El Mar Menor, primera parada de la campaña ‘Mediterráneo en Acción’

La campaña estival del Diosa Maat, el velero de Ecologistas en Acción, arranca en el Mar Menor con el lema ‘Mediterráneo en Acción’. El objetivo de su primera parada es dar visibilidad a uno de los peores desastres ecológicos del litoral mediterráneo peninsular. “La joya de la Corona de los espacios naturales de la Región de Murcia, transformada en un ecosistema agonizante al que se le acaban las posibilidades de futuro con cada día que pasa sin ponerle solución”, en palabras de Pedro Luego, portavoz de Ecologistas en Acción de la Región de Murcia.

Ecologistas en Acción denuncia que tras la decisión de transformar el Campo de Cartagena en la huerta de Europa, pasando del secano de bajo impacto al regadío superintensivo, la entrada de nitratos, fosfatos y sedimentos de origen agrícola está matando aceleradamente este espacio natural. Otros impactos, como el turismo residencial, los puertos, el dragado del canal del Estacio o la pérdida de humedales perimetrales, también contribuyen a la degradación del Mar Menor.

El sector científico y las asociaciones ecologistas llevan años advirtiendo de la necesidad de corregir y minimizar los impactos de la actividad agrícola para proteger la laguna salada. Sin embargo, las numerosas figuras de protección, leyes y normas, no han sido suficientes para evitar el desastre. La voluntad de las administraciones se ha decantado por proteger al sector agroindustrial a costa del interés general, de perder el Mar Menor, que también afecta al sector turístico y a la población local.

Ni el episodio de la denominada “sopa verde” de 2016, que arrasó con una parte importante de las praderas subacuáticas, ni la aparición de miles y miles de agonizantes peces, caballitos de mar, crustáceos o anguilas en octubre de 2019, han provocado avances significativos en la gestión del problema. Según Ecologistas en Acción, un año más, el Gobierno regional, que es quien tiene mayor responsabilidad en la aplicación de soluciones, pone el foco en la transparencia del agua, tratando de quitar importancia a la desesperada situación en la que se encuentra el ecosistema, y a la enorme degradación que sufren las poblaciones ribereñas.

Mientras, Ecologistas en Acción advierte de que siguen entrando toneladas de nutrientes agrícolas y al Mar Menor se le acaba el tiempo. Por ello, el velero Diosa Maat arranca su campaña estival en este punto. ‘Mediterráneo en Acción’ denuncia la situación crítica en la que se encuentra este ecosistema, y exige que se adopten medidas en origen de manera urgente, coordinada y decidida, que reduzcan al mínimo esa entrada de nutrientes, y permitan el inicio de la recuperación del Mar Menor, que será lenta y costosa. Además, durante su travesía por el litoral mediterráneo, la tripulación llevará hojas de recogida de firmas para la ILP que pretende dotar de Personalidad Jurídica al Mar Menor.

Dos meses de campaña en el Mediterráneo

El velero Diosa Maat ha descansado la noche del 14 de junio en el puerto deportivo de San Pedro del Pinatar, Murcia, después de más de mil millas y un mes de navegación, desde su salida el 4 de mayo de la bahía de Santander.

Tanto la ruta como las acciones de la campaña ‘Mediterráneo en Acción’ pueden seguirse a través del cuaderno de bitácora del Diosa Maat: velerodiosamaat.blogspot.com

Lola Yllescas, portavoz de Ecologistas en Acción y de la campaña ‘Mediterráneo en Acción’: “La embarcación de Ecologistas en Acción navegará los próximos meses desde Murcia hasta el Delta del Ebro para defender las costas mediterráneas de impactos como la urbanización incontrolada del litoral, la contaminación por vertidos o la pérdida de biodiversidad con acciones reivindicativas, charlas o actividades de educación ambiental. En defensa de nuestro litoral, nuestros mares y nuestras vidas”.

Un 11 % del peso de la compra estándar va directamente al vertedero

  • El modelo de producción y distribución de un solo uso orquestado por la industria del plástico dificulta a las empresas poder reutilizar las botellas o envases para la distribución de sus productos -reduciendo costes e impactos- y llena nuestras casas de residuos.
  • Esta situación está provocando un colapso con graves impactos sobre el medio ambiente, la economía local y la salud de las personas.

Mañana 16 de junio, Día de la Reutilización (Refill Day), la Alianza Residuo Cero, de la que forma parte Ecologistas en Acción, exige reducir drásticamente los envases de usar y tirar. Considera fundamental poner en marcha circuitos de reutilización descentralizados y disponibles para las empresas de alimentación y bebidas, y facilitar a la ciudadanía modelos de consumo residuo cero para comprar con sus propios envases o con envases que puedan devolver al comercio.

En los últimos años se han producido cambios tanto en el consumo como en la distribución que llevan a un mayor aumento en la generación de residuos: aumento de la cuota de compra en supermercados y grandes superficies, disminución de la oferta de productos frescos a granel en supermercados o aumento del consumo de productos precocinados. Buena parte de los envases asociados a estas prácticas son innecesarios y responden estrictamente a necesidades de las cadenas de distribución y venta, y no garantizan el derecho de la persona consumidora a consumir sin producir residuos o produciendo solo los estrictamente necesarios. Hoy día es una odisea hacer una compra sin residuos de envases y embalajes. Los envases, bandejas y envoltorios superfluos se imponen en todo tipo de alimentos, incluidos aquellos que tradicionalmente se vendían a granel como la carne, el pescado o la fruta.

