el actual modelo agrícola con una sustancial disminución de los regadíos intensivos e industriales y apoyar la agricultura y ganadería de base agroecológica y de pequeña escala.
Frenar la expansión de la ganadería industrial estableciendo una moratoria estatal y desarrollar un plan para reducir la cabaña ganadera
Julio Barea

España ya es el país de la UE que más carne consume

  • Desde hoy lunes y hasta el domingo se celebra la Semana Mundial Sin Carne
  • Según la FAO, en España consumimos cerca de 275 gramos de carne al día, cuando la comunidad científica internacional recomienda unos 300 gramos a la semana
  • Para una transformación del sistema y un apoyo real a la España rural urge abandonar la ganadería industrial

En el marco de la Semana Mundial Sin Carne, que empieza hoy y finaliza este domingo 21, Greenpeace denuncia que España es ya el país de la UE que más carne consume. Según los últimos datos disponibles de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), en España estamos consumiendo más de 100 kg de carne por persona y año. Esto equivale a unos 275 gramos diarios, cuando las recomendaciones científicas internacionales marcan unos 300 gramos y las estatales entre 300 y 375 gramos a la semana. Para alcanzar unos niveles saludables y sostenibles, en España tenemos que reducir un 84% nuestra ingesta actual de carne.

Este excesivo, insano e insostenible consumo de carne sólo es posible debido a un modelo de ganadería industrial, en exponencial crecimiento, con graves consecuencias para el medioambiente y la salud de las personas. A nivel mundial, el sector agroalimentario, en su conjunto, es el responsable de hasta un 37% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y solo el sector ganadero del 14,5%. Además, la ganadería industrial está asociada a la deforestación, al elevado consumo de agua y su contaminación, la emisión de amoníaco, el maltrato animal, el uso de cultivos transgénicos y un largo etc.

En España las emisiones que nos han llevado a estar en emergencia climática han bajado un 2,2% en el 2018, pero las de la ganadería han aumentado y suponen ya casi el 70% de las emisiones del sector agrícola español. Asimismo, la contaminación de acuíferos por nitratos y la emisión de amoníaco, asociadas al crecimiento exponencial de este tipo de ganadería, llevó a la Comisión Europea a abrir otro procedimiento de infracción contra España. Esta es la “marca España” que la industria cárnica oculta. Lo que la industria también quiere ocultar es la relación de este modelo de producción industrial de carne con pandemias como la que estamos viviendo.

“No podemos seguir mirando para otro lado. El excesivo consumo y producción de carne industrial en España está contribuyendo a la destrucción del planeta”, ha afirmado Luís Ferreirim, responsable de agricultura de Greenpeace España. “La urgente y necesaria transformación del sistema pasa por adoptar dietas sanas y sostenibles y por dejar de llenar el campo de auténticas fábricas de carne, cambio climático, contaminación del agua y destrucción de modos de vida y empleos”.

Una reciente resolución del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental desmonta uno de los mayores mitos de la industria cárnica, el de que la ganadería industrial es una solución a la pérdida de empleo en el mundo rural: “(…) la explotación intensiva de ganado porcino, basado en la concentración y la integración vertical características del nuevo modelo productivo, repercuten, de acuerdo con la información aportada (INE 2010-2015), en el empleo agroganadero con la pérdida de puestos de trabajo, especialmente en el medio rural, y la tendencia a la sustitución de los agricultores y ganaderos profesionales por asalariados con rentas más bajas y precarias condiciones laborales.”

Según Ferreirim, “cada vez tenemos más razones para sumarnos a la Semana Mundial Sin Carne, reducir drásticamente nuestro consumo de carne todo el año y asegurarnos de que la que consumimos proviene de la ganadería ecológica y extensiva”.

