En el Día Internacional sin bolsas de plástico: Los países europeos muestran su verdadera cara

Zero Waste Europa (ZWE) y Surfrider Europa (SFE), plataformas de las que forman parte las organizaciones españolas Surfrider España, Rezero y Amigos de la Tierra, ponen de manifiesto, en el 9º Día Internacional sin bolsas de plástico, que los Estados Miembros de la UE se están retrasando en la eliminación de las bolsas de plástico de un solo uso y, aún más, en la reducción de la contaminación por plástico.

Las organizaciones hacen hoy público un informe acerca de la implementación de la legislación europea de 2015 (Dir EU 2015/720) sobre la reducción de las bolsas de plástico (1). 18 meses después de haber vencido la fecha límite para la transposición de la normativa, consideran insuficientes las medidas adoptadas por los Estados Miembro.

En vez de establecer prohibiciones a las bolsas de plástico de un solo uso, la mayoría de los países han optado por acuerdos voluntarios con los distribuidores o por incorporar un cargo a las bolsas de plástico; medidas que, en muchos casos, no tendrán efecto hasta el próximo año. Aunque la incorporación de tasas o costes sobre las bolsas pueda tener un impacto sobre la actitud de las personas consumidoras, las plataformas señalan que solo las restricciones a la distribución de bolsas tendrán resultados adecuados para la reducción de las mismas. De hecho, el cargo que se ha impuesto en muchos países es demasiado bajo o solo se limita a unos pocos distribuidores, por lo que no supone un cambio real. La falta de control sobre la aplicación también impide el cumplimiento de las medidas establecidas.

Es el caso de España (R.D. 293/2018); el Gobierno ha tardado más de un año en aplicar la directiva, y no será hasta 2021 que prohibirá las bolsas de plástico de un solo uso. Hasta entonces, desde este 1 de julio solo aplicará una tasa disuasoria por bolsa. Además, la normativa permite el uso de bolsas de plástico biodegradable después de 2021. Las organizaciones alertan a la ciudadanía de la falsa solución que representan, ya que como se establece en la norma europea vigente EN 13432:2000, resultan ser “compostable y biodegradables” en particulares condiciones industriales y muy difícilmente en condiciones naturales.

Las organizaciones solicitan que se incluyan medidas urgentes para restringir y reducir la producción y el uso de envases de plástico de un solo uso (envases, botellas, cápsulas de café, pajitas, toallitas…), en el RD 263/2018, para alinearnos con la Estrategia Europea de plástico, necesaria para reducir los residuos plásticos en ríos y mares, y en la que se plasman las preocupaciones de la ciudadanía europea (2 y 3).

Las transposiciones realizadas han sido una oportunidad perdida, coinciden los colectivos, ya que la aplicación de medidas ambiciosas, como la prohibición, han demostrado ser eficaces en la reducción de las bolsas de plástico, contando a su vez con un gran apoyo por parte de la ciudadanía en los países en los que se han implantado (4).

En el informe también se muestra que la excepción de tasas o prohibiciones a las bolsas muy ligeras o biodegradables son un error para avanzar hacia el residuo cero. Las organizaciones ponen de manifiesto la contradicción que estas medidas suponen en la lucha contra la contaminación por plástico y la cultura de usar y tirar, y remarca la existencia de alternativas reutilizables como bolsas de tela, cestas o carritos, las opciones que deberían priorizarse.

Las organizaciones, como miembros del Break Free From Plastic global movement (5), hacen una llamada a los Estados Miembros a implementar con urgencia la Directiva de bolsas de plastico  para poner fin  a la contaminación por plástico, en línea con la Estrategia Europea del plástico, y en promoción de una real economía circular.

Alodia Pérez | Amigos de la Tierra

Comparte este artículo

Algunos productos ECOACTIVA

Ir al contenido