Según nuevos datos aportados por Rezero, entidad que forma parte de la Alianza Residuo Cero, de todo lo se compra en alimentación, el 11 % en peso son envases de usar y tirar. Este dato se ha calculado con los diez productos más consumidos (pollo, jamón york, queso semi, merluza, leche, agua, cola, tomates, patatas y naranjas) en los diez establecimientos con mayor cuota de mercado.

En consecuencia, no es de extrañar que los envases sean una de las principales fracciones de los residuos. La alimentación y las bebidas conllevan la generación de entre el 80 % y el 90 % de residuos de envases, contribuyendo de manera determinante en el aumento en la generación de éstos.

Además, tan solo un 26 % de los envases que se ponen en el mercado acaban recuperándose para volver a ser introducidos en el sistema productivo a partir del reciclaje. Este despropósito provocado por la industria del envasado lo acaban pagando las administraciones locales a partir de los impuestos de la ciudadanía.

En el contexto de un sistema de recogida selectiva y reciclaje de los envases insuficiente, y un modelo de producción y consumo lineal predominante, la Alianza Residuo Cero, de la que forma parte Ecologistas en Acción, exige erradicar la producción de envases de un solo uso totalmente innecesarios, y pide a los gobiernos que impulsen la transición hacia modelos de producción y consumo circulares y de residuo cero.

Esto pasa por: 1) poner en marcha circuitos de limpieza y reutilización de envases de alimentación y bebidas descentralizados; 2) fiscalizar los envases de un solo uso;  y 3) facilitar a la ciudadanía comprar a granel con sus propios envases o incentivar la devolución de los envases a partir del depósito.

“Resulta decepcionante que en el Proyecto de Ley de residuos y suelos contaminados, ahora en proceso de tramitación parlamentaria, no aparezcan ni objetivos ni medidas concretas para priorizar la reducción en el uso de envases, ni la reutilización (o rellenado) de los envases de alimentación”, ha declarado Adriana Espinosa, responsable de recursos naturales y residuos de Amigos de la Tierra.

Por todo ello, la Alianza Residuo Cero pide al Gobierno central y a los partidos políticos del Congreso responsabilidad y proyección, que escuchen a la ciudadanía y se fijen en proyectos sostenibles de éxito, que miran, no solo el beneficio económico, sino también el ambiental y social.

Existe una creciente preocupación de la ciudadanía sobre el uso excesivo de envases plásticos desechables utilizados para la distribución de alimentos en los puntos de venta. Algunos ejemplos que demuestran esta tendencia serían el movimiento ‘Desnuda la fruta’, las numerosas compras colectivas que se realizan en todo el territorio y/o la proliferación de comercios de venta a granel que permiten al consumidor realizar una compra responsable y en táper, minimizando la cantidad de residuos.

A la vez, tal como afirma Rosa García, de Rezero, “existen evidencias de las ventajas y la viabilidad de la reutilización de los envases. Un ejemplo paradigmático es el proyecto reWINE que ha identificado las oportunidades y barreras de la reutilización de botellas de vidrio en el sector vitivinícola de Cataluña, a través de datos experimentales que permiten asegurar su viabilidad técnica, ambiental, social y económica”.  

La reutilización de botellas de vidrio en el sector vitivinícola podría suponer, solo en Cataluña, un ahorro de más de 100 millones de kg de CO2 equivalentes anuales y 21.756 toneladas de residuos y, reduciría así un 28 % su huella de carbono.  Además, ofrece potenciales ahorros económicos para las bodegas, para los municipios (derivados de la ahorro en costes de recogida y tratamiento de botellas que dejarían de gestionar) y oportunidades de creación de puestos de trabajo que fomentan la economía verde, circular, local y con capacidad para promover la reinserción social (sobre todo en el empleo vinculada a la logística y el lavado de las botellas).

Según la Alianza Residuo Cero, «España puede ser un lugar mucho más sano, limpio y justo socialmente si prioriza la reducción de los envases de usar y tirar y la reutilización. Disponemos de instrumentos y medidas estudiadas y probadas. Solo necesitamos voluntad política para lograrlo».

Premio Atila a la Política Agraria Común (PAC)

Como cada año, Ecologistas en Acción recuerda que el 5 de junio es el Día Mundial del Medio Ambiente, una fecha establecida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1972 para aumentar la conciencia medioambiental y fomentar la acción global en la protección del medio ambiente. Para ello, la organización ecologista premia a los que son como Atila: por donde pasan, no crece ni la hierba. Con estos premios se señala a instituciones y a sus responsables como causantes de agudizar la crisis social y ambiental.

El primer premio, Premio Atila 2019, ha sido para la nueva Política Agraria Común (PAC), por seguir apoyando la agricultura y ganadería industriales y dejar de lado la protección de la biodiversidad y la lucha contra el cambio climático.

La PAC de los últimos 40 años ha hecho que la agricultura sea uno de los principales factores de degradación ambiental en Europa. Pese a sus supuestos compromisos ambientales, los pagos “verdes” por prácticas agrarias beneficiosas para el clima y el medio ambiente de la vieja PAC no consiguieron aunar producción de alimentos y protección de la naturaleza. La nueva PAC reduce aún más sus objetivos ambientales y carece de propuestas concretas para hacer la agricultura europea más respetuosa con las personas y el planeta. También ignora las bases científicas que muestran que una agricultura europea realmente sostenible, basada en principios agroecológicos, supondría un enorme beneficio para las personas, la naturaleza y el futuro de Europa.