Luis Ferreirím

 

Greenpeace denuncia la importación española de carne procedente de la deforestación de la Amazonia

  • Una investigación destapa que el sector ganadero ha deforestado 12.000 hectáreas de selva tropical en el Parque Estatal Ricardo Franco, espacio protegido desde 1997
  • Entre las empresas importadoras de carne en España , se encuentran algunos proveedores de grupos hoteleros como Barceló o Iberostar
  • Greenpeace pide a estos grupos hoteleros que refuercen sus mecanismos de control para no convertirse en cómplices de la deforestación amazónica

Una investigación conjunta de Greenpeace Brasil y Repórter Brasil (1, 2) ha puesto en evidencia los vínculos entre la deforestación producida por la expansión ganadera en el interior de espacios protegidos de Brasil, las exportaciones brasileñas de carne congelada y el consumo de esta carne en los mercados internacionales, incluidos los países de la UE. En el caso de España, algunas empresas importadoras de esta carne congelada, principalmente ubicadas en el archipiélago Canario, presumen de tener entre sus clientes a las grandes cadenas hoteleras como Barceló, Iberostar o N10 Hotels.

La investigación de Greenpeace se centra en el Parque Estatal Ricardo Franco, un espacio protegido de 158.000 hectáreas creado en 1997 en la frontera entre Mato Grosso, en Brasil, y Bolivia. Debido a su alta biodiversidad, el parque fue creado bajo la categoría de “protección integral”. Según el análisis, desde la creación del parque, más de 12.000 hectáreas han sido deforestadas y, en la práctica, el 71% de su área es reclamada por el sector ganadero como propiedad privada. Estas granjas ganaderas dentro del espacio son incompatibles con los objetivos de protección. De las 137 granjas destacan dos de ellas: Paredão I y II, que suman más de 4.000 hectáreas, de las cuales, al menos, 2.000 hectáreas han sido deforestadas ilegalmente. En 2016, los daños ambientales en estas granjas fueron objeto de investigaciones y acciones judiciales por parte de la Oficina del Fiscal del Estado de Mato Grosso.

“El caso del Parque Estatal Ricardo Franco se repite en muchos otros lugares de la Amazonía. El actual repunte de la deforestación en el interior de áreas protegidas y tierras indígenas está directamente relacionado con las declaraciones, políticas y estímulos promovidos por el actual presidente Bolsonaro” ha declarado Miguel Ángel Soto, responsable de la Campaña de Bosques de Greenpeace España.

La investigación encontró que, entre abril de 2018 y junio de 2019, el ganado de estas dos granjas ( Paredão I y II) fue vendido a otra instalación ganadera del mismo propietario pero ubicada fuera del espacio protegido. Esta granja es un proveedor importante de carne de los principales mataderos de Brasil, JBS, Marfrig y Minerva. Pero estos mataderos solo realizan una evaluación de la última granja por la que pasó el animal antes de su sacrificio, no un monitoreo de todos los proveedores a lo largo de la cadena de suministro, permitiendo, de esta forma, la entrada de animales que pastaban ilegalmente en el citado espacio protegido dentro de la cadena. Este esquema, un verdadero “lavado de ganado ilegal” permite que el ganado pueda ser suministrado a mataderos que se han comprometido públicamente a limpiar sus cadenas de suministro de ganado procedente de áreas afectadas por la deforestación e invasión de áreas protegidas (3).

“La Unión Europea no puede permanecer al margen del enorme impacto ambiental y social de sus cadenas de suministro. El consumo de los europeos provoca cambio climático, pérdida de biodiversidad y violaciones de los derechos humanos.” ha declarado Soto. “Es urgente que la Comisión Europea ponga en marcha la anunciada legislación que impida la entrada en la Unión Europea de materias primas procedentes de la deforestación”.

Datos recientes analizados por Greenpeace Brasil muestran que la destrucción del Amazonas se está acelerando. Durante el pasado mes de mayo, las alertas de deforestación aumentaron un 34% en comparación con el mes anterior. En este momento, cuando Brasil se está convirtiendo en el nuevo epicentro de la COVID-19, el aumento de la deforestación es la peor noticia, especialmente para los pueblos indígenas, que son las comunidades más vulnerables del Amazonas.