Hasta la fecha, la PAC ha promovido el abandono del campo, ha vaciado de población las zonas rurales del Estado español, contribuyendo a su vaciado, y ha fracasado estrepitosamente en los objetivos de fijar población joven en el campo y apoyar las iniciativas de las mujeres rurales. En las recientes negociaciones sobre la nueva PAC entre el Consejo, el Parlamento y la Comisión europeas, ministros y ministras de agricultura de los Estados miembros se han negado a apoyar las propuestas sobre justicia social y las exigencias ambientales, lo que no hace sino rebajar aún más las aspiraciones sociales y ambientales de una nueva PAC que no debería estar alineada con los intereses de la agroindustria sino con una transición ecológica justa. Ha dejado pasar la oportunidad de liberar los campos y los alimentos de pesticidas y otros tóxicos, de apoyar de forma inequívoca la agricultura ecológica, de rechazar la agricultura industrial y las macrogranjas, y de poner en valor la multifuncionalidad de la agricultura.

El segundo premio, Premio Caballo de Atila, se lo ha llevado el Grupo Repsol-Petronor. Entre sus méritos destaca el haber promovido la introducción del gas en el transporte en la Ley de Cambio Climático, bloquear la necesaria desaparición de los coches a combustión, liderar apuestas temerarias en el sector del hidrógeno y macroinfraestructuras enormemente contaminantes como el corredor del hidrógeno vasco.

Repsol tampoco ha dudado en denunciar a las activistas que realizaron una acción frente a su sede el pasado diciembre. En estos momentos la empresa es la mayor representante española de un sector fósil incompatible con la justicia climática y social, con un fuerte impacto en muchos países del sur. Recoge el premio su consejero delegado, Josu Jon Imaz, una de las personas más activas en la presión institucional de la empresa para hacer de la transición energética un negocio de cara al lavado verde de Repsol.

La multinacional sueca Boliden sigue sin pagar 133,6 millones por los daños causados en el río Guadiamar

  • Las organizaciones ambientalistas exigen transparencia a la Junta de Andalucía y al Ministerio para la Transición Ecológica en las negociaciones con Boliden
  • Tras 23 años de la catástrofe del vertido de lodos tóxicos al río Guadiamar, la multinacional sueca Boliden sigue sin pagar 133,6 millones por los daños causados.
  • Además, se están tramitando las autorizaciones ambientales, mineras y en materia de aguas, para reabrir la mina de Los Frailes en Aznalcóllar. Esto a pesar de que el concurso minero está bajo un proceso judicial, en el que se ha denunciado un nuevo entramado de empresas interpuestas.
  • Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF exigen que se paralicen de manera cautelar todas las tramitaciones administrativas en curso para la reapertura de la mina.

Hace varias semanas que saltó la noticia de que la Junta de Andalucía lleva desde 2016 negociando en secreto con la empresa Boliden un acuerdo extrajudicial. Buscan que Boliden pague parte de los 89,9 millones de euros que la Junta de Andalucía le reclama desde 2002, en concepto de gastos de limpieza del vertido tóxico del 25 de abril de 1998 en la cuenca del Guadiamar, cuando reventó la balsa de lodos de la mina de Los Frailes, en Aznalcóllar (Sevilla).

Mientras se concreta la negociación, la Junta ha solicitado al Juzgado de Primera Instancia nº 11 de Sevilla que paralice el procedimiento y cada dos meses renueve dicha petición. Hay que recordar que la reclamación civil empezó en la sede sevillana que se declaró incompentente, siendo el Tribunal Supremo quien devolvió la competencia a este Juzgado, regresando todo el procedimiento al punto de partida en 2012.

Tampoco el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, ha logrado en estos 16 años cobrar los 43,7 millones de sanción que el entonces Ministerio de Medio Ambiente impuso a Boliden en 2002 y que confirmó el Tribunal Supremo en 2005. Para eludir el pago de esta multa la multinacional sueca sigue escudándose en la insolvencia de las empresas filiales que montó en su día en España.

Las organizaciones ecologistas señalan que, pasados 23 años desde la catástrofe, la situación es inaceptable. Se trata de un caso emblemático y de un ejemplo que demuestra la ineficacia de las administraciones ante este tipo de situaciones. Por ello, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF  exigen que la Junta de Andalucía y el Gobierno central actúen con contundencia para recuperar cuanto antes los 133,6 millones de euros que Boliden debe a la sociedad española.

Por otra parte, tras la huida de Boliden en 2001, la Junta de Andalucía se hizo cargo de la mina sin explotación, hasta que en 2015 resolvió adjudicar su explotación, mediante concurso público, a la empresa Minera Los Frailes, filial del consorcio Minorbis-Grupo México. Dicho concurso fue objeto de diligencias penales en el Juzgado de Instrucción nº 3 de Sevilla, hasta que el pasado 8 de febrero de 2021, el mismo inició los trámites para juzgar por delitos de prevaricación a varios altos cargos y funcionarios de la Junta de Andalucía y del citado consorcio. También la justicia mexicana investigó ese concurso minero por posibles sobornos, enviando una comisión rogatoria a la Fiscalía General del Estado español.

Para las organizaciones ecologistas, las administraciones autonómica y nacional no deberían continuar los trámites ambientales, mineros y de aguas de este proyecto de reapertura, tanto por su impacto ambiental como por la existencia de procedimiento penal. En dicho procedimiento se ha denunciando un posible entramado de empresas interpuestas, que podrían significar un problema a la hora de pedir responsabilidades si hubiera daños ambientales como los ocurridos con la catástrofe de Aznalcóllar.

Por todo ello, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF exigen a las administraciones andaluza y española que paralicen de manera cautelar todas las tramitaciones administrativas en curso para la reapertura de la mina de Los Frailes en Aznalcóllar, hasta que se resuelva el proceso judicial que estudia la legalidad del concurso minero adjudicado en 2015. Una petición que se realiza en aras del principio de precaución y para evitar futuras responsabilidades patrimoniales de dinero público.

Teresa Rodríguez Pierrard | Amigos de la Tierra
Isidoro Albarreal | Ecologistas en Acción
Mónica Ortega | Greenpeace
Olimpia García | SEO/BirdLife

Coral García Barón | WWF

Dramático impacto de la industria europea de harinas y aceite de pescado en África occidental

Cada año, las empresas europeas contribuyen a un trágico desvío de pescado fresco esencial para mantener la seguridad alimentaria de más de 33 millones de personas en la región de África Occidental. Esta es la conclusión de un nuevo informe de Greenpeace Africa y la Fundación Changing Markets, titulado Alimentando al monstruo: Cómo las industrias europeas de acuicultura y alimentación animal están robando alimentos a las comunidades de África Occidental. El informe revela cómo más de medio millón de toneladas de pequeños peces pelágicos se extraen cada año a lo largo de la costa de África occidental y se convierten en piensos para la acuicultura y la agricultura, suplementos dietéticos, cosméticos y productos alimenticios para mascotas fuera del continente africano. [1]

“La industria de las harinas y el aceite de pescado, así como todos los gobiernos y empresas que la apoyan, están privando a las poblaciones locales de su medio de vida y de su principal fuente de proteínas. Esto se sitúa en contra de los compromisos internacionales sobre desarrollo sostenible, erradicación de la pobreza, seguridad alimentaria e igualdad de género”, ha declarado Javier Raboso, responsable de Paz, Democracia y Derechos Humanos de Greenpeace.

El informe se basa en la investigación del comercio de harina y aceite de pescado y los vínculos en la cadena de suministro entre esta industria en África occidental y el mercado europeo. Incluye comerciantes, empresas acuícolas y agroalimentarias en España (Inproquisa, Industrias Arpo, Skretting España), Francia (Olvea), Noruega (GC Rieber, EWOS / Cargill, Skretting, Mowi), Dinamarca (ED&F Man Terminals, TripleNine, FF Skagen, Pelagia y BioMar), Alemania (Köster Marine Proteins ) y Grecia (Norsildmel Innovation AS). [2]

“Las exportaciones de harina y aceite de pescado a Europa están robando el sustento de los pueblos costeros, al privar a la población de una importante fuente de alimentos y de ingresos. Las empresas europeas de alimentos para la acuicultura y sus minoristas no pueden ignorar este importante problema medioambiental y de derechos humanos. Es el momento de repensar las cadenas de suministro y eliminar el uso de pescado salvaje para alimentar a los peces de acuicultura y a otros animales, para preservar este recurso marino para las generaciones futuras”, subraya Alice Delemare Tangpuori, directora de campañas de Changing Markets.

El papel de España en este mercado

  • La UE fue el primer mercado de destino de las exportaciones de aceite de pescado de Mauritania y Senegal en 2019, como en años anteriores, con Francia concentrando más del 60% de las importaciones de la UE desde Mauritania con 15.101 toneladas.
  • Aunque España importa aceite de pescado principalmente de Europa, también somos el principal importador de la producción más pequeña de aceite de pescado senegalés, con 2.116 toneladas de un total de 4.836 toneladas, y de Mauritania con 347 toneladas registradas.
  • España es el segundo mayor importador de harinas de pescado de Mauritania con 4.415 toneladas en 2019, por detrás de Grecia.
  • Las importaciones de aceites y harinas de pescado a nuestro país podrían aumentar en los próximos años, ya que el fondo de inversión Corpfin Capital, principal accionista de la española Grupo Barna, ha invertido en una nueva fábrica de harinas y aceites en Cayar, Senegal.

La investigación de Greenpeace y Changing Markets confirma la rápida expansión de la industria de harinas y aceites de pescado en los últimos años, particularmente en Mauritania, donde el 70% de las exportaciones de aceite de pescado se destinaron a la UE en 2019. Los gobiernos de Mauritania, Senegal y Gambia han fracasado hasta ahora en la gestión adecuada de este recurso común de pequeños pelágicos, así como en tomar las medidas adecuadas para garantizar el derecho a la alimentación y el medio de vida de las comunidades afectadas, incluido el sector pesquero artesanal, que continúa protestando contra las fábricas de procesados de estas harinas y aceites de pescado.