Miguel Ángel Soto | Greenpeace

Condenados dos cazadores por matar a un lobo en Ávila

  • El Juzgado de lo Penal nº 1 de Ávila condena a los dos cazadores que mataron un lobo en una cacería en esta provincia en 2015.
  • Ha quedado demostrado que el pasado 29 de noviembre se mató un lobo de manera ilegal, una especie estrictamente protegida, en una montería en Ávila.
  • También se ha demostrado que se permitió participar en una montería a un cazador sin licencia de caza.

El Juzgado de lo Penal nº 1 de Ávila considera probados los hechos que se denunciaban. Dos varones, uno de ellos sin licencia de armas en aquel momento, participaron en una montería el pasado 29 de noviembre de 2015 en el municipio de Tornadizos (Ávila), desde el puesto número 15 efectuaron disparos contra el menos un ejemplar de lobo ibérico, especie estrictamente protegida en esa provincia, causándole la muerte de manera por tanto ilegal, reconocida por este juzgado.

Se les imputaba un delito contra la fauna y además, a uno de ellos, un delito por tenencia ilícita de armas. Ambas cuestiones han sido claramente demostradas en el juicio, a pesar de la negativa por parte de los acusados y de la “falta de memoria” de los testigos. Existían también pruebas fotográficas del lobo abatido, documentales, genéticas, balísticas y testificales del resto de cazadores participantes en la montería, además de un excelente trabajo de la Guardia Civil de investigación.

Cabe recordar que la Fiscalía de Ávila renunció a ejercer la acusación pública y que gracias a las acusaciones particulares de Ecologistas en Acción, Anadel y Lobo Marley se ha podido llegar a esta sentencia condenatoria ejemplar.

Todas las pruebas e indicios han demostrado los hechos denunciados y, por tanto, el Juzgado de lo Penal nº 1 de Ávila ha condenado a los imputados. Ambas condenas se ajustan a derecho e incluyen la prohibición de cazar durante tres años, indemnización económica y el pago de las costas procesales, y a uno de ellos a seis meses de prisión por tenencia ilícita de armas.

Ecologistas en Acción se felicita por el fallo, la primera sentencia condenatoria por la caza ilegal de un lobo en España. Supone una sentencia histórica para la caza ilegal del lobo. La organización ecologistas espera que sirva de motivación para perseguir este tipo de casos y comience a salir a la luz la grave situación de furtivismo que sufre la especie. Que se suma a la enorme presión que aplica la Junta de Castilla y León con el llamado “control de poblaciones” que ejerce sobre la especie.

A pesar de que la caza ilegal es un problema de primera magnitud para la especie, resulta muy difícil su persecución. Son pocos los casos que se judicializan por la dificultad de recoger pruebas incriminatorias, así como por la escasa atención que se presta a la persecución de este tipo de delitos. Con su actuación en el juicio Ecologistas en Acción quiere dejar palpable la gravedad de dar muerte a una especie protegida como el lobo y que así ayude a prevenir las muertes de lobos en el futuro como medio para recuperar las poblaciones de esta especie amenazada.

Miguel Ángel Hernández

La Covid_19 puede ser una pandemia para la naturaleza

  • WWF lanza la campaña “Recoge el Guante” para concienciar sobre los riesgos para la salud y la naturaleza de guantes y mascarillas
  • La organización pide civismo y la colaboración ciudadana ante un nuevo tsunami de residuos de origen sanitario en los océanos y demanda la urgente aprobación de un plan de gestión de los residuos de protección de la Covid-19

La crisis del coronavirus ha hecho resurgir la utilización de plástico para uso sanitario, alimentación y embalaje, con la intención de reducir contagios y frenar la transmisión del virus, aumentando los residuos en vertederos pero también en las ciudades y en la naturaleza. Por eso, WWF lanza hoy su nueva campaña «Recoge el Guante» que apela a la responsabilidad ciudadana para que depositen los guantes y mascarillas en los contenedores de restos y evitar así que se contaminen nuestros ríos y mares.