“En esta época en Senegal, es muy difícil, sino imposible, encontrar este tipo de sardinas en los puntos de desembarque habituales. Las consecuencias para la seguridad alimentaria y nutricional de la población local son catastróficas, así como para el equilibrio de la cadena alimentaria en el mar“, declara el Dr. Alassane Samba, director del Centro de Investigación Oceanográfica Dakar-Thiaroye en Senegal. [3]

La crisis de los cayucos comienza en sus costas

La situación crítica del sector de la pesca artesanal, un pilar económico en África occidental, ha impulsado a muchos jóvenes y a los propios pescadores a adentrarse en el océano con sus propias embarcaciones de pesca, o cayucos, para alcanzar las costas europeas en las islas Canarias en busca de alternativas. A pesar de la existencia de otros factores concomitantes, sin duda, esta grave situación está contribuyendo a la reactivación de la ruta migratoria canaria, que es a día de hoy una de las más peligrosas del mundo.

“Muchas de las personas de Senegal que han perdido la vida intentando llegar a Canarias o que lo han conseguido se han visto obligadas a hacerlo por el riesgo de perder su forma de vida vinculada a la pesca sostenible, que da prioridad al consumo local y asegura la supervivencia de las especies, por eso es esencial preservar esta alternativa para las futuras generaciones. Es una cuestión de derechos humanos asegurar que las personas tengan una vida digna en sus países y no verse obligados a arriesgar sus vidas en peligrosas travesías”, ha declarado Ibrahima Cisse, experto en Océanos de Greenpeace África.

Greenpeace África y Changing Markets demandan a las empresas, los responsables políticos y los gobiernos que dejen de llevarse pescado apto para el consumo humano de África occidental para alimentar la demanda de harina y aceite de pescado, en especial salmón, en la Unión Europea y Noruega.

Javier García | Greenpeace

Comienza el juicio contra activistas del clima que denunciaron la negligencia climática de Repsol

Nueve activistas por el clima se enfrentan mañana a la justicia tras ser denunciados por Repsol por manifestarse pacíficamente en su sede de Madrid y señalar los desmanes climáticos de la empresa.

Los hechos se remontan al pasado 12 de diciembre, quinto aniversario de la firma del Acuerdo de París, cuando las organizaciones integradas en Rebelión por el Clima (plataforma de la que forma parte Greenpeace) se movilizaron para denunciar a Gobiernos y empresas por su negligencia climática. En concreto, los nueve activistas denunciados acudieron a la sede de Repsol con una pancarta en la que simularon un derrame de petróleo y desplegaron una pancarta en la que se leía “Cinco años después seguimos luchando por el 1,5 ºC”.

Las organizaciones que integran la plataforma señalan la responsabilidad frente a la crisis climática de grandes empresas como Repsol, Iberdrola, Endesa, Naturgy, Iberia, Ecoembes, Real Madrid, Banco Santander, BBVA, Campofrío o Coren, cuyos intentos de “lavado verde” (greenwashing) no son soluciones ante la emergencia climática, sino meras cortinas publicitarias que generan nuevos conflictos, agravan el cambio climático y retrasan su solución.

Desde la plataforma, denuncian el aumento de la criminalización de la protesta pacífica que en los últimos años se ha visto acentuada con normas como la “ley mordaza” y apuntan directamente a la industria de los combustibles fósiles, que intenta silenciar a quienes la critican.

“Este es un ejemplo evidente de hasta dónde está dispuesta a llegar la industria de los combustibles fósiles para silenciarnos”, aseguran desde la plataforma: “Es contradictorio lo que está ocurriendo aquí: Repsol nos lleva ante la justicia por evidenciar su falta de compromiso con el planeta y denunciar su intento de maquillar la verdad a través del greenwashing, cuando deberían ser ellos quienes dieran explicaciones por sus desmanes ante el cambio climático. Pero no nos van a callar: mientras continuemos sin una respuesta adecuada a la emergencia climática, que incluya las medidas necesarias para acabar con el consumo de combustibles fósiles, seguiremos protestando. Tenemos un problema grave, la ciencia ya lo ha advertido: se nos acaba el tiempo. Entramos en una década decisiva para evitar los peores impactos del cambio climático. El momento de actuar es ahora”.

Trampas al clima

En el año 2018, Repsol-Petronor fue, con 10,6 millones de toneladas de Gases de Efecto Invernadero (el 3% del total del país), la segunda empresa española más contaminante. En 2019, las emisiones de esta petrolera aumentaron un 13%. Un informe de Greenpeace de diciembre de 2020, ‘Haciendo trampas al clima’, recoge todos estos datos y denuncia que la descarbonización de Repsol está llena de engaños: la compañía pretende alcanzar el objetivo cero emisiones netas para 2050 continuando con la quema de combustibles fósiles (gas fósil y, en menor medida, petróleo), maquillando su huella a través de la captura y almacenamiento de CO2, la fabricación de combustibles sintéticos y la plantación de árboles y otras soluciones basadas en la naturaleza.

En diciembre de 2019, la compañía anunció que para 2050 será neutra en emisiones de carbono. Sin embargo, la petrolera desoye el estudio publicado en 2015 en la revista Nature, que establecía que una tercera parte de las reservas actuales de petróleo, la mitad de las de gas y más del 80% de las reservas de carbón deberían permanecer intactas en los próximos 40 años si la humanidad quiere conseguir el objetivo marcado por la comunidad científica para evitar consecuencias catastróficas a causa del cambio climático. Además, la empresa debe reorientar completamente su negocio principal, después de que la Agencia Internacional de la Energía haya señalado que el mundo ya no debe seguir explorando más combustibles fósiles.

Por otro lado, Repsol reclama la no intervención del regulador a la hora de establecer las prioridades y acelerar los cambios para alcanzar el 1,5 ºC, pero cambia de tercio a la hora de pedir ayuda económica a las instituciones públicas. La petrolera fue una de las empresas beneficiadas por la compra de bonos corporativos por parte del Banco Central Europeo (BCE) entre mediados de marzo y mediados de mayo de 2020 (bonos corporativos por valor de casi 30.000 millones de euros), según un informe publicado por Greenpeace en junio de 2020.

Pero la mayor muestra de la resistencia de Repsol, insiste Rebelión por el Clima, es que la petrolera pospone para después de 2040 la “compensación” del 60% de sus emisiones. Y esa reducción estará referida a “intensidad de carbono”, es decir, a la cantidad de emisiones por energía producida. “Nada indica, de momento, que las emisiones brutas se vayan a reducir”, concluyen las organizaciones ecologistas.

Amigos de la Tierra gana la demanda climática contra Shell

Por primera vez en la historia, la justicia acusa a una empresa de ser responsable del cambio climático. En el día de hoy, como resultado de una demanda judicial presentada por Amigos de la Tierra Países Bajos (Milieudefensie) junto con 17.000 co-querellantes y otras seis organizaciones1, un tribunal de La Haya ha dictaminado que Shell es culpable y tiene que reducir sus emisiones de CO2 en un 45% en un plazo de 10 años. Esta sentencia histórica tiene consecuencias muy positivas para la protección del medio ambiente y la población a nivel mundial, y sentará un precedente para otras empresas contaminantes.

Donald Pols, director de Amigos de la Tierra Países Bajos ha afirmado: “Esta es una victoria de dimensiones colosales para nuestro planeta y para nuestros hijos e hijas, es un hito inigualable para lograr un futuro habitable. El tribunal no ha dejado lugar a dudas: Shell es causante del cambio climático y debe poner fin de forma a inmediata a su comportamiento destructivo».

Roger Cox, abogado de Amigos de la Tierra Países Bajos, ha celebrado la noticia: “Este es un punto de inflexión en la historia. Esta demanda es única porque es la primera vez que un tribunal obliga a una gran empresa contaminante a cumplir con el Acuerdo de París. Esta sentencia tendrá consecuencias para otras grandes empresas contaminadoras».

Shell se encuentra entre las diez empresas más contaminantes del mundo. Desde hace más de 30 años la compañía es consciente de su contribución al cambio climático, sin embargo ha continuado extrayendo petróleo y gas, e invirtiendo miles de millones de dólares en la búsqueda y desarrollo de nuevos combustibles fósiles contaminantes. Tan solo en dos años, Shell ha invertido entre 23.000 y 29.000 millones de dólares en energías sucias.

Amigos de la Tierra, con el respaldo de 17.379 personas co-demandantes holandesas y más de 1 millón de partidarias en todo el mundo, argumentó ante el tribunal que Shell está violando su deber de cuidado y amenazando los derechos humanos al socavar conscientemente las posibilidades del mundo de permanecer por debajo 1,5 ° C. En concreto, durante las alegaciones se acusó a Shell de violar los artículos 2 y 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos: el derecho a la vida y el derecho al respeto de la vida privada y familiar.

Este caso se basa en argumentos legales similares al histórico Caso Climático Urgenda de 2019 contra el Estado holandés, donde el tribunal de apelaciones holandés sentó un precedente al dictaminar que no lograr los objetivos climáticos es una violación de los derechos humanos y ordenó al estado que redujese sus emisiones de gases de efecto invernadero en al menos un 25% para finales de 2020.

Puntos principales del veredicto
1. Shell debe reducir sus emisiones de CO2 en un 45% neto para finales de 2030.
2. La petrolera también es responsable de las emisiones de sus clientes y proveedores.
3. Se establece que es un atentado contra los derechos humanos, “derecho a la vida» y la «vida familiar tranquila».
4. Shell debe cumplir con la sentencia de inmediato, ya que la política climática actual de la empresa no es lo suficientemente concreta.

El fallo del tribunal de La Haya tendrá gran repercusión a nivel internacional, ha señalado Sara Shaw de Amigos de la Tierra Internacional: “Esta es una victoria arrolladora para la justicia climática. Ojalá esta sentencia de lugar a más litigios climáticos contra las grandes empresas causantes del cambio climático y las obligue a dejar de extraer y quemar combustibles fósiles”. Este resultado es una victoria de los pueblos del Sur Global que ya están haciendo frente a impactos climáticos devastadores».

“Esta victoria es de los pueblos del Sur Global que ya están sufriendo los impactos devastadores de la crisis climática y de la contaminación de Shell. Por fin se ha hecho justicia. Las pruebas irrefutables sobre la responsabilidad de Shell ante la emergencia climática han sido clave. De esta forma estamos enviando una señal clara a las grandes contaminadoras que podrán ser acusadas de su responsabilidad ante el cambio climático. Es una gran victoria para las personas y la vida”

Pintan de verde la entrada del Parlamento Europeo para denunciar el “greenwashing” de la PAC

Catorce activistas de Greenpeace Bélgica han cubierto hoy de verde la entrada del edificio del Parlamento Europeo en Bruselas y han desplegado una pancarta con el mensaje “Detengan el lavado verde de la agricultura europea” para denunciar el ‘greenwashing’, o falso interés medioambiental, de quienes negocian estos días la Política Agrícola Común (PAC).