En pocos días se han hecho comunes las imágenes de mascarillas o guantes arrojados incívicamente en cualquier lugar, pudiendo contaminar a las personas y llegar al mar a través alcantarillado y arroyos, como ya se ha comprobado en el Mediterráneo y en otros mares del mundo.

WWF teme que a medida que avance la desescalada en todo el mundo, la contaminación aumente ensuciando las playas, provocando la muerte de tortugas y otra fauna marina al confundir los guantes con medusas y otros alimentos, agravando la situación actual en la que  se calcula que 100.000 animales marinos mueren atrapados, asfixiados o envenenados por los plásticos cada año.

Esta nueva ola de plásticos sanitarios empeorará la situación denunciada por WWF en sus informes Una Trampa de Plástico y Stop the Flood The Plastic y terminarán convirtiéndose en microplásticos que pueden llegar al organismo humano. Estos informes también muestran cómo cada año se vierten a la naturaleza 100 millones de toneladas de residuos plásticos y la décima parte va a parar al mar, una cifra que aumentará si no hay una correcta gestión de residuos como los guantes y mascarillas. Un escenario muy preocupante, especialmente ahora que se acerca el verano y la llegada de turismo en plena desescalada, momento en el que la basura marina se incremente hasta en un 40%.

Los datos no pueden ser más alarmantes. Según WWF Italia, aunque solo el 1% de las mascarillas se desechara de forma incorrecta y se dispersara por la naturaleza, provocaría que hasta 10 millones de mascarillas cada mes contaminarán el medio ambiente. Teniendo en cuenta que el peso de cada mascarilla es de aproximadamente 4 gramos, esto daría como resultado la dispersión de más de 40.000 kilos de plástico en la naturaleza. Si a ello le sumamos que una mascarilla quirúrgica puede tardar hasta 400 años en desintegrase,  la situación puede llegar a un punto crítico.

Mientras tanto, la industria del plástico presiona en Europa y todo el mundo para que se paralice la decisión de prohibir para el año 2021 el uso de plásticos de un solo uso. Ante esta situación, WWF advierte que la contaminación por plásticos puede llegar a una situación crítica si no se toman medidas decididas y reclama que no se retroceda ni un paso con los compromisos adoptados para eliminar los plásticos de un solo uso en junio de 2021.

En este sentido WWF da la bienvenida a la Estrategia de Economía Circular y al borrador de anteproyecto de Ley de Residuos aprobado ayer por el Consejo de Ministros y felicita al MITECO por su presentación, ya que mantiene el compromiso temporal para la eliminación de los plásticos de un solo uso y marca una dirección clara contra la economía del derroche y de usar y tirar.

«Necesitamos una verdadera desescalada del plástico. La crisis de la Covid-19 no puede ser una excusa para seguir aumentando la producción de plásticos en el mundo”, afirma Enrique Segovia, director de conservación de WWF España, quien añadió: “Debemos seguir avanzando en la eliminación de los plásticos de un solo uso, acelerando la economía circular y sancionar las conductas incívicas de los ciudadanos».

WWF presenta la campaña Recoge el Guante con consejos prácticos y para concienciar y apelar al civismo y la responsabilidad ciudadana para que depositen sus guantes y mascarillas en los contenedores de restos y en los habilitados para tal fin y que, siempre que sea posible, apuesten por mascarillas reutilizables y reduzcan el uso de guantes, mediante un lavado frecuente de manos como recomiendan las autoridades.

Además WWF está impulsando una petición a nivel global para pedir la adopción de un Acuerdo Global vinculante que obligue a todos los países a prohibir los vertidos de plástico a los océanos para 2030. Para ello, WWF España sigue recogiendo firmas  a través de la campaña #NaturalezaSinPlásticos  y hasta el momento más de 74.000 ciudadanos ya se han sumado a ella.