Los representantes de los gobiernos europeos, el Parlamento Europeo y la Comisión Europea están finalizando las negociaciones sobre la política agrícola de la UE para los próximos siete años. A pesar de las condenas de los/as científicos a la política actual, la investigación del propio Parlamento Europeo y el propio servicio de auditoría de la UE, el impacto destructivo de la PAC sobre la naturaleza, el clima y la salud pública permanece sin cambios.

Según el director de política agrícola de la UE de Greenpeace, Marco Contiero: “La clase política intentará vender esta política agrícola como una reforma verde, pero no es más que un lavado verde. Esta PAC está destinada a continuar financiando la ganadería industrial y la producción de piensos que devastan la naturaleza, arruinan el clima, aumentan el riesgo de nuevas pandemias y dejan a las pequeñas granjas en la ruina. La ciencia está haciendo sonar las alarmas, advirtiendo que la sobreproducción de carne y productos lácteos está provocando el colapso del clima, la destrucción de los bosques y los brotes de enfermedades, pero la clase política de la UE está ignorando las advertencias e insisten en que sus planes agrícolas son sostenibles “.

Greenpeace, BirdLife, ClientEarth y la Oficina Europea de Medio Ambiente han realizado un análisis para valorar cómo la política agrícola común de la UE se adapta a las reformas necesarias para proteger la naturaleza, hacer frente al cambio climático, evitar la contaminación y producir alimentos de forma sostenible y han concluido que el acuerdo de la PAC que la UE está finalizando fracasa en todos los frentes.

Próximos pasos

El acuerdo sobre la reforma de la PAC deberá ser adoptado formalmente por el Parlamento Europeo y el Consejo. Se espera que el Parlamento vote en una sesión plenaria después del verano, mientras que el Consejo puede adoptar el acuerdo durante cualquier reunión de ministros de la UE. Greenpeace pide a los miembros del Parlamento Europeo que rechacen esta reforma de la PAC.

En los próximos meses, los gobiernos nacionales deberán presentar sus planes estratégicos de la PAC a la Comisión Europea para su aprobación, indicando cómo implementarán esta reforma en cada país.

Evaluaciones recientes de la Comisión Europea han demostrado que, al implementar las reglas de la PAC, muchos gobiernos nacionales tienen un historial muy pobre en la verdadera protección del medioambiente. Además, la nueva PAC otorga a los estados más flexibilidad, lo que dificultará el control por parte de la UE.

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Luís Ferreirim | Greenpeace España

Organizaciones ambientalistas reclaman la prohibición de plaguicidas

En el Día Mundial de las Abejas, 20 de mayo, las principales organizaciones ecologistas estatales, junto a 20 organizaciones que forman parte de la iniciativa “Salvemos a las abejas y a l@s agricultor@s”, han enviado una carta al Gobierno en la que solicitan que se ponga fin al uso de plaguicidas peligrosos en la UE, y han transmitido su preocupación por el daño que están causando a las poblaciones de insectos polinizadores, indispensables para la vida en la Tierra.

En concreto, las organizaciones ambientales instan a los ministerios competentes a posicionarse en contra del uso al aire libre de tres plaguicidas considerados peligrosos, el sulfoxaflor, la cipermetrina y la benfluralina, y recalcan que no cumplen con los criterios establecidos para su aprobación en la UE.

Por primera vez la Comisión Europea ha reconocido que los plaguicidas son un riesgo para la biodiversidad, y que son una de las causas del grave deterioro que sufren los ecosistemas. En esta línea, ha fijado el objetivo de reducir el uso y el riesgo de plaguicidas en un 50 % para 2030 en las Estrategias de Biodiversidad y de la Granja a la Mesa, en el marco del Pacto Verde Europeo.

En la misiva dirigida a la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, y al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, se destaca el compromiso adquirido en la Estrategia Nacional para la Conservación de Polinizadores, aprobada en septiembre de 2020, que establece el objetivo de identificar y conservar las poblaciones de polinizadores más amenazados, así como reducir el riesgo derivado del uso de plaguicidas.

Mientras la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha comprobado un elevado riesgo para las abejas en el uso de plaguicidas como el sulfoxaflor y la cipermetrina, hay un buen número de Estados miembro que se manifiestan en contra de su prohibición. Sucede igual con la benfluralina, cuyos riesgos no se han podido determinar debido a la falta de datos en su solicitud.

WWF, SEO/BirdLife, Greenpeace, Ecologistas en Acción y Amigos de la Tierra alertan sobre los efectos negativos en la salud de las personas y el medio ambiente que ocasionaría seguir utilizando estas sustancias tóxicas peligrosas, así como el grave impacto social y económico para el sector apícola. A su vez denuncian las intenciones de varios países de elevar la mortandad legalmente tolerable de las abejas hasta un 25 % y solicitan que se apoye una mortandad máxima de un 5 %.

Las organizaciones recuerdan que defender a las poblaciones de insectos polinizadores es de vital importancia para garantizar la salud de los ecosistemas y de las personas, así como para garantizar la supervivencia de numerosas especies, en definitiva salvaguardar la vida en la Tierra.

«España sigue lejos de poder celebrar el Día Mundial del Reciclaje» según Greenpeace

El 17 de mayo se celebra el Día Mundial del Reciclaje, un día que nuestro país está lejos de poder celebrar. El 80% de nuestras basuras domiciliarias se recogen de manera mezclada, lo que supone que es prácticamente imposible reciclar o separar materiales para que puedan ser luego convenientemente reciclados. Tenemos que apostar por otras técnicas, ir más allá, apostar mucho más decididamente por la reducción, la reutilización y por técnicas que permitan ir recuperando lo más eficiente y mejor posible materiales como son los sistemas de devolución y retorno de envases”.

Sobre la actual situación de pandemia: “Es indudable, y los datos están ahí, que con la crisis del coronavirus hemos dejado atrás muchas de las buenas costumbres que estábamos adquiriendo de intentar minimizar al máximo nuestros residuos. Los datos son bastante demoledores, aunque todavía no son definitivos pero señalan que ha habido un aumento de entre un 15 y un 25% la venta y el uso de envases de usar y tirar (de un solo uso). A esto hay que sumar además otros objetos de usar y tirar como las mascarillas y los guantes que ni siquiera estaban en los circuitos habituales, con lo cual estamos agravando aún más lo que podemos denominar una ‘pandemia silenciosa’ causada por la contaminación por plásticos, que tenemos que atajar lo antes posible y que las autoridades están muy lejos de solucionar ya que están mirando para otro lado y mirando intereses económicos de las empresas”.

Sobre qué debería hacerse: “En el Día Mundial del reciclaje Greenpeace pide actuaciones de las administraciones que son las que pueden realmente determinar y cambiar la dirección en la que estamos. En este caso la nueva ley de residuos que se está tramitando tiene que incluir sistemas como son la devolución y retorno de envases para poder recuperarlos lo mejor y eficazmente posible; apostar decididamente por la reutilización de envases. Esto es muy importante porque lo que estamos pidiendo es que el usar y tirar se tiene que acabar lo antes posible y apostar por una reducción en el consumo y en el uso de este tipo de objetos que se ponen a la venta y se consumen de forma pasiva. El plástico está ahogando el planeta, nos está contaminando desde los polos hasta los mares y montañas más remotas, tenemos que hacer algo para intentar luchar contra esta contaminación, nos va en ello la vida del planeta, nos va en ello la economía y la salud”.

¿Qué pide Greenpeace en el Día del Reciclaje?

  • El fin del usar y tirar, con un cambio en los hábitos de consumo. Rechazar productos o que se importen desde lejanos países, donde ni las condiciones laborales ni los estándares ambientales estén garantizados.
  • Potenciar la reutilización y, para ello, necesitamos contar de nuevo con un sistema de devolución y retorno de envases (SDDR).
  • Fomentar la compra a granel y los envases rellenables.
  • No malgastar recursos, sino usar solo los estrictamente necesarios, dar durabilidad y buen uso a las cosas que tenemos y reparar las que se rompan. Se puede consumir sin necesidad de comprar, por ejemplo, aprovechando bienes públicos (como fuentes en lugar de agua embotellada), incentivando el préstamo, el intercambio o el alquiler, y reaprovechando materiales desechados.
  • Es necesario que, tanto las administraciones como las empresas, se involucren y faciliten estos cambios, con leyes y con cambios en sus negocios. pues la responsabilidad de la contaminación plástica, generada por el usar y tirar, está en sus manos.

Datos clave y declaraciones de experto:

¿Cuál es la situación actual del reciclaje en España? ¿Cómo ha repercutido la actual situación sanitaria? ¿Qué medidas deberían tomarse? Coincidiendo con el Día Mundial del Reciclaje, que se celebra el próximo 17 de mayo, Greenpeace contesta a algunas preguntas sobre este importante tema y recuerda que España está lejos de poder celebrar este día.

La organización pone a disposición de los medios datos, declaraciones e información adicional sobre este tema y recuerda que justo un día después, el 18 de mayo, la ley estatal de residuos pasa al Consejo de Ministros para iniciar la tramitación parlamentaria.

Diez claves sobre reciclaje:

  • El reciclaje no es suficiente. Reutilizar y reducir son la clave.
  • En España solo se recupera el 25,4% de los envases (datos 2016) (1)
  • El reciclaje por sí solo, aunque necesario, no es la solución total que algunos venden (2) y no es posible reciclar el plástico al 100%.
  • Existen importantes ineficiencias del sistema de gestión de residuos. Depositar los envases en el contenedor correspondiente no es una garantía de reciclaje.
  • NO se recuperan: los envases pequeños (menos de 10 cm), los que contienen PVC u otros materiales complejos, las pegatinas y los bricks (salvo la capa de papel).
  • Países del sudeste asiático como Malasia y Tailandia reciben ingentes cantidades de residuos de España.
  • Productos como las toallitas higiénicas (3) o las pajitas de plástico (4) generan importantes problemas medioambientales.
  • Con la pandemia, el uso de productos de un solo uso, de usar y tirar, ha aumentado significativamente y han aparecido masivamente nuevos residuos como las mascarillas.
  • Es necesario implantar un sistema de devolución y retorno para la recogida de mascarillas
  • El Gobierno tiene ahora la posibilidad de cambiar la ley de residuos que ha generado esta crisis de contaminación plástica.

Declaraciones Julio Barea, experto en gestión de residuos. VÍDEOS AQUÍ: